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Portada Legends 13-. Terminal del Conocimiento


12 de Abril del 2582

Las Afueras, Distrito Zeta, Themar

Erwin Tannin (Radio): Matoi. Evans. Recibimos información valiosa respecto a la recuperación de los núcleos Ikelos. Zod afirma que hay una fábrica de satélites bélicos cerca del Distrito Zeta. Deben recuperarlo antes de que Uroboros lo localice.

Sasha Evans: Comandante, ¿conoce este lugar?

Erwin Tannin (Radio): El Distrito Zeta fue donde los Prometeos iniciaron la invasión a Themar. Se podría decir que aquí empezó todo. Sin embargo, las fuerzas de los Titanes de Ceres y yo repelimos esa primera invasión.

Sasha Evans: ...Son buenas noticias, ¿no? Quizá no encontremos demasiada resistencia.

Ryuko Matoi: Sí, pero dado a que la muerte nos sigue a todas partes, yo no contaría con eso.

Sasha Evans: Je, je. Optimista como siempre.

Ryuko Matoi: Avancemos con cuidado.

Juntas caminaron por la carretera cubierta de hielo y se infiltraron dentro de una gran grieta. Cadáveres estaban esparcidos muertos por congelación. No había duda de que habían muerto por el Colapso pero a ciencia cierta se desconocía si fue en el evento o poco después.


Conducto de Virgo, Distrito Zeta, Themar

En la grieta había un hueco. Una formación no natural al igual que la nieve y el hielo que atormentaban la vieja ciudad. Ryuko y Sasha entraron y se encontraron con formaciones de la Confluencia Temporal. En un principio creyeron que estaban abandonadas hasta que vieron pasar a un grupo de Arpías por uno de los túneles más adelante.

Ryuko Matoi: Te lo dije.

Sasha Evans: Ow.

Erwin Tannin (Radio): ¿Prometeos? (Suspiro) Bueno, no es nada que no hayan enfrentado antes. Si tienen la oportunidad eviten enfrentamientos innecesarios. Su prioridad es la fábrica.

Antes de proseguir, las máquinas ya habían dado el primer ataque pero no contra ellas. Los inconfundibles rugidos de Legionarios y Centuriones de las fuerzas de Uroboros produjeron una serie de ecos en el interior del conducto.

Sasha Evans: ¿Uroboros?

Erwin Tannin (Radio): ¿Los Lekgolo están ahí?

Ryuko Matoi: Qué bonitas son las coincidencias, ¿no?

La batalla se estaba desarrollando en el interior de una caverna. Uroboros se encontraba al mando de un Coloso y los Prometeos al control de un Minotauro. El estratega Lekgolo organizó una emboscada a las fuerzas de la Confluencia Temporal, rodeándolos y eliminándolos sistemáticamente.

Incapaces de cruzar la barricada de gusanos. Ryuko usó los niveles inferiores para cruzar el intercambio de balas y así tomar por sorpresa a los Lekgolo. Sasha había tomado una posición superior en una plataforma de gran altura y desde ahí vació un cargador entero en la cabeza del Coloso hasta reventarle el casco. Ryuko atacó por debajo de un Centurión y con su Espada Tijera obliteró a los Legionarios restantes que no pudieron reaccionar a tiempo al estar concentrados con las máquinas.

Zona despejada. Cada Prometeo restante fue eliminado de un sólo disparo del Rifle de Precisión de Sasha. Ambas mujeres se reunieron y avanzaron por el camino bloqueado por el Coloso y se encontraron con un poliedro similar al que había en el búnker de Zod. Era un nodo de información que contenía datos de los criptosistemas de la red del SIE. Ambas mujeres dispararon a la criatura que atentaba contra ese aparato, un Psiónico.

Tsuchinoko, el Tecnócrata: L Xai Kcgrr.

El Psiónico se cubrió con su capa y escapó de los disparos llevándose el nodo de información con él. Corrió hacia la pared resquebrajando un portal de transferencia de la Confluencia Temporal.

Ryuko Matoi: Ese Psiónico llevaba puesto un traje de comandante.

Erwin Tannin (Radio): Los Aedos tienen la teoría de que fueron los Desolladores quienes usaron sus poderes psiónicos para modificar la órbita de Timor... Los Acechadores creen que estos estaban liderados por Tsuchinoko, un Tecnócrata, el rango más alto conocido para un Psiónico y un Desollador.

Ryuko Matoi: Siempre nos tocan los más divertidos.

Sasha Evans: Y... ¿Qué es lo que quiere hacer con los nodos?

Erwin Tannin (Radio): Evolucionar. Los Lekgolo consumen tecnología para ampliar su conocimiento. Los Desolladores introducen sus mentes colmena para acaparar toda la información posible y alterarla a sus pensamientos. Un Tecnócrata... Bueno, cambio de prioridad. Eliminar a Tsuchinoko para a ser su objetivo primario.

Ryuko y Sasha dieron cacería al Tecnócrata y atravesaron el portal.


Descenso de Euclides, Distrito Zeta, Themar

Erwin Tannin (Radio): ¡Matoi! ¡Evans! ¡¿Dónde están?!

La brecha temporal se abrió. Ryuko empujó una bola de nieve para salir de su entierro cosa que Sasha imitó. Estaban adentro de una cueva gélida generado por alguna especie de mecanismo de seguridad. Ya que después de todo no era posible que las nevadas llegaran hasta tales instalaciones humanas.

Ryuko Matoi: En... Algún lugar de GATE.

Erwin Tannin (Radio): Sus IFF se movieron hasta más allá del muro del Distrito Zeta.

Ryuko Matoi: Tsuchinoko debe estar cerca.

Erwin Tannin (Radio): Encuéntrenlo y destrúyanlo. Si su intención es dañar más la red del SIE entonces las instalaciones de GATE podrían jugar en su favor.

Sasha se había adelantado. Un satélite bélico completamente destrozado estaba frente a ella abierto y expuesto.

Ryuko Matoi: Cayó recientemente, ¿Zod lo hizo?

Erwin Tannin (Radio): El Estratega no ha informado nada. Sigue trabajando en la Cámara de los Serafines.

Sasha Evans: El núcleo Ikelos. No está... Oye, ¿qué es eso?

Estrellado contra una unión de nieve y rocas se encontraban los restos de una nave espacial. Ambas mujeres se acercaron a inspeccionarlo de cerca.

Ryuko Matoi: He visto esto antes... Es una nave Awoken del Ejército de Luminalia.

Sasha Evans: ¿Qué hace aquí?

Ryuko Matoi: Esa es la cuestión. Deja reviso los registros a ver si averiguo de donde vino...

Ryuko abrió la dañada cabina de pilotaje y buscó la bitácora. La última vez que estuvo en función fue el año pasado. Había formado parte de una batalla librada en Hekate como parte de la Flota de la Ira de la Reina.

Ryuko Matoi: Esta nave le pertenecía al Príncipe Thorn.

Sasha Evans: ¿Príncipe?

Ryuko Matoi: El hermano de la Reina de los Iluminados...  Nadie lo ha visto desde que se avistó el Acorazado. No parece que chocara recientemente. Debe significar que él sigue con vida.

Un crujido captó su atención. Un rastro de pisadas se desarrollaba hacia un túnel. Las mujeres siguieron el rastro y se encontraron ante un gran complejo de instalaciones enterradas bajo una capa glacial. Un hueco se abrió justo por encima permitiendo el acceso a Cosechadoras que iban en dirección al búnker que estaba posado en el centro.

Ryuko Matoi: Comandante, ¿qué es eso?

Erwin Tannin (Radio): Lo veo también. Le he preguntado a Serafall pero tampoco lo sabe. Sin duda es de GATE. Debe ser la fábrica de satélites bélicos del que habló el Estratega.

Ryuko Matoi: Uroboros redirige sus fuerzas hacia ahí.

Erwin Tannin (Radio): No duraran mucho. La Facción del Juicio acaba de llegar y atacó una de sus últimas naves capitales. Está en sus manos detener al Tecnócrata.

Ryuko y Sasha teletransportaron sus Opossum con la Red Hefesto y avanzaron por el congelado camino hacia su objetivo. Las fuerzas de Uroboros ya habían ocupado gran parte de las instalaciones y seguían las órdenes del Tecnócrata. Sin embargo, no frenaron el avance de las mujeres quienes estamparon sus vehículos en sus pesadas armaduras.

Las llantas dejaron esparcida la sangre maloliente de los Lekgolo. Juntas llegaron a la entrada del búnker. Logos apenas activos de GATE eran mostrados en las instalaciones. Los pasillos estaban repletos de varios Psiónicos donde uno de ellos estaba introduciendo su mente en un nodo de información.

Ryuko obliteró el resto de Psiónicos pero cuando estaba por atacar al último, este desapareció en una brecha psiónica para luego retornar con un escudo de energía y tecnología mejor desarrollada. Con sus nuevas habilidades ahora se convirtió en un blanco peligroso pero al no saber cómo controlarlos eficientemente al final su cabeza fue perforada por una de las balas de Sasha.

Erwin Tannin (Radio): Ahora lo entiendo... Tsuchinoko quiere crear Desolladores Psiónicos con la red del SIE. Y para ello fue que buscó los satélites bélicos. Con las claves no tendría dificultad para acceder a los dominios del Estratega. Escuadra, el Tecnócrata no pudo haber ido muy lejos.

Ryuko y Sasha subieron por los pasillos exteriores del búnker donde ya estaban establecidos más Psiónicos para evolucionar a Desolladores. La ventaja era que con uno que eliminara el resto perdía inteligencia al tener repartidas sus mentes en varios cuerpos. Con esa zona limpia, juntas subieron hasta una abertura que las dejó frente a la entra del búnker.


Laboratorio de la Mente: Amadeus, Distrito Zeta, Themar

Sasha Evans: ¿Amadeus? ¿Qué no era una fábrica de satélites bélicos?

Ryuko Matoi: Nunca había escuchado algo así ¿Es otro Estratega?

Erwin Tannin (Radio): Posiblemente o quizá algún superintendente. Desde el Colapso, muchos de los avances y tesoros de GATE quedaron enterrados en las arenas del Distrito Gamma... Pero nunca pensé que habría algo en Zeta.

Sasha Evans: ¡Ahí está!

Tsuchinoko se encontraba frente a la puerta romboidal del búnker. Había instalado el núcleo Ikelos en una máquina para generar nodos de información y así gestar más Desolladores. Mientras Sasha repartía ráfagas de su rifle a todas las criaturas pensantes, Ryuko se lanzó hacia el Tecnócrata intentando enterrar su Espada Tijera.

El Tecnócrata evadió el ataque al teletransportarse. Acumuló su poder psiónico en su palma para arrojar una Granada de Flujo hacia Ryuko. La explosión, si bien no fue letal, la sacó volando en el aire para que los Psiónicos le dispararan sin problema. Pero entonces una serie de mecanismos de seguridad se activaron.

Descargas de algún tipo de energía salieron disparados del nodo y arremetieron contra todos los Psiónicos hasta fundir sus gusanos. Tsuchinoko se percató de eso y saltó al núcleo Ikelos para introducir su mente. Ryuko y Sasha dispararon al Psiónico acumulando el suficiente daño como para que conexión explotara violentamente.

Tsuchinoko se teletransportó al centro solicitando la ayuda de refuerzos. Pasaron unos cuantos momentos de silencio cuando todo tembló. Sobre la capa gélida del complejo se encontraba la flota de la Facción del Juicio aniquilando a la de Uroboros.

Tsuchinoko, el Tecnócrata: L Xai Kcgrr.

Sasha Evans: Creo... Que está enojado.

Ryuko Matoi: Yo también.

Ryuko salió disparada hacia el Psiónico. Este intentó sacarla al aire con una de sus Granadas de Flujo pero ella lo esquivó. Tomó ventaja de la diferencia considerable de estaturas para atacar los pies del Tecnócrata dejando a Sasha la oportunidad de reventarle la cabeza hasta expulsar sus gusanos fuera de su armadura.

Los gusanos del Tecnócrata permanecieron vivos y se reunieron en un solo gusano. Los disparos de Ryuko y Sasha no ejercían ningún daño ya que seguía reuniendo a los pocos gusanos sobrevivientes del resto de Psiónicos. Tsuchinoko concentró su poder psiónico para disparar una carga de flujo que elevó a ambas mujeres en el aire.

Ryuko y Sasha perdieron el equilibrio. Tsuchinoko buscaba engullirlas cuando entonces uno de los pilares alejados que rodeaban el complejo disparó un objeto al aire para que cayera sobre él. Un satélite bélico recién construido aplastó a los gusanos del Tecnócrata acabando con gran parte de ellos y, por ende, con su vida. El núcleo Ikelos todavía estaba entero y Sasha fue a tomarlo.

Ryuko Matoi: Comandante, el núcleo Ikelos y la zona están aseguradas.

Erwin Tannin (Radio): Ese Psiónico nunca hubiera podido llegar hasta ahí sin ayuda.

Ryuko Matoi: Pero sin Apophis, ¿quién controla lo que queda de la legión?

Sasha Evans: A... A lo mejor eso quería Tsuchinoko. Tomar el lugar de Apophis.

Erwin Tannin (Radio): Los remanentes están ahora liderados por los Hermanos Escudo. Bueno, hicieron un buen trabajo ¿Algún otro descubrimiento importante?

Ryuko Matoi: Noté que Tsuchinoko producía una serie de sonidos cada vez que cada vez que accedía a la red. Tres sonidos exactos.

Erwin Tannin (Radio): Luego lo consultaré con Serafall. Pero por ahora, bien hecho. Salgan de ahí y lleven el núcleo Ikelos a la Cámara de los Serafines.


F I N