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Portada Legends 16-. Pesadilla en Mictlan


28 de Junio del 2582

Espinazo de Aurgelmir, Mictlan, Sistema Nokrix

Reinhardt Reiss: La última transmisión, por así decirse, de Kraven fue de esta zona. Eso fue hace casi un año.

Houka Inumuta: He estado escaneando la zona. Hay una caverna que se cruza con la telemetría de la MJOLNIR de 057. Allí abajo hay mucha interferencia.

Reinhardt Reiss: Cuando localices a Kraven, llama y te recogeremos.

Satsuki Kiryuin: Si las cosas se ponen desfavorables entonces intervendremos.

El Cazarrecompensas abrió la escotilla dejando entrar el infernal frío al interior de la nave. Antes de dar un paso fue detenido.

Ryuko Matoi: ¿Todo bien?

Wolf no dijo nada. Ni siquiera asintió. Ryuko bajó el brazo y el Cazarrecompensas se aventó a las dunas congeladas frente a una cueva. Sin más que decir avanzó hacia su objetivo dejando al resto del Escuadrón Kisaragi a la espera. Nada había sido lo mismo desde el Distrito 34. Nada había sido igual desde la muerte de Durandal.

El Cazarrecompensas ya se encontraba bien adentro de la cueva. Cada paso que daba era una reflexión. Habían salido del Sistema Beyond como si nada cuando él ya lo había intentado en repetidas ocasiones. Las brechas desliespaciales se abrían únicamente en el interior de la órbita de Hekate respecto al sol pero nada más podía salir del borde y ellos, como si nada, lo consiguieron al primer intento. Y ahora estaban allí siguiendo la pista de un muerto.

Un movimiento en la oscuridad frenó el avance de Wolf. El Cazarrecompensas levantó su Cañón de Energía y cargó el Rayo de Plasma listo para fundir lo que fuera. Y entonces Espadas de Energía iluminaron los cuerpos de un grupo de Sangheili furiosos. Era todo un reencuentro puesto que esos Sangheili pertenecían al mismo grupo que sirvió como mercenarios de los Splicers y de la Facción de la Tormenta.

Los Marcados sabían perfectamente a quien se enfrentaban pero no dudaron en blandir las sobrecalentadas hojas de plasma contra Wolf. El Cazarrecompensas simplemente dispersó la energía del Rayo de Plasma acabando al instante con la vida de sus adversarios. Luego inspeccionó sus cuerpos y notó que estos ya tenían heridas previas así que seguramente habían decidido morir con honor ante alguien que les brindara esa oportunidad. A pesar de todo, seguían siendo nobles guerreros.

Satsuki Kiryuin (Radio): No esperaba que hubiera fuerzas del Covenant aquí.

Reinhardt Reiss (Radio): Cuando te dedicas a esto sabes que ellos nunca faltan.

Ryuko Matoi (Radio): Pero no parecen formar parte de alguna facción. O al menos una que yo conozca.

Houka Inumuta (Radio): He estado detectando un empeoramiento en la interferencia. Pero estoy empezando a captar un patrón.

Caroline Burton (Radio): Igual yo. Al igual que esa vez... Golpes en el vacío. Un mensaje de las profundidades.

Satsuki Kiryuin (Radio): ¿Houka?

Houka Inumuta (Radio): Necesito más datos para estar seguro pero sí... Podría ser un mensaje codificado.

El Cazarrecompensas avanzó sin decir más. Por más deplorable que estuviera la situación no tenía duda de que se pondría peor. Ya se encontró con los Marcados ¿Qué seguía ahora? ¿Metroid? ¿Prometeos? ¿El Enjambre?... ¿Ridley? ó ¿El Flood? Tantas cosas que había creído sepultadas en el pasado pero ahora ya no sabía en que creer.

Más soldados de los Marcados se encontraban ocultos en la oscuridad. Cuando Wolf se encargaba de ellos era que se daba cuenta de que querían evitar que algo saliera del interior de la cueva. El Cazarrecompensas terminó por encontrar cadáveres de más Sangheili muertos ya sea por heridas o por el frío infernal. Entonces se encontró con un bloqueo que de alguna forma bizarramente divertida le recordaba la vez que fue al Mundo Escudo Eclipson.

Sin embargo, y para la suerte de Wolf, el bloqueo no estaba enlazado a otros sistemas o cualquier otra cosa que le hiciera perder el tiempo. Sólo bastó con descifrar una serie de códigos en Sangheili para abrir el bloqueo y obtener acceso al interior de la fortaleza gótica que estaba por delante.


Templo de Leviatán, Mictlan

Houka Inumuta (Radio): Parece que el Enjambre ha estado ocupado allí abajo.

Cristales de Xenocita. Osamentas putrefactas. Pilas de huesos. No había duda de que los Nigromantes eran la causa de esa situación.

Reinhardt Reiss (Radio): Sigue adelante, Cazarrecompensas. Si el lugar es similar al del Templo de Abaddón entonces debe haber una Cámara de la Noche. Es el lugar donde posiblemente se debe encontrar Kraven.

Cuando Wolf cruzó al lado de formaciones de hielo sospechosas estas reventaron y dieron lugar a una manada de Lacayos y Acólitos que se abalanzaron sobre él. El Cazarrecompensas se los quitó de encima con una Bomba de Energía la cual reventó otra serie de rocas de las que salieron Caballeros Nigromantes.

Al ver que esa progenie del Enjambre se había adaptado al entorno gélido, Wolf optó por usar el Rayo de Plasma para derretir su congelada osamenta. Sin embargo, el nuevo estilo no era lo único con lo que contaba el enemigo. Unos Adherentes, Acólitos armados con un arma del dolor de precisión, disparó en el blanco a la cabeza del Cazarrecompensas haciéndolo caer hacia un grupo de Lacayos Malditos.

Las criaturas explotaron y cubrieron al Cazarrecompensas de una nociva capa de nieve que ralentizó sus movimientos. Un Caballero estaba por atravesarlo con su Espada cuando Wolf se liberó del hielo con la Aceleración con el que además pudo dar la vuelta a la situación al subir a una zona superior para disparar Misiles que colapsaran parte de la caverna para que aplastara a sus enemigos.

Satsuki Kiryuin (Radio): Nunca he visto así al Enjambre.

Caroline Burton (Radio): Debe ser alguna progenie olvidada por Zirzechs.

Houka Inumuta (Radio): Y bien olvidada por que no hay información de ellos en la Tumba del Mundo.

Con esa sección despejada, el Cazarrecompensas siguió adelante al perseguir la señal lo que lo llevó a un mirador desde el cual se podía contemplar toda una ciudad nigromante.

Uzu Sanageyama (Radio): Vean el tamaño de esos túneles. Este Enjambre parece más fuerte que el de Arion.

Reinhardt Reiss (Radio): Más motivos para acabar con esto y encontrar a Kraven rápido.

El Cazarrecompensas brincó por encima de los edificios hasta llegar a otra caverna. Adentro se abría hacia otra serie de túneles en donde se encontraban unos Caballeros arrodillados ante un Cristal Ascendente. Wolf había visto ese ritual antes así que disparó un Súper-Misil que desintegró a los Nigromantes. Sin embargo, fue tarde, ya que el ritual de resurrección se completó y una Bruja resurgió de su descanso.

La figura flotante se deslizo por el escenario mientras invocaba hordas y hordas de Lacayos y Acólitos a partir de osamentas podridas. Wolf evitó a los esbirros dejando a su alrededor Bombas que levantaron nubes de nieve y retumbaron la caverna. La Bruja siguió disparando Rayos de Energía de sus manos a diestra y siniestra cuando el Cazarrecompensas desintegró su cabeza con un tiro sobrecargado del Rayo de Plasma.

Un muro colapsó para dar vía libre a otra manada de Lacayos. Eran tantos que Wolf tuvo que retroceder antes de poder acabar con todos ellos. Los proyectiles de Plasma fundían los huesos y hielo de los Nigromantes hasta desvanecerlos sin dejar nada detrás.

Houka Inumuta (Radio): Ok, parece que cantaban en forma arcaica acerca de un tal Leviatán y de cómo fue acusado de herejía.

Satsuki Kiryuin (Radio): ¿Qué podría ser considerada herejía por el Enjambre?

Caroline Burton (Radio): Para Zirzechs, no había nada más que ostentara contra la Lógica de la Espada que la resurrección.

Ryuko Matoi (Radio): ¿Resurrección? ¿Qué no era eso lo que Sheol quería hacer con Abaddón?

Caroline Burton (Radio): Sheol planeaba traer el alma de Abaddón al mundo terrenal desde su reino ascendente. Lo que parece que hizo Leviatán es traer las almas directamente desde las Profundidades.

Ryuko Matoi (Radio): Ajá, ¿y las Profundidades son?

Caroline Burton (Radio): El reino que está más en contacto con la Oscuridad. Un reflejo casi perfecto de este y a lo que Zirzechs parecía temerle.

Wolf siguió avanzando por el túnel hasta caer por un pozo. Al frente se encontraban varios Cristales Ascendentes sujetando a un Ogro que rugía de dolor.

Houka Inumuta (Radio): El Enjambre está Invocando a un Ogro.

Reinhardt Reiss (Radio): La misma situación que el Pozo de Invocación. Este Enjambre se está preparando para una guerra. Cazarrecompensas, detenlos.

Wolf sacó sus pies de la nieve y cargó la Aceleración para teclear a toda velocidad el Cristal Ascendente hasta reventarlo contra la pared. Eso llamó la atención de los Nigromantes y del mismo Ogro por lo que abrieron fuego contra el Cazarrecompensas quien ahora disparó ráfagas del Rayo de Ondas hacia el segundo Cristal hasta destrozarlo.

Sin los Cristales Ascendentes, el Ritual de Invocación había sido arruinado y ahora no les quedó a los Nigromantes más que seguir luchando. Wolf cayó al suelo liberando una onda energética y después se elevó en el aire para romper el cráneo del Ogro a punta de impactos de Súper-Misiles. El Ogro cayó hecho polvo y los Nigromantes chillaron antes de ser absorbidos por brechas dimensionales. El camino a la señal de Kraven estaba despejado y el Cazarrecompensas no perdió más tiempo.

Satsuki Kiryuin (Radio): Cazarrecompensas, Kraven debería estar justo debajo de ti.

Houka Inumuta (Radio): Decodifiqué el patrón de interferencia: Kataztro. Dimigioz. Athanaz. Zokria. Izhtima.

Caroline Burton (Radio): (Interferencia) Nombres antiguos y poderosos. Oh, no. ¡Cazarrecompensas, esto es más...!

Las comunicaciones se cortaron. Abajo había un ritual de resurrección. Cuando Wolf volteó observó a un montón de Caballeros arrodillados ante una ruptura que se alimentaba de las almas que él había arrebatado desde que llegó a ese lugar. El Cazarrecompensas disparó un Misil contra los Nigromantes haciendo que sus almas liberaran a la que se encontraba condenada en un fragmento de Xenocita.

Un Caballero Nigromante surgió de los restos portando un escudo adherido en su mano y una Espada en la otra. El Cazarrecompensas disparó todo lo que tenía contra la criatura hasta destruir su Escudo. El Caballero se enfureció y elevó su Espada al aire para atacar. Cada espadazo que daba el Aniquilador Nigromante, Wolf lo esquivaba con facilidad gracias a su Aceleración. En instantes había atravesado el cráneo del Aniquilador para rompérselo de varios disparos del Rayo de Plasma.

Un campo de veneno se liberó en el entorno y la ruptura se abrió. Un par de Brujas salieron de la brecha dimensional y recolectaron el alma del Caballero para traerlo de nuevo a la vida. Unas estructuras se rompieron y liberaron un par de Cristales Ascendentes que brindaban más poder al Caballero. Ahora la criatura contaba con un escudo necrótico impenetrable y había cambiado su Espada por un arma del dolor de precisión.

Wolf ahora tuvo que concentrar sus disparos contra los Cristales Ascendentes, sin embargo, esto se volvía difícil con las Brujas y el Aniquilador ahí presentes. El Cazarrecompensas tuvo que arrojar las Bombas de Energía con las que podía contar hacia los Cristales Ascendentes. Una vez que estos se rompieron, Wolf volvió a reducir al Caballero a cenizas causando que las Brujas inundaran de veneno el ambiente para resucitar al campeón de Leviatán.

El Caballero resurgió de la muerte y una vez más contó con la protección de otro par de Cristales Ascendentes. El Cazarrecompensas entonces se concentró en eliminar a las criaturas flotantes antes de eliminar los cristales de Xenocita. Una vez más, el Aniquilador perdió sus escudos necróticos y el Cazarrecompensas volvió a desintegrarlo.

Una presencia oscura pero extrañamente familiar congeló a Wolf. La ruptura volvió a abrirse para dejar lugar a un Brujo del Enjambre abrirse paso entre las pilas de huesos congelados. La figura se burló ante la presencia del Cazarrecompensas y al elevar su mano tomó parte de su energía para resucitar al Caballero una última vez.

Los huesos volvieron a tomar forma del Aniquilador ahora armado con un Fusil Largo con el que disparaba toda clase de hechizos conocidos por los Nigromantes. Wolf intentó acercarse de sorpresa al Caballero pero este usó la energía del Rayo de Hielo para frenarlo, una táctica que el Cazarrecompensas había empleado con la Progenie de Abaddón anteriormente.

El Caballero bombardeó a Wolf con proyectiles similares a sus Misiles agotando sus Escudos de Energía. El Cazarrecompensas se liberó a tiempo para buscar cobertura y esperar a que los sistemas de su armadura se reestablecieran para seguir luchando, sin embargo, el Aniquilador lo alcanzó antes y lo sujetó de la cabeza para arrojarlo contra uno de los Cristales Ascendentes.

Antes de que el impacto se diera, Wolf disparó el Rayo Gancho al Caballero para atraerlo junto con él. Ambos chocaron con el Cristal Ascendente y lo fragmentaron al impacto. El Caballero sujetó a Wolf del cuello con su mano y el Cazarrecompensas eso lo mismo. Arriesgándose a todo, Wolf dejó que la energía del Rayo de Plasma sobrecalentara los sistemas de su armadura, dañándola pero causando un terrible daño al Caballero hasta debilitarlo lo suficiente. El Caballero ardió en llamas dejándolo a un simple Súper-Misil para desaparecer entre la niebla que recién se había acabado de formar con tanto alboroto.

Ryuko Matoi (Radio): ¡Las comunicaciones volvieron!

Reinhardt Reiss (Radio): Cazarrecompensas, ¿has encontrado a Kraven?

Houka Inumuta (Radio): La señal IFF de Kraven parece venir de esa ruptura.

Caroline Burton (Radio): Cazarrecompensas, toma uno de esos cristales. Si aún contienen el alma de un ascendente del Enjambre entonces puedes cruzar esa ruptura ¡Tienes que encontrar a Kraven!

Ryuko Matoi (Radio): Espera... No piensas ir solo, ¿verdad? ¡Oye!

El Cazarrecompensas tomó el fragmento más grande y avanzó hacia la ruptura. La Oscuridad lo abrazó. Lo descompuso en miles de millones de partículas que avanzaron a una velocidad sin igual a través de oscuras dimensiones. Había una multitud de entidades amorfas a su alrededor. Todo se oscureció y una llama blanca iluminó el camino hacia la puerta más grande. Wolf la siguió.


Las Profundidades

Esa terrible sensación familiar invadió cada centímetro del cuerpo de Wolf. No era la primera vez que tenía ese sentimiento pero cada vez que golpeaba su mente y cuerpo era como si le recordaran que nada duraba para siempre. Todo era un círculo que no tenía fin y ahora estaba repitiendo el mismo. Frente a él se encontraba un cuerpo sin vida, al igual que la primera vez que estuvo en Arion a los pies del Templo de Abaddón.

Con sólo ver la armadura del cadáver pudo percatarse de que tampoco fue cualquier persona. El Cazarrecompensas quitó el hielo de la armadura y encontró el número 057. Kraven estaba justo frente a él sin vida. Tal y como sospechaba desde que salió del Sistema Beyond. Kraven Kruger estaba muerto.

El Cazarrecompensas se levantó. Su reflejo estaba frente a él. Por alguna razón no le gustaba ya que antes había tenido que lidiar con un "gemelo". Sin embargo, había algo diferente y, de alguna manera, podía sentirlo. Podía entenderlo. Comprendía que el universo era una bestia con un cuerpo compuesto de materia minúscula, de nimiedades, átomos que circulas para una sangre llena de chisporroteos. Los principios básicos y eternos dan forma a la bestia. La mayor galaxia está gobernada por principios de masa y movimiento. Los electrones dependen de la carga y la probabilidad. Y por eso el universo parece inexhaustible y eterno.

Ninguna estrella se queja al morir. El problema es la vida. La vida puede estar hecha de carne, circuitos o luz. Los orígenes no importan. Pero las pequeñas, medio inteligentes criaturas tienen un talento fiero para negar lo inevitable, para oponerse y quejarse de injusticias que no existen y consecuencias que deberían ser llevadas en silencio. Eso, por cómo pudo entenderlo Wolf, era la Oscuridad y esta se manifestó a través de formas amorfas que danzaban sobre un mástil.

Kataztro: Aquí no hay Luz...

Dimigioz: ...Estás solo...

Athanaz: ...Sucumbirás...

Zokria: ...Te hundirás en las Profundidades.


Una Hora Después...

Templo de Leviatán, Mictlan

El Escuadrón Kisaragi había descendido. Luego de un tiempo de silencio, Wolf salió de la espesa capa de nieve. Ryuko se acercó a socorrerlo y dejar que se apoyara en su hombro.

Reinhardt Reiss: ¿Dónde está Kraven?

Wolf: Está muerto.

El silencio volvió unos momentos al lugar del ritual. La ruptura había sido destruida como si algo lo hubiera devorado desde su interior.

Caroline Burton: Has visto la Oscuridad. Has visto a sus auténticos heraldos. Aquellos a los que Zirzechs temió.

Wolf: Van a Ceres... La Oscuridad va a Ceres... Quieren a Tourian... Quieren devorarlo.

Satsuki Kiryuin: Tenemos que regresar.

Houka Inumuta: Cuanto antes mejor. Recibí un mensaje de Keith de la Estación Grigori. Es el Distrito 7. Ha caído a manos de Uroboros.


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