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Portada 12-. La Visión de Praedyth

La Visión de Praedyth

El Pozo del Templario

La Escuadra se reunió para observar de cerca la plataforma. Podían sentirse ciertamente que ellos eran completamente ajenos a la realidad de ese lugar. Eran anomalías de una simulación de los Prometeos donde ellos podían definir lo que era real y lo que. Sin embargo, la pregunta que todos se hacían es cómo era posible eso.

Los Nueve bajaron hacia la plataforma. En el momento en que 012 tocó el suelo, éste retumbo y provocó la aparición de un pequeño grupo de Prometeos. Todos los miembros de la Escuadra se ocultaron. Cinco a la derecha y cuatro a la derecha. Las máquinas intentaron localizarlos, sus poderes recién obtenidos eran algo nuevo incluso para ellos.

045 volteó a ver a 020. Con un gesto le indicó el inicio del ataque. 045 arrojó una Granada de Fragmentación a los pies de un Soldier. En cuanto el explosivo detonó, los Nueve abandonaron su escondite dejando que sus armas hablaran por ellos.

Los Prometeos respondieron. Brechas temporales golpeaban el suelo del Pozo del Templario. Máquinas que tan pronto aparecían para hacer frente a la invasión terminaban por fundirse con el plomo de las balas de los Nueve. 123 tacleó a los Soldier y usó los restos de sus cuerpos como una espada para destruir la coraza de un Knight. Los otros cuatro se desplazaron agazapados por el suelo y tomaron por sorpresa a las Arpías.

Entonces apareció un Minotauro. 098 preparó su Cañón Electromagnético y apuntó al ojo de la gran máquina. De un sólo tiro destrozó la cabeza del Minotauro dejándolo indefenso a un ataque rápido. 098 estuvo a punto de enterrar el filo de su Cuchillo de Combate en el núcleo mental de la máquina cuando entonces todo se detuvo.

Ni los Nueve ni los Prometeos se movieron ni un sólo centímetro. Incluso las partículas de polvo quedaron flotando en el aire. Los cuerpos, pensamientos, balas e incluso el tiempo mismo se había detenido. No hubo movimiento por unos segundos hasta que una brecha temporal se abrió en la parte trasera de la plataforma.

Un par de siluetas salieron de la grieta temporal. Juntos avanzaron por los peldaños en dirección a la parte inferior del Pozo del Templario.

081 Vigilance Wing: ¿Otra vez este simulador?

Praedyth, el Renacido: Debemos explorar cada uno de ellos. No tenemos tiempo para quejarnos.

081 Vigilance Wing: Han sido tantos años desde que inició todo esto ¿Cuándo podría empezar a quejarme?

La androide avanzaba detrás del Forerunner. Caminaron evitando los disparos y proyectiles como si ramas de árbol fueran en un gran bosque. Praedyth se detuvo. Vio el foso y suspiró unos momentos para luego sacar un Reloj. Al abrirlo, varias chispas salieron de éste haciendo que el Forerunner gruñera.

081 Vigilance Wing: ¿Necesitas ayuda? ¿De nuevo?

El Reloj se estabilizó. Una grieta se abrió en el foso.

Praedyth, el Renacido: Ya lo tengo. Gracias.

La androide cuidó la espalda de Praedyth. Se dio la oportunidad de explorar ese escenario. Los Nueve Guerreros-Servidores enfrentando a las primeras fuerzas de la Confluencia Temporal. Wing observó detenidamente a todos y cada uno de los Súper Soldados hasta detenerse con uno de ellos.

098, quien seguía firme con la intención de destruir al Minotauro, llamó la atención de Wing. Sentía que la conocía de antes, de otro momento. Luego se fijó en el último. 045, quien disparaba su Rifle de Asalto contra un grupo de Soldier. Wing notó algo extraño con su simulación. Lo observó detenidamente y podía sentir su mirada penetrando su mente entonces se dio cuenta de que no era él.

Los Soldier, las Arpías y el Minotauro giraron sus cabezas lentamente hacia la Proxy quien regresó a donde estaba el Forerunner.

081 Vigilance Wing: ¿Praedyth...?

Praedyth estaba inmovilizado. Wing lo tomó por el hombro para sacudirlo consiguiendo que desviara su mirada hacia ella. Los ojos del Forerunner que generalmente irradiaban un brillo azul ahora estaban grisáceos. Eso tenía un significado. Praedyth había tenido una visión y, a juzgar por la expresión en su rostro, temió de él.

Cámara del Eco

6 de Septiembre del 2582

Campus 9, Sumidero de Ishtar, Althan

Serafall Sitri (Radio): Los Prometeos todavía lamentan la pérdida de la Mente del Nexo. Pero para ellos, el tiempo es relativo. En un momento, la construcción se pierde. En el siguiente, vuelve a nacer. Cuando una poderosa parte de la red se pierde, se invoca a la Mente Regeneradora. Ha comenzado a crear un puente temporal. Un puente, que si no es destruido, verá renacer a la Mente del Nexo.

El Cazarrecompensas sobrevoló el Sumidero de Ishtar. Con su nave cruzó el Condensador de Flujo, el lugar donde se definió alguna vez el futuro del universo. Desde ese momento, los Prometeos permanecieron ocultos en la seguridad de sus reinos atemporales pero ahora habían regresado. Para el resto habían sido dos años pero para las máquinas debió haber transcurrido el tiempo necesario.

Un campo de energía repelió el vehículo de Wolf forzándolo a aterrizar en las Ruinas del Despertar. El Cazarrecompensas bajó de su vehículo y lo oculto en el interior de una de las cavernas empleando un sistema de camuflaje para que pasara desapercibido.

Estaba lloviendo. Ya era normal en ese planeta. Las gotas chocaban con el campo de fuerza que debía abarcar toda la región donde se encontraba una red de teletransporte que Wolf desconectó la primera vez que llegó a ese planeta. Aunque claro, en ese momento recibió un poco de ayuda...

Serafall Sitri (Radio): Los Prometeos han montado una serie de barreras concéntricas alrededor del puente temporal. Quieren deshacer lo que has hecho.

El Cazarrecompensas avanzó a esa dirección. Atravesó el camino de roca donde los ecos de disparos se escuchaban en las cercanías. En el sitio de investigación del Colectivo de Ishtar se encontraban guerreros Sangheili aplastando los restos de un Minotauro. Un grupo de Phantom apareció para desplegar refuerzos.

Wolf: Comandante, presencia de la Facción de los Cazadores confirmada.

Serafall Sitri (Radio): Bien, ahora sabemos dónde se han estado ocultando. Nos ocuparemos de ellos más tarde, tu prioridad es detener a la Mente Regeneradora.

Los Cazadores se reunieron. Un Ultra dio indicaciones de avanzar en dirección a los Peldaños Interminables cuando un proyectil disparado por Wolf acabó con todos ellos. El Cazarrecompensas tomó su camino y se encontró frente a una debilidad en la barrera atemporal que cubría la región. Wolf escaneó la barrera y esperó instrucciones.

Serafall Sitri (Radio): A menos que me equivoque, este tipo de tecnología es inestable. Busca una fuente eléctrica. Puedes usarla para cortocircuitar las barreras.

El Cazarrecompensas comienza a buscar alguna fuente de energía activa que sea lo suficientemente fuerte como para funcionar. Para su suerte, debajo de uno de los edificios del puesto de investigación se encontraba una estructura de tecnología Prometea que era objeto de estudio así como para dar energía al lugar.

Cuando Wolf acercó su mano a la estructura, ésta acumuló la energía eléctrica que quedaba en el campamento y lo retuvo en un orbe. El Cazarrecompensas lo tomó con algo de esfuerzo ya que era ciertamente pesado. La Confluencia Temporal debió adivinar sus intenciones y mandaron a unas cuantas Unidades Soldier para detenerlo.

Las máquinas salieron expulsadas hechas pedazos por los Rayos de Plasma del Cañón de Energía del Cazarrecompensas. Con algo de esfuerzo pudo subir la carga eléctrica hasta la barrera. Justo al lado había otra estructura similar a la que estaba debajo del edificio. Wolf colocó el orbe para que su energía se dispersara por la barrera deteriorándola hasta romperla.

El campo de fuerza redujo su perímetro. Phantom de la Facción de los Cazadores llegaron de los cielos iniciando una operación desconocida para el Cazarrecompensas. Los Prometeos obviamente reaccionaron y tomaron medidas defensivas desplegando unidades más hábiles para el combate.

Sin importarle quien se cruzara en su camino, Wolf siguió adelante. Otra barrera detenía su avance por lo que tuvo que buscar otro artefacto que canalizara energía eléctrica. Justo lo que estaba buscando estaba siendo custodiado por Unidades Knight. Dichas máquinas rugieron a la presencia del Cazarrecompensas mostrando sus cráneos espectrales.

Wolf disparó su Rayo Gancho a una de las máquinas para acercarlo a él para enterrarle su puño en su cabeza. La máquina cayó desintegrada en partículas azuladas. Una brecha temporal se abrió en el mismo lugar. Arpías rodearon al Cazarrecompensas para iniciar su protocolo de disparo. El Cazarrecompensas se limitó a usar una Bomba de Energía que obliteró por completo a las máquinas.

Más Unidades Prometeas aparecieron pero la presencia de la Facción de los Cazadores dividía sus esfuerzos. Wolf tomó la carga eléctrica para depositarla en el panel de la barrera. Una vez más, la energía eléctrica desestabilizó el campo de fuerza reduciendo su tamaño.

Los Cazadores tomaron oportunidad de las acciones del Cazarrecompensas. Cada vez más se acercaban a su objetivo. Un pequeño temblor sacudió el sumidero. Prometeos surgieron de varias brechas temporales a fin de custodiar la última barrera.

Serafall Sitri (Radio): Una vez más has probado ser una amenaza. Estate preparado, Cazarrecompensas. Su miedo se ha convertido en ira.

El Cazarrecompensas encontró otro orbe de energía eléctrica, sin embargo, el camino por delante suponía ser más duro. Los Prometeos fortificaron cada esquina con Minotauros y Knight armados con Rifles Binario. Justo al fondo, custodiando la barrera, se encontraba una Unidad Hydra que no tenía reparos en disparar sus Cañones de Incineración a todo lo que se acercara sin importarle si fuera aliado.

Los Cazadores fueron repelidos y los Prometeos pudieron enfocarse en destruir al Cazarrecompensas. Sin embargo, a diferencia de la primera vez que llegó a ese planeta, no había nada a lo que no pudiera hacerle frente. Su armadura y su Cañón de Energía le permitían atravesar el sendero dejando destrucción a su paso. Wolf hacía todo eso mientras reflexionaba las palabras que mencionó Serafall.

¿Los Prometeos tienen emociones? ¿Acaso sus memorias compuestas todavía prevalecían? ¿Era acaso por eso que Rei, siendo alguien completamente diferente, estaba muy apegada a él? Había algo de ella que le recordaba a Durandal y también podía verse reflejado en él mismo. Wolf observó su brazo prostético. Su nueva armadura recubría esa parte pero todavía podía sentir los cables conectados a sus nervios. Ese brazo por extraño que sonara sería un recuerdo de lo que ha vivido y por lo que seguirá viviendo.

Cuando los restos de la Hydra que destruyó con un Súper-Misil cayeron tras su espalda, Wolf conectó la carga eléctrica en el pedestal de la barrera. La barrera soltó varias chispas de información para colapsar finalmente. Mientras cruzaba las ruinas rocosas pudo sentir como el campo de fuerza se había desvanecido.


Los Peldaños Interminables, Sumidero de Ishtar, Althan

Luego de atravesar los pasadizos cubiertos de maleza, Wolf salió hasta un pequeño valle donde se alzaban unos grandes escalones que ascendían hasta un gran portal de transferencia de la Confluencia Temporal el cual sabía que era para acceder a Naxos. Ahora estaba desactivado puesto que la última invasión a ese simulador no hizo nada feliz a los Prometeos.

Una brecha desliespacial se abrió en el cielo. Un crucero plasmó su sombra en el sumidero pasando justo encima para dejar capsulas de incersión. Los Prometeos rodearon la zona con Unidades Cíclopes las cuales comenzaron a inundar el entorno con cargas de Incineración.

El objetivo de Wolf era llegar hasta el otro lado, en el interior de una cueva defendida por un par de Knight. Con su Aceleración no debería tener problemas en cruzar pero el campo de batalla se volvió más intenso. Los Phantom que continuamente dejaban soldados eran destruidos por los Cíclopes esparciendo los trozos de nanolaminado por los peldaños.

Más capsulas cayeron pero ahora encima de los Cíclopes. Los Sangheili ahora usaron un par de Servant como apoyo. Las máquinas esféricas les proporcionaron una capa de escudos de energía extra lo que les facilitó sobrevivir para colocar baterías y torretas de plasma. Un Phantom más apareció y dejó en la cima de los peldaños a un grupo de Zealot.

Los Sangheili se posicionaron encima de la placa de sincronización abriendo el portal a Naxos. El Cazarrecompensas desconocía sus intenciones pero al estar ellos en su camino aprovechó la oportunidad de recordarles porque estaban a salvo en prisión.

Wolf se arrojó a los pies de los peldaños. Los Sangheili rugieron a su presencia y rociaron de proyectiles de plasma el camino para proteger a su líder. Khyl 'Kusov, quien se había proclamado Kaidon de los Cazadores, activó la placa de sincronización. El portal comenzó a abrirse sólo para liberar un potente pulso temporal que arrojó a los invasores fuera de los peldaños.

Brechas temporales se abrieron a través de descargas eléctricas que recorrían el portal. Unidades Prometeas de chasis oscuro surgieron masacrando a los Sangheili que se habían levantado. Al verlos, Wolf reconoció al Colectivo de Programación. Eran Descendientes. No los había visto desde el Condensador de Flujo.

Encima de la placa de sincronización apareció un nuevo tipo de confluencia. Una caja que se conectaba al portal usando algoritmos para cerrar el portal de Naxos pero también bloqueaba el camino hacia la posición del puente temporal. Wolf se levantó justo después de evitar una carga de Incineración disparada por un Minotauro y en conjunto con los Cazadores consiguieron someter a la gran máquina destruyendo su núcleo mental.

Antes de caer, el Minotauro extendió su mano para invocar más brechas que transportaron más Descendientes a ese momento del tiempo. Los Soldier y Arpías usaron Supresores para romper los escudos de energía de los Sangheili para entonces perforar su piel con los proyectiles rojizos. Wolf apuntó su Cañón de Energía en dirección al Módulo de Datos y disparó un Misil que lo destruyó.

Con la confluencia destruida, los Descendientes se desactivaron dejando caer sus pesados cuerpos en la tierra para luego evaporarse en partículas de información.

Serafall Sitri (Radio): Prometeos de diferentes líneas temporales convergiendo en Althan... Eso es malo. La Mente del Nexo debe haber sido un recurso vital. El hecho de que traigan a los Descendientes implica que los Prometeos han perdido un poco el equilibrio. Aprovecha esa ventaja, Cazarrecompensas.

Los Knight que protegían la entrada al puente temporal se encontraban siendo abrumados por un grupo restante de Cazadores. Wolf asesinó a los Sangheili y con su Cañón de Energía se abrió paso entre las máquinas para acceder al interior de la cueva. El camino iba en descenso, la roca poco a poco comenzó a ser reemplazada por constructos de la Confluencia Temporal y, entonces, cristales azulados emergían de estos. Con sólo verlos, el Cazarrecompensas sintió un escalofrío recorriendo su columna.


Cámara del Eco, Sumidero de Ishtar, Althan

Wolf estaba llegando al subsuelo del planeta. Una extraña pero ya común sensación de nostalgia lo invadía. Recordaba aquel momento en que se adentró en el Mundo Escudo Eclipson pero esa sensación cambiaba cada vez que veía los cristales de Amatita. Se sentía como en casa.

Una luz al final del túnel. Arpías se encontraban en posición de reposo frente a una máquina de la cual venía la señal del puente temporal. Pulsos temporales emergían de éste y a su alrededor había cascadas de información que llovían hacia arriba.

Serafall Sitri (Radio): (Interferencia) Ese es el puente temporal... Cazarrecompensas... Ya... Sabes que hacer...

Las comunicaciones se cortaron. La red de la Confluencia Temporal estaba frenética. Las Arpías cambiaron a su modo de ataque y procedieron a defender el puente temporal. El Cazarrecompensas se valió de unos cuantos disparos para deshacerse de las máquinas y luego intentó hacer lo mismo al redirigir el fuego contra el conducto de energía, sin embargo, sus proyectiles se evaporaron apenas al rozarlo.

Wolf estudió el complejo y encontró un pedestal donde se encontraba reunida energía eléctrica como la que usó para destruir las barreras concéntricas. Tomó uno de los orbes y lo colocó en otro pedestal. Un error de procesamiento interrumpió el puente temporal.

El conducto vertical se abrió y la Mente Regeneradora salió de su interior para arreglar el error. Apenas la Arpía salió para recibir de lleno varios impactos de Misiles. La Mente Regeneradora usó las placas que adornaban sus chasis de Arpía consolidando un impenetrable escudo sobre su ojo. Entonces, la máquina comenzó a disparar sus Supresores usando la misma Amatita como proyectil que de no ser por los escudos de energía de la armadura del Cazarrecompensas ya hubiera sido atravesado.

La Mente Regeneradora fue al pedestal y tomó el orbe de energía para depositarlo en otro lugar. El puente temporal se restableció y alrededor del conducto vertical aparecieron barreras concéntricas que comenzaron a cerrarse para aplastar a Wolf quien se mantenía a cubierto. La máquina se desplazó hacia él con gran lentitud gracias a su pesado chasis.

Wolf salió entonces de su cobertura para tomar otro orbe de energía eléctrica para depositarla en otro pedestal. El puente temporal colapsó y la Mente Temporal se desprotegió para arreglar la falla. Fue la oportunidad perfecta. Wolf concentró tiros sobrecargados de plasma al ojo de la Mente Regeneradora que comenzaba a agrietarse.

La Mente Regeneradora restableció el puente temporal y cubrió su herido ojo de cristal. Concentró una acumulación de energía atemporal que empujó a Wolf hasta el otro extremo de la habitación circular y luego procedió a dispararle con una mayor cadencia de fuego.

Brechas temporales se abrieron. Unidades Arpías rodearon al Cazarrecompensas quien esquivó los disparos al dar un gran salto luego de plantar unas cuantas Bombas. Al detonar, el suelo quedó cubierto de trozos de máquina flotante. La Mente Regeneradora seguía firme con impedir la destrucción de su puente temporal así que aumentó todavía más su cadencia de fuego.

El Cazarrecompensas saltaba de cobertura en cobertura que eran destruidas por la Arpía. De esa forma consiguió llegar a otro orbe de energía eléctrica el cual arrojó al interior del puente temporal. Un pulso energético desestabilizó por completo el flujo de energía y la Mente Regeneradora tuvo que socorrer la operación. Despojada de sus escudos, la Arpía nuevamente fue blanco de los proyectiles del Cazarrecompensas acabando con gran parte de su cuerpo.

La máquina proliferó una especie de grito y una Hydra apareció para socorrerla en un desesperado intento por ganar tiempo. El Cazarrecompensas disparó un potente Rayo de Plasma contra la cabeza de la Hydra acabando con su cabeza y núcleo mental a la vez.

En el momento en que los restos de la Hydra explotaron y se esparcieron por la cámara, el Cazarrecompensas disparó su Rayo Gancho contra otro orbe de energía eléctrica. Tomó todos los que apenas y podía levantar y los arrojó contra el desestabilizado puente temporal.

La Mente Regeneradora, debilitada, volvió a disparar un fuerte pulso atemporal que empujó al Cazarrecompensas lejos del puente. Entonces procedió a restaurar su trabajo administrando la sobreacumulación de información a través de los orbes eléctricos pero entonces, cuando regresó la vista hacia el exterior, vio que el Cazarrecompensas le estaba apuntando directamente a su ojo.

Un Súper-Misil brotó del Cañón de Energía del Cazarrecompensas e impactó justamente en el ojo de la Mente Regeneradora dañando su núcleo mental. La Arpía proliferó otro grito antes de colapsar junto con el puente temporal.

Serafall Sitri (Radio): ¿Cazarrecompensas? ¿Todo está bien?

Wolf: La Mente Regeneradora y el Puente Temporal fueron neutralizados.

Serafall Sitri (Radio): Si la Mente no hubiera fracasado, Althan podría haberse convertido en una máquina. Gracias a ti, el planeta permanecerá imperfecto, vivo y real.

Wolf contempló el escenario. Las cascadas de información se secaron. Todo rastro de presencia de la Confluencia Temporal había desaparecido pero entonces una chispa de luz captó su atención. La chispa se hizo más y más grande hasta reactivar el mecanismo del conducto vertical sobrecargándolo de información. Entonces todo se nubló.

Serafall Sitri (Radio): ¡Cazarrecompensas, perdí tu señal! ¿A dónde has ido? ¿Cazarrecompensas? ¡Wolf!

El Puente Infinito

El Condensador de Flujo, Sumidero de Ishtar, Althan

La puerta tenía símbolos triangulares a su alrededor convergiendo en un triángulo al centro de la misma. Había cierta pesadez en el ambiente. El Cazarrecompensas estaba mareado. Estuvo en ese lugar antes. Un terrible recuerdo que arañó su memoria.

Del otro lado había una cámara simétrica que contenía tres portales colocados en los vértices de un triángulo imaginario. Los portales inferiores estaban conectado a placas de sincronización mientras que el que se encontraba al fondo, cubierto con cristales de Amatita, se encontraba apagado.

Ahí, Wolf sintió el peso de alguien recargándose sobre su hombro. El Cazarrecompensas se giró y vio la figura de una mujer a punto de caer a sus pies cuando él la ayudó a mantenerse de pie. Con ese gesto, la capucha que ocultaba el rostro de la desconocida cayó revelando su identidad. Ella cruzó miradas con el Cazarrecompensas.

081 Vigilance Wing: Llegaste... Que gusto... Te... Tenemos que movernos. Ahora. Praedyth se pasó de arriesgado como siempre y tengo que...

Ella lo observó detenidamente.

081 Vigilance Wing: Ah, eres tú... Pensé que eras... Olvídalo.

La androide se recuperó. Revisó sus extremidades y comprobó que todos sus sistemas estuvieran en orden. Entonces, se dirigió a Wolf.

081 Vigilance Wing: Tenemos que ir al Puente y buscar a Praedyth... El tiempo no está de nuestro lado.

Wolf: ¿Puente? ¿Praedyth?

081 Vigilance Wing: Praedyth vio algo en el Puente Infinito. Algo que le dio mucho miedo... Nada le da miedo. Tenemos que encontrarlo. Deprisa.

La androide sujetó al Cazarrecompensas del brazo y lo arrastró con ella hacia el portal de Amatita, desapareciendo juntos en el viento.


Vestíbulo

Wolf sintió como si su cuerpo hubiera sido destrozado en miles de millones de partículas para luego ser reconstituido. Ya había usado los portales de la Confluencia Temporal antes pero éste era particular. Al frente había un sendero en penumbra apenas iluminado por constructos Forerunner.

La androide saltó por una serie de plataformas flotantes hasta detenerse y hacerle la indicación al Cazarrecompensas de que la siguiera. Wolf, sin saber exactamente ahora en lo que se había metido, la siguió. Al igual que Wing saltó por los trozos de roca estáticos. Fue una extraña sensación porque esas cosas no eran sólidas pero a la vez eran tangibles.

Al final de esa grieta oscura estaba un camino velado por luz artificial. El camino se volvió angosto cuando cruzaron formaciones rocosas y de metal. Parecía que tenían un largo camino que recorrer a lo que Wolf intentó recordar todas las preguntas que no pudo hacerle a la Vigilante en su momento pero justo cuando estaba por entablar la conversación, la androide se detuvo para inspeccionar un claro circular.

081 Vigilance Wing: Praedyth adaptó la tecnología del Puente para sus propios fines. Vamos a encontrarnos con sus Reflejos.

Wolf: ...

081 Vigilance Wing: Son copias de sí mismo. Las hizo para poder explorar varias rutas a la vez.

La conversación terminó. El nombre de Praedyth no fue la primera vez que Wolf lo había oído. Sin contar la vez que escuchó su voz en el Laberinto de las Gorgonas. Su nombre era ocasionalmente pronunciado por Ddraig y Faber junto con los de Kabr y Tourian. Finalmente se encontraría con un Forerunner vivo.

Wing volvió a detenerse. Ambos se encontraron encima de una placa de sincronización conectada a un Módulo de Datos. Al posicionarse encima de la placa, un material semisólido surgió alrededor de ésta. Unos sonidos extraños provinieron de la caja que perdió su escudo compuesto de Durance.

La androide apuntó su Fusil de Pulsos y disparó al Módulo de Datos. El mecanismo rugió antes de colapsar. Toda la estructura comenzó a temblar poniendo nervioso al Cazarrecompensas en contraposición de Wing quien buscaba algo entre la nada.

081 Vigilance Wing: Praedyth tiene que estar en alguna parte.

Un relámpago atravesó el claro. Una brecha temporal se prendió en llamas cuando una robusta figura emergió de esta con un brillo dorado.

Reflejo de Praedyth: ¡Wing! No deberías haber venido. Y encima has traído a alguien.

081 Vigilance Wing: ¿Él? ¿No te has dado cuenta? Fue él quien destruyó el Corazón Negro.

Reflejo de Praedyth: Hmm.

Una serie de plataformas se materializó para brindar un camino para cruzar el abismo. La androide siguió adelante con Wolf detrás de ella. Más destellos dorados. Reflejos conversaban entre ellos para comunicar el regreso de Wing y de la apertura de nuevas líneas temporales.

Reflejo de Praedyth: Praedyth te expulsó por tu propia seguridad. Tu presencia aquí pone todo en riesgo.

081 Vigilance Wing: Praedyth es un riesgo por sí solo. Me necesita.

El camino de plataformas flotantes terminó al llegar hasta el otro lado del claro. Ahora otra serie apareció para ayudarlos a alcanzar la parte superior del lugar donde estaban. En poco tiempo llegaron a la cima y siguieron adelante por un pasillo estrecho.

Reflejo de Praedyth: Ya casi es demasiado tarde.

Wolf: ¿Qué quiere decir con demasiado tarde?

081 Vigilance Wing: Algo debe haber salido demasiado mal.

Wolf: ¿Dónde está el verdadero Praedyth?

Estaban en un callejón sin salida aparentemente. Un grupo de Reflejos estaba conversando entre ellos para luego desaparecer. Sólo quedó uno de ellos.

Reflejo de Praedyth: No pueden ir con él.

081 Vigilance Wing: ¿Qué? ¿Qué es lo que encontró? ¿Qué puede ser tan malo como para asustar a Praedyth?

El muro atrás del Reflejo desapareció y una gran luz cegó a Wolf.


Puente Infinito

Todo un mundo se había desarrollado ante su vista. No había un cielo como tal, ya que estaba recubierto por una capa de tecnología, y tampoco había profundidades, debido a que una densa las ocultaba. Lo único que había además de las interminables descargas eléctricas recorriendo las nubes grisáceas eran enormes pilares esperando a rebelar sus secretos.

Reflejo de Praedyth: Mira. El Puente Infinito. Un motor de predicciones del tamaño de un planeta. Simulando trillones de realidades paralelas. Con el objetivo de lograr un único objetivo para la Confluencia Temporal... Sigan avanzando y lo verán.

El Reflejo chasqueó sus dedos. De la nada se materializó una plataforma. Wing saltó sobre esta y Wolf la siguió. Un curioso sonido llamó su atención y al poco tiempo encontró la causa. Un par de Arpías se habían materializado investigando la anomalía que había provocado el Reflejo.

081 Vigilance Wing: Los Prometeos están simulando la realidad aquí cambiando el futuro a la fuerza y, antes de que preguntes, todo aquí es lo suficientemente real como para matarte.

Dicho eso, la androide acabó con las máquinas antes de que estas se estabilizaran para abrir fuego. Como respuesta, más Unidades Prometeas se materializaron para enfrentarlos. Gracias al Cazarrecompensas, los esfuerzos de la Confluencia Temporal eran fútiles.

Wing entonces cruzó hasta donde terminaba la plataforma justamente en la parte donde se encontraban dos pilares enlazados por una capa de energía atemporal. Ella sacó un Reloj y con él abrió un cerrojo permitiendo que un "puente" se abriera. Una plataforma apareció al lado de la que se encontraban permitiéndoles seguir avanzando.

Con cada plataforma que iban creando a medida que repelían a las fuerzas Prometeas iban avanzando a uno de los Pilares que adornaba aquel plano espacio-dimensional. Entonces un Colectivo de Programación nuevo apareció al alertarse que los invasores se estaban acercando. Máquinas que cuando eran destruidas expulsaban un líquido transparente cargado de información.

Wolf tuvo curiosidad de lo que había visto. Había escuchado que en su silencio, la Confluencia Temporal ha estado experimentando con ella misma. La Radiolaria era el siguiente paso a su evolución. Una nueva forma para reemplazar los núcleos mentales. Pero, ¿cómo lo habían conseguido? Tal vez pronto lo iba a averiguar.

Cuando se encontraron en la cuarta plataforma justo frente al Pilar tuvieron que lidiar con un problema. Wing no pude abrir el cerrojo de los pilares.

Wolf: ¿Qué pasa?

081 Vigilance Wing: A veces el Puente bloquea el camino... Un Daemon debe estar controlándolo. Si lo eliminamos, la puerta debería abrirse.

Cuanto estaba por preguntar que rayos era un Daemon, una oleada de Fanáticos apareció detrás de ambos. Máquinas sobrecargadas de datos que optaban por maniobras suicidas explotándose contra sus objetivos. Detrás de las corrosivas máquinas se encontraba una Unidad Prometea que jamás se había visto antes, sin duda debía ser el Daemon.

Aquella máquina coordinaba a los Fanáticos mientras usaba un Fusil de Azote para abrumar a Wolf y a Wing. Sin embargo, su punto débil no tenía perdida. El Cazarrecompensas apuntó su Cañón de Energía y de unos cuantos tiros del Rayo de Plasma fundió el abdomen de la máquina dejando que su Radiolaria se esparciera por el suelo para ser absorbido por la falsa tierra.

Wing asesinó a un Fanático de un tiro en su núcleo. A consecuencia de esto, la máquina explotó iniciando una reacción en cadena que acabó con las otras máquinas. Con el Daemon caído, la androide ahora pudo abrir el camino a los peldaños que llevaban a la entrada del Pilar.

Ambos subieron por los escalones de roca y atravesaron la entrada triangular que abrió un sendero a un portal en su interior. A medida que se aproximaban podía sentirse un cambio en el ambiente. El suelo metálico comenzó a transformarse en un pasto amarillento pero vivo. Flores purpuras sobresalían de las rocas que sobresalían del camino.

Reflejo de Praedyth (Voz): Primero te mostraré donde empezó todo.

Atravesaron el portal.


El Jardín de Tourian, Tandem, Simulador del Pasado

La luz del día. Un mundo lleno de vida. Cielos de un azul con tintes dorados. Ríos que se desarrollaban hasta el horizonte. Sobre una pequeña elevación se encontraba un Reflejo de Praedyth. Wolf y la androide se aproximaron a él.

Reflejo de Praedyth: Themar antes del Colapso. Antes de la Confluencia Temporal.

A la lejanía se escuchó un crujido. Entonces un destello de Luz. Luego un destello de Oscuridad. Un último deseo. Confluencias surgieron de la tierra y entonces la Progenie Beyond, los Minotauros que Wolf enfrentó hace tiempo, sujetaron un fragmento de Oscuridad y se arrodillaron ante ella, lo llamaron Corazón Negro.

Reflejo de Praedyth: Aquí es donde los Prometeos se convirtieron en lo que son ahora. Aquí fue donde surgió la Confluencia Temporal y trastornó a su Mente, Crono. Esa máquina tiene un sólo objetivo: cambiar la realidad en favor de los Prometeos y sólo para los Prometeos.

Wolf: Pero... Acabamos con él hace un par de años.

Reflejo de Praedyth: Crono es la Confluencia Temporal. Él vive en cada una de las máquinas de cada colectivo existente en este sistema.

El Reflejo chasqueó los dedos para abrir un portal.

Reflejo de Praedyth: Todo empezó con la voluntad de una máquina... ¿Terminará con la voluntad de un hombre?

El Cazarrecompensas y la androide atravesaron el portal.


Puente Infinito

081 Vigilance Wing: Al principio, cuando destruyeron a la Mente Definitiva en el Condensador, también pensamos que todo había terminado. Pero entonces descubrimos la verdad de la Confluencia y, por eso, Praedyth creó a sus Reflejos.

Reflejo de Praedyth (Voz): Sí. Hemos intentado evitar este resultado sin éxito. Ahora, aún con todos nuestros esfuerzos, no hemos hecho más que postergar lo inevitable... Debes verlo en persona.

Wolf y Wing salieron del Pilar. El camino del Puente se desarrolló hasta otra estructura flotante. Como era de esperarse, los Prometeos tomaron medidas defensivas contra ellos.

Reflejo de Praedyth (Voz): Dime, ¿qué eres realmente?

Wolf: No entiendo la pregunta.

Reflejo de Praedyth (Voz): Sin duda eres humano pero también eres otra cosa. Eres diferente. Tus hazañas lo dicen todo.

Wolf: Yo sólo soy un cazarrecompensas.

Reflejo de Praedyth (Voz): Hmm. Y aun así, la Confluencia Temporal te llama "El que no puede ser simulado". De todas las cosas, los Prometeos jamás han podido simular la Luz y la Oscuridad. Tu presencia aquí lo cambia todo. Para bien y para mal. Ahora se han puesto en marcha muchas cosas.

Antes de volver a formular otra pregunta, Wolf fue empujado por Wing para que la estocada de una Espada de Energía no lo atravesara. Guerreros Sangheili rugieron en cuanto vieron a su némesis y todos apuntaron sus Rifles de Plasma para acribillarlo ahí mismo. El Cazarrecompensas esquivó los proyectiles a tiempo gracias a su Aceleración y con unos cuantos Misiles no tuvo por qué preocuparse más por ellos, sin embargo, la duda surgió.

Wolf: ¿Cómo llegaron ellos aquí?

081 Vigilance Wing: Algún "genio" creyó que jugar con la tecnología del Condensador y usar su red de teletransporte era buena idea. Por su culpa muchos de ellos quedaron atrapados sirviendo ahora para los experimentos de la Confluencia Temporal.

El Cazarrecompensas recordó ese suceso. La vez que había sido contratado por el Ejército de Luminalia para dar caza a Sork, el Kaidon loco de los Cazadores. Ahora, desde que escapó del Prison of Elders y controló a la Unidad Tethys, no se sabe nada más de él pero tal parece que sus antiguos seguidores lo despreciaron igualmente y eso podía responder a su presencia en los Peldaños Interminables... A lo mejor querían entrar y rescatar a sus compañeros perdidos.

Sin darle más importancia al asunto, el Cazarrecompensas prestó su ayuda a la androide para eliminar las fuerzas enemigas. El camino del Puente Infinito se desarrollaba con cada plataforma que iban limpiando. Así terminaron por llegar a los pies de otro pilar donde un Daemon con forma de Servant se interpuso en su camino.

La máquina tenía una considerable resistencia propia de un Daemon. Eso significaba que la Confluencia Temporal podía hacer uso de otras razas para sus propósitos tal vez como resultado de esos experimentos que mencionó Wing previamente.

El Servant fue destruido y los pocos Sangheili que quedaban asesinados. En lo que subían los peldaños del Pilar, el Cazarrecompensas notó que los cadáveres de los Sangheili se evaporaban en partículas que se esparcían por el supuesto aire que existía en el Puente. La conclusión a la que pudo llegar es que esos Sangheili eran ciertamente simulaciones y no estaba equivocado, la Confluencia Temporal haría uso de todo lo que tenía a su disposición para frenar su avance.

La puerta del Pilar se abrió. El Cazarrecompensas y la androide cruzaron su interior aproximándose al portal que había adentro. El suelo se hacía oscuro e infértil. Un mal presentimiento quería detener las pisadas del Cazarrecompensas como cualquier persona que no quería ver su futuro y, sin embargo, siguió caminando.

Reflejo de Praedyth (Voz): Este es el futuro que quieren ver los Prometeos.

Atravesaron el portal.


Ciudadela, Tenebris, Simulador del Futuro

Una oscuridad total abrumó al Cazarrecompensas. Siguió por el sendero de podredumbre y muerte. El Reflejo de Praedyth se encontraba en la cima de una Ciudadela en ruinas. Un sol muerto se cernía sobre las tinieblas del cielo. Por debajo del horizonte, en el suelo, una infinidad de ojos dorados perforaban la penumbra.

081 Vigilance Wing: Esta simulación de nuevo...

Wolf: ¿Esto es lo que vio Praedyth?

Reflejo de Praedyth: Ya no existe ni la Luz ni la Oscuridad. El calor de todas las estrellas ha desaparecido. Ya no hay vida... Pero eso fue antes de que llegaras. Si llegaste hasta aquí entonces tú debes ser la clave. Tú puedes impedirlo. Cada línea temporal que seguimos lleva aquí. Debemos destruir a Crono para evitar este futuro obscuro.

Un trueno eclipsó los ojos de las máquinas trascendentes.

Reflejo de Praedyth: ¡Crono! ¡Nos encontró!

Un relámpago chocó con la Ciudadela y de sus cenizas se abrió una brecha temporal. Una Unidad Hydra emergió de la grieta abriéndola con sus poderosos brazos y desplegando sus grandes alas dejando que sus tentáculos se desarrollaran por su espalda.

Al verlo, el Cazarrecompensas inmediatamente abrió fuego pero todos los proyectiles que disparaba contra la Mente Infinita se desvanecían apenas rozaban su cuerpo metálico. Crono usó la energía del Puente Infinito acumulándola en sus brazos distorsionando la simulación a su antojo.

Wolf sintió un horrible malestar. Una sensación que tuvo que recordar de la peor manera posible. La sensación de ser borrado de la realidad. Antes de que concluyera su eliminación, el Reflejo de Praedyth chasqueó los dedos para abrir un portal.

Reflejo de Praedyth: ¡Vayan! Ustedes son más importantes que cualquiera de nosotros.

Wing sujetó al Cazarrecompensas de su brazo y lo tiró hacia ella para escapar de la simulación.


Puente Infinito

081 Vigilance Wing: Esto se ve mal. Tenemos que trabajar juntos. Si no detenemos a Crono ya viste lo que pasará.

Wolf: Bien.

081 Vigilance Wing: Primero, necesitamos encontrar a Crono. Saber dónde se oculta.

Wolf: ...Los Prometeos son metódicos. Deben tener un plano o mapa de este Puente. Alguna especie de Cartógrafo... ¿Sabes dónde puede haber uno?

081 Vigilance Wing: ...Sí, creo que sé dónde podría estar. Vamos, no hay tiempo que perder.

La androide salió a toda velocidad del interior del Pilar. El Cazarrecompensas iba siguiéndole el paso cubriéndola de las simulaciones enemigas. Para agilizar su travesía, las plataformas generadas más adelante se les instalaron cañones gravitatorios que fueron justamente lo necesario para llegar hasta otro Pilar.

A los pies de la entrada a otra simulación del Puente Infinito, Wolf y Wing subieron los peldaños y cruzaron un túnel que estaba repleto de grandes huesos fosilizados. Hubo algo en ellos que hizo poner al Cazarrecompensas en guardia y no era para menos puesto que la aparición de una especie de espinas de gran tamaño alrededor del portal era mal augurio. Sea lo que fuese que había en la simulación, estaba preparado.

Fondo del Almacén

La Ruptura, Pyramis, Simulador del Futuro

Lejanas montañas en un desolado valle. Neblina cobijando el suelo color mostaza. En el exterior, un sistema solar desolado. No había vida. Sólo quedaban vestigios. Huesos fosilizados de gigantescas bestias reptilianas. Sus cráneos tenían varios orificios haciendo indicio de que alguna vez poseyeron varios ojos.

En el montón de huesos solidificados por el tiempo, había varios cráneos en particular rodeados de espinas. Aquellas mandíbulas y la forma en que estaban alineados las cuencas de los globos oculares hicieron al Cazarrecompensas recordar su primer y último encuentro con la bestia que alguna vez se llamó Kraid.

Wolf: ¿Estás segura de que hay un mapa del Puente aquí?

081 Vigilance Wing: Si los Prometeos intentan cambiar el futuro, el Piramidión debe ser parte del plan. El mapa tiene que estar aquí.

Ambos subieron una cuesta donde la roca era reemplazada por metal y circuitos. Una fortaleza de la Confluencia Temporal se alzaba entre un par de montañas convirtiendo el planeta poco a poco en una máquina.

Juntos cruzaron el sendero y se arrojaron a los pies de la estructura. Una gran puerta en lo profundo de la fortaleza impedía el acceso a su interior. Un reflejo mismo del Condensador de Flujo. Entonces, Wing le indicó al Cazarrecompensas que se posicionara encima de una placa de sincronización.

Cuando ambos se posicionaron en sus respectivos puntos, una confluencia se generó en medio a partir de la energía concentrada de las placas. Una vez que la estructura semisólida se consolidó, Wing se acercó a ella para alterarla con la ayuda de su Reloj.

Pasados unos segundos, la puerta del Piramidión comenzó a abrirse lentamente hasta dejar vía libre a su espacio atemporal.

Wolf: ¿Qué es este lugar?

081 Vigilance Wing: Un motor de maquinación. Aquí, la Mente Piramidal se encontraba perfeccionando el algoritmo para la conversión absoluta de un planeta en una máquina pensante. Antes de conocerte, vine a detenerlo. Ishtar trabajó incansablemente para bloquear mi avance hacia su terminal. Reconfiguró la propia realidad para detenerme... Parece que ahora la realidad está bien configurada pero mantente alerta.


Piramidión, Pyramis, Simulador del Futuro

El Cazarrecompensas iba justo detrás de la androide. El color mostaza del exterior y la neblina poco a poco comenzó a abandonarlos hasta no quedar nada más que metal y luces titilando. Entonces, luego de descender por un túnel se encontraron en un abismo donde las estructuras de la Confluencia Temporal se entrelazaban entre sí hasta el infinito.

Brechas temporales se manifestaron en esa primera sección. Prometeos del Colectivo de Aphix fueron enviados para detenerlos. Se habían separado para abarcar las plataformas flotantes que encaminaban hasta una estructura de mayor tamaño.

Wing se hacía camino como podía con su Fusil de Pulsos. Los Knight que interceptaban los tiros caían poco a poco hasta derramar por sus extremidades el fluido vital de su consciencia regresando al metal del que querían abandonar.

Cada plataforma fue limpiada de enemigos rápidamente. Wolf se encargó de eso. Ahora tenían vía libre hasta el edificio mayor. Un sonido metálico resonó por todo el complejo. El interior del edificio activó un mecanismo se seguridad en el que rayos láser se disparaban continuamente para que todo lo que cruzara fuera partido en pedazos.

081 Vigilance Wing: Parece que el Piramidión todavía recibe datos del Puente. Tengo la ubicación de una confluencia por la que podemos acceder.

Con un poco de dificultad, ambos lograron salir del edificio sin que los rayos láser los quemaran. Ahora estaban en un gran patio defendido por Unidades Goblin y Hobgoblin del previo colectivo que los intentó frenar. Tal vez no eran las más resistentes ni las más ágiles pero si lo compensaban con una determinación para la destrucción como si solamente hubieran sido creados para eso.

Al otro lado se encontraba un portal necesario para seguir avanzando. Una Hydra apareció justamente para fortificar la seguridad. Los esfuerzos de las máquinas, sin embargo, seguían siendo inútiles. Desde la destrucción del Corazón Negro y la liberación del Condensador, las máquinas habían dejado de ser la amenaza que representaron hace tiempo pero ahora éste mismo le brindó otra oportunidad.

La Hydra explotó luego de recibir varios disparos en su núcleo mental. Wolf y Wing avanzaron al portal del cual salieron varias Arpías que abrieron fuego disparando sus Cronorayos. El nuevo mecanismo de disparo era tan potente que podía desintegrar los escudos de energía del Cazarrecompensas en milésimas de segundo.

Wing saltó impulsada por una columna decorativa y descargó el cargador de su Fusil de Pulsos. Cada disparo que chocaba con los ojos de las máquinas regresaba al cargador dando la impresión de que era infinito. Cuando la androide regresó al suelo todas las Arpías ya habían sido eliminadas.

081 Vigilance Wing: Hmm. Los Prometeos calibran sus armas dependiendo de las tácticas de sus enemigos. No estoy segura de dónde sacaron la idea de los láser pero... No puedo decir que no sean efectivos.

El Cazarrecompensas salió de su escondite ya con sus escudos restaurados. Luego se reunió con Wing para atravesar juntos el portal que los llevó al interior de un edificio con más descargas de rayos láser que se movían de un lado a otro.

No tuvieron problema alguno en cruzarlo aunque hubo una que otra vez que los rayos rozaron tanto al Cazarrecompensas como a la androide. La sensación de quemadura por éstos era indescriptible ya que la estela de energía atravesaba su armadura hasta llegar a su piel y músculos; y circuitos y componentes extraños en el caso de Wing.

Entonces llegaron a otro espacio abierto donde los Prometeos habían montado un bloqueo conectado a un sistema de placas de sincronización. Tres para ser exactos. Había cierta tensión en el ambiente como si la temperatura descendiera de la nada.

081 Vigilance Wing: Algo está mal. Detecto un nivel de variación de interferencia... No puede ser.

El espacio fue desgarrado por oscuridad. Brechas transdimensionales de las que salieron todo tipo de Unidades Prometeas bañadas en miasma necrótica.

081 Vigilance Wing: ¡Necróticos! Pero... ¡Imposible! ¡Imposible! ¿Podría ser qué...? No, no, no, no, eso es imposible ¡Imposible! ¿Por qué? ¿Cuál es la causa de esto?

Al principio, Wolf no pudo entender la preocupación de Wing y enfrentó a las fuerzas de la oscuridad por sí solo. No fue hasta que acabó con un grupo de Soldier Corrompidos que pudo entender lo que sucedía. Esos Corrompidos no eran simulaciones eran reales. Sin un líder, los Corrompidos vagaban entre dimensiones. Que ahora decidieran atacar el reino de la Confluencia Temporal no podía ser una casualidad y todavía más si era cierto que el Piramidión contenía el mapa del Puente Infinito.

Las fuerzas necróticas fueron repelidas casi en su totalidad. A pesar de que todavía quedaban unos cuantos Knight y un Minotauro Corrompidos, Wolf y la androide fueron a las placas de sincronización para desbloquear el portal que había al fondo. Todavía quedaba una placa por activar la cual se encontraba bajo los pies de los Corrompidos como si tuvieran la misma intención que ellos de seguir adentrándose pero por alguna razón no podían activarla.

El Cazarrecompensas arrojó a los entes oscuros una Bomba de Energía que los deshizo en pedazos una vez que explotó. Los restos de los Corrompidos fueron reabsorbidos por brechas transdimensionales. Wolf y Wing fueron entonces a la última placa de sincronización consiguiendo desbloquear el acceso al siguiente portal.

Una brecha temporal se abrió tal cual un rayo impacto frente al portal. Unidades Prometeas del Colectivo de Aphix abrieron fuego. Wing dio un salto hacia atrás a la vez que arrojó una Granada de Vórtice que al detonar expulsó una ráfaga de energía que disolvió a las máquinas transportando sus partes a otras simulaciones.

El rugido metálico distorsionado de los entes oscuros resonó en el abismo cuando el acceso al interior del Piramidión fue abierto por el Cazarrecompensas y la androide.

081 Vigilance Wing: Debemos apresurarnos. Si los Necróticos consiguen el mapa jamás podremos encontrar a Crono.

Ambos cruzaron el portal que los transportó al interior de un edificio con un mejorado sistema de seguridad de rayos láser. Las descargas avanzaban a gran velocidad haciendo un suicidio el simple hecho de pensar en que podían lograrlo. Wolf, determinando, decidió enfrentar a la muerte como todas las veces que ha hecho y cruzó el interior del recinto junto a Wing donde los Corrompidos continuaban expandiéndose luchando contra la defensa de la Confluencia Temporal.

Wolf y Wing siguieron adelante ignorando el enfrentamiento entre ambas plagas y cruzaron un portal. Ahora estaban en una gran plataforma en la que el conflicto entre máquinas y fantasmas oscuros estaba vigente. Alrededor de la zona había varias confluencias creadas para bloquear otro portal. Dichas confluencias se encontraban protegidas por Cíclopes y Minotauros que podían repeler la infantería necrótica.

081 Vigilance Wing: Que raro. Deberíamos estar en un abismo, un torbellino de datos. Múltiples realidades escribiéndose y reescribiéndose...

Wolf: ¿Segura que este es realmente el camino correcto?

081 Vigilance Wing: Bueno, hasta no llegar a la terminal de la Mente Piramidal no podremos saberlo. Son cuatro confluencias. Iré por las de la izquierda.

La androide se desplazó entre el intercambio de balas usando elevaciones del terreno como cobertura. Con su gran agilidad puso sortear a las Unidades Prometeas para llegar hasta una confluencia. Ella sacó su Reloj y comenzó a infiltrarse en la red para desactivarla.

Wolf apenas y pudo esquivar el tiro de un Rifle Binario a lo que contraatacó con ráfagas cortas y controladas del Rayo de Ondas. Así, el Cazarrecompensas se abrió camino entre la multitud de Corrompidos hasta llegar a la primera confluencia de la derecha. Concentró sus disparos en el Cíclope para causarle el daño suficiente para que se saliera de control disparando cargas de Incineración a diestra y siniestra.

Los proyectiles fuera de control del Cíclope acabaron con la concentración de enemigos que había cerca de la confluencia. El Cazarrecompensas destruyó finalmente al Cíclope con un Misil y luego disparó su Rayo Gancho contra la confluencia creyendo que de esa forma podría desactivarla pero al establecer una conexión fue transportado a un plano extraño.

Era una visión. Veía como la nueva forma de Crono se movía sobre un mundo de hierro. Abría la tierra y cerraba el cielo. Hacía que la vida fuera posible forjando un puente. Una estructura que crecía en ambas direcciones. Creciendo hacia el ayer y hacia el mañana con Pilares que eran adornados con flores rojas.

Había un sendero en el que crecía una rosa. En su visión, Wolf alargó su mano para tomarla pero ésta de deshizo en pedazos pudriéndose. Entonces vio su mano que también había comenzado a pudrirse. Su piel falsa se derritió y los circuitos comenzaron a oxidarse. Empezó a sangrar. Su sangre era Luz. Entonces la rosa le habló.

El Tirano: Eres algo muerto, creado por un poder muerto, y con forma de muerte. Lo único que haces es matar. No perteneces a este lugar. Este es un mundo de vida.

Wolf se giró hacia la ladera donde la brisa cálida azotaba los Pilares y los hacía llorar Radiolaria como si fuera vino o sangre. La sangre comenzó a inundar el plano. Alcanzó sus pies, rodillas, cintura, pecho hasta llegar al cuello llegando a cubrirlo por completo para ahogarlo en un caldo de pensamientos.

Cuando el Cazarrecompensas despertó de su visión se encontraba recostado junto a una de las columnas de la plataforma. Al ver hacia un lado encontró a Wing comprobando que no hubiera más enemigos cerca. Estaba herida pero nada grave.

La androide se dio cuenta de que había despertado y se acercó a él.

081 Vigilance Wing: Regresaste, ¿estás bien?

Wolf se levantó. Todavía estaba mareado. Tosió un poco puesto que aún sentía el sabor de aquella visión.

Wolf: ...Vi algo. Alguien que decía que estaba muerto.

La androide sacó lo que parecía ser una jeringa y lo inyectó en la nuca del Cazarrecompensas quien sintió como esa pesadez había desaparecido.

081 Vigilance Wing: El Puente Infinito no sólo presenta simulaciones de futuros y pasados. Si tiene la oportunidad lo hará con tus peores miedos. Ya lo hizo una vez con Praedyth así que puede que la Confluencia Temporal lo haga también contigo.

El portal estaba abierto. Un cementerio de máquinas y residuos oscuros eran lo único que quedaba a la vista en ese abismo. La androide avanzó algo torpe puesto que un disparo había perforado su pierna aunque no fue nada que no pudiera arreglar en cosa de nada redireccionando la energía de su reactor a labores de mantenimiento. Tuvo suerte de que el proyectil no dañara algún componente esencial.

081 Vigilance Wing: Detrás de ese portal debería haber un lago de Radiolaria.

Ambos cruzaron la grieta dimensional y se encontraron en la orilla de un pozo.

Wolf: El lago que dijiste, ¿era una metáfora?

081 Vigilance Wing: Que raro. La última vez que vine esta parte estaba hecha pedazos.

Wolf: Entonces debe ser una trampa.

Debían descender por el pozo. Abajo era donde posiblemente debía encontrar el mapa del Puente Infinito. Un muro de información tapó la abertura por completo y al centro surgió una Unidad Cíclope que disparó cargas de Incineración de su ojo contra los invasores.

El Cazarrecompensas disparó tiros sobrecargas de su Rayo de Plasma que fueron dañando progresivamente las placas que rodeaban a la máquina hasta que se agrietaron. Las heridas de la máquina fueron lo suficientemente grandes como para que Wing pudiera hacer que los disparos de su Fusil de Pulsos llegaran hasta su núcleo mental.

El Cíclope colapsó y explotó evaporando sus restos en el aire. El bloqueo que impedía cruzar el pozo desapareció. Wolf y Wing se arrojaron a su interior cayendo varios metros. La aceleración de la caída había sido frenada gracias a una fuerza gravitatoria inversa.

Los dos habían llegado a una plataforma que el Cazarrecompensas reconoció como un equivalente al lugar donde enfrentó a Crono en el Condensador de Flujo con unas pocas pero considerables diferencias. Solamente había un portal circular al fondo donde las estructuras metálicas del abismo convergían.

081 Vigilance Wing: Aquí es. La Terminal Sintoneural. Puedo sentir que la confluencia está cerca pero los Prometeos deben estar camuflándola.

Al igual que en el Condensador había varias placas de sincronización. La androide, luego de observar y analizar el entorno, le indicó a Wolf que fuera a una de las placas mientras que ella se posicionaría sobre la otra. Al hacer cada quien su parte, del centro de las placas surgieron antenas que dispararon un rayo láser hacia la placa que estaba frente al portal liberando un Módulo de Datos que protegía la terminal que buscaban.

081 Vigilance Wing: Tenemos visitas.

Descargas eléctricas surgieron de estruendos. Los Fanáticos comenzaron a dispersarse por la cámara. Cada vez que uno era destruido su cuerpo colapsaba liberando un charco de Radiolaria corrosivo. No dejaban de aparecer así que Wing disparó al Módulo de Datos rompiéndolo de unos cuantos tiros.

La terminal se desbloqueó. Los Fanáticos dejaron de aparecer. Wing avanzó hacia la confluencia generada y comenzó a interactuar con ella.

081 Vigilance Wing: El mapa no está aquí. No lo entiendo.

El portal circular comenzó a absorber partículas de información que flotaban pacíficamente en el aire. Se arremolinaron y entrelazaron con el vacío. La confluencia desapareció.

081 Vigilance Wing: ¡Un puente temporal! ¡Es la Mente Piramidal!

El remolino se convirtió en una tormenta. Ishtar, la Mente Piramidal, apareció frente a ellos en la forma de una Unidad Hobgoblin de los Descendientes.

Wolf y Wing apuntaron a su cabeza a lo que Ishtar dio un pisotón con el que alteró la gravedad de sus dominios. El Cazarrecompensas y la androide se mantuvieron flotando en el aire unos momentos. La Mente Piramidal sujetó a Wing con sus dedos con la intención de arrojarla al vacío espacio-temporal.

El Cazarrecompensas usó el control gravitatorio de su armadura y se aferró al suelo. Apuntó y disparó su Rayo Gancho contra el brazo de la máquina y tiró de él con la fuerza suficiente como para que sujetara a Wing y, a su vez, pudiera salir impulsado hacia su cabeza para asestarle un potente puñetazo.

La cabeza de Ishtar se agrietó. Una ligera explosión lo hizo tambalearse. Antes de que Wolf pudiera proseguir con sus ataques, la Mente Piramidal se teletransportó hacia una de las esquinas de la plataforma que tenía forma triangular. Ahí, Ishtar cargó su Fusil de Línea con la que disparaba chorros de partículas solares a gran velocidad.

Wing contraatacó. Sus disparos se incrustaron en la cabeza de Ishtar expandiendo el tamaño de sus grietas. Como respuesta, la Mente Piramidal se encerró en un contendedor prismático donde podía seguir disparando atacando sin temor a ser dañado. Todos los proyectiles que el Cazarrecompensas arrojaba hacia Ishtar eran inútiles puesto que la jaula temporal nulificaba la existencia de los proyectiles.

Ishtar estiró su mano y roció llamaradas purpuras. El fuego alcanzó puntos importantes de la estructura iniciándose un incendio que poco a poco terminaría por acorralar a Wolf y a Wing.

El Cazarrecompensas entonces notó que la jaula atemporal se encontraba conectada a las placas se sincronización así que él y la androide se dividieron para posicionarse encima de cada mecanismo consiguiendo al poco tiempo que la fortaleza de Ishtar cayera.

Cuando Ishtar se vio vulnerable, Wolf atacó con todo lo que tenía. Proyectiles de gran tamaño impactaron con la cabeza de Ishtar que perdió un par de cuernos en ese momento. La Mente Piramidal volvió a rociar llamaradas por toda la cámara para así poder transportarse hasta la otra esquina donde se encerró en otro contenedor prismático.

La Mente Piramidal invocó a Fanáticos. Las alteradas máquinas se abalanzaron violentamente contra la androide y el Cazarrecompensas siendo bañados en Radiolaria. Ambos repelieron a las máquinas y Wing fue a socorrer al Cazarrecompensas para inyectarle antienteógenos para que no fuera presa de las simulaciones oníricas del Puente Infinito.

Un grupo de Knight Prometeos casi los partían con sus Espadas de Luz Sólida pero Wolf logró sujetar el arma de uno de éstos para arrebatársela y enterrársela. Wing había esquivado la estocada de la otra máquina para treparse en su espalda donde colocaría una Granada de Vórtice que lo terminó.

Ahora volvieron a dividirse. Cada uno fue a una placa de sincronización materializando una estructura media a su alrededor como símbolo de reestructuración. El escudo prismático de Ishtar volvió a caer y antes de que pudiera siquiera levantar su Fusil de Línea más proyectiles impactaron contra su cabeza que salió volando al poco tiempo.

El rugido de Ishtar hizo que más brechas temporales trajeran Unidades Prometeas para cubrirlo. La Mente Piramidal se encontraba seriamente dañada. Su núcleo había sido expuesto y su vida corría peligro. Tenía que escapar y justamente estaba teletransportándose cuando el Cazarrecompensas volvió a sujetar su brazo con su Rayo Gancho para derribarlo.

Wing concentró los disparos de su Fusil de Pulsos en el núcleo mental de la máquina. Ishtar se puso de pie y sujetó el látigo de energía de Wolf para arrojarlo contra una de las estructuras decorativas de la cámara. Wing siguió disparando al núcleo mental de Ishtar que avanzaba torpemente hacia el portal chisporroteando energía y derrochando Radiolaria.

Las balas de la androide surtieron efecto puesto que las piernas de la Mente Piramidal habían colapsado. Ishtar no tuvo otra opción que tomar medidas extremas. Arrastrándose con sus brazos fue rápidamente hacia donde estaba Wing para detonar su cuerpo junto con ella.

Justo cuando la había acorralado, el Cazarrecompensas justo a tiempo lo sujetó con el Rayo Gancho. Sin la mitad de su cuerpo, el peso de Ishtar se había reducido considerablemente. Wolf tiró de su brazo consiguiendo levantar a la Mente Piramidal para arrojarlo contra el vacío del Piramidión donde su vida finalmente terminó con una explosión que hizo sacudir toda la simulación.

081 Vigilance Wing: Ishtar fue reconstruido... Si esto sigue es posible que también lo hagan con todas las Mentes que has destruido en el pasado.

La confluencia volvió a aparecer. Sin perder más tiempo, Wing fue hasta la estructura blanquecina y con su Reloj se conectó a la red.

081 Vigilance Wing: Malas noticias. El mapa no está aquí. No lo entiendo... Espera, tengo algo.

Frente a la confluencia apareció una proyección holográfica de un complejo Forerunner.

081 Vigilance Wing: Son coordenadas a un nodo del Puente Infinito. Ahí es donde está nuestro mapa.

Wing jugó unos momentos con su Reloj para abrir el portal del que había salido Ishtar. Ella indicó al Cazarrecompensas que la siguiera y juntos cruzaron la grieta.

Árbol de Probabilidades

Puente Infinito

081 Vigilance Wing: Coordenadas adquiridas. Encontremos ese nodo. Luego podremos usar el mapa para encontrar a Crono y evitar el futuro obscuro.

El camino del Puente Infinito siguió desarrollándose en dirección a otro Pilar.

Wolf: Los Reflejos de Praedyth también deben estar buscando a Crono.

081 Vigilance Wing: Sí pero incluso si hace un millón de copias de sí mismo no creo que lo encuentre a tiempo.

No hubo ningún enfrentamiento inicial en primera instancia. No al menos en la primera plataforma de las cuatro que estaban ya acostumbrados a cruzar pero luego de llegar a la mitad del camino fueron emboscados por soldados Lekgolo.

Wolf: ¿También tienen simulaciones de Uroboros?

081 Vigilance Wing: Hay algo diferente en estos... Ok, hay informes de actividad de una facción llamada "Puños de Ophidio". Parece que encontraron un portal en Naxos que les permitió llegar al Puente.

Aquellas formaciones Lekgolo eran ciertamente diferentes. Sus armas y uniformes eran distintas a todas aquellas que usaban los de la Legión de los Quemadores Celestes. Sumado a eso, ahora había una gran diversidad en cuanto a las especies.

Los Psiónicos habían sido reemplazados por Kig-Yar y varios de los Legionarios eran Jiralhanae. El Cazarrecompensas no pudo recordar un momento en que alguna vez hubiera enfrentado a un Brute pero si ellos eran susceptibles a las balas entonces no había mucho de qué preocuparse... O eso pensó en un inicio.

Mientras que los Kig-Yar realizaban movimientos y estrategias sistemáticos, los Jiralhanae tendían a ser más salvajes y, lo que jugaba en contra de Wolf, podían ser impredecibles. Si bien el Cazarrecompensas podía repeler a las bestias con varios tiros o explosivos, éstos lograron en repetidas ocasiones a lo largo del recorrido ponerlo en aprietos puesto que siempre había uno que se abalanzaba encima de él a lo que Wing tenía que ayudarlo antes de que lo devoraran.

Estando a los pies del Pilar en la última plataforma, un Daemon tomó la forma de un Coloso quien con su Fusil de Postas Pesado mejorado con tecnología desconocida hizo que Wolf y Wing buscaran cobertura. El Cazarrecompensas salió para disparar un tiro sobrecargado de su Rayo de Hielo para ralentizar al Coloso pero éste se le adelantó al dispararle con Misiles de Estasis.

Los proyectiles impactaron al Cazarrecompensas congelando su armadura como si de un pulso electromagnético se tratara. El Coloso apuntó su Fusil de Postas Pesado cuando a sus pies cayó una Granada de Vórtice que lo hizo abandonar su posición con la ayuda de su mochila cohete.

Wolf pudo liberarse de la congelación empleando la energía de la Aceleración. Entonces apuntó su Cañón de Energía y jaló el gatillo liberando un Súper-Misil que siguió al Coloso hasta donde había aterrizado. El cuerpo del Lekgolo estalló expulsando los gusanos que lo conformaban que terminaron por morir y evaporarse al poco tiempo.

Ahora el camino hacia el Pilar estaba despejado. Wolf y Wing corrieron hasta llegar al interior del constructo avanzando en dirección a un portal. El ambiente se volvía más cálido a medida que se acercaban y la arena rojiza reemplazaba el suelo metálico.

081 Vigilance Wing: Esto es un circuito de combate. Una simulación del pasado después de que se construyera el Observatorio de Wiskroks. Los Prometeos deben estar probando resultados alternos.

Atravesaron el portal.


Campos de Anukis, Kheiros, Simulador del Pasado

Al atravesar la grieta, Wolf quedó cegado por la luz de Calzar, la estrella simulada del sistema simulado donde se encontraba un simulado Kaliks, el mundo natal de los Scavengers. Justo al frente había un gran complejo abrazado por las nubes, una especie de observatorio. Alrededor de todo había pirámides cónicas que sobresalían liberando una continua estela de energía para conformar una impenetrable cúpula.

Dando sus primeros pasos en las simuladas arenas y dejando que sus ojos se acostumbraran a la luz solar, Wolf no tardó en percatarse de la presencia de enormes máquinas flotando en el cielo. Gigantes doncellas de metal que dormitaban ignorando lo que ocurría bajo su mirada.

Explosiones a lo lejos hicieron levantar nubes de arena. Soldados de los Puños de Ophidio se encontraban enfrentándose contra una Hydra que no pudo hacer mucho contra los incansables Jiralhanae.

No lejos, un Kig-Yar notó la presencia del Cazarrecompensas y dio la alarma. Todas las unidades se concentraron contra aquel que llamaban "La Legión de Uno". Mientras Wolf se aseguraba de mantener a los enemigos ocupados, Wing se escabulló y asesinó al Kig-Yar rompiendo su cuello para entonces cargarse al Centurión que coordinaba ese frente.

El Cazarrecompensas arrojó una Bomba de Energía contra el resto de la infantería eliminándolos por completo de la existencia. Luego se reunió con Wing cerca de un acantilado. Había un gran estrecho que cruzar hasta el otro lado donde se encontraba el camino para llegar al nodo.

081 Vigilance Wing: Pensé en la manera de movernos más rápido así que simulé tu vehículo.

Wolf: ¿Puedes hacer eso?

La androide movió su Reloj para abrir una brecha temporal del que salió el Sparrow del Cazarrecompensas.

081 Vigilance Wing: Lo acabo de hacer.

Wolf subió a su vehículo. Se sentía completamente real e incluso todavía tenía la abolladura del otro día. A su lado, Wing simuló su propio vehículo. Era como una gran rueda con un asiento debajo de su centro. Al sentarse apareció frente a ella un panel de control y un par de cañones.

Ambos aceleraron usando una improvisada rampa para cruzar el acantilado llegando sanos y salvos hasta el otro lado. Fueron por un gran túnel subterráneo lleno de estanques de Radiolaria. Cada cierta distancia podían ver que los Puños de Ophidio habían establecido un puesto de investigación. Gruesos cables estaban conectados a confluencias y algunos Psiónicos estaban en trance encerrados en burbujas mentales descifrando los algoritmos y secretos de la Confluencia Temporal.

081 Vigilance Wing: Los Prometeos deben saber que estamos detrás del mapa. Están redirigiendo a los Puños de Ophidio para destruirlo. Tenemos que apurarnos.


Arboleda de Wiskroks, Kheiros, Simulador del Pasado

Luego de un largo trayecto emergieron de vuelta a la superficie. Wing tenía razón. Las naves de Uroboros se habían movido hacia la localización del nodo. Capsulas de descenso cayeron alrededor de los cimientos del Observatorio tomando posiciones para la posible aparición de fuerzas de la Confluencia Temporal.

Ese no fue el caso. Los Puños de Ophidio estaban preparados para una complicada defensa orquestada por máquinas siniestras no esperaban que el Cazarrecompensas dejara llover una incontable cantidad de Misiles que por poco agotan las reservas de sus Tanques de Energía.

Wing subió a una columna desde la que podía disparar cómodamente sin tener que aguantar las ondas expansivas de las explosiones. Con su Fusil de Pulsos pudo erradicar a los sobrevivientes y un Centurión recién llegado de una Cosechadora.

Con sus reservas reestablecidas, Wolf regresó al juego. Incluso con su nueva armadura todavía se sentía como en los viejos tiempos y unas pocas veces decidía tomar estrategias un poco más elaboradas en vez de recurrir sólo a los Misiles o las Bombas. Eso pudo demostrarlo cuando comenzó a usar el Rayo de Hielo para impedir que los Jiralhanae se desplazaran por el sendero con sus mochilas propulsoras de modo que Wing era la encargada de rematarlos.

Más capsulas de descenso cayeron. Como medida correctiva del armamento que Wolf usaba, los Jiralhanae usaron Lanzallamas. No tenían la intención de combatir directamente con el Cazarrecompensas sino para ralentizar su avance para que los refuerzos pudieran llegar.

Wolf se las arregló. Con la Aceleración de su armadura se arrojó hacia los Legionarios desatando toda esa energía al suelo que los evaporó al alcanzarlos. Wing se reunió con el Cazarrecompensas para avanzar juntos hasta un ascensor. La androide rápidamente activó el comando para que la plataforma subiera lo más pronto posible.

Estaban subiendo una considerable altura. Ya estaban a la vista de las doncellas que seguían inmutables. Wolf notó que los Puños de Ophidio habían establecido estaciones flotantes alrededor de esas máquinas posiblemente para estudiarlas como lo estaban haciendo con la Radiolaria ¿Para qué? Tal vez nunca supieron que perdieron la guerra.


Observatorio de Wiskroks, Kheiros, Simulador del Pasado

El ascensor finalmente se detuvo. Wolf y la androide avanzaron al interior de un edificio construido con materiales rocosos propios de un mineral endémico del planeta simulado. Ya adentro había un grupo de Legionarios Jiralhanae enfrentando a las fuerzas defensivas de la Confluencia Temporal.

Las Cosechadoras seguían adentrándose hasta la estructura mayor donde estaba el nodo. Wing le indicó a Wolf que debían usar un arriesgado pero eficiente sistema de raíles que los llevó a través de cada torre flotante que conformaba el complejo Forerunner.

Ya se encontraban cerca de la entrada del templo mayor cuando Prometeos se transportaron a través de brechas temporales. Un Minotauro se encontraba luchando mano a mano con un Coloso al cual aplastó con una de sus patas.

Wolf y Wing llegaron al soltarse del sistema de raíles y comenzaron a reducir las fuerzas enemigas hasta despejar la zona. La puerta al interior del templo mayor se abrió y ya adentro fueron testigos de cómo la arquitectura de la Ecúmene Forerunner era trastornada convirtiéndose a los diseños de la Confluencia Temporal.

Justo al fondo, cruzando varias cámaras, estaba un amplio holograma irradiando una verdosa pero clara luz.

081 Vigilance Wing: Ahí adelante. Eso tiene que ser el mapa. El Puente Infinito es una máquina productora de apocalipsis pero, cuando lo ves así, es casi bello.

Wolf: Tienes un raro concepto de lo que es bello.

081 Vigilance Wing: ¿Qué? ¿Jamás has escuchado de la belleza de la destrucción?

Wolf: Los que planean la destrucción de otros a menudo mueren en el intento.

081 Vigilance Wing: Y por eso estamos aquí.

La androide bajó al nivel inferior. Wolf la siguió. Estaban en una de las cámaras previas al mapa. Su avance se encontraba bloqueado por escudos concéntricos a los que Wing interfirió con su Reloj pero una brecha temporal no le permitió continuar.

Wing se reunió con el Cazarrecompensas. Ambos prepararon sus armas a lo que venía. Una Mente Archivo salió de la brecha temporal preparando su Cañón de Incineración.

081 Vigilance Wing: Ese Minotauro va a darnos problemas.

Antes de que la máquina pudiera entablar el combate, un Jiralhanae se abalanzó sobre él enterrándole unas afiladas garras acopladas a su guantelete. El Centurión extrajo el núcleo mental de la máquina esparciendo su Radiolaria por el suelo.

081 Vigilance Wing: ...Y se pondrá aún peor.

Krampus, el Comandante de los Puños de Ophidio, levantó su Fusil de Postas Pesado con una sola mano y apretó el gatillo liberando cargas concentradas de estasis que golpearon al Cazarrecompensas y a Wing. Luego, el Jiralhanae sacó las garras de su guantelete y se impulsó con su mochila propulsora para atravesar a Wolf.

El Cazarrecompensas dio una voltereta hacia atrás que le permitió esquivar el golpe. Sus pies tocaron la pared y con el impulso necesario devolvió el golpe concentrando la energía de la Aceleración en su puño. Krampus salió expulsado contra una de las estructuras de la cámara a lo que rugió para llamar refuerzos.

Los Puños de Ophidio que estaban en las cámaras posteriores se apresuraron a responder la llamada de su comandante quien dejó que se hicieran cargo de la situación en lo que él iba por el mapa del Puente Infinito. Cuando estaban por atacar, las fuerzas del Colectivo de Aphix aparecieron para retener a los Jiralhanae y a Wolf y Wing por igual.

Las barreras concéntricas no caían a lo que Wolf intuyó que debía hacer algo con las Arpías y Minotauros que se encontraban ahí. El Cazarrecompensas eliminó al Minotauro quien era el que podía darle problemas en cualquier plazo de tiempo. Derribarlo fue un poco complicado ya que contaba con un escudo de energía algo fuerte pero al final terminó por perecer.

Las barreras concéntricas cayeron con la muerte del Minotauro. Wing cruzó un abismo con Wolf acompañándola detrás de ella. Los Prometeos ya habían accionado medidas de seguridad para mantenerlos ahí como lo habían hecho con los Corrompidos en una sección del Piramidión.

Krampus se encontraba justo ahí. Había sido encerrado junto con ellos a lo que él ordenó a los Psiónicos interferir en las redes para abrir las barreras. Sin embargo, los Prometeos siguieron mejorando los sistemas de seguridad estableciendo rayos láser en ciertas secciones para reducir el espacio de maniobra.

Wolf y Wing se subieron encima de unas rocas decorativas desde las que pudieron dispararle a Krampus sin mucho problema. El Comandante de los Puños de Ophidio volvió a solicitar refuerzos que pudieron unirse al encuentro cuando los Psiónicos sortearon la barrera.

Un Minotauro y varias Arpías aparecieron para reducir la cantidad de enemigos posibles. Krampus consiguió huir antes de que las barreras concéntricas se reestablecieran. De nuevo, Wolf y Wing destruyeron al Minotauro para seguir avanzando hasta la cámara anterior al mapa del Puente Infinito.

Krampus los estaba esperando con varios de sus mejores soldados. Los sistemas de rayos láser rodearon la zona volviéndola un ring de pelea en el que el Jiralhanae pudo sentirse más cómodo aunque su pesada mochila propulsora le jugaba en contra.

Wing era cubierta por el Cazarrecompensas para eliminar a los esbirros de Krampus dejándolos solos a los tres. Cuando el Jiralhanae intentó abalanzarse sobre la androide, ella lo esquivó. Las garras del guantelete de Krampus quedaron incrustadas en la roca como estaba planeado dejándolo vulnerable a los disparos.

El Jiralhanae disparó sus Fusil de Postas Pesado contra ellos. Dejó que la rabia fuera lo único que cruzara su mente y entonces corrió hacia Wolf para aplastarlo con sus brazos. El Cazarrecompensas esquivó los golpes pero todo lo que hacía para contraatacar no resultaba no hasta que decidió concentrar la energía de la Aceleración en su puño dándole un potente gancho que hizo tambalear a Krampus.

Krampus escupió al suelo. Tomó su Fusil de Postas Pesado para sobrecargar un tiro. Wolf fue más rápido y liberó una potente carga gélida que bloqueó el arma. La sobreacumulación de energía hizo que el arma de Krampus explotara destrozándole la mano. Antes de poder hacer algo, Wing lo sujetó de la espalda y lo elevó hacia atrás para estrellar su cabeza contra una descarga láser que terminó por destrozarle la cabeza.

081 Vigilance Wing: Listo.

Wolf: Vamos por ese mapa.

Bañados en sangre oscura, el Cazarrecompensas y la androide subieron unos pocos peldaños hasta donde se encontraba la proyección holográfica. Frente a ellos se encontraba un trozo de roca circular misma a la que Wing usó su Reloj para piratearlo.

081 Vigilance Wing: Estoy escaneando el mapa pero no puedo encontrar a Crono. Es demasiado grande y no puedo buscar lo suficientemente rápido. Cambia constantemente...

La androide dejó de piratear el artefacto y se dirigió al Cazarrecompensas.

081 Vigilance Wing: Necesito más poder de procesamiento... Creo que en Naxos hay Mentes Prometeas que podrían servir ¿Te animas a salir de cacería?

El Cazarrecompensas asintió. Wing abrió un portal. Ambos la atravesaron.

Secuestro

Puente Infinito

Las plataformas aparecieron. Siempre aparecen con cada pisada. El camino hacia el fragmentado Pilar estaba despejado. Entonces ellos volvieron a aparecer. Sangheili de la Facción de los Cazadores y soldados de los Puños de Ophidio. Ambas facciones simuladas por la Confluencia Temporal para un siniestro plan desconocido.

¿Cuál era la razón de hacer que aquellas simulaciones se enfrenten entre ellos y con ellos también? Ni idea. Praedyth dio los motivos de la Confluencia Temporal. Las ambiciones de la Mente Infinita. Los planes de Crono. Wolf y su equipo se habían adentrado en lo que creyeron que era la fortaleza de los Prometeos.

Destruyeron al Templario. Evadieron a las Gorgonas. Forjaron su propio destino. Todo ello solo para postergar lo inevitable. Una cuenta atrás que tal vez se había predicho desde el correr del mismo tiempo. Pero no sólo eso... Había tantas cosas. Tantos planes. Si acababa con uno de ellos, ¿qué tal si tienen uno de respaldo y uno antes de ese y así sucesivamente?

El Cazarrecompensas pensó unos momentos en la relación que tenían las máquinas con los Esqueletos Vivientes del Enjambre. Ahora sabía que éstos obtuvieron su poder gracias al Corazón Negro. De ser así entonces, ¿fue lo mismo con los Nigromantes? ¿Zirzechs obtuvo su poder de invocar las Profundidades de algo o alguien más? ¿Acaso Gladio realmente fue alterado por el Corazón Voraz y sus intenciones de ayudar eran verídicas? No lo sabía y ahora no podía obtener esas respuestas. No podía regresar al pasado para comprobar eso.

Viajar en el tiempo... Los Prometeos, ¿realmente pueden hacerlo ó están luchando por un sin sentido? Ha visto el futuro pero al final no era más que una simulación. Si estas máquinas pueden controlar el tiempo, ó lo harán en un futuro, entonces, ¿por qué no han hecho esfuerzos más grandes para detenerlo? Tienen a su disposición el Puente Infinito. Si ellos quisieran seguramente jamás habría conocido a la Vigilante ó incluso jamás hubiera llegado al Sistema Beyond. Ó tal vez es que él está avanzando conforme a los planes de la Confluencia Temporal.

Pero entonces, ¿no debería haber una forma más sencilla? Al ver el Puente podía entender el término de su infinidad. Es un mundo de posibilidades. Otros futuros. Debían existir más líneas alternativas. Tenebris es el futuro que quiere ver la Confluencia Temporal así que debe haber simulaciones para el futuro que quieren ver los otros: el Covenant, Uroboros e incluso el Enjambre... Tal vez esa era una de las razones por las cuales estaban siendo estudiados.

Wolf debía ser el primer humano en haber llegado al Puente Infinito. Tal vez por eso no se ha presentado una gran resistencia contra él. Debían estarlo estudiando. Saber porque seguía luchando. Si el Puente Infinito puede simular los peores miedos, las más terribles pesadillas, también debería poder hacerlo con los sueños. A lo mejor y los Prometeos querían saber cual era el futuro que él quería. Querían entender a la humanidad de alguna manera a su forma.

Así estaba la situación entonces. Una vez más el destino había unido al Cazarrecompensas y a la Confluencia Temporal en una carrera contra el tiempo para ver quien consigue hacer su futuro realidad.

Con mirada decidida, el Cazarrecompensas subió los peldaños al Pilar. Avanzó junto a Wing hasta su interior y juntos atravesaron el portal.


La Maraña, Naxos, Simulador Inestable

La misma simulación. Debía ser como la tercera vez que estaba en ese lugar. Formaciones de rocas blanquecinas ruinas de santuarios. Peldaños interminables. Cascadas y lagos de Radiolaria. Vegetación y fauna simulada. Lo llamaban simulador inestable por una razón que jamás descubriría.

081 Vigilance Wing: Uno de los Reflejos localizó una Mente Entrelazada para nosotros. Debería tener el poder de procesamiento que necesitamos. La encontraremos y tomaremos su cerebro.

La androide indicó que el camino era a través de una grieta. Ambos descendieron por un desfiladero donde se encontraban Unidades Goblin y Arpías escaneando el sector con una débil descarga que salía de sus ojos. Wolf y Wing eliminaron a las máquinas tan pronto habían llamado su atención.

La pared que se encontraba cerca de ellos desapareció y un Minotauro con varios Soldier aparecieron para detenerlos. El Cazarrecompensas derritió el chasis de las máquinas con su Rayo de Plasma apenas pudiéndose notar que eran del Colectivo de los Descendientes.

Wolf: Parece que vamos por buen camino.

081 Vigilance Wing: De hecho. Este es el camino hacia la Mente Entrelazada.

Juntos fueron por el camino revelado donde lo natural se mezclaba con lo artificial ofreciendo un espectáculo visual.


Brumas, Naxos, Simulador Inestable

Los pasadizos subterráneos se abrieron a una intersección donde un grupo de Arpías del Colectivo de los Descendientes se encontraba igualmente realizando escaneos. Su aparición ahí no tuvo ninguna explicación por parte de la androide ni mucho menos del Cazarrecompensas pero como estorbaban su camino los redujeron a chatarra.

Siguieron adelante tras varias cavernas con más Prometeos en el camino. Había igualmente portales de transferencia en el que Wing se mostró interesada. Según ella, por ese portal habían cruzado al menos doscientas Hydra lo que implicaba dos cosas: El portal se deterioró por el tiempo o hay dos centenares de Hydra pequeñas atrapadas en un puente sin salida.

El trayecto de la caverna finalmente desembocó en una amplia caverna. Prometeos del Colectivo de Aphix estaban vigilando la zona como si hubieran sido llamados específicamente para esa tarea. Al fondo se encontraba una Unidad Hydra flotante de un lado a otro como si pudiera estarse quieta ni un segundo.

081 Vigilance Wing: Esa es la Mente Prometea que necesitamos.

La Hydra se sobresaltó de alguna manera. Un comportamiento bastante peculiar. Hace poco Serafall le había mencionado que los Prometeos podían experimentar terror e ira pero no de una forma visible. Pero ahora podía verlo ¿Acaso estaba implicado con la evolución de la Radiolaria?

No tuvo mucho tiempo para seguir pensándolo. Los Prometeos del Colectivo de Aphix inmediatamente procedieron a proteger a la Mente Entrelazada. Con sus Rifles Binario no tenían ni piedad de las rocas que usaban Wolf y Wing para mantenerse a cubierto.

Entre cada ocasión en que los Prometeos debían recargar sus armas, la androide y el Cazarrecompensas se asomaban para contraatacar. Para el Cazarrecompensas no fue ningún problema. Avanzó entre las estalagmitas para disparar su Rayo de Ondas a corta distancia.

Los disparos de energía a toda velocidad destruían los escudos de energía de las máquinas hasta dejarlas vulnerables a los disparos de Wing. Wolf no podía hacer uso de Misiles u otro tipo de explosivos por precaución de no querer que la caverna colapse encima de ellos.

Sin embargo, la Mente Entrelazada usó esto a su ventaja disparando sus Cañones de Incineración al techo para que las estalactitas cayeran encima de sus enemigos. Se había concentrado tanto en eso que no notó que Wing se había aproximado a ella sigilosamente para enterrarle una Granada de Vacío en su cabeza.

La Mente Entrelazada rugió y liberó un pulso energético que arrojó a la androide lejos de ella. Mientras el explosivo seguía agrietando su casco exterior, la Hydra retrocedió hasta lo que parecía una especie de altar donde había estatuas representativas de la Progenie Beyond, las máquinas que custodiaban el Corazón del Jardín de Tourian.

Wolf y Wing persiguieron e impidieron que la Hydra escapara por un portal que estaba al otro extremo del altar. Para ello, el Cazarrecompensas se desplazó con la Aceleración reuniendo el suficiente impulso para taclear a la Mente Entrelazada haciendo que chocara contra una de las estatuas representativas.

La Mente Entrelazada disparó sus Cañones de Incineración hasta sobrecargarlos. No había dañado a nadie más que a la propia cámara. Wing volvió a treparse encima de la Hydra para romper su cabeza y extraer su núcleo mental de un tirón. El resto del chasis de la máquina cayó al suelo estrepitosamente para explotar liberando un charco de Radiolaria.

081 Vigilance Wing: Excelente. Este es nuestro procesador. Sólo tenemos que conectarlo a la red de la Confluencia Temporal. Las confluencias del Pozo de los Ecos deberían funcionar. Están cerca de aquí.

Ambos cruzaron el portal que la Mente Entrelazada quería usar para escapar. Ahora estaban en el exterior en el mismo sitio donde habían aparecido al cruzar el portal del Pilar. Unas cuantas Unidades Prometeas se encontraban ahí realizando más inspecciones facilitando que el Cazarrecompensas y la androide se escabulleran por dentro del hueco que había en un árbol.

En su interior había una pequeña cueva llena de más portales de la Confluencia Temporal colapsados. Al fondo se encontraba un portal activado que Wolf y Wing atravesaron sin dudarlo.


Pozo de los Ecos, Naxos, Simulador Inestable

Ahora estaban en una cámara circular. Flotando en el aire se encontraba una confluencia activa y un par de pisos abajo se encontraba una placa de sincronización. El Cazarrecompensas y Wing se posicionaron encima del mecanismo que activó un algoritmo de programación que generó una serie de plataformas que les permitirían llegar hasta la confluencia.

Los dos comenzaron a subir por las plataformas cuando los Prometeos volvieron a aparecer para detenerlos. Las máquinas se mostraban firmes aunque algo flojos en sus esfuerzos por detenerlos lo que obviamente no sirvió para proteger la confluencia.

Ahora se encontraban al nivel de la confluencia. Wing estaba a punto de interactuar con ella pero entonces la estructura blanquecina desapareció frente a sus ojos. Una parvada de Arpías y una Hydra los emboscó. Una serie de conductos que había alrededor de la cámara se fragmentaron dejando que se inundara de Radiolaria.

Los disparos continuos de la Hydra hacían que Wolf y Wing se movieran de un lado a otro sin parar. Entonces la androide arrojó una Granada de Vórtice a donde estaban la Arpías quienes fueron succionadas por el vórtice purpura dejando únicamente las placas que rodeaban sus ojos.

La Unidad Hydra proliferó un rugido metálico a modo de furia y comenzó a atacar de forma aún más agresiva. El Cazarrecompensas se permitió resistir los disparos con tal de poder tener un tiro libre de un Súper-Misil al ojo de la máquina.

Cuando los escudos rotatorios de la Hydra desprotegieron su ojo, Wolf disparó el proyectil que fue más que suficiente para destruirlo sin dejar rastro. A consecuencia de esto, la Radiolaria dejó de fluir eliminando el peligro de terminar ahogados en fluido mental.

La confluencia volvió a aparecer y ahora Wing pudo interferir con ésta a gusto.

081 Vigilance Wing: Espero que sirva.

Con el núcleo menta de la Mente Entrelazada y su Reloj, la androide estableció un puente para descifrar y procesar la información del mapa. Varias chispas saltaron de la confluencia y el núcleo mental colapsó liberando una nube de humo que manchó el rostro blanquecino de Wing.

Wolf: ¿...?

La androide se puso de pie mientras frotaba su cara con su capa para limpiarse.

081 Vigilance Wing: El procesador hizo cortocircuito. Estoy recibiendo una imagen pero no coordenadas... Se me acabaron las ideas.

Wolf: ...Nos hemos enfocado en la amenaza del futuro... ¿Y si la respuesta está en el pasado?

081 Vigilance Wing: ...Puede funcionar ¡Sí! Volvemos al momento en que Crono creó el Puente. Avanzamos en el tiempo y usamos esos datos para encontrar su ubicación en el presente ¡Es una buena idea! Tan buena como si hubiera sido de Ddraig.

La androide movió los mecanismos de su Reloj para abrir una grieta.

081 Vigilance Wing: ¿Sabes?, Praedyth tiene razón. Eres un ser humano peculiar. A veces siento que te conozco de hace tiempo y eso que he vivido muchos años.

Juntos atravesaron el portal.

Un Mundo Jardín

Puente Infinito

081 Vigilance Wing: Esta es nuestra única oportunidad. O usamos el Puente Infinito contra la Confluencia Temporal o nos preparamos para el fin.

Wing destapó su muñeca para ver su Reloj.

081 Vigilance Wing: Estoy calculando a donde enviarnos. El lugar es fácil pero retroceder en el tiempo es un poco más complicado.

Las plataformas se materializaron de la nada. Estaban encaminadas hasta un Pilar algo alejado pero ya la ruta era directa. Por supuesto, los Prometeos no se hicieron de esperar y rápidamente un Daemon tomó el control de la última plataforma.

081 Vigilance Wing: Lo saben. Saben que son más vulnerables aquí. Esta simulación estará bien defendida.

Wolf: El punto de la historia donde inventas un motor de la realidad... No debe haber nada más importante.

Avanzaron a la primera plataforma. Nobles guerreros simulados de la Facción de los Cazadores fueron sus primeros obstáculos. Aquellos que siguieron ciegamente a Sork en su mentira de unir las facciones del Covenant Caído ahora estaban maldecidos sirviendo como ratas de laboratorio de las frías y despiadadas mentes de la Confluencia Temporal.

Sus movimientos, tácticas y estrategias eran propios de un Sangheili del plano real. Los Menores incluso llegaban a cometer unos cuantos errores como cargar violentamente mientras que los Mayores y Ultras usaban el entorno a su favor. Los Prometeos habían conseguido replicar las conductas de los Sangheili. Debían haber entendido que ellos habían sido en un momento la perdición de la humanidad, sin embargo, en esta ocasión como en muchas otras, no funcionó.

Wolf y Wing repelieron a los enemigos en breves intercambios de disparos. Los cuerpos de los Cazadores caían a la tierra simulada para evaporarse en nubes de información.

Ahora estaban en la segunda plataforma. Sirvientes de la Oscuridad y predicadores de muerte. Ya lo había dicho Praedyth antes: "De todas las cosas, los Prometeos jamás han podido simular la Luz y la Oscuridad". Pero aún así habían replicado a los Nigromantes. Sus chillidos, gestos y gritos eran exactamente iguales al plano real. Posiblemente la razón de su simulación se debía al entendimiento que éstos tenían de la Oscuridad y tal vez, como Abaddón y Zirzechs tenían sus Reinos Ascendentes, la Confluencia Temporal tenía su Puente Infinito.

Los Caballeros con sus Espadas talladas de huesos y las Brujas recitando canciones de muerte. Con el paso del Cazarrecompensas y la androide, los chillidos fueron silenciados. Las cenizas de los huesos de los Esqueletos Vivientes se evaporaron.

Estaban en la última plataforma. Soldados de guerra de Uroboros. Había algo realmente distinto en esa Legión que Wolf no pudo identificar. Ni Quemadores Celestes ni de la Legión de los Miles. Todos los Legionarios, Falanges y Centuriones portaban armaduras doradas con detalles purpuras. Sus armas eran lo más avanzado que debían tener en armamento. Así como el Covenant, posiblemente los Lekgolo fueron simulados al haber sido un muro impenetrable incluso para los Prometeos en Themar y haber sido quienes le arrebataron su hogar a los Titanes de Ceres.

Al final, los esfuerzos de los Prometeos de usar fragmentos del pasado quedaron en el olvido. El Cazarrecompensas tenía esa particularidad de aprender del enemigo con lo que era imposible que un Coloso pudiera derribarlo o tomarlo de sorpresa. Eso quedó marcado en el momento en que Wolf esquivó los proyectiles teledirigidos de uno de los líderes Lekgolo al cual descargó su Rayo de Ondas en su rostro reventándole el casco para que los gusanos que lo conformaran salieran expulsados violentamente de la pesada armadura.

Finalmente Wolf y Wing llegaron a los pies del Pilar. El Daemon fue pan comido. Las puertas se abrieron y ambos subieron los peldaños cruzando el sendero de cristales de Amatita.

081 Vigilance Wing: Hasta ahora los Prometeos han estado dos pasos adelante de nosotros. Pero tú nos has dado la oportunidad de realmente sorprenderlos. Me impresionas.

Atravesaron el portal.


El Jardín de Dohko, Implosion, Simulador del Pasado

Visión. Una cara repleta de llagas y la otra sumergida en un mar de azufre ¿Siempre ha sido así? Recordar los cálidos océanos, el clima fortalecedor. Pero entonces algo sucedió y empujó todo lo fértil y húmedo al exterior, deshaciendo lo que era valioso. Lo que prosperó aquí durante el día, o decenas de millones de años, decidió marcharse, quitando de encima la humedad orgánica que cubría sus entrañas.

Físicamente, estaban por debajo de la superficie de Althan. Eso es lo que decían los sensores del Cazarrecompensas. Ahora veía lo que hicieron los Prometeos algún momento después de capturar el Corazón Negro. Las máquinas, influenciadas por la Confluencia Temporal, vaciaron parte del planeta; reemplazaron su interior de azufre con fríos ángulos rectos.

Donde el Cazarrecompensas y la androide veían destrucción, los Prometeos veían el infinito. Un infinito de posibles mundos, tan perfectamente simulado, que no se distingue de las experiencias a las que se les suelen llamar "realidad".

Todo había comenzado con la voluntad de Crono de alcanzar la Convergencia. Fundirse con el tejido mismo de la realidad. Trascender a su modo con sus propios medios. Si en alguna otra línea del tiempo, Crono había conseguido su misión entonces también podía lograrlo en éste. La clave del Puente Infinito fue una Espira. La Espira del Jardinero.

Aquel constructo se encontraba en el centro del enorme hueco que había sido limpiado en un esfuerzo en conjunto de los Constructores, Centinelas y Goblin. El terreno alrededor ya se encontraba en proceso de transformación. Lo natural era devorado por lo artificial y la vida se trastornó.

081 Vigilance Wing: Tenemos que llegar a la cima de esa torre y descargar el algoritmo antes de que los Prometeos creen el Puente Infinito.

La androide avanzó con cuidado en el sendero de Amatita. Wolf, como siempre, iba justo detrás de ella cubriéndole la espalda. Para su suerte las máquinas todavía no habían enviado unidades a detenerlos. Un pensamiento curioso cruzó la mente del Cazarrecompensas: ¿Y si los Prometeos quieren que sean testigos de su mayor obra?

Alguna vez, en una ocasión, el Cazarrecompensas había leído acerca de un grupo de GATE quienes habían continuado con el trabajo dejado por el Colectivo de Ishtar. Aparentemente, los Prometeos ya eran capaces realizar simulaciones en su núcleo mental con lo que se creyó que un espécimen capturado antes del Colapso había logrado simular a los científicos a la perfección replicando cada una de sus acciones y comportamientos.

Sin duda esa debía haber sido parte del origen de los Pilares. Los Prometeos habían logrado hacer que esas simulaciones mentales se plasmaran en planos atemporales a los que almacenaron en un nexo. Su Puente Infinito. Esas ideas fortalecieron las opiniones que tenía Wolf de la relación de las máquinas y los Esqueletos Vivientes.

¿Y si los Prometeos, no los anteriores, los que ahora estaba enfrentando alguna vez ya habían luchado contra los Nigromantes y de alguna forma aprendido algo de ellos? Hasta donde sabía, el Enjambre llegó al Sistema Beyond mucho después de que el Colapso ocurriese. Incluso, los Nigromantes llegaron después del Covenant Caído en los momentos en que la Confluencia Temporal ya había manifestado su poder.

Tantas ideas y teorías. Las conclusiones a las que podía llegar el Cazarrecompensas en ese momento es que los Prometeos se salieron de control durante el Colapso ocasionado por el choque de Luz y Oscuridad. Los Prometeos tomaron un fragmento de Oscuridad y la adoraron al no poder comprenderlo y, entonces en algún punto previo a su conflicto con los Titanes de Ceres, combatieron contra los Nigromantes para crear el Puente Infinito...

Ahora estaba la historia de Kai. Según él, había quedado atrapado en un bucle temporal por haber eliminado a un Celador. Eso sucedió hace varios años atrás. Siempre que Kai moría volvía a repetir el mismo día previo a su muerte hasta que consiguió sobrepasar el filo del mañana.

Las dichosas iteraciones... ¿Y si en realidad se trataban de simulaciones o... De algo más? Simulaciones de futuros alternos... ¿Ó realmente líneas de tiempo alternas? ¿Y si la mente de Kai pudo salvarse de la muerte gracias a que al matar a un Celador se convertía en un Oráculo permitiéndole saltar de simulación y simulación?... 

Wolf ya se había mareado de pensar en tantas cosas. Su última conclusión fue que el Puente Infinito no era más que una despreciable y destructiva máquina hecha por la locura de lo que al final no era más que una Inteligencia Artificial corrupta... ¿Deja Vu?

El sendero de Amatita terminó. El suelo estaba dividido por grandes fallas. Para seguir adelante, Wing activó un cañón gravitatorio con el que pudo alcanzar el otro lado del camino. El Cazarrecompensas la siguió. Juntos saltaron grandes abismos hasta que un Módulo de Datos apareció para desactivar uno de los cañones.

081 Vigilance Wing: ¿Recuerdas cuando dije que los Prometeos anticipan todo? Aquí tienen medidas automáticas contra intrusos. Van a reaccionar y bloquear todo lo que hagamos.

Wolf: Nos estaban esperando.

081 Vigilance Wing: Todo lo que nos queda es luchar para poder entrar. Seamos impredecibles.

Dicho eso, Wolf destrozó el Módulo de Datos con un tiro del Rayo de Energía. La información se dispersó y los cañones gravitatorios volvieron a funcionar. El Cazarrecompensas y Wing reanudaron su camino llegando finalmente a los pies de la Espira del Jardinero.

Goblin y Hobgoblin aparecieron tras lo que debían ser los primeros portales de la red de teletransporte de la Confluencia Temporal. Pertenecían al Colectivo de los Precursores. Cuerpos brillantes como cristal con detalles dorados y luces azules.

Las máquinas rugieron a la presencia de invasores procediendo a eliminarlos. Constructores aparecieron para crear un Módulo de Datos con el que invocaron a un Celador. Gracias a la caja de datos, el Minotauro se encontraba protegido por un escudo atemporal que lo hacía prácticamente indestructible, sin embargo, aún tenía que proteger su fuente.

Wolf abrió el camino entre oleadas de máquinas siniestras y Wing consiguió destruir el Módulo de Datos. Sin la fuente, los escudos atemporales colapsaron dañando de igual manera al Celador quien perdió su cabeza y dejó expuesto su núcleo mental debajo de su abdomen.

Wing encajó una Granada de Vórtice en el Celador evaporando su interior sin dejar rastro. La Confluencia Temporal envió como respuesta a una parvada de Arpías que rápidamente crearon una pared usando las placas que adornaban su diseño. Las máquinas desplegaron sus alas para estabilizarse y disparar el Cronorayo.

El Cazarrecompensas y la androide buscaron cobertura para después contraatacar a los ojos de las máquinas destruyendo el muro. Justo detrás de las máquinas había un Módulo de Datos que Wolf neutralizó con un Súper-Misil. La destrucción de la caja de datos destapó un sendero oculto en el interior de una gran formación rocosa que poco a poco se iba convirtiendo en una máquina y en los cimientos de la Espira.

Ambos fueron al interior de la estructura que estaba repleto de más cristales de Amatita que era el recurso usado por los Goblin para crear el Puente Infinito. Los Prometeos abandonaron sus tareas para concentrarse en la defensa de la simulación pero de poco sirvieron sus esfuerzos. El Cazarrecompensas y Wing se abrieron camino entre la roca, el metal y el tiempo donde otro Celador los estaba esperando.

Wolf fue rápido al destruir el Módulo de Datos que hacía invulnerable a la máquina y luego Wing concentró sus disparos en su núcleo mental. El Celador cayó explotando en partículas de Durance.

Frente a ellos se encontraba otro Módulo de Datos. Juntos arremetieron contra él provocando la aparición de un cañón gravitatorio. Juntos subieron a la estela de energía que los empujó una gran distancia permitiéndoles alcanzar el interior de la Espira.


Espira del Jardinero, Implosion, Simulador del Pasado

081 Vigilance Wing: Logramos entrar.

Wolf: Vamos por ese algoritmo.

El interior de la Espira era circular. Sólo se podía subir a través de escalones que se elevaban como si de un caracol se tratase. La edificación estaba segmentada por varios niveles. Apenas en el primero ya había una gran fuerza de defensa del Colectivo de los Precursores quienes habían llegado gracias los portales instalados adentro.

Wolf se interpuso entre los proyectiles y contraatacó disparando cargas concentradas de Plasma con los que fundía los cuerpos de las máquinas. Sin mucho problema, y con esa sección despejada, juntos fueron hacia el segundo nivel de la Espira custodiada por otra formación de Unidades Prometeas quienes, a la vez, protegían un par de Módulos de Datos.

Un Celador Prometeo apareció igualmente. Gracias a uno de los Módulos de Datos se encontraba protegido por un escudo atemporal. El Cazarrecompensas mantuvo a las máquinas a raya mientras que Wing había escalado una posición elevada de unas estatuas decorativas. Ahí, la androide acertó varios disparos a ambos Módulos de Datos que al explotar dejaron al Minotauro vulnerable.

El Cazarrecompensas disparó una ráfaga de Misiles que descompusieron al Celador dispersando sus restos por el suelo blanquecino. Dichos restos aplastaron a varias Unidades Prometeas ayudando a despejar el camino. Gracias a la misma destrucción de los Módulos se reveló un cañón gravitatorio oculto que Wolf y Wing usaron para alcanzar el tercer nivel de la Espira.

Ahora en su camino se encontraron con varios Fanáticos y una Hydra. La supercomputadora protegida por sus escudos rotatorios inmediatamente disparó sus Cañones de Incineración pero sólo fue cuestión de tiempo para que Wolf diera la vuelta a la situación destruyéndola en ese mismo instante usando el armamento de su Cañón de Energía.

Al caer la Hydra se develó otro camino donde yacía oculto un último cañón gravitatorio. Con la máquina, el Cazarrecompensas y la androide fueron empujados hasta una plataforma fuera de la Espira pero que conducía de nuevo a su interior.

Por encima de un tejado dorado se encontraba un Módulo de Datos el cual estaba siendo inyectado por el Cronorayo de una gran Unidad Cíclope. La caja de información a su vez le proporcionaba un escudo atemporal a la máquina así que Wing optó por destruir el objeto.

081 Vigilance Wing: Vamos a destruir a esta máquina.

Yggdrasil, la Mente Raíz, perdió su invulnerabilidad. Había iniciado sus protocolos defensivos concentrando la energía que inyectaba al Módulo de Datos para liberar una poderosa descarga láser tan potente que Wolf y Wing tuvieron que buscar cobertura en unos bloques esparcidos en la cámara.

El Cazarrecompensas y la Vigilante abrieron fuego contra Yggdrasil concentrándose en su ojo. La Mente Raíz no resintió el dolor al menos de forma visible ya que había comenzado a desplazarse alrededor del perímetro de la plataforma circular gracias a un mecanismo acoplado en su soporte.

Una serie de portales de transferencia de la Confluencia Temporal se activó permitiendo a los Prometeos del Colectivo de los Precursores asistir a Yggdrasil. Goblin y Hobgoblin, máquinas creadas específicamente para labores de construcción habían sido reconfiguradas para el combate modificando sus herramientas de soldar en armas de azote.

Como tal dichas máquinas eran más frágiles que sus contrapartes dedicadas completamente a la lucha pero también no mostraban signos de debilitamiento volviéndolos un tanto abrumadores con cada pisada que daban y con cada chillido metálico que producían.

Wolf arrojó una Bomba de Energía para limpiar el terreno y así poder concentrarse en la Mente Raíz quien había solicitado otro Módulo de Datos. Yggdrasil disparó su Cronorayo contra la caja de información para volverse invulnerable consiguiendo así invocar a un Celador que lo protegiera.

El Minotauro portaba un escudo atemporal proporcionado por el Módulo de Datos. Sus cargas de Incineración hicieron retroceder al Cazarrecompensas. Wing, por su parte, se había escabullido alrededor de los bloques desde los que pudo concentrarse en disparar al Módulo de Datos.

Cuando la caja de información fue destruida, el Minotauro y la Mente Raíz perdieron sus escudos atemporales. El Cazarrecompensas escaló por el cuerpo del Minotauro para enterrarle una Bomba en su núcleo mental y aprovechó el impulso de la explosión para arremeter contra Yggdrasil disparándole varios proyectiles explosivos en su ojo.

Yggdrasil volvió a desplazarse alrededor de la plataforma llamando a varios grupos de Prometeos para que lo protegieran. El Cíclope se estacionó en otra zona en la cual se conectó a otro Módulo de Datos generando de nuevo a otro Celador.

Esta vez Wing se encargó de repeler a los Goblin y Hobgoblin para que Wolf pudiera destruir el Módulo de Datos consiguiendo posteriormente deshacer el escudo atemporal del Celador y de Yggdrasil. La androide arremetió contra el Minotauro y luego ofreció su apoyo a Wolf al atacar a Yggdrasil quien se había salido de control disparando cargas de energía de vacío a diestra y siniestra.

Al recibir varios disparos que agrietaron su carcasa, Yggdrasil se estabilizó y optó por medidas más extremas. Ahora la Mente Raíz comenzó a desplazarse por el escenario a gran velocidad mientras disparaba grandes concentraciones esféricas de vacío.

La Mente Raíz se desplazaba a tal velocidad que acertar los disparos era casi imposible. Sumado a esto también debían esquivar la salpicadura de las cargas concentradas de vacío. Entonces Wolf solucionó esto al disparar su Rayo Gancho contra uno de los adornos de la carcasa de Yggdrasil consiguiendo así sujetarlo el tiempo suficiente como para que Wing acertara todos sus disparos.

Yggdrasil finalmente había llegado a su final. Los trozos de luz sólida de las balas del Fusil de Pulsos de Wing se incrustaron en su núcleo mental provocando una reacción en cadena que finalmente provocó una fusión que colapsó la máquina. El cuerpo de la Mente Raíz explotó arrojando su ojo contra las Unidades Prometeas que quedaban en la plataforma.

081 Vigilance Wing: Bien. Lo hicimos.

El soporte de la Mente Raíz siguió desplazándose alrededor de la plataforma hasta detenerse. Junto a ésta aparecieron varias plataformas que sirvieron de escalones para alcanzar el techo de la Espira del Jardinero. Por encima de todo podía apreciarse el inmenso hueco del subsuelo de Althan que posteriormente se convertiría en el Puente Infinito.

Al centro había un panel de control conectado a una especie de proyector holográfico. Wing se acercó a éste y con su Reloj ingresó los datos obtenidos a lo largo de su aventura. Una proyección se disparó abarcando desde la base como si fueran raíces para entonces ramificarse hacia el cielo sin un fin aparente.

081 Vigilance Wing: Escaneando. Estoy aislando los patrones de Crono. Superponiendo sobre el mapa. Y, ¡lo tenemos!

En una región del mapa se concentró un punto rojo indicando la posición de la Confluencia Temporal.

081 Vigilance Wing: Crono siempre termina en las mismas coordenadas. Se acabó (Suspiro) Finalmente se acabó.

Un Reflejo de Praedyth apareció. Analizó la proyección y luego se giró hacia ambos.

Reflejo de Praedyth: He detectado un cambio. Un nuevo futuro. Le informaré a Praedyth.

El Reflejo desapareció. El Cazarrecompensas se acercó a la Vigilante que seguía estudiando el mapa.

081 Vigilance Wing: Espera... ¿Una subrutina defensiva? ¿Nuevas ramas de realidad de información? No ¡No!

Un temblor sacudió la simulación. La poca luz que había desapareció y fue reemplazada por la penumbra total. Una tormenta se gestó encima de ellos y arrojó varias descargas eléctricas encima de la Espira del Jardinero abriendo de sus cenizas una brecha temporal.

Crono apareció. La Mente Infinita acumuló en sus manos la energía espacio temporal del Puente Infinito para distorsionar la realidad. Cuando sus palmas chocaron, un vórtice se abrió entre sus dedos atrayendo con una gran fuerza gravitatoria todo lo que estuviera a su alcance.

Wolf luchó. Disparó Misiles. Arrojó Bombas de Energía. Pero al final todos sus esfuerzos eran nulificados de la realidad. Entonces él sintió un malestar como si algo jalara todas las extremidades de su cuerpo a direcciones contrarias. Era la sensación de ser borrado por los pensamientos de alguien más.

Wing se levantó apresurada del panel de control y pateó a Wolf contra un portal que abrió en ese mismo momento. El Cazarrecompensas la sujetó del brazo para llevársela con él pero algo se lo impidió. La androide igualmente se encontraba sujetada por el vórtice dimensional de la Mente Infinita y estaba siendo eliminada de la realidad.

081 Vigilance Wing: ¡Sal de aquí rápido!

Wolf: ¡Nos iremos juntos!

081 Vigilance Wing: ¡Tú no puedes quedarte aquí! ¡Si no detienes a Crono será el fin de todo!

La simulación se venía encima. La Espira del Jardinero se fue fragmentando junto con los cristales aledaños de Amatita. La roca, el metal y el tiempo estaban convergiendo en las manos de Crono quien observaba con un claro sentimiento de odio al Cazarrecompensas.

081 Vigilance Wing: ¡Puede ver tu Luz!... ¡Vete ya!

Wolf: ¡No pienso dejarte aquí!

081 Vigilance Wing: ...No habrá otra oportunidad.

La androide desacopló su brazo de su cuerpo dejando que el Cazarrecompensas fuera absorbido por el portal. Wolf no pudo hacer nada más para salvar a la Vigilante puesto que su cuerpo, mente y alma habían sido fragmentados en miles de millones de partículas de información.

El Cazarrecompensas no quiso eso y siguió luchando con todas sus fuerzas para alcanzar a la Vigilante pero fue inútil. Todo su cuerpo se había disuelto y el último recuerdo que tendría de Wing sería de sus ojos que habían olvidado el azul eléctrico para tornarse grisáceos. Eso y su último gesto hacia él. Una triste sonrisa con la que depositaba sus esperanzas en él.


El Condensador de Flujo, Sumidero de Ishtar, Althan

Las imágenes parpadeaban una y otra vez. El resultado es una serie de escenas, momentos en el tiempo captados mientras él se esforzaba por ver lo que está pasando:

  • Un paisaje visto a pocos pies del suelo. Era una ciudad, la más grande que jamás había visto en su vida. No estaba solo. En la imagen se veían docenas de guerreros organizándose para el combate.
  • Una escena caótica. Los mismos guerreros luchando entre sí. La ciudad estaba hecha ruinas con rastros de destrucción por todas partes. Disparos de Luz en el aire contra ráfagas de Oscuridad por el suelo.
  • Alguien en sus brazos. El rostro del cuerpo le sonreía tristemente. Sentía que la conocía de hace tiempo en una vida que jamás conoció. La misma palabra ó nombre repetidas veces en su cabeza.
  • Observa el horizonte. Un mundo desolado por la guerra. Debido a las sombras no hay detalles entendibles pero si hay una figura que destaca. Un gigante milenario que le devuelve la mirada perforando su alma.
  • La mujer en sus brazos se desvanece. Él se desvanece. Entra en un mar de almas y luego despierta sediento. Conoce a alguien y se aferra a su espíritu para entonces abandonarla implicando su salvación pero, a la vez, sigue con ella... Entonces vuelve a despertar en el lugar donde pertenece. Ahora estaba con quien debe cumplir su tarea de modo que nunca pudo escapar de su maldición.

Wolf despertó de su visión. Hace mucho tiempo que no tenía esa clase de sueños, no desde que llegó a Beyond. Ahora estaba en el Condensador. Buscó a todas partes pero sólo encontró soledad. Se sentía mal. Aquella horrible sensación emergiendo de nuevo en el interior de su alma.

Tal vez no había conocido lo suficiente a Wing como para llamarla amiga pero el tiempo que pasaron luchando contra el tiempo fue suficiente para que Wolf la considerara una compañera. Era extraño. Ese sentimiento respecto a ella se sentía familiar como si hubiera vivido ese momento hace mucho tiempo. Desde que tuvo esa armadura ha sentido como si alguien más estuviera en su cabeza.

El Cazarrecompensas alzó la vista. El portal adornado con Amatita seguía activo. La Vigilante había depositado sus esperanzas en él por alguna razón. No había forma de saber si era por intuición o por alguna revelación que tuvo en ese momento. De cualquier modo no era el momento para lamentarse. Su sacrificio no sería en vano.

Wolf haría valer la razón de porque dieron su vida. Dio un paso al frente en dirección al portal cuando una barrera invisible lo detuvo provocando por reacción que él lo golpeara con su puño. Al estirar el brazo notó que su extremidad prostética tenía adherido el Reloj de Wing quien se lo dejó antes de abandonarlo.

El Cazarrecompensas se retiró el objeto de la muñeca para observarlo de cerca. No era un reloj normal y por alguna razón sabía que tenía un simbolismo que también olvidó. El Reloj brilló en reacción a los recuerdos nublosos de Wolf y se transformó en un artefacto que su armadura absorbió descargando nuevos datos de un arma para el Cañón de Energía: El Rayo Mitoclástico.

Wolf apuntó su nueva arma contra la barrera invisible y la destrozó disparando las continuas ráfagas de energía solar del Rayo Mitoclástico. El camino era inestable pero ahora estaba abierto. El Cazarrecompensas atravesó el portal.

Omega

Puente Infinito

Había llegado la hora. Ya sea el del Cazarrecompensas o el de la Confluencia Temporal. El futuro de uno de los dos terminaba ahora pero primero había que encontrar a la Mente Infinita antes que Praedyth. Si el Forerunner perecía posiblemente no habría nada más que frenara a los Prometeos.

Fue así que Wolf bajó por los peldaños a una serie de plataformas que se materializaron frente a él. Apenas puso un pie en el suelo simulado cuando un estruendoso sonido lo tomó por sorpresa. El Cazarrecompensas buscó el origen y vio como varios de los Pilares del Puente Infinito colapsaban y caían al abismo. Varios futuros que la Confluencia Temporal contempló finalmente fueron inalcanzables.

Eso era una buena señal. Wolf estaba decidido a que el único futuro posible fuera uno donde él triunfara y donde la amenaza de los Prometeos no fuera más que un terrible recuerdo. Sin embargo, como todo en su vida no sería nada sencillo. Los Prometeos se movilizaron e inmediatamente tomaron el control de las plataformas a través de varios Daemon.

Sus primeros enemigos fueron los Sangheili de la Facción de los Cazadores que llegaron a través de brechas temporales. En esta ocasión se presentaron tres Daemon con la forma de Sangheili Mayores los cuales coordinaron una posición ofensiva defensiva contra Wolf a fin de hacerlo retroceder para rodearlo y finalmente eliminarlo.

El Cazarrecompensas soltó varias Bombas contra los enemigos para luego saltar frente a uno de los Daemon al que le propinó un fuerte golpe que partió sus mandíbulas y entonces lo sujetó por el arnés de la armadura pudiendo así descargarle en el pecho una potente carga de Plasma que lo fundió antes de que se pudiera evaporar.

Los últimos Daemon se posicionaron a lados contrarios de Wolf para acribillarlo con la blamita de sus Aguijoneadores. El Cazarrecompensas rápidamente buscó una cobertura para eludir los proyectiles teledirigidos. Cuando escuchó que los Sangheili estaban recargando tomó oportunidad de eso y se arrojó contra uno de ellos para romperle el cráneo para finalmente acabar con la simulación del último Daemon disparándole de lleno un Misil.

Sin los Daemon, el camino del Puente Infinito se abrió. Más Pilares de simulaciones del futuro explotaron liberando descargas de energía atemporal. Todavía quedaban unas cuantas pero ya era notable la ausencia de varios de los Pilares en especial aquel donde Praedyth le mostró el futuro obscuro.

En la segunda plataforma se encontraban los seguidores de la Oscuridad. Desde Lacayos hasta Caballeros portando simulaciones de falsas Espadas de Oscuridad. El Daemon en esta ocasión tomó la forma de un Ogro que constantemente disparaba su Rayo Ocular a donde quiera que percibía el rastro del Cazarrecompensas.

Acabar con los esbirros menores no supuso un problema aunque Wolf tuvo especial cuidado contra los Caballeros quienes a pesar de no portar exactamente armas del dolor sus Espadas si que tenían buen filo. Para encargarse de éstos, el Cazarrecompensas usó el Rayo de Ondas contra las cabezas de los Nigromantes consiguiendo evaporar sus cráneos.

Entonces quedó el Ogro. Lento pero con un gran tamaño que le permitía recorrer todo lo largo y ancho de la plataforma tras dar unos cuantos pasos. El Cazarrecompensas decidió usar los Misiles de Difusión que al impactar cerca del Daemon lo iban congelando paulatinamente hasta frenarlo. Posteriormente, Wolf disparó un Misil contra la criatura que terminó hecha pedazos.

El bloqueó desapareció así como otra serie de simulaciones del futuro. Wolf avanzó a la última plataforma custodiada por entidades Lekgolo de una Legión perdida en el tiempo. Armadas con lo último en tecnología, los soldados de la Legión de Regulus se establecieron en la plataforma con un Daemon como líder que había adquirido la forma de un Coloso.

Wolf se encargó a tiempo de los Legionarios descargando tiros del Rayo de Energía en sus cabezas provocando que éstos expulsaran violentamente a los gusanos Lekgolo de su interior. Sin embargo, estos gusanos no murieron al instante sino que buscaron a otras unidades para hacerlas más fuerte.

Por cada Psiónicos que Wolf asesinaba, sus gusanos sobrevivientes pasaban a los Legionarios y de éstos a los Falanges y de éstos a los Centuriones hasta que finalmente todo se integraron con el Daemon. La criatura rugió y del artefacto acoplado en su espalda disparó ojivas explosivas que liberaban un pulso gravitatorio al detonar.

Varias de las ojivas conseguían hacer que el Cazarrecompensas perdiera el equilibrio corriendo el riesgo de caer en el abismo. Cuando regresaba a la plataforma, el Coloso le disparaba con su Cañón Electromagnético que volvía a empujarlo contra el vacío sujetándose apenas por partículas de simulación sólidas que crecían en varios rincones.

Wolf pudo comprender la estrategia del Daemon. Cada vez que era derribado se aseguraba de disparar un poderoso tiro sobrecargado del Rayo de Hielo que, al igual que la Ogro, terminó por congelar al Coloso de tal forma que cuando estuvo completamente congelado fue blanco fácil para un verdadero misil por parte del Cazarrecompensas.

El camino del Puente Infinito volvió a abrirse. Toda aquella dimensión atemporal se sacudió. Una incontable cantidad de símiles del futuro se fragmentaron. Wolf ahora solo estaba a unos cuantos peldaños para alcanzar la guarida de la Confluencia Temporal. Sólo tendría esa oportunidad. Si perdía a Crono ya no podría encontrarlo de nuevo.

Wolf llegó al interior del Pilar. Varias flores, del mismo tipo que encontró en su visión, estaban esparcidas hasta el fondo. El Cazarrecompensas preparó su Cañón de Energía y atravesó el portal.


Corona del Infinito

La guarida de Crono. El lugar donde se desarrollaban las maquinaciones de la Confluencia Temporal. El complejo era una extensión del Puente Infinito compuesto de varias plataformas de diferentes tamaños flotando en un vacío interminable.

La simple presencia del Cazarrecompensas desencadenó un evento. Las nubes se oscurecieron liberando relámpagos en un sólo punto. Frente a Wolf, justo del otro lado de la plataforma, un estruendo de luz oscura abrió una brecha temporal de la cual salió Crono serpenteando con su chasis de Hydra expandiendo sus grandes brazos y desplegando sus grandes alas.

Crono, la Mente Infinita, observó al Cazarrecompensas con profundo odio reflejado en los destellos rojizos de su Ojo. Antes de que Wolf pudiera atacarlo, la Mente Infinita concentró la energía espacio-temporal en sus brazos forjando brechas temporales de las que salieron Unidades Prometeas del Colectivo de Aphix.

Soldier, Knight y unos cuantos Minotauros fueron el primer movimiento de Crono contra el Cazarrecompensas en un enfrentamiento del que ya sabía el resultado. El Cazarrecompensas no tuvo ningún reparo en destrozar a las máquinas esparciendo la Radiolaria de sus cuerpos por el suelo.

Wolf entonces se enfocó en destruir a Crono disparándole varios Misiles a distintos puntos de su cuerpo. La cabeza, las alas, los brazos; todos los proyectiles que usaba el Cazarrecompensas no surtieron ningún efecto sin siquiera rozarlo.

La Mente Infinita era invencible. Todas las probabilidades se moldaban según su voluntad. Él controlaba la causa y el efecto de cualquier suceso que ocurriera en sus dominios. Allá donde el Templario dependía de los Oráculos para usar sus poderes temporales, Crono sólo necesitaba imaginarlo.

Era una posible batalla perdida. La Mente Infinita podía eliminar al Cazarrecompensas con sus pensamientos, sin embargo, sólo se limitó a traer más brechas temporales de las que llegaron Goblin, Hobgoblin y Arpías. En lo que el Cazarrecompensas se encargaba de los esbirros, Crono siguió estudiando a "El que no puede ser simulado".

Habían pasado dos años desde su encuentro inicial en el Condensador de Flujo donde fue derrotado por la Luz consumida del Aegis. Había analizado e intentado comprender la naturaleza de dichos fenómenos e incluso llegó a adorar la Oscuridad en el Jardín de Tourian pero jamás pudo manifestar su poder fuera de sus reinos atemporales pero ahora había una nueva oportunidad. Aún si con cada movimiento que realizaba Wolf, todavía cabía la posibilidad de alcanzar el futuro de la Convergencia.

Ya cuando Wolf destruyó a la segunda línea defensiva de Unidades Prometeas volvió a concentrarse en buscar la debilidad de Crono. Ahora le arrojó Bombas que estallaron en el vacío. Inmediatamente, el Cazarrecompensas arrojó contra la Mente Infinita una Bomba de Energía pero ésta se redujo a una implosión de aire que Crono simuló.

La Mente Infinita entendió que el Cazarrecompensas se antepondría contra todo pronóstico pero necesitaba comprender como funcionaba la Luz. Si la naturaleza de ese poder cósmico era más comprensible que la naturaleza caótica y errática de la Oscuridad.

Crono se teletransportó a una plataforma de menor tamaño e invitó al Cazarrecompensas que lo siguiera proporcionándole un cañón gravitatorio. El Cazarrecompensas, desconociendo las auténticas intenciones de la Mente Infinita, le dio persecución.

Al acortar las distancias, Crono abrió brechas temporales de las que salieron Sangheili de la Facción de los Cazadores. Los simulados nobles guerreros no fueron nada ante las habilidades y armamento del Cazarrecompensas quien los evaporó con ráfagas de su Rayo de Plasma.

Crono se desplazó hasta otra plataforma y el Cazarrecompensas lo siguió de la misma forma utilizando otro cañón gravitatorio generado cerca de él. La Mente Infinita ahora simuló soldados de la Legión de Regulus. Fue un evento interesante ya que Wolf eliminó inicialmente al Centurión quien dejó que sus gusanos Lekgolo sobrevivientes se integraran a un Psiónico aumentando considerablemente su masa y poder mental.

La criatura simulada no se trataba exactamente de cualquier Psiónico sino que era un Desollador quien infiltró con facilidad su mente en el sistema de la armadura de Wolf distribuyendo erróneamente la energía para debilitarlo. La Mente Infinita consideró que ahí acabaría todo puesto que el Cazarrecompensas no podría presentar una amenaza sin su armadura.

Sin embargo, Wolf se desprendió de su armadura quedándose únicamente con el Traje Interior. Luego, el Cazarrecompensas tomó el Paralizador de su pierna y disparó poderosas cargas electromagnéticas que congelaron momentáneamente al Psiónico dándole la oportunidad de asesinarlo enterrándole su puño para extraerle varios de sus gusanos y reventarlos en su mano.

Eran realmente interesantes las acciones del Cazarrecompensas. Crono había predicho que Wolf caería al vacío infinito o que sería acribillado por el Fusil de Postas del Desollador ó, por el contrario, que él usara su Rayo de Hielo pero que decidiera olvidarse de su armadura implicaba que todas las visiones que tenían sobre él y todas sus conclusiones podían ser erradas.

La Mente Infinita necesitaba estudiarlo más. No podía ser posible que un sólo hombre sea capaz de seguir adelante incluso sin su armadura. Crono se fue hasta otra plataforma de tamaño similar a los anteriores. Wolf lo siguió y para detenerlo lo hizo enfrentarse con simulaciones de los Esqueletos Vivientes del Enjambre, sin duda las más complicadas de programar.

El Cazarrecompensas se bastó sólo con el Rayo de Hielo para debilitar a los Nigromantes puesto que sabía que esa era su debilidad. La Mente Infinita volvió a teletranportarse ahora en una amplia plataforma donde se posicionó frente a un arco invertido que representaba alguna especie de trono.

Wolf alcanzó la plataforma con la ayuda de un último cañón gravitatorio. Una vez más estaba frente a frente contra la Confluencia Temporal. La Vigilante ya no estaba y no había rastro de Praedyth pero él seguía ahí. Todas las esperanzas habían recaído sobre el Cazarrecompensas una vez más así que sabía perfectamente lo que tenía que hacer. Confiar en sí mismo.

Las nubes del Puente Infinito se tornaron más oscuras convergiendo en una tormenta eléctrica. Crono simuló hordas de Sangheili de la Facción de los Cazadores. Envió a todos los que sabía que podían hacer frente al Cazarrecompensas incluyendo a varios Ultras que coordinaron la estrategia en tiempo real.

El Cazarrecompensas no le dio tiempo a los Cazadores para organizarse adecuadamente y lo hizo arrojando explosivos por toda la plataforma que alcanzaron a incinerar a varios de los Menores y Mayores. Los Ultras sacaron sus Espadas de Energía con la intención de tomar la cabeza de Wolf quien los repelió descargando tiros de Plasma en sus cabezas.

Wolf había acortado la distancia entre él y la Mente Infinita para proceder a dispararle con otro tipo de disparos ya fuera de Hielo o de Ondas pero nada hacía efecto. Crono estiró sus brazos dejando que las descargas eléctricas lo alcanzaran y moldeó esa energía en las palmas de sus manos para estrellarla en el suelo creando una simulación de un ser conocido para el Cazarrecompensas.

Sork 'Lekumee, el Kaidon de Kaidons caído, apareció de las cenizas proliferando una risa burlona al ver al Cazarrecompensas quien retrocedió cuando él comenzó a dispararle con su Escopeta de Plasma. Luego, Wolf usó la Aceleración para volver a reunirse con el Sangheili y así encajarle un fuerte golpe pero éste se teletransportó para esquivarlo y luego contraatacar de la misma forma.

Wolf fue arrojado por Sork contra unos peldaños de los cuales apenas y consiguió salir ileso debido a que Crono tuvo la intención de aplastarlo con una de sus gigantescas manos. Sork siguió disparándole para mantener las distancias a lo que Wolf comenzó a moverse entre los montones de roca para así acercarse al Sangheili.

Sork se teletransportó previendo que Wolf volvería a acercarse a él. El Cazarrecompensas había previsto tal acción por parte del falso Kaidon de Cazadores y por ello usó la energía de la misma Aceleración para impulsarse violentamente hasta donde él había aparecido tacleándolo en el acto.

La simulación de Sork cayó sobre su espalda malherido. Wolf, aun sabiendo la naturaleza de lo que se estaba enfrentando, no había olvidado todo el resentimiento que tenía hacia Sork. De no haber sido por su trato con el Ejército de Luminalia era posible que la Rebelión de los Cazadores no se hubiera alargado más allá de otros planetas.

Entonces Wolf concentró la energía de la Aceleración en sus brazos y dejó que saliera disparada en forma de una incontable cantidad de puñetazos que deformaron la cara de Sork hasta hacerla estallar. El cuerpo ensangrentado del Kaidon de Kaidons cayó sin vida desapareciendo en una nube de datos de programación.

Un rugido hizo estremecer al Puente Infinito del cual Crono volvió a tomar su energía para concentrarla en sus manos. Ya había visto suficiente. Si prolongaba más ese conflicto la posibilidad de no alcanzar su futuro se hacía distante. La Mente Infinita distorsionó la realidad a su antojo y con el choque de sus palmas creó un vórtice espacio-temporal.

Wolf sintió el mismo malestar de ser borrado de la existencia. Cayó de rodillas. Su visión se hacía borrosa. Su existencia en todas las simulaciones del pasado, presente y futuro estaba convergiendo en su eliminación y no podía hacer nada para detenerlo.

Praedyth, el Renacido: ¡Crono! ¡Enfréntame!

Un destello de Luz redujo la tormenta. Brechas temporales se abrieron y los Reflejos de Praedyth emergieron de ellas unificándose en un sólo ser que impidió que Crono volviera a chocar las palmas de sus manos. El Forerunner sostenía en sus manos el Aegis con el que creó un escudo de Luz que mantuvo la simulación estable.

Praedyth, el Renacido: Lo voy a bloquear todo lo que pueda... Debes nulificar su existencia a este punto...

Wolf se puso en pie. El malestar se había ido. Varios Reflejos más aparecieron y lo guiaron hasta un portal.


Santuario de Bastis, Kheiros, Simulador del Pasado

Kheiros. Una simulación de un mundo abrazado por Calzar. Hogar de nobles carroñeros, criminales despreciados y recinto de secretos del Cielo y las Profundidades.

Praedyth, el Renacido (Voz): ¡Usa la carga de vacío!

El suelo del salón donde estaba Wolf se partió transformándose en una réplica a su forma de la Corona del Infinito. En el centro surgió un orbe de luz purpura el cual tomó el Cazarrecompensas y con él avanzó hacia los peldaños guiado por los Reflejos de Praedyth.

Su camino concluyó en una plataforma que era equivalente al lugar donde Crono se encontraba enfrentando a Praedyth en el Puente Infinito pero en su lugar se encontraba una confluencia que estaba bien arraigada al suelo y sostenida por los cielos.

El Cazarrecompensas estrelló la carga de vacío contra la confluencia y vio como ésta comenzó a desintegrarla ocasionando desastres en la simulación. Todas las entidades que habitaban ahí se tornaron de varios colores hasta perecer en un mar de Radiolaria. Las arenas que rodeaban el Observatorio de Wiskroks se ennegrecieron. La luz de Calzar se extinguió y las Pirámides de Horus se fragmentaron.

Una luz tomó al Cazarrecompensas para salvarlo del cataclismo.


Corona del Infinito

Wolf apareció justo en frente de Crono a la altura de su ojo. Había sido transportado por los Reflejos a ese lugar en específico.

Praedyth, el Renacido: Puedo facilitarte un disparo en el Ojo.

Los Pilares del pasado que todavía quedaban alrededor del Puente Infinito se incendiaron en llamas purpuras. La pérdida del hilo del pasado y de varios de los soportes de esa dimensión repercutieron en el poder que Crono reunía apenas en sus dedos.

La energía temporal colapsó en las manos de Crono y Praedyth aprovechó eso para concentrar la Luz del Aegis para disparar una poderosa estela de energía que rompió su escudo. El cuerpo de Crono se agrietó y su cabeza se partió exponiendo su Ojo que se trataba de su núcleo mental, el cerebro mismo de la Confluencia Temporal.

El Cazarrecompensas inmediatamente apuntó su Cañón de Energía y liberó descargas continuas del Rayo Mitoclástico en honor a la Vigilante. Los disparos agrietaron el Ojo de Crono hasta generarle varias grietas que liberaron una tremenda explosión que arrojó a Wolf hasta el otro lado de la plataforma y que además desintegró a Praedyth y a sus Reflejos.

La Mente Infinita restableció su cuerpo y recuperó su atemporalidad. Aun así su aspecto estaba deteriorado. Una de sus alas había sido destruida y los tentáculos transparentes que adornaban su espalda se estaban distorsionando implicando su desconexión con el pasado.

Como respuesta a ese ataque, Crono decidió usar sus mejores recursos. Nunca pudo simular a la Luz. Nunca pudo llegar a entenderla a pesar de que parecía ser más dócil pero ya había podido manipular la Oscuridad. Tomó el poder del Corazón Negro y reinó en el tiempo. Luchó contra los seguidores de la Oscuridad y aprendió a expandir sus pensamientos para que sean tangibles. Y por ello envió a los Nigromantes quienes eran todo lo contrario a los bendecidos por la Luz.

Lacayos y Acólitos de la Sangre de Zirzechs se esparcieron por el terreno empleando su arcaico armamento y hechicería incomprensible pero la Mente Infinita sabía que el Cazarrecompensas no tendría dificultades para enfrentarlos, ni siquiera con la Bruja más tenebrosa o el Ogro más grande. Buscando en toda su red de información, Crono reunió la energía del Puente Infinito y la colisionó en el centro de su trono.

Las descargas eléctricas provocaron un incendio de llamaradas esmeraldas que vigorizaron tomando la forma de una Espada de hueso putrefacto del cual salieron manos de su mango que progresivamente se extendieron a un par de brazos que se encontraron en un torso que culminó con la formación de piernas y una cabeza adornada de tal forma que parecía tener una corona.

Abaddón, Hijo de Zirzechs, rugió liberando un pulso necrótico a la par que sostuvo su Espada en alto reclamando el desafío del Cazarrecompensas.

Los Lacayos y Acólitos se reunieron alrededor del simulado príncipe del Enjambre y éste les ordenó atacar y devorar la fuente de Luz más cercana. Wolf cargó contra ellos infundido en la energía de la Aceleración. Atravesó la multitud de Esqueletos Vivientes con la intención de darle otro fin a Abaddón ahora que no contaba con un Alma Suprema.

El falso Hijo de Zirzechs negó la afirmación del Cazarrecompensas. El Caballero Nigromante estrelló su Espada al suelo llamando a un trío de Brujas que le proporcionaron escudos necróticos. Al Cazarrecompensas no le importó eso y cuando estuvo a una distancia suficiente disparó tiros sobrecargados del Rayo de Hielo que si bien ralentizaron a Abaddón todavía se mantenía firme gracias a su escudo.

Wolf cambió a sus proyectiles pero no podía reducir el escudo de Abaddón. Su objetivo fueron ahora las Brujas Nigromantes quienes no iban dejar matarse tan fácilmente. Las tramposas criaturas se deslizaban en el aire como si bailaran consiguiendo así burlar los proyectiles del Cazarrecompensas y cuando tenían la oportunidad invocaban campos de veneno.

Las nubes de toxinas no afectaban gravemente al Cazarrecompensas pero si reducían considerablemente su visión convirtiéndolo en un blanco fácil para Abaddón y el filo de su Espada. Sin embargo, Wolf consiguió evitar la estocada a tiempo y al hacerlo consiguió encarar a una de las Brujas a la que fundió con un tiro sobrecargado de Plasma.

Entonces Abaddón volvió a intentar atravesarlo con su Espada a lo que Wolf volvió a esquivarlo por muy poco puesto que resintió el golpe en su hombro en el que quedó marcado el ardor que implicaba sostener un arma del dolor del Enjambre.

Un chillido llamó la atención de Wolf y descubrió que la Bruja que había asesinado previamente había regresado a la vida. Sin saber si fue por obra de la naturaleza del Enjambre o por la Confluencia Temporal, el Cazarrecompensas retrocedió hasta la parte trasera del trono.

La Mente Infinita estiró su mano al cielo y generó un par de confluencias. Brechas temporales permitieron a los Fanáticos abrirse paso para iniciar un Ritual de Negación con el que podrían eliminar a Wolf de la realidad. El Cazarrecompensas avanzó entre cada una de las plataformas semisólidas para despejarlas de enemigos y entonces procedió a destruirlas con el Rayo Mitoclástico.

Las confluencias colapsaron liberando fragmentos de energía que la Mente Infinita usó para encerrar a Wolf en una burbuja de estasis. Abaddón fue hacia él a toda prisa a lo que el Cazarrecompensas volvió a usar el Rayo Mitoclástico para liberarse de su encierro y así volver a esquivar el golpe.

Al girar en el suelo, Wolf disparó un Misil de Difusión que consiguió congelar al trío de Brujas. Seguido de eso les arrojó una Bomba de Energía que las deshizo en cenizas que igualmente se evaporaron en información. Sin ellas, Abaddón perdió su escudo necrótico violentamente haciendo que soltara su Espada.

El Cazarrecompensas tomó el arma del dolor simulada y con ella atravesó el abdomen de Abaddón quien comenzó a desvanecerse en cenizas experimentando la muerte de la que una vez su versión original se burló.

Crono rugió fúrico. El Puente Infinito se estremeció. Las descargas eléctricas recayeron en el cuerpo de la Mente Infinita en otro intento por borrar al Cazarrecompensas de la realidad forjando un vórtice espacio-temporal en sus dedos. Podía verse como ahora le costaba más trabajo redirigir la energía pero estaba dispuesto a dar ese sacrificio.

Praedyth, el Renacido: ¡Aquí termina tu tiempo en el Puente Infinito!

Los Reflejos y el mismo Praedyth regresaron y se interpusieron en la colisión de energía empleando para ello el Aegis. El Cazarrecompensas entendió lo que debía hacer cuando varios de los Reflejos volvieron a guiarlo por otro portal.


Piramidión, Pyramis, Simulador del Futuro

Pyramis. Donde alguna vez sin duda habitó la raza de Kraid. Los Prometeos debieron haber pensado que ese planeta sería un buen lugar para experimentar todo aquello que querían hacer en el plano real. Un mundo máquina donde la vida se convirtió en ecos de muerte y extinción.

Las plataformas tomaron la forma de la Corona del Infinito y en esta ocasión un orbe de luz azul se materializó en el centro del altar. Al tomarlo, Wolf avanzó sin perder más tiempo por el sendero formado hasta el lugar donde estaba la confluencia primigenia.

Al alcanzarla, el Cazarrecompensas estrelló la carga de arco con la confluencia dejando que ésta cortocircuitara la simulación entera. Los fósiles se quebraron, las luces de las estrellas se apagaron y el suelo se abrió en el momento en que el cielo se sumió sobre él.

Una luz tomó al Cazarrecompensas para salvarlo de la extinción.


Corona del Infinito

Había regresado al trono de la Mente Infinita. Todas las simulaciones del futuro colapsaron liberando descargas eléctricas que arremetieron contra Crono provocando que la energía que fluía a través de sus dedos colapsara permitiéndole a Praedyth atacar de nuevo con el proyectil de Luz del Aegis.

La ráfaga de Luz destruyó la atemporalidad de Crono quien volvió a exponer su núcleo mental. Wolf levantó su Cañón de Energía y disparó el Rayo Mitoclástico contra el Ojo causándole unas grietas más grandes que nuevamente generaron un pulso de energía que arrojó al Cazarrecompensas hasta el otro lado de la plataforma.

Crono estaba seriamente dañado. Sus alas estaban fragmentadas y su chasis agrietada. Su cabeza apenas y podía levantar el peso de su núcleo mental. Su conexión con las simulaciones del pasado y el futuro se habían desconectado. Al contemplar su mundo de infinitas posibilidades ahora todo se reducía a dos tangentes temporales: Vivir o morir. En una ocasión, luego del Colapso, Crono había visto el futuro y desde entonces ha querido sobrevivir.

Los Reflejos de Praedyth sujetaron los brazos de la Mente Infinita con látigos de fuego. De esa forma, Crono fue incapaz de volver a acumular la poca energía que quedaba del Puente Infinito. El Cazarrecompensas siguió disparando cargas del Rayo Mitoclástico contra Crono causando serios daños en las articulaciones de sus brazos.

La Mente Infinita dejó que la tormenta que se agrandaba encima de él lo rociara de poder. Infinitas descargas eléctricas cayeron sobre la máquina otorgándole el poder necesario para liberarse de los Reflejos y, a su vez, poder invocar brechas temporales de las que salieron simulaciones de Lekgolos de la Legión de Regulus.

Crono concentró la energía restante en la palma de su mano para luego estrellarla en su sombra dejando que de ésta surgiera una intimidante figura de gran tamaño. Aquel ser estaba equipado con la armadura de un soberano. Arreglos dorados y purpuras mantenían a salvo a incontables gusanos Lekgolo unificando la mente de un antiguo emperador.

Regulus, el Emperador, dio un pisotón al frente al que sus lealistas respondieron en su propio idioma. La Mente Infinita encargó a los Lekgolo, a los únicos seres con los que luchó codo con codo, su protección.

Mientras Crono retrocedía hasta la parte inferior de su trono, Regulus comandó con ferocidad a sus soldados. Wolf no retrocedió. Ya había acabado con un emperador de Uroboros y podía hacerlo con una simulación más.

El Cazarrecompensas atravesó las filas de los Lekgolo dejando nada más que gusanos desperdigados junto a armaduras dañadas. Pero las serpientes rojizas no eran para nada similares a las que formaban a la Legión de los Quemadores ni mucho menos a la Legión de los Miles. Los gusanos que pertenecían a los Psiónicos fueron a unificarse con los Legionarios y, cuando éstos perecían, se integraban a los Falanges pasando luego a los Centuriones.

Regulus repelió cada uno de los ataques que le disparaba el Cazarrecompensas ya fuera desviándolos con sus poderes psiónicos o simplemente conteniendo el impacto con sus brazos. Al final cuando sólo quedaron él y Wolf, el Emperador llamó a los gusanos sobrevivientes para que se unificaran con él.

Wolf imaginaba lo que estaba a punto de suceder así que intentó evitarlo. Disparó contra las formaciones Lekgolo que se desplazaban hasta Regulus pero nada sirvió. Las serpientes se integraron en la armadura del falso Emperador aumentando su masa y cambiando su forma.

La figura humanoide de Regulus se esfumó dejando en su lugar a un Basilisco que se enroscó alrededor de la Corona del Infinito con su descomunal cuerpo. Sin importarle el tamaño de la criatura, Wolf procedió a llenar de Rayos de Ondas sus fauces donde se encontraba su punto débil.

El Basilisco se retorció al resentir el dolor recorrer todo su cuerpo para luego regurgitar llamaradas con las que prendió en llamas la Corona del Infinito. Entonces, Regulus se desplazó por la plataforma dañándola y creando grietas por las que el Cazarrecompensas casi caía para luego emerger.

El Cazarrecompensas volvió a depender del Rayo de Hielo para congelar las fauces del Basilisco para que dejara de incendiar la estructura. Como consecuencia, los pliegues que rodeaban la garganta de la criatura quedaron paralizadas por las cargas gélidas cayendo abajo debido al considerable aumento de peso.

Wolf se desplazó con la Aceleración hacia las fauces de Regulus y con la fuerza acumulada lo tacleó destruyendo lo que estaba congelado. De esa forma, el interior del cuerpo del Basilisco quedó expuesto permitiéndole a Wolf atacar con Misiles.

El Basilisco se sacudió para arrojar a Wolf contra una de las estructuras decorativas para volver a desplazarse por la Corona del Infinito. Con su cuerpo, la gran plataforma se partió y apenas se mantenía a flote por causas desconocidas pero gracias a ello Wolf pudo regresar arriba donde ahora disparó su Rayo Gancho para sujetar la cabeza masacrada de la bestia y con su fuerza azotarla contra el suelo.

Una vez que la cabeza de Regulus quedó aplastada en el suelo, el Cazarrecompensas tomó carrera para introducirse violentamente a su interior donde plantó una Bomba de Energía que al explotar obliteró el cuerpo entero de su enemigo expulsando charcos de sangre rojiza y partes mugrientas de gusanos que se evaporaron en información.

Wolf cayó de vuelta a la plataforma donde apenas pudo sostenerse en pie. Al alzar la vista vio a Crono luchando contra varios Reflejos. Varios de éstos se aproximaron al Cazarrecompensas y lo guiaron a un cañón gravitatorio que le permitió alcanzar a la Mente Infinita.

Praedyth, el Renacido: No podemos permitir que Crono escape.

Wolf ahora se encontraba en un camino recto donde al final había una confluencia que al igual que las simulaciones del pasado y del futuro se conectaba al abismo y al cielo. La tormenta se hizo mucho más violenta y las descargas eléctricas impactaban en el camino desplegando a la última línea defensiva de la Confluencia Temporal.

Máquinas de todos los tipos de todos los Colectivos de Programación existentes en el Sistema Beyond rugieron a la presencia del Cazarrecompensas quien había tomado cobertura detrás de una estatua. Wolf decidió encarar a los Prometeos aún si eso implicaba recibir el daño de sus disparos.

El Cazarrecompensas se abrió paso entre las fuerzas de la Confluencia Temporal a pesar de que éstos no parecían acabarse. De cualquier modo, aún si los Soldier, Goblin y Arpías desgastaban sus escudos de energía con sus armas de azote o los Knight y Hobgoblin lo acosaban desde unas plataformas lejanas, Wolf acortó considerablemente la distancia entre él y la Mente Infinita.

Crono convocó a una Unidad Hydra para proteger la confluencia central. Su escudo era atemporal por lo que no había forma de dañarlo. Wolf se vio forzado a retroceder ante el constante fuego de cargas de Incineración que le disparaba la máquina.

Los Reflejos de Praedyth se reagruparon con el Cazarrecompensas y juntos usaron el Aegis para romper el escudo de la Hydra nulificando su invencibilidad. Wolf disparó su Rayo Gancho contra el ojo de la máquina y liberó una concentración energética que fue demasiado para su sistema de procesamiento consiguiendo que ésta cayera y explotara.

La Mente Infinita no pudo hacer más que contemplar el evento. Ya no podía ver el futuro del que surgió ni el futuro al que quería llegar. Lo habían acorralado. Podía sentir como su presencia en cada máquina desde los Goblin hasta los Minotauros se esfumaba liberándolos de su voluntad ¿Sería este realmente su fin? ¿Un futuro donde él perecería a pesar de todos sus esfuerzos? Todo, desde la invasión a Ceres hasta ese momento donde todos sus actos estuvieron basados en sus visiones, predicciones y simulaciones del futuro, ¿para nada?

Crono se negó rotundamente. No podía rendirse ahora a pesar de tener todas las de perder. Esa fue su conclusión al ver al Cazarrecompensas luchar contra todas las amenazas que atentaron contra el sistema y la humanidad en general. "El que no puede ser simulado" luchaba por él mismo en beneficio de los demás y Crono lo haría, alcanzaría su añorado futuro utilizando toda su fuerza de voluntad en ello.

La Mente Infinita rugió y se soltó de las cadenas de fuego de los Reflejos de Praedyth. Alzó su mano a las alturas y concentró la tormenta en su palma generando un vórtice dimensional a través de sus dedos causando un colapso. Sabía que tenía que seguir luchando a pesar de todo pero nuevamente fue detenido.

Sus manos no se conectaron. Una fuente de Luz infinita se interpuso. Aquella misma alma que fragmentó una parte de la suya volvía a interponerse en su destino.

Praedyth, el Renacido: ¡No, Crono! ¡Ahora tu futuro sólo tiene un final!

El Forerunner sostenía el Aegis, el legado de Kabr, el Legionario. Todo estaba perdido para Crono.

Los Reflejos forjaron un último puente hacia la confluencia. Varios metros antes de ésta apareció un orbe rojizo. El Cazarrecompensas lo tomó sintiendo el calor y pesadez recayendo sobre sus manos. Él avanzó sin perder más tiempo por el único camino que conducía a su futuro.

Wolf estrelló la carga solar contra la confluencia dejando ésta se prendiera en llamas vigorizando el fuego de la Luz por todo el Puente Infinito que comenzó a distorsionarse por completo. Todas las simulaciones comenzaron a mezclarse donde los futuros y pasados atravesaron los cielos y el abismo como hilos infinitos.

Había voces que el Cazarrecompensas reconoció y otras que jamás había escuchado en su vida. Memorias del pasado, presente y futuro de esa y otras líneas temporales recorrieron su cabeza en una sola dirección: Crono.

La Mente Infinita colapsó completamente perdiendo su cuerpo en el proceso dejando expuesto su núcleo mental. Wolf sintió ahora la energía de todas esas líneas del tiempo en sus manos y dejó que se acumularan en su Cañón de Energía. Era como si un ejército de él mismo se hubiera levantado contra su futuro como siempre lo había hecho... Y como lo haría por siempre.

Las Líneas del Mundo estaban de su lado. Wolf había conseguido lograr lo que la Confluencia Temporal nunca habría conseguido en ningún otro futuro: Simular la Luz. Fue así que el Cazarrecompensas apuntó contra el Ojo de Crono para disparar un Rayo de Luz.

La estela de energía fue tan devastadora que al impactar contra Crono atravesó su núcleo mental empujando sus restos contra un muro invisible donde una serie de cristales decorativos de Amatita reflejaron la Luz por todo el Puente Infinito liberándola de las fuerzas arcaicas de la Oscuridad que había en su trasfondo.

La Luz era tal que lo nubló todo. Había sido un viaje que comenzaba con la duda y acababa en consuelo. Uno tras otro caía, y se da cuenta de que quedará solo. Allí, en la sombra de la noche, ve cómo se divide el mundo, cómo medra la Oscuridad a la que combate con algo más que su propia Luz; también con el dolor.

Recuerda su fuente, el modo en que ganó terreno. Pero nunca vaciló. Nunca creyó ¿Cómo podría hacer otra cosa? Ahora escucha, era ella la que lo llamaba para que volviera. Pero ahora sabía que era ahí donde moriría...

El Cazarrecompensas despertó de su visión. La Luz se disipó. Donde yacía el cuerpo de Crono ahora sólo había un vórtice tenebroso alimentándose de todo para fortalecerse. Frente a Wolf se encontraba Praedyth derribado con infinidad de heridas. Su Luz estaba desvaneciéndose. Podía sentirlo.

Wolf fue a socorrer al Cazarrecompensas pero al intentar ayudarlo notó que no era tangible y que, al igual que el Puente Infinito, estaba colapsando. Aun así, Praedyth hizo su último esfuerzo para dirigirse a él con aquellos ojos plateados que habían olvidado el reflejo azulado del cielo.

Praedyth, el Renacido: Humano, ¿sigues aquí?

Wolf: Aquí estoy.

Un temblor sacudió el plano dimensional.

Praedyth, el Renacido: Escucha... Esta premonición no ha sido fácil... Las profecías son tramposas: ellas mismas cambian el futuro que predicen. Wing y yo hemos hecho todo lo que pudimos... El resto depende de ti.

Wolf: ¿A qué te refieres?... ¡¿Qué has visto?!

Praedyth, el Renacido: Nuestra tarea ha llegado a su fin. He visto en lo que puede convertirse el universo. Sé que puedes guiar a sus habitantes hasta un nuevo destino. Debes confiar en mí... Debes confiar en ti.

El cuerpo del Forerunner se petrificó hasta ser completamente drenado de la vida. Una existencia arraigada a la del Puente Infinito del cual no podía escapar ni sobrevivir sin él. Esa había sido su maldición y ahora había sido liberado de su deseo egoísta consiguiendo a la vez librar al universo de las maquinaciones de la Confluencia Temporal. Wolf pudo ver la clase de antihéroe que era Praedyth, el que ya no renacerá.

El vacío generado por la muerte de la Mente Infinita se hizo más violento. Como si estuviera enfurecido disparó ondas de energía que arrojaron al Cazarrecompensas al vacío donde fue salvado por los restos de un Pilar Simulador.

Aquel monolito de piedra estaba repleto de Amatita al punto que de ser posible los Iluminados ya lo habrían extraído todo. Ese mismo mineral que le traía tantos recuerdos como si ya hubiera visto esa piedra antes. Su atención cambió a la luz que había al final donde un portal se encontraba activo y que podría ser su única vía de escape de la destrucción del Puente Infinito.

El Cazarrecompensas reveló un panel holográfico sobresaliente de su Cañón de Energía con el que intentó simular su Sparrow de la misma forma que lo había hecho Wing en Kheiros. Para su sorpresa lo había conseguido. De alguna forma, en la permanente ausencia de la Confluencia Temporal, ahora él tenía a su disposición al ejército que los Forerunner planearon usar contra los seguidores de la Oscuridad.

Wolf se montó en su vehículo pero justo cuando estaba por pisar el acelerador se percató de entes color sangre que sobresalieron de las grietas del pilar. Esos seres sin cabeza se acercaron lentamente al Cazarrecompensas como si quisiera algo de él a la fuerza. Por su puesto, él no se permitió eso y menos ahora que el vórtice espacio-temporal había comenzado a consumir todo de forma aún más violenta.

Aquellas Fallas del Infinito no pudieron alcanzar al Cazarrecompensas quien tenía dificultades para desplazarse por el terreno inestable del Pilar. Si hubiera optado por usar la Aceleración seguramente ya habría colisionado con alguna roca y perdería más tiempo.

El vórtice espacio-temporal comenzó a expulsar descargas eléctricas que no hicieron más que complicar el camino del Cazarrecompensas. Al impactar los rayos, trozos del Pilar salían desprendidos arrastrados por la fuerza gravitatoria. Las Fallas del Infinito y Wolf se veían ajenos a esta fuerza por alguna razón pero no tenía la intención de saber qué sucedería si alguno de esos rayos lo alcanzara aunque al final de todo estaba jugando contra las probabilidades... De nuevo.

La distancia entre él y el portal se había reducido considerablemente cuando finalmente un rayo cayó justo frente a él causando que perdiera el control de su vehículo y saliera arrastrado por la roca a unos escasos metros de su vía de escape.

El Cazarrecompensas se puso de pie cuando una de las Fallas lo sujetó con fuerza de la pierna. En instantes aquellas manos corrosivas se habían aferrado a él impidiendo que escapara. Voces lo llamaban pidiendo explicaciones de tantas cosas de las que no tenía idea pero la que más resonaba era la razón de su muerte.

Wolf se hizo el sordo y se concentró en alcanzar el portal que tenía una estructura vagamente familiar. Él estiró la mano a la grieta dimensional que igualmente se estiró hacia él para tomarlo pero antes de poder proseguir sintió que alguien había apoyado su mano en su hombro.

Aquella mano pertenecía a un ente de sombras. Una sensación de saber quién era en realidad pero una tormenta de pensamientos ahora inundaba su mente y solo tenía fijado escapar de ahí. Se limitó a mirar por el rabillo del ojo encontrando a una figura encapuchada con la oscuridad como rostro de la que era imposible no notar sus ojos dorados acompañados de pequeños dedos de sombras que exploraban el aire.

El Tirano: ¿Has disfrutado tu viaje?

El aire escapaba de los pulmones del Cazarrecompensas. A medida que sentía que su cuerpo era pulverizado por las distintas fuerzas estirando de sus extremidades más se hacía extraña la naturaleza de ese ser. Entonces Wolf simplemente regresó su brazo de la salida y generó su Cañón de Energía para apuntar a la sombra.

Wolf hizo con su arma alejar a la sombra. Con su mirada penetrante lo abrumó. Le hizo saber con el silencio, su lengua nativa, que ahora tenía cosas más importantes que hacer. Secretos que revelar y espejismos que aclarecer y que sólo entonces volverían a verse.

Acto seguido, el Cazarrecompensas atravesó el portal que se cerró abruptamente a los pocos segundos. El Tirano no sabía cuánto tiempo esperar para ese momento y sin el Puente Infinito no tenía forma de ver ese suceso pero el tiempo era algo que ya podía sacrificar. Todo final era un comienzo. La verdadera lucha apenas había empezado.

Apócrifo

7 de Septiembre del 2582

Círculo de Azazel, Las Profundidades

La cabeza del octavo de los Campeones Abisales rodó por el suelo. Un guerrero de la Progenie de Zirzechs y uno de los que Abaddón consideró de sus amigos más cercanos antes de ser exiliado por su error. Los Campeones Abisales vivieron en las Profundidades como guardias de cada círculo, vigilantes de cada mazmorra que el Rey Corrompido mandó hacer para que los Abisales se mantuvieran contenidos y alejados de las almas en pena.

Leviatán tomó el Hacha del Dolor de su antiguo camarada y lo partió en trozos con sus propias manos. Unió los restos con magia arcaica para crear la suya propia como símbolo de ser el primer y último campeón de los Abisales. Un título despreciado por el resto del Enjambre. Lo llamaron traidor, hereje y detestable.

A él, un Hijo de Gremory, no le importaron esas acusaciones. No le importó puesto que había escuchado la única verdad del universo. Sabía que había poder en la sabiduría, en el conocimiento. Eso fue precisamente lo que buscó aquella ocasión. Quería poder saberlo todo y quería saberlo todo para tener poder.

Lo recuerda todo aquel momento en que fue sometido por el hermano de su madre. Había sido enviado de nuevo a las Profundidades donde tenían prohibido escuchar los susurros pero ahora podía escucharlos con claridad. Avanzó sin forma colándose entre las pequeñas grietas del diseño imperfecto de las murallas y se encontró a los seres a quienes Zirzechs temía danzando alrededor de un mástil.

Leviatán se paró ante el Abisal, humilde. Un gesto audaz, para encontrar el conocimiento más profundo. Para saber lo nunca sabido. Pero los Abisales se giraron, rechazaron al Nigromante. Ellos habían sido traicionados y encerrados en lo más profundo de sus dominios.

Pero el mástil le susurró. Le preguntó si quería poder. Si eso quería le daría más del que pudiera imaginar. El poder de la vida renovada. Helar con su presencia hasta la estrella más caliente.

El brillo del fuego del alma en su mirada. Leviatán se inclinó ante el Abisal. En su fuego, se sintió en casa. Le volvió a preguntar si le juraba lealtad. Si aceptaría esa carga. Si completaría la tarea para la cual su Rey los negó. Leviatán asintió a cada una de las peticiones de su demiurgo ahora que sus intenciones iban más allá de liberar a la madre de sus hermanos de progenie. Ahora sabía que la eternidad estaba muy cerca pero sentía como se le escapaba.

Su pacto enfureció a Zirzechs. Era imperdonable. Leviatán había desafiado la Lógica de la Espada y por ello fue expulsado. Su cuerpo fue aprisionado en lo más profundo del Acorazado y su alma atada en un mundo gélido aislado de los susurros donde sería olvidado por la eternidad que tanto buscaba. Fue tanto así que su nombre había sido omitido de la Tumba del Mundo y de los Libros del Dolor. Todo rastro de su existencia había sido borrado, todo salvo por una estatua en el panteón del Enjambre, que permaneció como desafiante testigo de su existencia.

Pero esas ya eran historias del pasado y nada puede cambiar eso. Leviatán había resucitado por otro seguidor de la Palabra de Vazdah. Un ser de sombras que se hacía llamar el Fragmentado. Todo un misterio de personaje. Un Nigromante como ningún otro. Originario de una progenie inexistente para la Oscuridad. Alguien que, al igual que Leviatán, quería saber la verdad del universo.

El camino fue largo pero ya llegaron a su destino. Leviatán terminó de forjar su Hacha del Dolor para posarla en su hombro. Abrió el sello y rompió las puertas del vacío infernal. Era como un Deja Vu. Ahí estaban los Abisales todavía lamentando la pérdida del original Maestro de los Corrompidos así como también lloraban por el estado del mástil.

Leviatán se presentó, se inclinó ante su demiurgo y luego levantó su vista. Jaló el cuerpo del Abisal hasta la vista de ellos y entonces dejó claras sus intenciones.

Leviatán, Heraldo de Vazdah: Escúchame, Último de los Primeros. Formaremos un ejército. Moriremos y resucitaremos en tu nombre, te alimentaremos de las almas de tus enemigos. Nombra tu conquista. Tomaremos el Acorazado y te llevaremos con el Elegido con quien saciarás tu hambre con su carne divina.

Vazdah observó a su heraldo. Contempló su fuerza de voluntad. Él decidió confiar una última vez.


C O N T I N U A R Á