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Portada Legends 10-. Pináculo de Entropía


17 de Septiembre del 2581

La Ciudadela, Sumidero de Ishtar, Althan

Serafall Sitri (Radio): La búsqueda por erradicar a los Corrompidos en Althan nos ha llevado a algunos lugares oscuros. Nada es más oscuro que el corazón de la Confluencia Temporal. Si mi información es correcta, la plaga se sitúa en el corazón de la Ciudadela. Tienes que impedirlo.

Kai Argento: La Ciudadela ¿Y el resto de Escuadras? ¿La Novena Unidad?

Serafall Sitri (Radio): La Novena Unidad se encargó de un blanco en las Cuevas de los Rescoldos. Cuando avistaron que los del Invierno estaban siendo corrompidos les ordenamos evacuar inmediatamente.

Kai Argento: ¿Significa que puedo ser corrompido?

Serafall Sitri (Radio): Caroline dice que Kraven afirmó que los seres humanos no pueden ser corrompidos.

Kai Argento: Bastante aliviador, supongo.

La nave de Kai descendió a los pies de la Ciudadela, frente a un puente. Al bajar comprobó que no se encontraba cerca ninguna Unidad Prometea o enemigo corrompido. No había más que una densa y molesta niebla descendiente de una nube sobre la fortaleza de la Confluencia Temporal.

Kai se aproximó entonces al muro donde topaba el puente. Había un hueco escondido que daba hacia un camino secreto. Al entrar tocó la supuesta roca que había. Como imaginó estaba hecho de un metal muy resistente. Las raíces de la Ciudadela penetraban hasta el núcleo del planeta como si fuera el tronco de un árbol muy, muy grande.

El interior de aquella fortaleza era amplia y llena de vegetación natural del planeta. La niebla se hizo más densa y, de repente, descargas eléctricas recorrieron el complejo. Kai se puso en guardia esperando que los Prometeos aparecieran usando sus brechas temporales. Los relámpagos se detuvieron y las luces que iluminaban el sector cambiaron a rojo.

Brechas transdimensionales se fusionaron con las descargas eléctricas. Los Prometeos surgieron cubiertos de una membrana necrótica a la orden de una directriz superior a la de la Confluencia Temporal. Habían sido corrompidos y ahora supusieron un bloqueo en el avance de Kai.

Kai Argento: ¿Prometeos Corrompidos? ¿Pero cómo?

Serafall Sitri (Radio): ¿Corrompidos dices? Creí que Zirzechs solamente podía transformar entidades orgánicas... Esto tumba mi teoría inicial. Argento, corrompidos o no, siguen siendo Prometeos. Acábalos.

El Aedo tomó cobertura en el momento en que un Knight Corrompido le apuntó con su Rifle Binario. Kai contraatacó. Al parecer los Knight perdieron mucho blindaje pero lo compensaron con mayores sistemas de ataque. La máquina arrojó al momento tres proyectiles teledirigidos contra Kai, quien salió expulsado frente a una figura invisible.

A juzgar por el tamaño de la figura era fácil saber que se trataba de un Minotauro Corrompido. La máquina realizó su ya conocido ataque cuerpo a cuerpo. Kai lo esquivó y sujetó el brazo de la máquina oscura para destruir su articulación. Al tener la cabeza del enemigo a su nivel, Kai le enterró un Cuchillo de Combate para destruirle su ojo. El Minotauro fue reabsorbido por una brecha transdimensional luego de caer.

Kai ahora se concentró en el resto de enemigos. El Knight había retrocedido para tener apoyo de Sangheili Corrompidos. Un Ultra arrojó campos de Oscuridad contra Kai. Este esquivaba los disparos a medida que se acercaba a gran velocidad blandiendo un pesado Martillo de Guerra.

De un golpe hacia arriba, Kai reventó la cabeza del Ultra y, al ejercer fuerza al suelo, destruyó al Knight al romper el chasis de su espalda. Más brechas transdimensionales. Una multitud de Soldiers y Lacayos Corrompidos apareció para hacerle frente. Kai corrió hacia ellos blandiendo su poderosa arma. Con un giro ya se había cargado a varios de los Lacayos mientras que a los Soldiers los remataba con una segunda vuelta.

Más descargas eléctricas. Las luces rojas cambiaron a blanco y la neblina se disipó un poco. Los relámpagos cayeron sobre una consola para darle energía dando como resultado que un ascensor gravitatorio se activara. Kai se posicionó sobre la placa para subir. Mientras lo hacía reflexionaba sobre los métodos de ataque empleados por los Corrompidos y los comparó con sus versiones originales con el fin de crear una estrategia eficaz.


La Terminal, Sumidero de Ishtar, Althan

Kai Argento: Entonces... ¿Fue aquí donde Wolf y los Iluminados capturaron a Sork?

Serafall Sitri (Radio): ¿El Kaidon loco, de los Sangheili furiosos? Sí. De hecho, gracias a Matoi se sabe que los Cazadores llegaron aquí gracias a que un High Servant había tomado el control de una Espira en Themar. Con esa máquina destruida no tendremos que preocuparnos más por el Covenant Caído.

Kai Argento: La verdad los prefiero a ellos antes que los Corrompidos.

Serafall Sitri (Radio): ¿Y bien? ¿Cuál es la situación ahí?

Plataformas que aparecían y desaparecían. Una densa niebla ocultaba el abismo a sus pies. Una que otra descarga eléctrica atravesando el cielo. Orbes oscuros llenos de plaga necrótica orbitando la plataforma principal de red de la Confluencia Temporal.

Kai Argento: Está horrible.

El Aedo corrió hacia una de las plataformas recién aparecidas. No lejos apareció una. Kai fue hacia ella antes de que la plataforma donde se encontraba volviera a desaparecer. Kai atravesó el abismo hasta encontrarse en una estructura estable. Se dio cuenta de que había fluido transdimensional esparcido en un rincón. Una brecha transdimensional se abrió y un Falange Corrompido disparó un pulso necrótico que dejó a Kai a punto de caer.

Con el impulso hacia atrás, Kai logró arrojar su Martillo de Guerra contra el Falange, inutilizando su escudo el tiempo suficiente como para que él lo acribillara con su DMR. La criatura desapareció al ser reabsorbido por la brecha que lo había traído. El Aedo se aseguró de que ningún otro Corrompido lo tomara por sorpresa así que, después de revisar que la plataforma estuviera despejada, avanzó a otra sección de plataformas inestables.

Kai llegó a la plataforma principal. Fluido transdimensional y plagas necróticas rodeaban la estructura. Los portales de transferencia de los Prometeos estaban apagados junto a deterioradas consolas del Covenant Caído. Sangheili Corrompidos se encontraban trabajando en ellas. Kai subió a una posición elevada para eliminar a los enemigos provocando que los Prometeos Corrompidos hicieran su aparición.

Minotauros Corrompidos habían sido llamados. Poderosos e invencibles. A Kai le tomó algo de tiempo identificarlos puesto que sus movimientos eran los mismos que sus versiones comunes. El suelo pudo haberse llenado de trozos de los cuerpos destrozados de las máquinas de no ser porque desaparecían. Para cuando Kai se dio cuenta ya había acabado con las máquinas. No quedaba nada más que un orbe de luz oscura revoloteando frente a un portal de transferencia. Kai se acercó y el orbe se desplazó proliferando un extraño ruido. La niebla se acumuló en un punto para abrir una brecha transdimensional de la que surgió un Eco de Zirzechs.

Eco de Zirzechs: ¡Anomalía! ¡Esta es tu iteración final!

El espectro oscuro disparó Rayos Necróticos de sus dedos. Kai retrocedió pero varias de las explosiones lo expulsaron y estamparon contra una de las formaciones metálicas de la plataforma. El Eco estaba por rociarlo con sus disparos pero Kai reaccionó a tiempo al dar una voltereta en el aire. Al reacomodarse vació todo un cargador al disparar al rostro del Eco que desapareció.

La neblina sufrió un evento extraño. Las descargas eléctricas atacaron la estructura. La Confluencia Temporal había hecho su jugada. Un mal cálculo de su parte. El Eco reapareció y dejó que las descargas quemaran su espectral cuerpo para inundarse de su poder. Se había vuelto atemporal. Nada podía detenerlo.

El Eco arremetió buscando eliminar al Aedo con sus proyectiles. Afortunadamente, Kai pudo esquivar los disparos directos. La salpicadura lo alcanzaba y gastaba sus escudos de energía. Entonces el Eco se teletransportó y apareció justo en su espalda para enterrarle las garras de su mano. Sin embargo, el Eco recibió un potente golpe del Martillo de Guerra de Kai. La sombra retrocedió. No había sentido dolor ni había sufrido ninguna clase de daño pero el impacto quedó grabado en su mentón.

Fue en eso que el espectro se puso serio. Atacó de forma directa buscando la eliminación del escurridizo Aedo. Un soldado particular que demostraba estar fuera de la lógica del mundo real, el del Enjambre y de los Prometeos. Cada vez que se acercaba demasiado a él sólo sentía el impacto del Martillo de Guerra en una parte de su cuerpo. Antes de recibir otro golpe de Kai, el Eco se teletransportó a la zona central de la plataforma.

Con los Prometeos Corrompidos generó descargas eléctricas en la neblina para obligar a la Confluencia Temporal a atacar. El Eco entonces descubrió un nuevo alcance de su poder. Con la plaga podía hacer que donde llegue la neblina y la corrupción podría eliminar lo que él quisiera. El Eco concentró su poder en sus manos y realizó su nuevo conjuro.

Kai no hacía más que observar al fantasma. Sabía que lo que estaba por ocurrir no era nada bueno así que disparó hasta agotar varios cargadores. Era inútil. Comenzó a tener esa sensación del Pozo del Templario cuando aquella máquina los estaba borrando de la realidad. Entonces más descargas eléctricas destrozaron la arquitectura de la plataforma. Sobre Kai cayó un gran relámpago. Él se dio cuenta de que el Aegis estaba adherido a su brazo. La luz de la reliquia Forerunner cegó al Eco e interrumpió su conjuro.

El Escudo que los salvó en la incursión en el Condensador de Flujo había aparecido. Sin saber si fue acto de la Confluencia Temporal o de alguna otra entidad, Kai redirigió el poder acumulado del Aegis contra el Eco. El escudo disparó una carga de Luz que destruyó la atemporalidad del Eco. Era vulnerable. Todos los disparos y golpes de Kai destrozaban su cuerpo. Lo último que pudo sentir fue el potente golpe del Aegis quebrando la osamenta de su rostro antes de desaparecer absorbido por una brecha. La neblina y la plaga se disiparon junto con la amenaza de los Corrompidos en el Sumidero de Ishtar.

Serafall Sitri (Radio): ¡Argento! ¡¿Me oyes?!

Kai Argento: ¿Capitana Sitri?

Serafall Sitri (Radio): Las comunicaciones volvieron. Ese Eco debió provocar la interferencia... La plaga... Los Prometeos... ¿Qué sucedió? ¿Eliminaste al Eco?

Kai Argento: Tal como lo ve, Capitana.

Serafall Sitri (Radio): No sólo lo eliminaste. Has descubierto muchas cosas... Prometeos Corrompidos... Que se infiltraran en la red de la Confluencia Temporal...

Kai Argento: Y hay mucho más.

Serafall Sitri (Radio): Solo tú eres lo suficientemente capaz para afrontar los terrores que suponen las máquinas en todas sus iteraciones... Espero un reporte extenso y detallado de esto, Argento.


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