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Portada Legends 4-. La Mente Imperecedera


10 de Octubre del 2580

El Jardín de Tourian, Themar

Serafall Sitri (Radio): Quizá el Jardín de Tourian no esté aquí mucho tiempo. Algo está reparando el cisma causado por su destrucción. Ahora, la Confluencia Temporal inunda sus canales para protegerlo. Hay que detener a los Prometeos antes de que sellen el Jardín y vuelvan a invocar su Corazón.

En la plataforma donde se libró una de las tantas luchas entre la Luz y la Oscuridad, tres destellos de brechas temporales se abrieron dejando a una Escuadra de Asalto.

Durandal: Me gusta más este lugar cuando está muerto.

Edward Blake: No creí que el sistema de teletransportación pudiera traernos hasta aquí.

Durandal: La Red Hefesto ha funcionado bastante bien. La tecnología robada del Condensador abrió un mundo de posibilidades.

Sasha Evans: ¿Aquí destruiste el Corazón?

El Cazarrecompensas asintió a la pregunta. No había pasado mucho tiempo desde eso y una sensación de nostalgia lo invadía.

Edward Blake: Avancemos con cuidado. No dudo que los Prometeos vinieran aquí sin una buena defensa.

La Escuadra avanzó hasta la zona de la espira donde unos cuantos Knight inspeccionaban la zona empleando los sensores integrados en sus cascos. Un Soldier dio la alarma de intrusos provocando que brechas temporales se abrieran dando lugar a refuerzos.

Edward liberó un escudo de estasis y se aferró a su Arma Voltaica. Sasha subió a una de las columnas y se encargó de todos los Knight que le eran posibles mientras que Wolf eliminaba a los Minotauros que hacían su aparición. Las fuerzas de la Confluencia Temporal se vieron abrumadas y retrocedieron hacia la zona superior del complejo.

Sasha Evans: ¡Hydra!

La gran máquina apareció con un grupo de Arpías. La Hydra había desplegado una barrera a fin de ganar tiempo para el resto de Colectivos para reestablecer el control de su dominio. Sin embargo, la ausencia del poder del Corazón así como la neutralización del Condensador había provocado que gran parte de las Unidades Prometeas se debilitara. El tiempo ahora no estaba de su lado y en segundos la Hydra cayó sin poder ofrecer mucha resistencia.

Durandal: Ni parecen las mismas máquinas aterradoras. La barrera cayó.

Los tres subieron la cuesta y atravesaron el laberinto cubierto de vegetación. Uno que otro Soldier intentaba emboscarlos sólo para terminar hecho pedazos a raíz de los impactos de plomo. Al final, se toparon con una pendiente protegida por unos cuantos Knight de los que Sasha se encargó al momento.

Durandal: No hay tantas unidades como pensé que habría.

Edward Blake: He escuchado reportes de que la Facción del Invierno está ganando terreno en Althan y que Uroboros ya aseguró y desmanteló varios de los portales de transferencia. Puede que en poco tiempo no sepamos de los Prometeos en Themar.

Wolf: Hasta que eso pase, primero tenemos que eliminar a todas las Mentes.

Sasha Evans: ¡Llegan más! ¡Arriba!

Mientras subían la pendiente se toparon con un bloqueo importante. Varias Unidades Prometeas de chasis plateado abrieron fuego.

Durandal: Precursores.

Edward Blake: Pensé que sólo existían en el Condensador de Flujo.

Durandal: Significa que lo que esté intentado recuperar este lugar debe tener el poder suficiente para establecer un puente espacio-tiempo entre el Condensador y el Jardín. O eso creo.

A diferencia del Colectivo anterior, los Precursores eran más rápidos y eficientes. En poco tiempo habían dado la vuelta a la situación expulsando a la Escuadra de la pendiente. Sin embargo, la única ventaja con la que contaban en realidad era en números.

Edward Blake: Tengo una idea... Wolf, prepara tus misiles.

El Cazarrecompensas se preparó al mismo tiempo que Edward disparó un campo de estasis que congeló a los Prometeos. Incapaces de moverse, las máquinas no pudieron hacer nada ante los proyectiles explosivos de Wolf. El camino pronto se llenó de pedazos de máquina y escombro pero ahora estaba despejado, sin embargo, otra barricada enemiga se interpuso.

Durandal: La red de los Prometeos está frenética.

Wolf: Deben estar desesperados.

La Escuadra destruyó la última barricada y avanzó por un túnel que los condujo hasta una cámara de piedra apenas iluminada por unas columnas.

Edward Blake: Vean eso.

Un portal de transferencia se activó al mismo tiempo que las columnas revelaron ser confluencias. Los artefactos dispararon estelas de energía contra el portal permitiendo que algo saliera en pedazos para reconstruirse ahí mismo.

Wolf: Durandal, ¿puedes deshabilitarlas?

Durandal: Estaba en eso pero lo que sea que sea esa Mente es bastante poderoso.

Edward Blake: ¿Poderoso? ¿Qué tanto?

Durandal: Es una Hydra. Nada a lo que se hayan enfrentado antes, ¿cierto?

Los componentes se reconectaron. Ciertamente una Hydra Prometea se formó. El chasis de la máquina estaba bastante oxidado y podía verse que no estaba en las mejores condiciones. Pero, la máquina era de un tamaño mayor y sus escudos rotatorios estaban divididos en tres secciones.

Durandal: ...¿Cierto?

Las confluencias reventaron en explosiones que desactivaron el portal. La Hydra comenzó a desplazarse por el escenario con movimientos torpes y en repetidas ocasiones chocaba con las rocas que adornaban el lugar.

Sasha Evans: Da un poco de lástima.

Wolf: Aun es peligroso.

La Hydra se posicionó en el centro de la cámara y comenzó a disparar sus Cañones de Incineración. La Escuadra se separó y cada uno de sus miembros tomó posiciones estratégicas a fin de aprovechar los puntos ciegos de la máquina. Sus escudos rotatorios eran realmente impenetrables pero la falta de coordinación de la Mente lo volvía un blanco fácil.

Durandal: Hmm. El pobre está intentando reconstruir las confluencias. Sin ellas está desconectado de la Confluencia Temporal. No le queda más que luchar aquí.

Edward Blake: Espera ¿Dices que los Prometeos lo están sacrificando?

Durandal: Si no lo he interpretado mal. Después de todo, ¿cuántas Unidades Prometeas han destruido hasta la fecha?

Edward Blake: Pero estamos hablando de una Mente.

Los impactos finalmente alcanzaron el núcleo mental de la Hydra. La máquina cayó y explotó desintegrándose en miles de partículas que se desvanecieron en el aire. El portal se abrió de nuevo disparando pulsos energéticos para luego autodestruirse.

Wolf: ¿Qué pasó?

Durandal: No lo sé.

El Jardín de Tourian seguía ahí. Pero no había duda de que los Prometeos no cesarán hasta restaurar ese lugar o eso es lo que quieren hacer creer a sus enemigos.


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