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Portada 11-. La Legión de Ophidio

La Legión de Ophidio

23 de Junio del 2582

Sala del Alto Mando, Torre de los Titanes, Distrito 7

Nubes oscuras tapaban la luz en la ciudad. La probabilidad de que una tormenta eléctrica se desatara era inminente. Un fenómeno nunca antes sucedido en esa región. Sin embargo, esa no había sido la razón por la que Keith fue llamado urgentemente por sus compañeros. En la Sala había mucho más personal de lo común.

Keith Ackerman: Sera, estaba ocupado, así que si esto es una broma... Me sorprendería si al menos pasó por tu cabeza hacer una.

Serafall Sitri: Me gustaría que así fuera.

Erwin Tannin: Concentrémonos.

Keith Ackerman: Comandante, yo siempre estoy serio.

Erwin Tannin: Serafall, ¿qué averiguaste?

Serafall Sitri: Parece que algo interfiere con BLAZE. Estamos incomunidados.

Keith Ackerman: Y parece que los sistemas defensivos están fallando igualmente. Hace horas también que perdí la comunicación con una Escuadra de Asalto.

Un holograma apareció sobre la mesa. Todo lo que informaban los capitanes era verídico.

Erwin Tannin: Mmm, quizás es la tormenta... Quizá sea... ¿Qué captan los satélites?

Serafall Sitri: ...Nada.

Keith Ackerman: Eso es bueno, ¿no?

Serafall Sitri: No. Quiero decir que no están ahí. No hay satélites.

Keith Ackerman: Eso sí no es bueno.

Erwin volteó hacia la ventana. La tormenta estaba por iniciar. El sonido de los truenos y el destello de los relámpagos interrumpían la música de ambiente. Las nubes se hacían más grandes. Fue entonces que el comandante se percató de que la tormenta y esas nubes no eran naturales.

Erwin Tannin: ¡Naves de asalto! ¡Todos conmigo! ¡Ahora!

Centenares de proyectiles volaron en dirección hacia la torre. Las explosiones destuyeron gran parte de la estructura de la sala. Afortunadamente, todos se encontraban con vida bajo la luz producida de alguna manera por el comandante. Una cúpula de energía desconocida para todos fue lo único que evitó que la muerte diera final a su historia. Sin embargo, los proyectiles no dejaban de llegar y finalmente la torre colapsó.

Las nubes se acercaban. Flotaban alrededor de una extraña máquina que iba en dirección al Cryptum de Tourian. El Distrito 7 finalmente había sido alcanzado por el enemigo.


Enfermería, Torre de los Titanes, Distrito 7

Las explosiones sacudieron el lugar. Rei había caído hacia el suelo junto con aquel cuchillo de combate que el cazarrecompensas le había dejado antes de partir. La alarma sonó y todos los heridos fueron escoltados por los médicos y un par de Técnicos. La puerta de la habitación de Rei se abrió y un hombre entró en él.

Derek Carmine: ¿Puedes moverte?

La Proxy asintió para reincorporarse. Siguió al hombre por el pasillo hasta una puerta que explotó. Una figura corpulenta salió de ella y apuntó con su arma a todos.

Derek Carmine: ¡¿Uroboros?!

Los Titanes presentes abrieron fuego contra la criatura provocando que los gusanos que lo conformaban murieran. El Legionario cayó al suelo permitiendo a los heridos y médicos avanzar.

Josh Moav: Armaduras grandes y armas más grandes... Lo que sea que quieran debe estar aquí en el Distrito 7.

Zyra Anderson: Creí que Uroboros había caído con lo del Acorazado.

Erwin Tannin (Radio): Habla el comandante Tannin. Civiles y heridos, reporténse a los puntos de evacuación. Titanes, acudan a la plaza.

Derek Carmine: Ya lo oyeron ¡Muévanse!

El grupo avanzó por las rutas de evacuación. Más Legionarios aparecían en su camino. El intercambio de balas hizo que los Lekgolo perecieran junto con varios civiles.


Pasillos, Torre de los Titanes, Distrito 7

Tres Titanes encabezaban el grupo mientras que el resto cubría las espaldas. Derek, líder del Equipo Berserk, comprobaba que en cada vuelta no hubiera enemigos. A los pocos minutos se encontraron detrás de una puerta que se abrió bruscamente a raíz de una pelea entre el Capitán de los Cazadores y un trío de Legionarios.

Derek Carmine: ¡¿Capitán Ackerman?!

Keith Ackerman: Ah, hola. Un segundo...

Con su arma personal, Keith asestó los tiros necesarios en las cabezas de los Legionarios. Los pesados cuerpos cayeron mientras que Keith cambiaba el cargador vacío por uno nuevo.

Keith Ackerman: El comandante está haciendola de héroe en la plaza.

Derek Carmine: ¿A dónde vas?

Keith Ackerman: ¿Yo? Yo tengo una cita con quien esté detrás de todo esto. Será breve.

Derek Carmine: ...Sigamos. Las capsulas de escape están cerca.

Todos siguieron a los Titanes. Rei seguía aferrada al cuchillo esperando que él acudiera. El camino posterior estaba despejado. Varios Titanes, Proxy entre ellos, vigilaban la zona. Se reunieron con otro grupo de civiles. Al fondo se encontraba alguien que también era conocido de alguna forma por Rei aunque nada más por su nombre.

Arnold Quirino: Ah, Berserk. Mi armería es toda suya. Sigan el camino desde allí. Los llevará a través del hangar de la plaza. Vanguard y yo nos ocuparemos de los civiles. Denle mis más sinceros saludos a esos estúpidos gusanos.

Derek Carmine: Entendido, Teniente. Buena suerte.

El Teniente y los miembros del Equipo Vanguard llevaron a todos los civiles hacia una salida donde varias naves de escape estaban listas para despegar. Rei se encontraba confundida. La supervivencia era una de sus directivas principales pero había algo que la hacía querer quedarse a luchar. Su cabeza comenzó a dolerle. Era como si sus pensamientos estuvieran librando otra batalla.

Derek Carmine: Oye... ¿Qué te ocurre? ¡Escapa!

Rei-3: ...

Ella no hizo más que aferrarse al cuchillo. Miró fijamente al hombre.

Rei-3: Yo... Quiero luchar.

Derek Carmine: ¿...? (Suspiro) Está bien. Pero necesitas un arma más grande.

La Proxy siguió al soldado hasta la armería y se hizo con una armadura blanca con detalles azules. El cuchillo al que tanto se negaba a soltar lo aferró a la hombrera. Tomó uno de los Rifles de Asalto para avanzar junto con el Equipo Berserk. Los sucios pasillos estaba llenos de más unidades enemigas pero fue gracias a la coordinación de Derek que el equipo logró avanzar hasta donde un par de Proxy luchaban igualmente.

Aquellas máquinas humanoides, firmes en luchar, perdieron la vida en el momento en que las balas de plasma de los Legionarios los desintegraron. Berserk atravesó la puerta donde un Centurión se elevó en los aires para disparar alguna especie de Cañón de Mortero Portátil. La explosión separó a los miembros del equipo. Dos de ellos habían perdido la vida provocando al resto enfurecerse, acabando con el líder Lekgolo momento después.

Derek tomó sus insignias y las guardó. Rei siguió la indicación del líder para avanzar por otro montón de puertas.


Hangares, Torre de los Titanes, Distrito 7

Muchas naves habían sido destruidas. En el cielo se veía como aquella tormenta había adquirido un tono rojizo crepuscular. Una de las nubes dejó ver su forma. Un colosal crucero se abrió paso a través de naves más pequeñas.

Josh Moav: Miren el tamaño de esa cosa.

Derek Carmine: Debe ser su nave de comando.

Zyra Anderson: ¡No sólo están atacando a la Torre! ¡Miren al Cryptum!

Una estructura con forma de estrella se había aferrado a la gran máquina. Las puntas se hacían más grandes como si quisiera abarcar el semejante tamaño del reposo de Tourian. El Equipo Berserk ya se encontraba cerca de la Plaza Central. Subieron por las dañadas escaleras, pasando por la oficina de Akeno Taneda, hasta abrirse camino por un hueco entre la dañada estructura.

Keith Ackerman (Radio): Ok, Karla marca a estos Lekgolo como la "Legión de Ophidio". Sera, ¿tú que ves?

Serafall Sitri (Radio): Bueno, el Uroboros que ocupó Themar se trataba de la Legión de los Quemadores Celestes. Aparentemente es como si el hermano mayor viniera a cobrarse con nosotros.

Erwin Tannin (Radio): Sí, pues hoy sabrán que cometieron un error.

Serafall Sitri (Radio): Pero es irrelevante ¡Están atacando al Cryptum! ¡Tenemos que defenderlo! ¡Ahora!

Erwin Tannin (Radio): Tourian puede esperar. Tenemos que proteger a nuestra gente. Cueste lo que cueste.


Plaza Central, Torre de los Titanes, Distrito 7

El Equipo Berserk finalmente llegó a la plaza. La nave de comando disparó una serie de proyectiles que terminaron por derribar la Sala del Alto Mando. Afuera se encontraba el comandante junto con otro equipo de Titanes. Berserk iba a reunirse con ellos cuando unas Cosechadoras aparecieron para dejar caer unidades Sangheili Lanceros.

Josh Moav: ¿Esos son Elites?

Erwin Tannin: ¡Berserk, vengan acá!

El equipo pasó a través de las fuerzas enemigas para reagruparse con sus compañeros. Juntos pudieron aplacar a los Sangheili. La nave de comando disparó otra serie de proyectiles hacia la posición de ellos. Erwin, una vez más, desplegó una cúpula de Luz alrededor de sus aliados para mantenerlos a salvo.

Derek Carmine: ¿Comandante...?

Cuando el fuego cesó, los Titanes eliminaron a las últimas fuerzas enemigas. Acto seguido, cambiaron los cargadores de sus armas.

Erwin Tannin: Esta legión es distinta a la de los Quemadores. Tenemos que defender esta zona hasta que el último civil haya sido evacuado.

Más Cosechadores aparecieron dejando Sangheili Lanceros. De la nave de comando salieron disparadas varias cápsulas de las que brotaron gusanos Lekgolo que dieron forma a más unidades Legionarias. Todos se encontraban liderados por un Centurión detrás de todos ellos.

Zyra Anderson: ¿Elites y Lekgolos luchando juntos?

Josh Moav: ¿Los Demonios se unieron al imperio?

Derek Carmine: No, ellos son demasiado orgullosos como para hacer eso. Además, estos se ven muy distintos.

Los Sangheili a los que se enfrentaban eran visiblemente más robustos, lo que los volvía más lentos pero más resistentes. En conjunto con los Legionarios, las fuerzas de Uroboros avanzaban hacia la puerta que conducía a las naves de evacuación. Rei gastaba mucha munición contra los escudos de energía de los Sangheili por lo que constantemente recibía apoyo de los demás miembros de Berserk.

Finalmente otro equipo apareció para brindar ayuda. Los Titanes acabaron por ahora con las fuerzas enemigas. A lo lejos, la nave de comando se alejaba en dirección al Cryptum.

Serafall Sitri (Radio): Comandante, la última nave de evacuación ya salió.

Erwin Tannin: Bien, Berserk. Ustedes vayan con Serafall, el resto buscaremos más sobrevivientes.

Derek Carmine: Sí, señor.


Zona Norte, Torre de los Titanes, Distrito 7

Rei siguió al Equipo Berserk por los maltratados pasillos. Del otro lado de una gran puerta se encontraban sin vida los miembros de otro equipo de Titanes. Una Cosechadora apareció allí para eliminar a los soldados cuando Serafall cayó sobre esta para volarle sus propulsores.

Derek Carmine: Comandante, la capitana...

Erwin Tannin (Radio): Estará bien. Tenemos que alcanzar ese buque insignia. Vayan al fondo de la Zona Norte. Envié a Akeno Taneda para que los recogiera.

El equipo cruzó las rejas de la puerta que llevaba a la sección civil de la Torre. Al llegar al fondo apareció un par de Cosechadoras dispuestas a cortar su camino. En eso, un exótico vehículo volador apareció para eliminar las naves enemigas y permitir que Berserk lo abordara.


Espacio aéreo del Distrito 7

La nave de Akeno salió disparada esquivando las balas y proyectiles explosivos de ambos bandos.

Akeno Taneda: Comandante, vamos en camino.

Erwin Tannin (Radio): Diríjanse a la nave de comando ¡Ahora!

Akeno Taneda: Sújentese.

El vehículo de Akeno avanzó en ruta hacia la nave nodriza de Uroboros. El fuego entre ambos bandos era abrumador y en repetidas ocasiones casi chocaba tanto con los enemigos con los aliados. El equipo no hacía más que observar con enojo y rabia la destrucción de la ciudad. Rei observaba el Cryptum. No entendía porque todos protegían aquella colosal esfera como si en algún momento pudiera hacer algo. Para Rei no se trataba más que de un objeto inerte.

Akeno estaba por acercarse a la nave de comando, chocando con el escudo de energía que lo protegía. Eso llevó a Akeno tener que rodear por la parte inferior del transporte hasta la popa. Las lanzaderas de las capsulas enemigas se encontraban libres de alguna especie de escudo por lo que era posible desplegar al equipo en ese lugar.

Akeno Taneda: ¡Aquí es! ¡Denles donde más les duela!


Electi Ex Parte, Espacio aéreo del Distrito 7

Derek Carmine: Ok, ¿están listos?

Zyra Anderson: ¿Te digo la verdad?

Josh Moav: Cuanto antes acabemos con esto mejor.

Derek Carmine: Vamos.

Los otros miembros del Equipo Berserk habían perecido en la Torre. Rei seguía con ellos siguiendo las indicaciones de Derek. Al infiltrarse en las lanzaderas, Rei eliminó a un trío de Legionarios que estudiaban con detenimiento un holograma de la Torre de los Titanes.

Rei-3: ...Esperen. Voy a echar un vistazo.

La Proxy acercó su mano hacia la consola. Las extremidades se partieron en una serie de cables y circuitos que se enlazaron con el aparato. El holograma cambió a la representación de la nave de comando. En un par de segundos, todos los accesos habían sido autorizados.

Rei-3: El generador del escudo debería estar al fondo de la nave.

Derek Carmine: Buen trabajo. Tú nos guías.

Berserk siguió a Rei por los pasillos correctos. Pudieron evitar encuentros innecesarios para salir a la cubierta de la proa de la nave. La lluvia golpeaba sus armaduras con fuerza y ralentizaba sus movimientos. No pudieron ver cuando unas delgadas figuras les arrojaban alguna especie de granada gravitatoria que los expulsó por los aires. Detrás de ellos se encontraban otras criaturas similares armadas con alguna especie de Rifle de Precisión. Todas las ráfagas dieron con Zyra, quien cayó muerta

La acción hizo que Josh entrara en cólera. Con el arma de su compañera caída acabó con las criaturas reptilianas que demostraron ser muy frágiles. Josh fue hacia el cuerpo de Zyra, negándose a aceptar su muerte. Eso mismo fue lo que no le permitió ver como la hoja afilada de un Centurión atravesó su corazón. Apenas con vida, detonó su armadura para llevarse al líder Lekgolo junto con él.

Rei, por su parte, eliminaba a las criaturas reptilianas dejando a Derek sufrir por la muerte de sus viejos compañeros. Cuando todo se encontraba despejado, el único miembro del Equipo Berserk tomó las insignias de Zyra y Josh para reunirse con Rei.

Derek Carmine: ...¿Dónde está el escudo?

Rei-3: ...Cerca...

Ambos avanzaron contra la fuerza del viento y la lluvia para infiltrarse por una puerta. En el interior de la nave se dejaron caer por un gran hueco que finalizaba en un gran y ancho camino. El núcleo se encontraba justo adelante. La batalla estaba cerca de terminar. Mientras Rei y Derek avanzaban por el camino donde las luces se apagaban con cada paso que daban hasta quedar finalmente a oscuras.

Frente a ellos se acercaba algo. Una presencia antigua que hacía temblar el suelo con cada pisada. Rei y Derek apuntaron sus armas hacia la oscuridad a pesar de que les era imposible distinguir más allá del contador de munición. Las pisadas se detuvieron frente a ellos al mismo tiempo que una profunda risa burlona resonaba por toda la cámara.

Ophidio, la Legión: Su gran viaje... Termina aquí.

La Caída del Distrito 7

Proa, Electi

Rei cayó fuera del interior de la nave para luego ver como la máquina había sujetado al Cryptum para encerrarlo en una especie de escudo de energía.

Hakaro, Voluntad de Ophidio: Eres tan débil. Refugiándote tras unos muros. Yo he liderado ejércitos de especies masacradas por la Oscuridad y he librado guerras contra ella para probar mi valía.

Rei se levantó solo para ser pateada nuevamente por el Lekgolo dejándola en el borde de la nave.

La Exo estaba perdiendo su armadura pero aun así tomó su cuchillo para enterrarlo en la armadura de uno de los Generales de Uroboros. Ante eso, él la tomó del brazo para rompérselo.

Hakaro, Voluntad de Ophidio: No tienes coraje. Te has olvidado del miedo a la muerte.

De otra patada hizo que Rei cayera al vacío.

Hakaro, Voluntad de Ophidio: Permíteme que te lo recuerde.


9 Minutos después...

Plaza del Elegido, Distrito 7

Rei se encontraba tumbada en el suelo, los disparos y explosiones la habían despertado. Tardó en recordar lo que había sucedido pero no encontró respuesta a su supervivencia. Pensó que ya debía de haber muerto. Era como si su momento todavía no había llegado y fue entonces que se volvió a preguntar cuál era el motivo por el que había nacido.

Cuando se reincorporó vio por unos momentos aquella figura azulada que desapareció al instante.

El Enviado: ¿También la viste?

Rei-3: ¿…?

El Enviado: Je. Olvídalo. Supongo que jamás lo superaré.

Aquella figura encapuchada caminó para recoger su brazo roto para luego acercarséle.

El Enviado: Tú debes ser Rei-3.

De alguna manera hizo que su miembro retomara su lugar al cuerpo de Rei para después unirse nuevamente sin dejar alguna especie de marca.

El Enviado: Ambos estamos aquí con un propósito.

Rei-3: ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué aún continúo con vida? ¿Con qué propósito? ¿Por quién?

El Enviado: Esta iteración ha sido algo cruel contigo pero esta es una nueva oportunidad.

Rei-3: ¿Iteración?

El Enviado: Eres libre ahora. No tienes ataduras…

La Exo se levantó mientras aquel desconocido levantaba unas rocas para abrirle el paso.

Karl Wen (Radio): ¡Mi convoy fue atacado, tengo heridos! ¡Alguien, cualquiera, por favor responda!

Ella volvió a generar aquella armadura que la envolvió completamente y preparó su arma. Al voltear hacia donde estaba aquel ser vio que había desaparecido dejando un rastro de fragmentos azules.


Avenida Principal, Distrito 7

La Exo salió de los restos de aquel edificio donde una vez se encontraba enterrado el Cryptum. Miró hacia el cielo para ver como las naves seguían enfrentándose a pesar de que el lugar estaba prácticamente perdido.

Karl Wen: ¡Oye, tú!

Aquel Titán se encontraba junto a otro grupo rodeando un transporte lleno de civiles. Ella se reunió con él pudiendo identificar que se trataba de un Teniente.

Karl Wen: Vi como caíste de esa nave. Pensé que no la contarías.

Rei-3:

Karl Wen: Escucha, ahora necesitamos escoltar este vehículo fuera del distrito. No podemos arriesgarnos con las naves.

Rei-3: Entiendo.

Spencer Sledd: ¡Teniente, no tenemos tiempo!

Ambos subieron al vehículo el cual se cerró para proteger a los civiles mientras que los Titanes lo protegerían desde arriba.

Elizabeth Vélez: Podríamos cubrir el vehículo usando los Opossum.

Rebecca Torres: Uroboros interfiere con la red Prometea. No podemos ni teletransportarnos a nuestras naves.

Un grupo de Cosechadoras avistó al vehículo por lo que comenzaron seguirlo provocando que los Titanes intentaran destruirlos pero sin poder hacer nada con sus armas. Fue entonces cuando Rei disparó súper misiles contra la nave líder para que su explosión provocara que las demás chocaran contra los edificios.

Spencer Sledd: ¡¿Tú eres el Cazarrecompensas del que tanto hablaban los reclutas?!

Rei-3: … No.

Víctor Lenz: … ¡¿Qué están haciendo ahora?!

Las naves rodearon al Cryptum para unirse a la máquina que lo tenía cautivo y estas comenzaron a generar partes de la nada, similar a la tecnología Forerunner.

Rebecca Torres: ¡¿Qué va…?!

La estructura descendió a tierra junto con el Cryptum haciendo que una gran nube de polvo se elevara. La cantidad de tierra era tal que parecía neblina y, sumando a la lluvia de la tormenta, la visión era muy reducida.

Spencer Sledd: ¡Maldita sea! ¡¿Ahora qué?!

Rei observó el lugar donde se encontraban esperando buscar alguna salida pero la nube de polvo le impedía ver lo que sucedía.

Kenny Axius: ¡Podemos ir por allá!

Karl Wen: ¡Niño! ¡¿Qué diablos haces aquí?! ¡Metete en el maldito camión!

Kenny Axius: Pero…

Los Titanes obligaron al joven a que regresara al vehículo pero Rei vio al lugar que había señalado notando una especie de entrada a un subterráneo.

Rei-3: Esperen. Vamos allá.

Spencer Sledd: ¡¿Pero qué dices…?!

Elizabeth Vélez: Espera un momento… Conozco esta calle… ¡Esa es la vía subterránea!

Spencer Sledd: ¿Subterráneos? ¡¿Desde cuándo hay subterráneos en los distritos?!

Karl Wen: Ni idea, pero es nuestra mejor opción para asegurar a los civiles.

Los soldados aseguraron a los no combatientes para escoltarlos a la entrada al subterráneo pero cuando ya estaban por terminar pudieron escuchar rugidos de criaturas desconocidas que resonaban a través de la lluvia.

Elizabeth Vélez: ... ¿Qué fue eso?

Karl Wen: No suenan como los Elites. Démonos prisa.


Estación de Liberación, Subterráneo del Distrito 7

Elizabeth Vélez: Si tenemos suerte podremos utilizar uno de los trenes.

Spencer Sledd: Si es que no se los llevaron todos.

Mientras avanzaban escucharon ruidos cerca de su posición.

Karl Wen: Nos están siguiendo.

Spencer Sledd: ¡¿Quiénes?! Son muy rápidos para tratarse de Legionarios.

Víctor Lenz: Tampoco suenan como Psiónicos.

Antes de llegar a la zona de trenes, bloquearon las puertas colocando vigas de acero y columnas rotas.


Ruta 7-46, Estación de Liberación, Subterráneo del Distrito 7

Para su suerte encontraron que uno de los trenes todavía se encontraba en función y que estaba preparado para partir así que metieron a los civiles mientras que Rei, Rebecca y Víctor vigilaban la puerta.

Rebecca Torres: No te he visto antes.

Rei-3:

Rebecca Torres: Eres la que cayó de la nave, ¿no? No puedo creer que sobrevivieras a esa altura.

Rei-3: … Soy una Exo.

Rebecca Torres: … Ya veo…

Rei-3: ...

La mujer se sentó en uno de los asientos de espera mientras contaba su munición.

Rebecca Torres: Un amigo muy cercano también se convirtió en un Exo… Antes de lo ocurrido en el Distrito R habíamos discutido… Lo encontré después en el Distrito R… Es curioso que yo tampoco recordara porque habíamos peleado.

Rei no sabía por qué le contaba eso y tampoco sabía cómo reaccionar pero el detalle de ver sus lágrimas le provocó angustia. Ella tampoco podía recordar nada y la única persona con la que sintió que realmente conocía desde hace bastante tiempo ya no estaba ahí.

Víctor Lenz: ... Oigan...

Las puertas se sacudieron y del centro comenzaron a brotar chispas como si algo lo estuviera cortando desde afuera. Prepararon sus armas pero las chispas dejaron de salir dando lugar a una explosión que los mandó a volar.

De las puertas salieron criaturas similares a aves con escudos portátiles en sus brazos. Estaban armados con Fusiles de Postas y, detrás de ellos, se encontraba una criatura similar a ellos pero más grande y con plumas sobre su cabeza.

El Skirmisher rugió para alentar a sus compañeros a atacarlos.

Rei intentó contenerlos con su cuchillo usándolo con la Aceleración pero los enemigos eran tantos que la pasaron por alto.

Karl Wen: ¡El tren está listo! ¡Tú y yo los contendremos aquí!

La Exo y el Teniente cubrieron a los demás Titanes para que abordaran el vehículo junto con los civiles y entonces la máquina comenzó a moverse así que para poder acompañarlos, Rei soltó varias Bombas para eliminar a la mayor cantidad de enemigos posibles.

Karl había logrado subirse al tren pero Rei fue alcanzada por el Skirmisher que intentaba enterrar una de sus dagas fallando ante la fuerza de la Exo. Ella logró romperle sus brazos para luego tomar sus dagas y enterrarlas en su cuello. Los subordinados rugieron furiosos y Rei huyó de ellos al encontrarse en inferioridad. Disparó su Rayo Gancho para aferrarse y acercarse al tren para después abordarlo por una escotilla.

Víctor Lenz: Malas noticias ¡Nos están persiguiendo!

Spencer Sledd: ¡¿Cómo?!

Esas criaturas los estaban persiguiendo en unos Ghost modificados por Uroboros para que pudieran desplazarse rápidamente y disparar al mismo tiempo.

Rei salió a la parte trasera de la cabina para disparar súper misiles y destruir el techo del subterráneo.

A pesar de que la situación ya parecía estar en calma nuevamente comenzaron a sentir temblores siendo su origen miles de gusanos Lekgolo que atravesaban toda la estructura de la vía haciendo que la zona superior se abriera.

Karl Wen: Hijo de…

Una vez revelada la posición del tren, el Teniente fue a la cabina de control donde hizo que el vehículo viajara a más velocidad.

Los gusanos comenzaron a reunirse en un punto donde una especie de armadura comenzó a formarse sobre él formando una nueva clase de soldado de Uroboros de un tamaño considerable de al menos 15 metros. Aquel gigante comenzó a correr a toda velocidad para intentar aplastar el tren.

Spencer Sledd: … ¡¡¿Qué estás esperando?!! ¡¡Dispara!!

Rei hizo caso inmediatamente disparando toda la carga de súper misiles que le quedaba pero fue inútil ante el blindaje del Lekgolo al punto de que ni siquiera había disminuido su velocidad.

Los civiles y Titanes comenzaron a correr a la cabina de control chocando entre ellos mismos en el caos de la situación mientras que la Exo disparó su ronda de misiles hasta terminarla. Pero todo fue inútil, el Lekgolo finalmente los alcanzó logrando aplastar con sus pies la parte trasera del tren provocando que esta explotara.

Las cabinas de enfrente salieron expulsadas al mismo tiempo que los cuerpos de casi todos los civiles salieron volando.


Afueras del Distrito 7

Aquella explosión finalmente los había sacado y Rei había quedado atrapada en una de las cabinas viendo como los pocos sobrevivientes corrían hacia el bosque mientras eran perseguidos por los Jackals.

Rei salió de la cabina para luego darse cuenta de que aquel niño que había visto la estación se encontraba paralizado ante los cuerpos de sus fallecidos padres. La Exo asesinó a un Skirmisher que estaba a su espalda y lo cargó en su espalda para luego usar su Aceleración para alejarse lo más lejos posible.

Finalmente había logrado escapar del Distrito 7 aunque nuevamente no supo porque no murió en aquella explosión ni porque había salvado a ese niño. Según el Cazarrecompensas, ella lo había salvado anteriormente pero no sabía si lo había hecho por qué sintió que era lo correcto o por algo más.

Señal Emitida

23 de Junio del 2582

La Fosa, Anillos de Tligla

Tres naves sobrevolaban el espacio alrededor del Acorazado en la espera de instrucciones por parte del Alto Mando.

Keith Ackerman (Radio): Uroboros no hace las cosas a medias. Esa nave que estrellaron en el Acorazado les sirvió para crear una cabeza de playa para poder asaltar el trono de Zirzechs… Bien, unos hermanos acaban de lanza una nueva operación para volar el núcleo de la nave.

Sasha Evans (Radio): ¿Es posible?

Keith Ackerman (Radio): Para eso están ahí. Si el Acorazado estalla, la explosión destruirá todo lo que existe desde allí hasta los anillos de Tligla. Yo me encargaré de las comunicaciones.

Las naves se acercaron lo suficiente para poder teletransportarse al interior de la nave del Enjambre.


El Mausoleo, El Acorazado, La Fosa

Normalmente les convendría destruir el Acorazado pero por alguna razón, Reinhardt Reiss consideró que esa nave les serviría como puesto de vigilancia de ese sector del sistema y como centro de estudio de la Oscuridad convenciendo de esa manera a Erwin y a Serafall de no realizar ataques masivos contra ella.

Es por eso que debían mantener la nave a salvo de cualquier amenaza como fue el caso de ese día en que Uroboros decidió preparar explosivos. Anton, Kai y Sasha habían sido enviados para detenerlos.

Anton Ivanoff: ¿Detectas algo, Kodashi?

Kodashi: … No hay movimiento del Enjambre. Las fuerzas Lekgolo están dentro.

Kai Argento: Keith, ¿por qué crees que estrellaron su nave contra el Acorazado? Es una táctica extrema incluso para ellos.

Keith Ackerman (Radio): El Equipo Bakuzan interceptó una señal antes de irse con el capitán Reiss. Un mensaje para los Lekgolo desde fuera del Sistema Beyond. Una orden directa para estrellar la nave, usarla como cabeza de playa y eliminar al rey.

Anton Ivanoff: Eso sí que es lealtad.

En la entrada se encontraban algunos Legionarios y un Centurión.

Anton Ivanoff: Sasha.

Sasha Evans: Sí.

Ella se apoyó sobre su pierna aún lastimada y apuntó a la cabeza del líder Lekgolo. El ruido del disparo resonó en el Mausoleo para después ser sofocado por el rugido del Centurión caído. Los Legionarios buscaron al culpable pero no reaccionaron a tiempo cuando Anton y Kai los atacaron por la espalda.


Pasillos, Cremetis Navis Celestes

Entraron por la compuerta a los desolados pasillos que eran iluminados por una luz amarilla indicando una especie de alerta. Al avanzar un poco más llegaron a una especie de armería.

Kodashi: Detecto a los hermanos unidos. Son los que lideran el ataque contra el núcleo energético. Marcaré las coordenadas.

Sasha destrozó las cabezas de un grupo de Psiónicos mientras que Anton se deshacía de un Coloso. Kai se adelantaría verificando que la zona se encontraba despejada.

Los demás se reunieron con él llegando a otra zona bastante amplia que conectaba hacia el puente. Pero al ir a esa dirección, la puerta se bloqueó mientras que otra mucho más grande se abria dejando ver a un Tanque Goliath que disparó postas a través de sus torretas automáticas obligando al equipo a ponerse a cubierto.

Anton Ivanoff: ¿Quién trae un tanque al espacio?

Las puertas de alrededor se abrieron dando paso a refuerzos enemigos.

Anton Ivanoff: Sasha, dispara a los motores del Goliath, Kai y yo te cubriremos.

Los dos se subieron a una plataforma eliminando a la mayor cantidad de enemigos posibles permitiéndole a Sasha atacar a los impulsores del Goliath. En varias oportunidades, ellos la ayudaban al arrojarle granadas el tanque o distrayéndolo al atacarlo con sus armas igualmente para impedir que usara su cañón principal contra ella.

El tanque explotó a perder sus motores y los refuerzos se retiraron por donde vinieron.

Kai Argento: Kodashi, ¿podrás abrir esa puerta?

Kodashi: Puede que lleve tiempo... Brecha transdimensional detectada.

Anton Ivanoff: ¿Qué?

La puerta que llevaba al puente explotó mientras un orbe oscuro se formó para dar lugar a un grupo de Corrompidos que no dudaron al abrir fuego contra los Titanes que respondieron de la misma manera.

Anton Ivanoff: Keith, ¿lo ves?

Keith Ackerman (Radio): Corrompidos… No es buen augurio pero ahora tienen que encontrar a esos Lekgolo antes de que sea tarde.

Eliminar a los Elites Corrompidos fue fácil y eso les dio la oportunidad de concentrarse en el Centurión para después pasar por la puerta que conducía a pasillos más angostos.


El Puente, Cremetis Navis Celestes

Una vez en ese lugar encontraron la entrada al puente bloqueada pero por los vidrios se podía ver que una batalla se estaba librando ahí adentro.

Kai Argento: Corrompidos y Uroboros luchando por el puente.

Kodashi: Aquí no están los hermanos. Pero detecto su señal más adelante.

Anton Ivanoff: Vamos.


Ruptura, Cremetis Navis Celestes

Siguieron de largo para pasar por otra puerta encontrando un grupo de defensa liderado por un Coloso. El equipo se hizo cargo de ellos con poco esfuerzo para hacer que Kodashi abriera la puerta que llevaba a la señal de los líderes Lekgolo.

Keith Ackerman (Radio): Si los hermanos no saben que su comandante está muerto, su ataque podría ser una especie de negociación.

Anton Ivanoff: Ese es el poder del vínculo de la hermandad.


El Nártex, El Acorazado

La puerta, perteneciente al Acorazado, se abrió dejándolos pasar por un gran pasillo donde había varias cápsulas contenedoras de Luz. Al acercarse al final del trayecto encontraron los cuerpos de unos Legionarios al lado de huesos de las criaturas del Enjambre. Al otro lado encontraron una gran sala con una estructura luminosa en medio.

Anton Ivanoff: Este debe ser el núcleo.

Caminaron alrededor de él encontrando unos contenedores extraños pertenecientes a Uroboros.

Kodashi: Son bombas… Hay explosivos en todos los puntos débiles de la estructura del núcleo.

Del otro lado, al fondo, una segunda puerta se abrió dejando pasar a un Centurión de armadura roja con propulsores en su espalda.

Kai Argento: Creo que llamamos su atención.

El Centurión pegó un salto para luego propulsarse y golpear en el suelo liberando un pulso de energía que el equipo apenas pudo esquivar. A pesar de lo intimidante que se veía, su resistencia no era muy diferente al de otros Lekgolos pero su armadura especial lo compensaba.

El Lekgolo repitió su patrón de ataque intentando embestir a aquel que se encontrara cerca o aquel que sienta que le haya disparado bastante aunque el equipo podía hacerle el suficiente daño como para hacer que llamara refuerzos mientras que el regresaba por donde había llegado.

Los refuerzos fueron eliminados y el equipo recargó sus armas.

Sasha Evans: ¿Se ha ido?

La puerta se volvió a abrir dando paso a un Centurión de armadura azul con un mortero de plasma sobre su espada.

Kai Argento: No creo que se haya cambiado de armadura.

Kodashi: Es el hermano.

Kai Argento: Sí, lo sé.

Infligir daño contra el Centurión era sencillo ya que se mantenía estático en el mismo lugar y solamente tenían que esquivar los impactos de plasma que llovían desde su mortero. Al poco tiempo llegaron más refuerzos mientras que él se fue al igual que el otro Centurión.

Anton Ivanoff: No creo que los hayamos asustado. Eliminen a los refuerzos y recarguen sus armas rápido.

Hicieron tal y como lo ordenó Anton para luego ver como por tercera vez se abría la puerta dando paso a ambos hermanos. El azul se quedó igualmente atrás disparando su mortero con la diferencia de que un escudo de energía lo protegía mientras que el rojo expulsaba llamas por el sobrecalentamiento de sus propulsores.

Los hermanos combinaron sus patrones de ataque por lo que hacerles daño era difícil pero no imposible. Con un poco de esfuerzo pudieron eliminar al rojo para luego concentrarse en el segundo.

Anton Ivanoff: Está hecho, Keith.

Keith Ackerman (Radio): Le han mostrado nuevamente al imperio el poder de la humanidad. Buen trabajo. Me gustaría decir que ya pueden descansar pero acabo de hablar con Karla-2 y me ha dicho que tiene más información sobre los Quemadores Celestes.

El Nártex, El Acorazado

Karla-2 (Radio): Hemos identificado una señal de alta frecuencia de la cabeza de playa en el Acorazado. El mensaje procede del exterior. Su objetivo está muy alejado del Sistema Beyond. Necesitamos saber qué dicen y a quién.

Anton Ivanoff: ¿De dónde procede la señal?

Kodashi: Del puente.

La alarma característica de Uroboros comenzó a sonar.

Sasha Evans: ¿Qué significa eso?

Kai Argento: Problemas…

Regresaron por la puerta para pasar por el túnel perteneciente al Acorazado para volver a la nave de Uroboros.


Ruptura, Cremetis Navis Celestes

Una vez que volvieron a la nave encontraron a un grupo de Legionarios expulsando de su territorio a los Corrompidos. El equipo ayudó a eliminar a la plaga para después encargarse de los Lekgolo.

Como el lugar ya estaba despejado, la puerta que conducía al interior se abrió.

Kai Argento: Matas a todo el mundo y el sistema de la nave cree estar a salvo.

Anton Ivanoff: Hay que estar alerta.

Kai Argento: Cierto… Si los sistemas de defensa siguen activos, algunos miembros de la tripulación del puente pueden seguir vivos.


El Puente, Cremetis Navis Celestes

Kai Argento: El puesto de mando debería controlar la señal.

Kodashi: Lo probaré…

Las puertas se abrieron dejando ver un mar de armaduras de Legionarios cubiertos de Lekgolos. No había señales de algún Corrompido pero aun así procedieron con cuidado hasta la consola principal.

Anton se quitó el chip de su IA para colocarlo en la máquina para después reunirse con sus compañeros y montar guardia. Kodashi analizaba y buscaba aquella señal de la que habló la Exo pero, luego de unos momentos, se pudo escuchar un sonido extraño que resonó en los sistemas.

Anton Ivanoff: ¿Kodashi?

Kodashi: Señales irregulares detectadas. Vienen Corrompidos.

Se abrieron brechas transdimensionales que dejaron a varios miembros de Uroboros en forma corrompida liderados por un Centurión que inició el ataque disparando esferas venenosas.

Anton Ivanoff: ¡Tomen cobertura! ¡Ya saben la estrategia!

Él y Kai despejaban la zona de enemigos mientras que Sasha se concentraba en dispararle al líder en la cabeza logrando hacer que volara en pedazos liberando varios gusanos Lekgolo ennegrecidos que terminaron siendo consumidos por un vórtice de Oscuridad que siempre se lleva a los Corrompidos muertos.

Kodashi: Señal desactivada. Estaba encriptada, pero algunas cabeceras podían leerse.

Anton Ivanoff: ¿Averiguaste algo?

Kodashi: Era una señal de socorro detallada, dirigida a… Un tal “La Legión”.

Kai Argento: ¿Qué demonios?

Anton Ivanoff: Keith, ¿escuchaste eso?...

No recibía más que pura estática.

Kai Argento: Tenemos interferencias…

Anton Ivanoff: ¿Cómo interfieres las comunicaciones en la red de los Prometeos?

Sasha Evans: … ¿Con tecnología Prometea?

Kai Argento: Bueno sí, pero nunca hubo actividad de ellos en el Acorazado.

Las luces de la nave se apagaron al mismo tiempo que todo fue sacudido por un temblor.

Anton Ivanoff: ¡¿Pero qué diablos?!

Sacó a su IA de la consola para colocarla en el espacio de su casco.

Anton Ivanoff: ¿Kodashi?

Kodashi: Hay muchas naves alrededor del Acorazado. Estamos rodeados.

Kai Argento: ¿Origen?

Kodashi: Uroboros pero…

Anton Ivanoff: ¿Pero…?

Kodashi: No hay señales de Lekgolo en ellas.

Las luces volvieron a prenderse y toda la nave comenzó a temblar.

Sasha Evans: ¡¿Qué está pasando?!

Kodashi: La nave está despegando. Se va del Acorazado.

Anton Ivanoff: Tenemos que irnos. Kodashi, intenta establecer comunicaciones con el Alto Mando.

Kai Argento: La ruta más rápida es por la Brecha del Casco.


Pasillos, Cremetis Navis Celestes

El equipo se abrió paso por los pasillos donde sufrieron retrasos por parte de los temblores de la nave que atravesaba la estructura del Acorazado.

Anton Ivanoff: ¿Cómo pueden controlarla desde fuera del puente?

Kai Argento: No lo sé. Esto no me gusta.

Cuando iban a volver a la salida una criatura gigante golpeó a Anton casi noqueándolo en el acto. El enemigo fue eliminado a quemarropa por Sasha pero la amenaza no había terminado ya que más de él comenzaron a invadir la nave.

Al recuperar la conciencia, Anton vio aquellas criaturas humanoides a las que pudo reconocer inmediatamente. El líder de campo de ellos dio un rugido alentando a sus compañeros de manada a atacar.

Sasha Evans: ¿Qué… Son estas cosas?

Anton Ivanoff: … Enemigos.

El grupo abrió fuego contra las criaturas pero eran tan resistentes que no tuvieron más opción que abandonar la nave que ya se encontraba fuera del Acorazado y para salir tuvieron que saltar de ella cayendo sobre sus vehículos que los estaban esperando.


La Fosa, Anillos de Tligla

La nave siguió avanzando mientras era rodeada por más naves similares a ella.

Anton Ivanoff: Esto está mal. Kodashi, ¿lograste algo?

Kodashi: La flota de Uroboros interfiere las señales. Pero he conseguido su ruta... Este grupo de naves se dirige a Themar, el resto va a Ceres.

Sasha Evans: ¿El resto?

Anton Ivanoff: ¡Maldición! ¡Sigue intentado contactar con el Alto Mando! ¡Diles que iremos a Luminalia a intentar contenerlos!

El grupo fue en marcha al mundo de los Iluminados ignorando el resto del que hablaba Kodashi. Aquel resto que se dirigía a Ceres.

Anclado

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La Primera Pandora

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El Puño de Krio

Una Semana después…

30 de Junio del 2582

Puente, Judgment of the Fallen, Órbita de Themar

Kslo se encontraba observando la proyección holográfica del Distrito Gamma. Momentos después entraría el Comandante Tannin y dos Titanes junto a él.

Comandante Erwin Tannin: Comandante Erwin Tannin, Titanes de Ceres. Agradecemos la cooperación.

Kslo 'Ehtar: Parece que el destino nos ha vuelto a unir, Kaidon de los Titanes. Pero creo que nuestros fines nunca serán los mismos.

Comandante Erwin Tannin: ¿…?

Kslo 'Ehtar: Mi facción considera a la humanidad como su aliada pero nuestra ayuda hace un mes no ha sido necesariamente por ayudarlos. Verá, la Facción del Juicio inició como un balance entre todas las facciones… Lo que quiero decir es que yo antepongo el bien de mi raza ante las demás y lo que me está pidiendo en enviar a mis soldados al mismo infierno.

Comandante Erwin Tannin: Bueno, no puedo decir que me agrade trabajar con la raza que buscaba exterminar a la mía. Sé que ustedes son distintos… Lo saben todos y por eso no tengo más opción que unir fuerzas.

El Kaidon siguió observando la proyección viendo como Uroboros excavaba la Ciudad Sepultada robando mucha de la tecnología desarrollada por Industrias GATE. Según los Técnicos, ese armamento podría cambiar la situación para los Titanes.

Comandante Erwin Tannin: ¿Sabe por qué no pudieron obtener al Elegido desde el principio?

Kslo 'Ehtar: … Lo sé (Suspiro).

Cazo 'Sradam (Radio): ¡Kaidon! ¡Los Brutes dejaron de excavar!

Comandante Erwin Tannin: Tienes la potencia suficiente como para meter a mi ejército ahí.

Kslo 'Ehtar: Esta clase de decisión fue lo que fragmentó aún más al Covenant. No hagas que me arrepienta, Iluminado.

Erwin abandonó el puente y Kslo dio la orden de formar una nueva alianza con los Titanes. Después de todo, quizá podría sacar provecho al tomar parte del armamento de Uroboros o de la misma Legión.

Al fijarse en las comunicaciones avistó que en Ceres un grupo de Sangheilis formaba parte de Uroboros y que estos tenían la intención de asaltar los distritos cercanos al séptimo pero eso los llevó a un enfrentamiento con los feroces Demonios.

Kslo 'Ehtar: Las vueltas de la vida…


Hangar, Judgment of the Fallen

Naves y vehículos de ambas facciones se estaban preparando aunque sus soldados no parecían estar muy cómodos y más aquellos que pertenecían anteriormente al Invierno o a los Reyes.

Erwin, Serafall y Keith abordaron sus naves personales preparándose para liderar a sus soldados ahora que su capitán se encontraba fuera del sistema.


Puente, Judgment of the Fallen

El crucero llegó al espacio orbital del Distrito Gamma encontrándose con naves de los Brutes de Uroboros.

Cazo 'Sradam (Radio): Naves de Uroboros. Buscan rodearnos.

Kslo 'Ehtar: Je. Los tenemos ¡Disparen el PEM! ¡Hermanos, luchen con honor!

La nave de los Elites disparó un pulso electromagnético que neutralizó a las cazas de Uroboros permitiendo a los Titanes descender a tierra y a las naves pequeñas iniciar la batalla espacial.


Las Oquedades, Distrito Gamma, Themar

Las naves llegaron a salvo a tierra teniendo suerte cuando cientos de naves y cañones antiaéreos comenzaron a a atacar.

Anton Ivanoff: Estamos en Gamma.

Keith Ackerman (Radio): Escuchen, ya saben que GATE desarrollaba armamento avanzado en lo que ahora es la Ciudad Sepultada. Bien, los Técnicos averiguaron que estaban desarrollando una máquina similar a Hiperión pero en menor escala.

Kai Argento: ¿Un Exoesqueleto?

Keith Ackerman (Radio): Sí. En manos equivocadas es como un artefacto nuclear así que su misión es recuperarlo. Después nos ocuparemos del líder Brute.

Anton Ivanoff: Entendido, Keith.

Keith Ackerman (Radio): Utilizaremos su red de batalla del Juicio.

Apenas caminaron cuando una Cosechadora fue derribada dejando caer unas extrañas máquinas.

Anton Ivanoff: Mantis.

Kai Argento: Había escuchado de ellas.

Kodashi: Se encuentran en excelentes condiciones.

Anton Ivanoff: Espero que les gusten las caminatas ligeras...

Cada uno abordó uno de los exoesqueletos para avanzar por las ruinas de la ciudad. En cada esquina encontraban grupos de Brutes armados hasta los dientes pero que no podían hacer nada contra la dureza de las máquinas.

Cazo 'Sradam (Radio): ¡Harvester avistado! ¡Mantengan la posición!

Sasha Evans: ¿Qué es un Harvester?

Anton Ivanoff: Una excavadora gigante.

Kai Argento: Sí es así entonces esa excavadora ya debe tener el Exoesqueleto.

Pasaron por debajo de un puente llegando a la entrada de una estación de subterráneos encontrando al Harvester estacionado.

Sasha Evans: ¿Eso es un Harvester?

Anton Ivanoff: ¿Kodashi?

Kodashi: Parece desactivado o en una forma de reposo.

Anton Ivanoff: Bien. Keith, estamos en posición.

Keith Ackerman (Radio): Es tu turno… Esrra... ¿Dam?

Cazo 'Sradam (Radio): Entendido ¡A todas las unidades! ¡Comiencen el ataque!

Sasha Evans: ¡El Harvester se mueve!

Kai Argento: ¡¿Cómo?!

La excavadora se levantó al mismo tiempo que Cosechadoras y Banshees llegaron a ella para escoltarla de vuelta a la Fortaleza de la Legión.

Anton Ivanoff: Esa cosa funciona con Lekgolos.

Cazo 'Sradam (Radio): ¡Ataque al Harvester!

Los proyectiles de plasma fueron disparados desde la órbita pero sus esfuerzos fueron en vano cuando las naves que protegían al Harvester tomaron el daño.

Keith Ackerman (Radio): Bien, con esto podremos hacer que el Harvester caiga en la zanja. Deben segurilo como puedan.

Sasha Evans: No creo que los Mantis sean rápidos.

Kodashi: En tierra hay unos vehículos pertenecientes a los Brutes.

Anton Ivanoff: ¡Úsenlos! ¡No podemos quedarnos atrás!

Al bajar de los exoesqueletos se subieron a unos Ghost, similares a los que usa el Covenant Caído, para perseguir al Harvester que avanzaba a pasos agigantados.


Rocas Peladas, Distrito Gamma

Cazo 'Sradam (Radio): Titanes, el enemigo se retira a su base de artillería. La zanja se encuentra más adelante.

Kai Argento: Pero no podremos pasar con las Ghost.

Anton Ivanoff: Continuaremos en tierra. Hay que presionarlos.

Pasando por el antiguo frente de Uroboros, los Titanes bajaron de sus vehículos para adentrarse en la siguiente sección.


Base de Artillería Axuko, Distrito Gamma

Entraron a cubierto. Anton se asomó por unas rocas esquivando por muy poco el disparo de un Rifle de Haz.

Anton Ivanoff: Jackals ¡Tienen malditos Jackals!

Sasha se colocó al frente y acabó con todos los francotiradores con un solo cargador. Esto provocó la furia del Brute con Martillo Gravitatorio quién dio un grito de guerra llamando a su clan.

Los Brutes estaban armados con Spikers que podían perforar fácilmente los escudos de los Titanes así que Sasha siguió encargándose de los Jackals mientras que Anton utilizaba su Escopeta para despejar la zona para luego ser golpeado por el Cacique haciendo que chocara con una estructura.

El Brute estaba a punto de enterrarle la cuchilla de su Martillo cuando Kai uso su Martillo de Guerra para golpearlo en el abdomen y salvar a Anton. Ambos chocaron sus Martillos pero Kai salió expulsado ante la explosión gravitatoria pero aun así no se rindió y siguió luchando contra el Cacique hasta encontrar su punto ciego con el cual pudo neutralizarlo para después asesinarlo.

Kai dio la mano a Anton para levantarlo.

Cazo 'Sradam (Radio): ¡Hemos dañado sus patas! ¡El Harvester cambia su ruta!

Keith Ackerman (Radio): Anton, el Harvester va a caer en la zanja ¡Dense prisa!

El trio avanzó por la puerta que los llevó a la entrada de una de las bases de Uroboros.


Páramos de Axuko, Distrito Gamma

La base estaba siendo atacada por proyectiles de plasma disparados desde Wraiths del Juicio que luchaban contra un Goliath. Por encima se podía ver como el Harvester era atacado por las mismas naves obligándola a cambiar su rumbo. No tenían mucho tiempo así que debían ir cuando antes a la zanja.

Kai Argento: La entrada tiene un escudo interpuesto.

Kodashi: Puedo acceder a la red de Uroboros desde esa base para desactivarla.

Atravesando el campo de batalla fueron a la pequeña base donde eliminaron a un grupo de Jackals para que después Anton insertara el chip de su IA en la consola.

Kodashi: Han actualizado la seguridad de la base, pero no lo suficiente… La Cremetis Navis Celestes está aquí y está siendo utilizada por un tal Cekrakus.

Kai Argento: ¿Cekrakus?

Kodashi: Él dirige a los Brutes desde esa nave utilizando como una especie de fortaleza.

Anton Ivanoff: … Cekrakus…

El Goliath explotó luego de recibir los impactos de plasma.

Kai Argento: Sigamos avanzando, el escudo se desactivó… ¿Anton?

Anton Ivanoff: ¿Eh? ¡Ya voy!

Una vez dentro de la base, Kodashi abrió una puerta que les daba acceso a la fortaleza.

Kodashi: Múltiples señales de energía. Atentos.


Línea de Hierro, Distrito Gamma

Entrando en la fortaleza fueron sorprendidos por una fuerza conjunta de Lekgolos, Brutes y Jackals.

Cazo 'Sradam (Radio): ¡El Harvester está cerca de la zanja! ¡¿Dónde están los Titanes?!

Keith Ackerman (Radio): Muchachos, será mejor darse prisa.

Anton Ivanoff: Creo que tendrás que rogar por más tiempo, Keith.

Los enemigos estaban a punto de disparar cuando una serie de tormentas eléctricas comenzaron a azotar toda la base.

Sasha Evans: ¿Son…?

Kodashi: Prometeos. Están invadiendo la red de Uroboros para interferir en sus comunicaciones.

Anton Ivanoff: ¿Nos están ayudando?

Sasha se había agachado para acomodar sus municiones logrando esquivar el disparo de un Rifle Binario por muy poco.

Kai Argento: No creo.

Un grupo de Knights apareció utilizando sus Espadas de Luz Sólida atravesando la armadura de las criaturas de Uroboros.

Anton Ivanoff: Al mal paso…

Corrieron hacia la puerta que había sido destruida por el impacto de Cañones de Incineración de un Minotaur para después subir por las escaleras que los llevarían a la zona donde se encontraba una espira Prometea.


La Fortaleza de la Legión, Distrito Gamma

Cazo 'Sradam (Radio): ¡El Harvester ha caído en la zanja! ¡Es ahora o nunca humanos!

Sasha Evans: ¿Pero cómo…?

Fernando Blake (Radio): Creo que les vendría bien un aventón.

Un Pelican con insignias de los Iluminados iba a toda velocidad junto a un grupo de cazas del ejército de la Reina.

Anton Ivanoff: ¿Ahora no te va a golpear Grayfia por abandonarla?

Fernando Blake (Radio): ¿No fue por Eli por lo que te quedaste?

Anton Ivanoff: Chistosito.

Los tres abordaron la cabina de carga de la nave para luego ir hasta el Harvester.

Al estar sobre la Excavadora, las naves del Juicio dejaron caer cargas de plasma abriendo una enorme grieta sobre ella.

Fernando Blake (Radio): ¿Listos?... ¡Ya!

Los tres se aventaron para caer en la grieta logrando infiltrarse dentro del Harvester.


Pasillos, Harvester

Anton Ivanoff: ¡Estamos a bordo del Harvester!

Keith Ackerman (Radio): El Exoesqueleto debe estar dentro.

El caos provocado por la caída en la zanja provocó muchos daños en el interior de la Excavadora incluyendo múltiples bajas dentro de ella. Brutes y Jackals yacían muertos y los que estaban heridos eran eliminados al instante.

Kodashi: El Exoesqueleto despide una transmisión energética desconocida. Similar al de Hiperión.

Kai Argento: Ambos fueron construidos por GATE así que era obvio. Sigamos esa señal.

La IA les marcó la dirección en su HUD para avanzar hasta lo que parecía ser una especie de hangar donde un grupo de Brutes se encontraba experimentando con aquella máquina de 15 metros.

Sasha Evans: Eso si es grande…

Anton Ivanoff: Sasha, ocúpate de los francotiradores. Kai, tú y yo callaremos a estos monos.

Kai Argento: Bien, déjame al del Martillo.

Las cabezas de los Jackals volaban en pedazos al recibir el disparo de la munición explosiva de Sasha logrando desorientar a los demás francotiradores para después acabar con el resto. Anton luchaba frente a los Brutes para matarlos con su Escopeta aunque mantenía la distancia de las púas de los Spikers. Kai había traído su Martillo para entablar otra lucha con otro Cacique al cual logró asesinar al enterrarle la cuchilla en la boca para después cortarle la mandíbula inferior y dejar que muriera desangrado.

Sasha Evans: Despejado.

Kodashi: No, aún no. Movimiento por todas partes.

La máquina comenzó a temblar y de una especie de tubería salieron los Lekgolo que conducían el Harvester para integrarse al Exoesqueleto tomando su control para salir de allí.

Anton Ivanoff: ¡Acaben con los gusanos!

El trío disparó pero la ridícula cantidad de gusanos ya se había hecho con el control total de la máquina para lograr salir del interior del Harvester.


La Fortaleza de la Legión, Distrito Gamma

Cuando el Exoesqueleto salió comenzó a ser impactado por la artillería de los Prometeos pero su duro blindaje ofrecía mucha resistencia ante las máquinas a las que destruyó aplastándolas. Fernando fue por Anton, Kai y Sasha en su nave para sobrevolar el campo de batalla.

Fernando Blake (Radio): ¿Cuál es el plan ahora?

Kodashi: Parece que los Lekgolo solo están controlando el cuerpo. Es posible abordarlo y controlarlo desde una cabina que está en su nuca.

Kai Argento: Si funciona igual que Hiperión entonces debes poder darnos el tiempo suficiente como para poder entrar y liberarlo.

Anton Ivanoff: Fernando, sobrevuela esa cosa. Voy a entrar.

Fernando Blake (Radio): ¡¿Qué?!

Anton Ivanoff: Kodashi y yo lo tomaremos.

El Pelican sobrevoló al Exoesqueleto pero al mismo tiempo llamaron su atención. La máquina estaba a punto de golpearlos cuando recibió más disparos por parte de las naves del Juicio en aire y en tierra por parte de los Titanes.

Anton se arrojó y logró colocarse detrás de la nuca del Exoesqueleto para luego infiltrarse en la cabina para después colocar a Kodashi dentro de ella.

Anton Ivanoff: ¡Bien! ¡Estamos dentro!

Las pantallas de información cambiaron sus pantallas a un rojo penetrante indicando una especie de rechazo. Las cosas se complicaron aún más cuando dos gigantes manejados por Lekgolos cayeron sobre él para después someterlo y arrojarlo a un edificio destruido.

Anton Ivanoff: ¡Mierda! ¿Kodashi?

Kodashi: No obtenido control del Exoesqueleto. Hay una presencia que contraataca.

Anton Ivanoff: ¡Tiene que ser una maldita broma!

El Spartan tomó los controles y comenzó a sacudirlos.

Anton Ivanoff: ¡Muévete! ¡Muévete! ¡Muévete! ¡Muévete! ¡Muévete! ¡Si no lo haces todos moriremos!

Las pantalla cambiaron mostrando señales azules que brillaban con fuerza.

Kodashi: … La presencia me dio el control…

Anton Ivanoff: ¿Presencia?... Da igual, ¡acabemos con ellos!

El Exoesqueleto liberó un pulso de energía que sacó a los Lekgolo que lo controlaban y después sujetó a las otras máquinas para romperlas en pedazos.

Anton Ivanoff: Aquí Ivanoff. Tengo control del Exoesqueleto.

Keith Ackerman (Radio): Ahora nos haremos con el control de la nave de Uroboros. Se encuentra más adelante así que prepárense, esto no va ser más sencillo.

Anton Ivanoff: Nunca lo ha sido.


10 Minutos después…

Las fuerzas del Tratado lograron eliminar a las amenazas por tierra y por aire aunque la flota del Juicio aún tenía problemas para contener a los Brutes en el espacio.

Kai bajó de la nave de Fernando para tomar el lugar de Anton en la cabina del Exoesqueleto mientras que él tomaría la que se encontraba en el abdomen de este que le permitía controlar y monitorear los sistemas de defensa e información adicionales.

Kai Argento (Radio): ¡Estamos listos!

Kodashi: Detecto movimiento en el Cremetis Navis Celestes.

Anton Ivanoff: ¿Ahora qué?

De la nave que se encontraba sobre un valle, surgió otro Exoesqueleto de un gran tamaño.

Fernando Blake (Radio): ¡¿Cuándo pasamos de batallas normales a mechas gigantes?!

Kai Argento (Radio): ¿En qué momento han sido normales?

Anton Ivanoff: ¡Le ganaremos sin importar lo grande que sea!

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): ¿Asustados, humanos? Han llegado demasiado lejos y han provocado la furia del Emperador.

Anton Ivanoff: Este Brute…

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): Como uno de los cuatro Generales de Uroboros, ¡los mataré arrancándoles la espina de un golpe!

La nave disparó misiles que mandaron a volar al Exoesqueleto para que chocara contra unas rocas.

Sasha Evans (Radio): ¡¿Chicos, están bien?!

Kai Argento: Hemos estado mejor ¿Anton?

Anton Ivanoff:

Aquel nombre, voz y grito de batalla confirmó lo que había sospechado. Cekrakus fue un sanguinario guerrero de un grupo remanente del Covenant, conocido como Puños de Rukt, el cual atacó la Tierra cuando era niño y no se enteraría hasta semanas después que sus padres murieron luchando contra él.

Anton Ivanoff: ... Kodashi, dame el control.

La IA obedeció a su compañero.

Kai Argento: ¿Anton? ¿Qué vas a…?

El Exoesqueleto corrió hacia la posición de Cekrakus esquivando varios de sus proyectiles aunque recibiendo algunos. La Cremetis se elevó un poco de la tierra para disparar sus cañones para impedir que las naves del Juicio y de los Iluminados le hicieran algo.

Los restos de naves cayeron sobre la máquina pilotada por Anton y Kai haciendo que cayera.

Kai Argento (Radio): ¡Anton! ¡La pierna izquierda está destrozada!

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): ¿Qué ocurre? ¿Eso es todo?

Sasha Evans (Radio): ¡Detengan esto ahora mismo!

Anton Ivanoff: ¡NO LO HARÉ! ¡Jamás correr, huir o dar la espalda! ¡Yo crecí con ese ideal! ¡Ahora que estamos tan cerca no pienso retroceder!

Kai Argento (Radio): ¡¿Pero porque me arrastras contigo?!... ¡Da igual! ¡Acabemos con ese mono!

Destellos de energía azul salieron de la máquina reparando sus daños.

Kai Argento: ¿Cómo? ¿Se reparó?

La máquina corrió nuevamente siendo impulsado por un aumento de velocidad.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): ¡Disparen!

Los misiles intentaron detener al Exoesqueleto pero fue inútil ante el blindaje. El Exoesqueleto pegó un brinco para poder acercarse hasta la posición del General Brute.


Proa, Cremetis Navis Celestis

Más máquinas aliadas del Brute llegaron para combatir.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): Hace mucho que no peleo cuerpo a cuerpo, aunque no es de la manera que me gusta. Pero parece que tendré que darles el gusto a mis subordinados de acabar con ustedes.

Anton Ivanoff: ¡Ya veremos eso, imbécil! ¡Kodashi, ahora!

El Exoesqueleto disparó un PEM que inutilizó los cañones antiaéreos permitiendo que las naves de los Titanes, Iluminados y el Juicio bombardearan toda la parte superior de la nave para inutilizar su armamento y destruir igualmente a los demás Tenientes que pilotaban máquinas.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): ¡Malditos humanos!

Las máquinas se estaban acercando lentamente mientras que un nuevo batallón de naves de Uroboros había entrado en batalla.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): Je. Te tengo.

Desde el núcleo de la nave fue disparado un torpedo de plasma que atravesó el abdomen del Exoesqueleto liberando una serie de explosiones que fueron sofocadas por el grito de Anton.

Kai Argento (Radio): ¡¿Anton?!

El Brute fusionó algunos componentes de la tecnología Forerunner de la nave con su máquina creando una lanza capaz de disparar esa clase de proyectiles.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): (Risa) ¡No voy a desprenderme de mi flota tan fácilmente!

Anton Ivanoff: ¡Hijo de puta!

El Exoesqueleto se puso de pie solo para recibir otro golpe de Cekrakus que después siguió golpeándolo.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): Admito que eres un hombre realmente tenaz ¡Pero aquí se acaba todo!

El Brute arremetió contra el Exoesqueleto para luego perforar su abdomen con su lanza hiriendo gravemente al Spartan, mientras que Kai no podía hacer nada ya que no tenía el control y no podía hacer nada para contraatacar.

El ejército en tierra de los Titanes veía preocupado ya que no recibían ninguna señal de Anton. Pero nuevamente el Exoesqueleto comenzó a desprender un destello azul para después sacarse la lanza y golpear con fuerza a Cekrakus.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): ¡¿Qué fue eso?!

Kai había recuperado el control del Exoesqueleto aunque quizá muy tarde.

Anton se encontraba muy herido en su cabina y su visión comenzaba a nublarse mientras que recordaba aquella vez en la Voyager donde estuvo a punto de morir.

Sasha Evans (Radio): ¡Anton! ¡Responde! ¡Tienes que despertar!

Sasha era hija de un humano y un iluminado siendo la explicación de su color de cabello y ojos particulares, pero ese clase de detalles no le habían llamado realmente la atención hasta que conoció a aquella chica en el Distrito 7, Elizabeth Vélez. La razón por la que decidió quedarse en Ceres y no acompañar a Wolf ni a Ryuko a su misión.

Recordó que desde que llegó y se paseaba por la Avenida Principal del distrito, Anton inventaba cualquier excusa para poder ir a verla. Ese tipo de relaciones no eran lo suyo y se sentía un poco restringido debido a los reglamentos de la UNSC a pesar de que hace años que dejó de pertenecer ahí.

La última vez que la vio fue días antes de que todo ocurriera y se preguntó si había sobrevivido.

Anton se levantó pero el punzante dolor de la perforación de la lanza hizo que escupiera sangre teniendo que quitarse el casco. Aquella herida le había perforado parte de su abdomen y dañado varios de sus órganos. El miedo comenzó a invadirlo pero, luego de pensar en muchas cosas, le restó importancia y tomó los controles del Exoesqueleto.

Kai Argento (Radio): ¡¿Anton?! ¡Estás vivo!

Anton Ivanoff: Je, claro. De mí nadie se deshace tan fácil. Esta batalla ya la hemos ganado. Lo sé.

Kai Argento (Radio): ¡Sí!

Lograron reaccionar a tiempo para esquivar un disparo de Cekrakus.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): Maldita escoria humana…

Anton Ivanoff: Parece que él tampoco sabe cuándo hay que rendirse…

Cekrakus preparó un nuevo disparo que fue interceptado por el Exoesqueleto pudiendo dispersarlo contra los vehículos aéreos de Uroboros.

Cekrakus, Puño de Ophidio (Altavoz): ¡Imposible!

Anton Ivanoff: Escucha, Kai. No lo olvides. Sé que confías en el equipo, en los Titanes y en la humanidad. Pero en esta clase decisiones no debes confiar en nadie más que en ti mismo.

Kai Argento (Radio): Sí, lo sé.

El Exoesqueleto le arrebató la lanza al Brute para partirla en dos y enterrársela en los brazos para impedirle que se moviera. En eso le atravesaría el pecho para luego disparar un Rayo de Energía azul que desintegraría a toda la máquina incluyendo a Cekrakus.

Anton Ivanoff: Guíalos, amigo. Lo dejo en tus manos…

Kai Argento: … ¿Eh? ¿Anton?...

La voz de su compañero se hacía cada vez más distante y toda aquella luz que lo rodeaba estaba oscureciendo. Había perdido demasiada sangre pero aun así luchó para darle a la humanidad la oportunidad de seguir luchando así como sus padres lo hicieron toda su vida al ser guerreros.

Demonios y Gusanos

29 de Junio del 2582

El Refugio, Distrito 46, Ceres

Algunos días después de la Caída del Distrito 7, Rei se había llevado con él a un niño salvándolo de un enemigo. Al adentrarse en el bosque se reunieron con Elizabeth Vélez, Rebecca Torres y Karl Wen para luego ir hacia el Distrito 46 donde montaron un refugio.

Rei estaba en una pequeña torre vigilando sin descansar. Desde ahí se podía ver como el Distrito 7 se convertía en la fortaleza de la Legión.

Escuchó unos pasos subiendo la torre. Rebecca asomó su mirada para ver si la Exo se encontraba bien por lo que decidió sentarse junto a ella.

Rebecca Torres: Sé que no lo necesitas pero podrías descansar un momento.

Rei-3:

Rebecca Torres: No hablas mucho, ¿verdad?

Rei-3:

Se encontraba confundida pero era más porque no sabía ni tenía idea de cómo continuar una conversación.

Rebecca Torres: ¿Tenías conocidos en el Distrito 7?

Rei sacó aquella foto donde estaban los miembros del Equipo Headhunter.

Rei-3: No. Fueron enviados a una misión en el Acorazado antes de que esto ocurriera.

Rebecca Torres: Ya veo. Eli también tenía un conocido que fue a una misión allá. Parecía que se conocían desde hace tiempo…

Rei-3:

Rebecca Torres:

Rei-3: ¿Tú también tenías conocidos?

Rebecca Torres: … Sí, te hable de él… Gael-2… No estoy segura pero creo que antes de morir… Pudo recordarme…

Rei-3: ...

Rebecca Torres: Desde que me uní a los Titanes sabía que todos los días estaría pasando por este tipo de situaciones pero… Pero…

Rei entendió. Nadie está preparado para morir. La Exo se preguntó entonces como fue que murió. Supo que fue salvando al Cazarrecompensas así que debía ser alguien muy importante para ella. Volvió a observar al horizonte distinguiendo una vez más ese fantasma azul que desapareció tan rápido como apareció.

Dentro de aquella pequeña casa, Elizabeth y Karl descansaban un poco. El niño, que había rescatado Rei, se encontraba pegado junto a Eli ya que, desde que se conocieron, ella actuó como una madre para él a pesar de su poca experiencia con niños.

Algo la había despertado, un sentimiento de angustia. Hacía tiempo que no sabía nada de Anton y necesitaba que la calmara en esos tiempos de crisis.


1 de Julio del 2582

Trono del Emperador, Electi, Distrito 7

El gran Emperador, Ophidio, se encontraba sentado en su trono. Había convocado una reunión con sus Generales al enterarse de la noticia de la muerte de uno de ellos y de su primera derrota en muchos años.

Sus gusanos se acomodaron dentro de su gran armadura para luego resonar en una frecuencia que fue traducida en unos aparatos pequeños que usaban sus subordinados.

Ophidio, la Legión: Entonces… Cekrakus murió.

Hakaro, Voluntad de Ophidio: Sí, la Cremetis Navis Celestes y su flota también nos ha sido arrebatado.

Xyl 'Vanom, Espada de Ophidio: Bastante descuidado para ser uno de los Cuatro Generales.

Hakaro, Voluntad de Ophidio: Esperaba más del líder de los Puños de Rukt.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: ¿Qué quieres decir? Los humanos lograron acabar con los Lekgolo aquí mismo.

Xyl 'Vanom, Espada de Ophidio: Kaidon de Uroboros, confíeme la labor de recuperar la flota de Cekrakus a mí y a mis hermanos.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: No, deje en mis manos esa tarea. Cekrakus era un preciado amigo mío. Ahora quiero la oportunidad para vengarlo.

Ophidio, la Legión: ¿Un preciado amigo?

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: Ambos fuimos veteranos de la gran guerra contra la humanidad.

Ophidio, la Legión: Yo los recluté a todos, ¿creen que no sé lo que ocurre entre ustedes?... No. Xyl, dile a los Sangheilis que retrocedan al Electi. No tiene caso perder el tiempo con esos Demonios.

Xyl 'Vanom, Espada de Ophidio: Entendido, Emperador.

Ophidio, la Legión: Eso es todo.

Los Generales desparecieron al teletransportarse dejando solo al Emperador que se levantó de su trono para ver al Cryptum encerrado.

Ophidio, la Legión: Buscar la Luz a pesar de saber que solo la muerte les aguarda… He visto tu mensaje, Elegido, espero que estés conforme a tu decisión.


Las Afueras, Distrito Gamma

Gracias a la recuperada flota de Uroboros, los Titanes se integraron a la batalla espacial al lado de la Facción del Juicio logrando derrotar al ejército de Brutes para después tomar toda su tecnología y avanzar en su camino por retomar Ceres.

Luego de la batalla, una tormentosa lluvia azotó el Distrito Gamma donde Kai, Sasha y gran parte de los Titanes estaban frente al cuerpo sin vida de Anton. Habían ganado muchas batallas a costa de muchos sacrificios pero esa vez perdieron a su mejor soldado.

La flota de Titanes se reunió en el Distrito Gamma para tomar las últimas piezas de tecnología para armarse para la batalla que se avecinaba al mismo tiempo que realizaban reparaciones y mejoras a las naves de Cekrakus siendo la Cremetis Navis Celestes su nave capital.


Puente, Cremetis Navis Celestes

Comandante Erwin Tannin: ¿Qué es lo que averiguaron?

Kai colocó el chip de Kodashi en la consola materializando a una joven mujer de color azul y cabello corto que le tapaba parte de la cara. Con un movimiento de manos hizo una representación holográfica del Exoesqueleto al que habían llamado IVANOFF.

Kai Argento: El Exoesqueleto parece funcionar de manera similar al Hiperión. Algo de esperarse considerando que fueron construidas por GATE pero encontramos algo más…

Kodashi volvió a hacer un gesto con su mano para proyectar un holograma del gigante que había utilizado Zod junto con el Compositor.

Kai Argento: El Estratega utilizó el Compositor como una fuente de energía en conjunto con el corazón de Zirzechs. Creo que podemos utilizar al IVANOFF de la misma manera.

Serafall Sitri: Pero… No hemos podido retirar la lanza que lo atraviesa.

Kai Argento: Exacto… Se me ocurre que podríamos enviar al Exoesqueleto para poder retirar la lanza y conectarnos con él pero…

Keith Ackerman: Pero para ello necesitamos infiltrarnos a Ceres con un mecha de 15 metros sin ser detectado…

Serafall Sitri: … Conozco esa mirada…

Keith Ackerman: Yo…

Serafall Sitri: No.

Keith Ackerman: ¿Puedo saber porque?

Serafall Sitri: Todos tus planes son muy arriesgados.

Keith Ackerman: ¿Y cuantos no han resultado?

Serafall Sitri: … Desde que todo esto ha empezado hemos perdido a cientos de Titanes. El resultado de todos tus planes no es más que un milagro.

Keith Ackerman:

Comandante Erwin Tannin: … Quiero oírlo.

Keith Ackerman: Podemos hacer lo mismo que cuando el Cazarrecompensas se infiltró al Acorazado. Enviamos una nave lo suficientemente grande como para llevar al IVANOFF hasta el Distrito 34 y realizar lo demás. Pero para ello necesitamos un motor sigiloso.

Comandante Erwin Tannin: ¿Y dónde piensas conseguir uno?

Keith se acercó a la consola y tecleó unos cuantos botones mostrando un crucero pequeño identificado como Prison of Elders.

Serafall Sitri: ¿En serio?

Keith Ackerman: No es el mejor de mis planes pero no tenemos de otra. Aun no podemos arriesgarnos a una batalla contra toda la flota de Uroboros. Los Iluminados y el Juicio también se están preparando para la batalla aunque puede que les lleve un poco más de lo esperado. En cuanto al Prison...

Comandante Erwin Tannin: Hablaré con los Iluminados, llama a Iva… Argento y Evans.


Dos Horas después…

Prison of Elders, Órbita de Luminalia

La nave de los Titanes se estaba acercando a la nave prisión donde seguramente no recibirían una alegre bienvenida. Una vez dentro, el dúo preparó sus armas por si acaso.

Kai Argento: No me gusta este lugar. Siento que nos estamos metiendo en la red de una araña.

Sasha Evans: ...

Kai Argento: ¿Estás bien?

Sasha Evans: Es que... Aun no puedo creerlo.

Kai Argento: No dejemos que su muerte haya sido en vano.

La Venganza de Sork

Pasillos, Prison of Elders

Kai Argento: ¿Qué diablos pasó aquí?

Cuerpos de Elites de la Facción del Juicio y de los Cazadores yacían muertos por todas partes.

Kai Argento: Kodashi, ¿me recibes? ¿Keith?

Sasha Evans: Algo interfiere las comunicaciones, ¿pero cómo?

Una alarma sonó y su sonido retumbo por los desolados pasillos. Ambos se sentían observados de alguna manera así que avanzaron con cuidado hasta pasar por una puerta que, al activarse, hizo que esa zona se colapsara haciendo que cayeran.


Bloque del Enjambre, Prison of Elders

Kai Argento: ¿Estás bien?

Sasha Evans: No me gusta este lugar.

Ahora todo estaba inundado de huesos, cristales verdosos y esa materia grisácea que parecía plastilina derretida. La alarma volvió a sonar.

IA de Seguridad (Altavoz): Prisionero Número 58. Nombre clave: Beleth, Amo de las Llamas.

De los huecos salieron Lacayos de una progenie desconocida y comenzaron perseguir a sus enemigos con una violencia no antes vista en su especie al punto de que llegaban a pelearse entre ellos. Al fondo aparecieron Caballeros liderando Acólitos siendo que detrás de ellos se aproximaba uno de armadura quemada.

Beleth liberó llamaradas como ondas expansivas haciendo que la temperatura del suelo se elevara lo suficiente como para dañar los escudos de energía de Kai y Sasha poniéndolo a él como objetivo primario matándolo al poco tiempo para después exterminar al resto.

La alarma sonó una vez más para abrir las compuertas.

Sasha Evans: ¿Qué está pasando?

Kai Argento: Debe haber algún problema con la IA de seguridad.

Sasha Evans: ¿Pero cómo es que todo terminó así?

Kai Argento: ... No lo sé.

Cruzaron juntos la puerta que los llevaría a una especie de nexo por el cual tuvieron que pasar por otra para seguir avanzando.


Bloque de los Prometeos, Prison of Elders

Columnas Prometeas rompían las estructuras de la celda de arquitectura Covenant formando en el centro una especie de portal desactivado.

Sasha Evans: ¿Tienen Prometeos encerrados?

Kai Argento: Fernando me dijo que usaban máquinas hechas a partir de texturas NOVA para mantener encerrados a las máquinas al disparar un campo de estasis.

Descargas eléctricas azotaron el suelo para dar lugar a los Prometeos mostrando signos de maltrato que eran bastante notables sumados al hecho de que sus movimientos eran torpes y lentos.

IA de Seguridad (Altavoz): Aión, el Celador. Guardián del Colectivo de los Condenados.

Del centro surgió la mitad de un Minotaur que se sostenía de un brazo para poder cargar y disparar su Cañón de Incineración con el otro. Como su núcleo se encontraba desprotegido, Sasha pudo acabar con él incluso antes de que pudiera encerrarlos mientras que Kai se encargaba de cubrirla de los demás enemigos.

La alarma sonó una vez más abriendo una puertilla por la que los dos siguieron su camino viendo que se encontraban cerca del puente donde la Facción del Juicio había informado que había unas cuantas capsulas con motores sigilosos.


Bloque de Uroboros, Prison of Elders

Después llegarían a las celdas de los Lekgolo viendo como una gran brecha atravesaba el lugar. También se encontraban varios cuerpos de Elites flotando sin vida.

Sasha Evans: ¿Escaparon? ¿Cómo?

Kai Argento: Seguramente los rescató la Legión de Ophidio… Pero parece que no tuvieron piedad con los Elites.

Sasha Evans: Estos son del Juicio pero antes vi a varios Cazadores...

Kai Argento: Ryuko deshizo su facción cuando intentaron robar la Fortaleza de la Legión. Los pocos sobrevivientes fueron encerrados aquí mismo... Hmm, la nave sigue activa y parece que aun intenta mantener encerrados a los prisioneros.

Sasha Evans: ¿Qué quieres decir?

Kai Argento: Si te fijas, la nave abre el acceso cuando no detecta a los objetivos considerados como prisioneros. Considerando que la nave debe tener algún protocolo para impedir que alguno de sus prisioneros la use para escapar...

Sasha Evans: ... Que hay alguien más en la nave y es uno de los prisioneros.

Kai Argento: Y no uno cualquiera viendo que pudo sobrevivir a esto, al Enjambre y a los Prometeos sólo.

La alarma volvió a sonar haciendo que unos explosivos destruyeran la plataforma donde se encontraban haciendo que cayeran a una de las celdas más profundas de la nave.


Celda 97, Calabozos, Prison of Elders

Se encontraron en una oscura sala donde fueron pateados fuertemente por un ser que los estaba esperando.

Sork 'Lekumee: ¿El Demonio no viene con ustedes? Qué decepción…

Kai Argento:

El Elite disparó su arma personal, un Lanzador de Quemado que arrojaba proyectiles teledirigidos que explotaban al contacto teniendo también una función de sobrecarga como una especie de explosivo remoto. Kai los esquivó para poder acercarse a él siendo interceptado y luego azotado contra una pared.

Sasha gastó todo un cargador contra Sork que sobrevivió al utilizar la teletransportación integrada a su armadura.

Sasha Evans: ¿Cómo…?

Sork 'Lekumee: Tácticas cobardes de los humanos. Si el Demonio se encontrara con ustedes quizá yo ya hubiera sido historia.

Kai atacó por el punto ciego del Elite pero él lo sujetó nuevamente para poder derribarlo.

Sork 'Lekumee: No veo deshonroso atacar los puntos débiles, humano... Pero eso te hace predecible.

Se teletransportó para esquivar el fuego de Sasha pero en su descuido hizo que su arma fuera dañada explotando en la cara de Sork que sobrevivió gracias a sus escudos de energía. Kai comenzó a golpearlo aunque el Elite respondió sin piedad rompiéndole los restos de su arma en su cabeza.

Luego atacaría a Sasha fuertemente en el estómago sofocándola.

Sork 'Lekumee: Sin el Demonio ustedes no son nada. Que les hayan quitado su hogar es prueba de ello. Ustedes caerán al igual que los míos y así aprenderán todo por lo que he luchado...

Miró hacia arriba viendo una salida.

Sork 'Lekumee: ... Y por lo que seguiré luchando.

Utilizando la teletransportación pudo subir hasta llegar a los pasillos principales de la nave para después buscar una vía de escape para irse de allí.

Kai Argento: Solo esto nos faltaba.

Sasha Evans: Las comunicaciones regresaron. Entonces este Elite era él último prisionero.

Kai Argento: Bueno, sin Cazadores no creo que sea un problema. Busquemos el motor para irnos.


2 de Julio del 2582

Mirador del Rey, Distrito 15, Ceres

Había vuelto a esas heladas tierras donde las miradas de los Demonios lo mataban. Frente a él se encontraba aquel Zealot que se negó a realizar una alianza con Uroboros.

Sork no esperaba una bienvenida cálida y mucho menos de la facción a la que le había quitado a todos sus líderes para forzarlos a aliarse a la fuerza con los Cazadores. Hubo cierto momento de tensión en el que se dio cuenta que tanto él como los Demonios se encontraban perdidos en una guerra que no les incumbía mientras que sus hermanos del Juicio seguían de la mano con los Titanes.

Él se hizo llamar alguna vez Kaidon de Kaidons pero ahora no era más que un Elite Menor, una escoria en palabras del que se encontraba sentado en el antiguo trono del líder de los Reyes. Sork escuchó las palabras del Zealot y fue allí donde se dio cuenta de que la supervivencia de los Demonios no era estratégica. Ellos nunca lo fueron. Los Demonios representan el estereotipo más ofensivo para toda la especie de los Elites.

El Zealot fue consumido por la ira y Sork alzó su mirada para verlo.

Luego de unos minutos, Sork alzaba el estandarte de la Facción de los Demonios pintada con la sangre del Zealot caído. Él sabía que quizá no era el mejor líder ni el mejor soldado pero, a diferencia de Kslo y el Juicio, él lucharía al frente de una facción para caer junto con ella expresando lo que significaba en verdad ser un Sangheili.

Volteó a ver a la máquina, que la humanidad llamaba Hiperión, y manifestaría su venganza.

Atrincherado

4 de Julio del 2582

Restos de una casa abandonada, Afueras del Distrito 34

Karl Wen: Creo que podemos descansar aquí.

Los Jackals los habían encontrado en el Distrito 46 tomándolos por sorpresa y perdiendo a más civiles al momento de escapar. Ahora se encontraban cerca del Distrito 34 pero decidieron descansar en los restos de esa vieja casa que era lo suficientemente grande como para albergar a todos al menos por unas horas.

Rebecca Torres: Es mejor que nada…

Todos buscaron algún mueble que todavía fuera lo suficientemente resistente como para soportar su fuerza mientras que los Titanes vigilaban alrededor, después regresaron para acomodarse y descansar a excepción de Rei que seguía vigilando por una de las ventanas.

Karl Wen: Deberías descansar.

Rei-3:

Karl Wen: (Suspiro) Buscaré algunos suministros o algo que nos pueda servir…

Se levantó y prendió una linterna para bajar al sótano de la casa. Rebecca se encontraba cerca de Rei curándose una herida provocada por un proyectil de Spiker que le perforó el brazo.

Rebecca Torres: ¿Crees que vayamos a morir aquí?

Rei-3: ... ¿Por qué?

Rebecca Torres: Ya ha pasado más de una semana y no hacemos más que huir.

Rei-3: Si no nos movemos, nos matarán.

Rebecca Torres: (Sollozo).

Las lágrimas recorrían la cara de la mujer llamando la atención de Rei. La angustia nuevamente comenzó a carcomerla por dentro. No tenía idea de cómo reaccionar ante la situación ya que solamente sabía que debía salvar a la mayor cantidad de gente posible al igual que hizo con el Cazarrecompensas.

Karl Wen: No encontré nada. Parece que fue abandonada ya hace muchos años… Mañana iremos al Distrito 34 para buscar suministros y armas.

Elizabeth Vélez: Pero… ¿Para qué?... ¿Qué caso tiene luchar ahora que ya estamos perdidos?

Karl Wen:(Suspiro) ¿Sabes qué? Tienes razón… Al igual que fue tu decisión convertirte en una Titán también puedes desertar. No te preocupes, yo entiendo, como Teniente he perdido a muchos soldados bajo mi cargo y llevo el peso de su muerte en mis hombros. De todos los que estamos aquí yo soy el que merece la muerte más dolorosa de todas… Pero si voy a morir, moriré luchando, como soldado que soy.

Elizabeth Vélez:

Por alguna razón, Rei supo que esas mismas palabras son las que vendrían de una persona como Anton. Los miembros del Equipo Headhunter tenían varios motivos por los que jalaban gatillos, enterraban espadas, golpeaban con martillos o destruían con misiles. Pero al final, todas esas motivaciones tenían una finalidad que era tener un mañana.

Rei desconocía sus motivaciones y el porqué de su existencia. No podía recordar quién era ni quién fue. La angustia y tristeza son los únicos sentimientos que conocía pero no sabía cómo demostrarlo ante los demás. Quería realmente saber lo que estaba sucediendo. Quería decirle al Cazarrecompensas que no se fuera aquella vez.

Todos se encontraban durmiendo como podían y todos se habían quitado el casco revelando muchas caras diferentes pero con el mismo sentimiento. El Teniente pudo haber dicho esas palabras motivacionales pero eso no quita que él también quería sobrevivir. Después de todo así son los humanos.

Hizo que su armadura desapareciera para quedarse con su traje de Exo para luego sentarse cerca de una ventana para seguir viendo el paisaje oscuro. Ella nunca había necesitado descansar ni mucho menos dormir pero dejó que su mente divagara para luego cerrar sus ojos.

Un sonido hizo que los abriera nuevamente y vio como una Exo similar a ella, pero de ojos rojos, la sujetaba de alguna manera. Disparó un Rayo Gancho de su Cañón de Energía y sintió que algo la succionaba hasta la mente de su gemela.

Rei-3: ¿Dónde estoy?... ¿Hay alguien más aquí?

Ahora estaba en una especie de limbo siendo espectadora de dos reflejos de ella.

Rei-2: ¿Quién eres tú?

Durandal: No lo sé. Creo que soy la primera.

Rei-2: ¿Qué es lo que quieres?

Durandal: ¿No quieres ser una conmigo?

Rei-2: ¡No! ¡Yo soy yo! ¡No tú!

Durandal: Bien, pero ya es tarde… Compartiré mi mente contigo…

Ambas proyecciones se unieron dispersándose por todo el limbo.

Durandal: Entiendo tus emociones. Sientes dolor.

Rei-2: ¿Dolor? No, esto es diferente… Es que… ¡No puedo!

Durandal: ¿No puedes?... Entiendo… Yo tampoco podría hacerlo.

Todo comenzó a resquebrajarse y las presencias siguieron disipándose.

Rei-3: ¿Qué estás haciendo?... ¡Vas a morir! ¡Detente!

Durandal: No puedo. Wolf nunca nos haría daño ni nosotras a él. Esto es lo mejor.

Todo se nubló en un resplandor azul.


5 de Julio del 2582

Rebecca Torres: ¡Rei! ¡Despierta!...

Rei-3: ¿Qué pasa?

Rebecca Torres: ¿Estás llorando?

Karl Wen: ¡Muévanse! ¡Los Jackal nos encontraron!

Fuera de la casa se podía ver decenas de naves en el cielo mientras que una máquina bípeda, similar al del Distrito 7, se acercaba a ellos haciendo que la casa fuera destruida luego de dispararle.

Las explosiones y el colapso de la casa enterraron a Rei perdiendo control de su cuerpo solo para ver como la Legión masacraba a los demás.


30 Minutos después…

La sección Kig-Yar y Sangheili avanzó por las ruinas de la casa pisando en varias ocasiones los cuerpos de los fallecidos. Aparentemente, los Titanes de Ceres se infiltraron a Ceres utilizando un motor sigiloso con el que pudieron traer un gran número de naves así que Xyl y Thox serían enviados para detenerlos.

Rei había recuperado el control de su cuerpo encontrándose de rodillas frente al cuerpo de Rebecca mientras que el enemigo la ignoraba al pensar que solo se trataba de uno de los tantos Exos fallecidos.

Aquella máquina bípeda avanzó unos cuantos pasos más para luego caer al perder una gran cantidad de Lekgolos. Segundos después explotaría dando lugar a una masacre de cuerpos enemigos que eran pulverizados por el armamento que disponía la Exo hasta agotar los suministros teniendo que atacar cuerpo a cuerpo acabando con un ejército completo de Uroboros ella sola.

Rei volvió hacia donde estaba el cuerpo de Rebecca. Las lágrimas que brotaban de sus ojos ahora eran de furia pero lentamente la angustia volvió a quemarla. Entre todo el caos y el sonido de la lluvia escuchó una voz que la hizo voltear.

Un relámpago atravesó el cielo mostrando aquel fantasma azul que desapareció igualmente. En ese mismo lugar se encontraba aquel niño usando un cuchillo para perforar el corazón de un Skirmisher muerto.

Rei se acercó lentamente a él para encontrar cerca el cuerpo muerto de Elizabeth. El niño no dejaba de abrir un agujero en el Skirmisher hasta cansarse finalmente. La Exo se colocaría detrás de él para abrazarlo logrando hacer que se calmara.

Rei-3: No te abandonaré...

Al mirar al cielo vio sobre el distrito la flota de los Titanes y la de Uroboros cara a cara. La batalla había iniciado.

Reunión

Hora y media después...

Acceso Sur, Distrito 34

Rei y Kenny fueron juntos al distrito donde llegaron a una terminal viendo el conflicto aéreo de ambas facciones. Tuvieron que pasar por más cuerpos sin vida mientras que varios Pelican pasaron sobre ellos.

Kyle Lockhart (Radio): ¡Equipos de asalto, avancen hasta la Torre Sur! ¡La evacuación de civiles será en esa zona!

Hayato Tendo (Radio): Recibido.

Aquellas naves fueron a la gran torre que se encontraba cerca de donde ellos estaban aunque todavía tenían que caminar un gran tramo.


Terminal, Distrito 34

Rei se adelantó para acabar con un grupo de Jackals que vigilaban unas puertas.

Kyle Lockhart (Radio): Tendo, los Demonios han entrado a la Terminal.

Hayato Tendo (Radio): ¡¿Qué diablos?! ¡Lo que nos faltaba!

La Exo se detuvo para tomar una Magnum del piso. La cargó, volteó a ver a Kenny y le extendió la mano para darsela.

Kenny Axius: ¡Estás bromeando! ¡Sólo tengo 12 años!

Rei-3: Yo tengo dos meses.

Kenny Axius: ... ¡¿Qué?!

La Exo volteó justo a tiempo para bloquear la estocada de la Espada de Energía de un Elite logrando romperle el brazo para luego matarlo. El niño dispararía contra los demás blancos fallando todo el cargador dejando que Rei se encargara de ellos.

Ella tomaría una Pistola de Plasma para revisar su batería para luego dársela al niño.

Rei-3: Cuidado. Se puede calentar mucho.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Nos atacan! ¡Prepárense para el impacto!

Los temblores provocados por las explosiones sacudieron la estructura donde se encontraban así que avanzaron hasta salir a la siguiente zona.


Mirador, Distrito 34

Una vez fuera vieron como dos grandes naves de Urorobos estaban atacándose.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Ahora es nuestro turno! ¡Fuego!

La nave menor, que era identificada como Cremetis Navis Celestes, disparó varios misiles que se desintegraron al hacer contacto con el escudo de energía de la nave mayor.

Kyle Lockhart (Radio): ¡¿Un escudo de energía?!

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Argento! ¡¿Ya has podido hacer que Hiperión reaccione?!

Kai Argento (Radio): ¡No podemos retirar la lanza! ¡Tenemos que pasar al plan B!

Keith Ackerman (Radio): Los Elites de Uroboros no nos dejan movernos libremente por aire y los Demonios nos complican las cosas ahí abajo.

Serafall Sitri (Radio): ¡Todas las unidades en tierra! ¡Una vez que finalicen la evacuación reagrúpense hacia la localización del Impulsor de Masa!

A la izquierda se encontraba un grupo de civiles y, frente a ellos, un equipo de Titanes luchando contra Demonios que serían asesinados por unas Cosechadoras que dejarían soldados Lekgolo.

Dimitriv Romanoff (Radio): ¡Legionarios! ¡Usen la munición pesada!

Antes de preparar los Lanzacohetes, Rei ya se había encargado de los enemigos con sus misiles para luego caer sobre una Cosechadora para destruir las demás naves enemigas con súper misiles permitiendo que todos pudieran avanzar.

Nicolás Mason (Radio): ¡¿Ese es el Cazarrecompensas?!

Dimitriv Romanoff (Radio): ¡No lo sé pero no agradeceré su ayuda hasta que nos ayude a evacuar a los civiles! Equipo Uprising a Equipo Night Raid, nos acercamos a la Torre Sur.

Kyle Lockhart (Radio): Recibido. Avancen rápido pero con cuidado.


Planta baja, Torre Sur, Distrito 34

Dentro de ese lugar se libraba un combate entre Elites de ambas facciones siendo los Demonios que rompían la estrategia militar de los de Uroboros al atacar con violencia.

Los Titanes y Rei entraron para terminar con el caos aunque eso no impidió que perdieran a varios de sus soldados por balas pérdidas. Aunque finalmente pudieron despejar la zona a tiempo para esperar el elevador y tratar las quemaduras por plasma de los heridos.

La Exo se reuniría con el niño.

Rei-3: ... ¿Estás bien?

Kenny Axius: ... Eso... Creo...

Se encontraba tembloroso con su arma apuntando a lo que sea que se le acercara demasiado. Rei decidió quitarle el arma antes de que provocara un accidente.

Rei-3: Aun no estás listo.

El elevador llegó para llevarlos hasta las naves de evacuación hasta el último piso de la Torre Sur

Keith Ackerman (Radio): Comandante, el enemigo va a abrir fuego.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Preparen los escudos! ¡Argento! ¡Necesito ese impulsor de masa ya!

Kai Argento (Radio): ¡Los Demonios no dejan de enviar Phantoms! ¡Ese maldito Sork!

La nave de Xyl abrió fuego contra la Cremetis dañando sus propulsores perdiendo mucha altura.


Plaza Central, Torre Sur, Distrito 34

Las naves de evacuación se encontraban esperándolos y los civiles no tardaron en llenarlas. Kenny estaba a punto de subirse cuando volteó a ver a Rei que se había quitado el casco para despedirse.

Rei-3: Supongo que este es el adiós.

Kenny Axius: ¿Nos volveremos a ver?

Rei-3: Probablemente.

Kenny Axius: ... Sabes a que me refiero...

Rei-3: ... No voy a morir. Y si lo hago entonces sabrás que lo hice luchando...

La nave se alejó para desaparecer en el horizonte.

Nicolás Mason: Mierda. Los Demonios tienen acorralados a Argento y a Evans ¿Y los refuerzos?

Dimitriv Romanoff: Apoyando la Cremetis. Tenemos que esperar a que una nave venga por nosotros para ayudarlos.

Rei corrió para aventarse de la Torre y aterrizar sobre un Phantom para utilizarla como amortiguador a su caída encontrándose cerca del Impulsor de Masa.

Las naves de evacuación se encontraban esperándolos. Rei observó la situación y sin pensarlo se arrojó para después usar la Aceleración junto con su Control Gravitatorio para llegar hasta el Impulsor de Masa atravesando un Phantom en el proceso.


Puesto de Observación, Distrito 34

Los Demonios intentaron contenerla siendo en vano. Rei corrió lo más rápido que pudo usando su Aceleración para después llegar hasta la plataforma de la máquina encontrando al IVANOFF haciendo frente a otros Exoesqueletos controlados por Lekgolos.

La Exo destruiría a uno de ellos para luego treparse en el Impulsor.

Kai Argento (Radio): ¿Esa es...?

Sasha Evans (Radio): ¡Es Rei!

Usando su armadura logró conectarse al arma activándolo para sobrecargar un disparo con el que atravesaría la nave de Uroboros destruyendo igualmente su escudo.

Sasha Evans (Radio): ¿Cómo…?

Kai Argento (Radio): ¡Comandante, ahora!

La Cremetis quemó sus propulsores con el fin de recuperar altura y chocar con la otra nave a toda velocidad haciendo que cayera a tierra y fuera del muro del distrito. En eso, las Phantom de los Demonios se retiraron para ir a la posición de la nave derribada.

Keith Ackerman (Radio): A todos les gusta un plan cuando sale bien. Enviaré un transporte por ustedes. Nos reuniremos en la Torre Este.


Zona de Colisión, Afueras del Distrito 34

La batalla contra los Titanes había terminado pero la lucha contra los Demonios no. Ellos comenzaron a saquear la tecnología de Uroboros para luego matar a los heridos.

Los soldados del Covenant Caído se llevaban el premio gordo o eso fue lo último que pensaron cuando una Espada de Energía los atravesó. Xyl no había sido derrotado y estaba dispuesto a luchar por lo último que le quedaba.

Al asesinar a gran parte de sus hermanos, notó como de la nube de polvo aparecía un Elite de armadura azul que activó igualmente una Espada Tijera. Al acercarse, el rastro de sus pisadas dejaba la sangre de la sección Sangheili de Uroboros.

Ambos líderes se vieron frente a frente para luego dejar que sus Espadas hablaran por ellos. Chispas de plasma saltaron cuando chocaron sus armas para luego caminar en círculo sin perderse de vista. Fue allí cuando Xyl vio las motivaciones de Sork y supo que su adversario ya estaba muerto.

Cruzaron sus Espadas una vez más para quedarse quietos por un momento. Sork escupió sangre para luego ser rasgado por la hoja de Xyl haciendo que fuera derribado.

Xyl 'Vanom, Espada de Ophidio: Veo que eres el mejor de los ejemplos de un Sangheili que lucha con honor. Pero mis motivaciones son más fuertes...

Un grupo de Cosechadoras llegó para recoger a los supervivientes. Xyl tomó a su rival para llevarlo hasta una de las naves la cual se dirigía hacia el Distrito 7.


2 Horas después…

Plaza Central, Torre Este, Distrito 34

Nuevamente viendo el atardecer. No fue hasta unos minutos que se dio cuenta de que Kai y Sasha se estaban acercando.

Kai Argento: ... Hola, Rei...

Rei-3: ...

Kai Argento: ¿Estás bien?... Tu cara se ve más seria de lo que ya era.

Rei-3: Tú... ¿Tú conocías al Teniente Wen?

Kai Argento: ... Sí.

Rei-3: ...

Ella no lo quiso mirar a los ojos, de por sí ya sentía culpa de las heridas que tenía desde hace tiempo. Él apoyó sus puños contra el barandal.

Sasha Evans: ¿Por qué?... ¿Por qué ahora que la situación parecía estar mejorando ahora nos encontramos con esto?... Extraño a Anton...

Rei reaccionó a ese nombre, pero por cómo lo decía Sasha se imaginó lo peor. Sin embargo, nunca había sentido algo más doloroso como la muerte de Rebecca quién tenía el mismo deseo y derecho de vivir. Había jurado que los protegería a todos pero al final salvó a aquel niño.

Al mirar el cielo fue cuando reflexionó sobre todo lo que había sucedido. Era tal y cómo había dicho el Teniente, ella podía irse y escapar pero decidió quedarse al igual que lo hicieron los demás Titanes. Al igual que Kai y Sasha estaban allí. Al igual que ella había hecho y al igual que seguramente ella sabía que habría hecho Anton.

Rei-3: Tenemos que seguir adelante. Por ellos. Eso es lo que habría hecho Wolf.

Kai Argento: … Es cierto… (Risa) Bonita fecha que escogió para irse.

Sasha Evans: Espero que este bien.

Kai Argento: Se fue con Ryuko, ¿tú que crees?

Rei volvió a ver el atardecer. Desconocía porque había dicho eso ya que no recordaba casi nada de Wolf pero era como si lo conociera de toda la vida. Una persona que le hacía levantar su moral. Sí, aquel Cazarrecompensas era su luz es la oscuridad.

Sasha Evans: Rei…

Rei-3: ¿Hmm?

Sasha Evans: ¿Estás sonriendo?


3 Horas después...

Trono del Emperador, Electi, Distrito 7

Sork se encontraba de rodillas frente a la enorme máquina que representaba al Emperador.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: Entonces, este Sangheili fue el que evitó que pudiéramos atacar a los Titanes.

Xyl 'Vanom, Espada de Ophidio: Sí. Pero lo hacía en beneficio a su facción y no por apoyo a la humanidad.

Hakaro, Voluntad de Ophidio: Robar la tecnología a tus superiores no es honorable, es estúpido.

Ophidio, la Legión: ...

Xyl 'Vanom, Espada de Ophidio: Puedo darle una muerte honorable. Después de todo es un hermano.

Sork 'Lekumee: Antes que nada, hay algo que me gustaría saber.

Los Generales se molestaron pero el Emperador alzó una de sus manos para calmarlos.

Ophidio, la Legión: … Te escucho.

Sork 'Lekumee: ¿Por qué no acabas directamente con los seres humanos? ¡Tú, que tienes el poder de destruir estrellas, ahora te dejas derrotar por ellos! ¡Ahora que el Demonio no está aquí está es la mejor oportunidad! ¡¿Por qué?!

Ophidio, la Legión: Déjennos a solas. Yo me haré cargo de él.

Los Generales desaparecieron con la red de teletransportación. Los gusanos que se encontraban alrededor de la máquina hicieron que se levantara para acercarse hasta el antiguo Kaidon de Cazadores.

Ophidio, la Legión: ¿De verdad quieres saber la verdad, Sangheili?

Sork 'Lekumee:

La forma en que lo dijo el Emperador hizo que Sork se planteara muchas dudas. No sabía si realmente su respuesta iba a ser contestada pero comenzó a sospechar que algo más estaba sucediendo. Algo más que una simple guerra y que era algo que estaba planeado desde hace mucho tiempo. Fuera lo que fuera, Sork finalmente iba a descubrirlo.

Titanes de Ceres

7 de Julio del 2582

Alrededores del Distrito 7, Ceres

Por el horizonte se podía ver la flota de los Titanes preparada para la batalla mientras eran cobijados por la luz del amanecer.

Comandante Erwin Tannin (Radio): Titanes, ha llegado el momento de recuperar lo que nos pertenece.

De la Cremetis salieron varias naves que iniciarían un bombardeo contra la fortaleza de Uroboros.

Serafall Sitri (Radio): Comandante, no hay rastros de daño visibles.

Comandante Erwin Tannin (Radio): … ¡Sigan atacando!

Mientras el espacio aéreo del Distrito 7 se llenaba de explosiones, cientos de vehículos terrestres rodearon las entradas para luego forzar su entrada solo para terminar siendo expulsados por la nave nodriza de la sección Kig-Yar que se había materializado frente a la Cremetis.

Thox Ziq, Garra de Ophidio (Altavoz): ¡No tienen escape, escoria humana! ¡Esta nave estuvo bajo el mando de Cekrakus! ¡Ustedes lo han profanado con sus sucias pisadas!

La Skirmisher ordenó atacar con torpedos de plasma obligando a los Titanes a tomar acciones evasivas aunque fracasaron y recibieron varios de los impactos.

Thox Ziq, Garra de Ophidio (Altavoz): ¡Todos ustedes van a morir!

Sobre ellos apareció una segunda nave perteneciente a la sección Sangheili.

Xyl 'Vanom (Altavoz): Espera un momento, Thox. No he olvidado como destruyeron mi antigua nave, humanos.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡¿Qué?!

Serafall Sitri (Radio): ¡Hay un objeto volador inmenso encima de la Cremetis! ¡Innumerables Phantom la acompañan!... Hay no… Una Excavador está saliendo debajo de nosotros.

Un Harvester modificado para el combate surgió a la superficie.

Comandante Erwin Tannin (Radio): Es una batalla directa. Nos atraparon.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio (Altavox): ¡Aquellos que desafíen al Emperador se enfrentaran a su furia!

En la proa de la Cremetis, varios soldados salieron para reparar rápidamente los daños al igual que Kai y Sasha.

Sasha Evans: ¿Qué van a hacer?

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Altavoz): Ejecutarlos a todos ¿Creen que porque se han apoderado de un poco de nuestro armamento van a poder derrotar al Emperador? Aun así acepto su desafío, humanos ¡Veremos quien merece el poder del Elegido!

La flota de Titanes se encontraba rodeada y era cuestión de tiempo para que fueran eliminados.

Akeno Taneda (Radio): Niveles de energía en estado crítico. Cuando estén listos.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Disparen!

Misiles volvieron a inundar el cielo para caer sobre el enemigo que no pudo hacer nada ante su poderoso blindaje.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio (Altavoz): (Risa) ¡Eso no le hará nada a mi nave! ¡Ahora es mi turno!

La exótica nave de la sección Kig-Yar disparó un pulso de energía para empujar a la flota de la Cremetis para luego posicionarla entre los demás generales que abrieron fuego inmediatamente haciendo que cayera bruscamente a tierra.

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Altavoz): ¡Este páramo será su tumba!

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Tienen que proteger la nave!

Yoko Yagami (Radio): ¡¿Protegerlo?!

Naoko Yagami (Radio): ¿Cómo quiere que lo protejamos?

Serafall Sitri (Radio): ¡Háganlo y ya! ¡Usen los Mantis y los Reavers!


Proa, Cremetis Navis Celestes

De la derribada nave salieron cientos de máquinas que seguían luchando contra cielo y tierra permitiendo que sus compañeros pudieran arreglar los motores y los sistemas defensivos primarios.

Sin embargo, fueron bombardeados por Cosechadoras salvándose únicamente por usar el escudo de energía obtenido de la primera nave de Xyl. Pero aun así solo era cuestión de tiempo para que pudieran romperlo.

Sasha Evans: ¡Hay demasiados! ¡¿Dónde está Rei?!

Kai Argento: ¡Sigue en el Distrito 34! ¡Ella es la única que debe poder sacar la lanza!

La nave Kig-Yar disparó un pulso electromagnético que desbarató el escudo de la Cremetis para luego enviar a sus soldados para que la abordaran con su General al frente.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: ¡Saquen la basura!

Sasha quiso aprovechar la oportunidad para acabar con la General pero desperdició un cargador entero contra su escudo de energía. Esto hizo que se enfadara para luego luchar al frente y apoyar a sus compañeros para luego ser herida por una de las dagas de energía de Thox.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: ¡Son demasiado primitivos como para tener sus propias naves! ¡Humana, siéntete honrada de luchar personalmente contra mí!


Puente, Judgment of the Fallen, Órbita de Ceres

La flota de la Facción del Juicio y el ejército de Luminalia finalmente habían llegado y estaban preparados para soltar cargas explosivas contra Uroboros de no ser porque al momento de ponerse en posición, una nave del Covenan Caído se cruzó en su camino.

Kslo 'Ehtar: ¿Son los Demonios?

Cazo 'Sradam: Negativo. La nave pertenece a Uroboros.

Kslo 'Ehtar: Creí que el plan era forzar a salir a todos los Generales para atacarlos juntos.

La nave fue sacudida por el impacto de cazas pertenecientes a aquella nave enemiga.

Kslo 'Ehtar: ¡¿Quién no está atacando?!

Sork 'Lekumee (Radio): Kslo 'Ehtar. He escuchado que ahora te llaman el Capitán Leal (Risa) Tú, y tus amigos azules, tenemos un asunto sin resolver.


Puente, Ophidio´s Sword, Espacio aéreo del Distrito 7, Ceres

Para Xyl, ver a la humanidad de esa manera le recordó la Guerra Humano-Covenant, recordó como los clanes se fragmentaron formando facciones y cómo a los que había seguido fueron exterminados por el Cazarrecompensas.

Esta era una nueva oportunidad de acabar con la humanidad, algo que había olvidado al proteger mundos de la plaga del Enjambre, sin embargo, ahora no estaba satisfecho.

Xyl 'Vanom: Es desagradable. No puedo creer lo desagradable que resulta esto. Igual que en Reach, sólo un milagro podrá salvarlos.

El vitrificador de su nave se estaba cargando pero su luz fue apagada por un destello azul que brillaba a lo lejos la cual comenzaba a tomar una forma humanoide que se acercaba a toda velocidad.

Xyl 'Vanom: ¿Qué? ¡No me digas que…!

Hiperión había sido reactivado y ahora se había convertido en otro milagro. Un rayo de esperanza para la humanidad. Su luz en la oscuridad.

Unidad Hyperion

Hace 30 Minutos…

El Muro, Distrito 34

Rei no tuvo ningún problema al controlar al IVANOFF y pudo hacerlo sin necesidad de tener un copiloto. Se acercó a los restos del Hiperión con el fin de poder retirar la lanza que bloqueaba al gigante de 70 metros. A lo lejos estaba Keith observando y una Exo se reunió con él.

Karla-2: Capitán Ackerman.

Keith Ackerman: … Sí.

Karla-2: Las reparaciones de su nave han terminado pero, siguiendo sus especificaciones, no podrá ir al espacio.

Keith Ackerman: Es todo lo que necesito ¿Cuál es la situación haya?

Karla-2: … Los últimos generales de Ophidio han acorralado la Cremetis como estuvo planeado. Aunque el Juicio y los Iluminados han sido detenidos por una pequeña flota liderada por Sork.

Keith Ackerman: Bien, el momento ha llegado. Diles a todos que aborden la nave.

Karla-2: Entendido, capitán.

Rei tomó la lanza con el IVANOFF haciendo que brillara con una luz azul que inundó su cabina para luego encontrarse en un sitio desconocido, similar al limbo donde estaban sus personalidades, pero ahora un ser que no era humano se encontraba frente a ella.

Rei-3: ¿Quién eres?

Beyond the Infinite Darkness: ¿Yo?... Yo fui un amigo hace tiempo.

Rei-3: No comprendo.

Beyond the Infinite Darkness: No hace falta que lo hagas. Pues ahora es su turno.

Rei-3: ¿De qué hablas?

Beyond the Infinite Darkness: Tú y yo somos iguales.

Rei-3: ¿Iguales?

Beyond the Infinite Darkness: Así es. Ambos nacimos para pelear batallas en las que nunca quisimos participar pero no tuvimos más opción. Dimos la vida por los seres que queremos por darle un futuro.

La Exo comenzó a recordar varios fragmentos de sus vidas pasadas. No lo pudo comprender pero sabía que todo lo que se había estado cuestionando, el por que había nacido y por qué había sobrevivido no debían importarle sino que debía concentrarse en lo que quiere hacer. Ella quería luchar y vivir para seguir viendo los paisajes, quería estar con sus amigos y quería ver una vez más al Cazarrecompensas.

Rei-3: … Estoy lista.

El Exoesqueleto sacó la lanza que se desharía para mezclarse con los restos de Hiperión que regeneraron sus extremidades y abrió un hueco en su pecho donde se encontraba el Compositor.

Keith Ackerman: Lo hizo… Rei, ahora entra en su corazón e intenta conectar con él.

Rei hizo que IVANOFF se metiera en lo que parecía ser una cabina gigantesca que se cerraría para luego conectarse con sus circuitos mientras que Hiperión comenzaba a levantarse lentamente hasta estar completamente de pie.

Keith Ackerman: Bien. A todas las unidades. Vamos a apoyar al Comandante. Dijo que me despediría si volvía a llegar tarde… ¿Rei?

Hiperión seguía de pie, pero luego de liberar una energía azul, levantó su brazo para hacer un gesto e indicarle al capitán que todo estaba en orden.


30 Minutos después…

Alrededores del Distrito 7

Con el poder del IVANOFF, Rei hizo que Hiperión alcanzara un nivel superior al que había obtenido Gladio por lo que llegó justo a tiempo para proteger la Cremetis y a su tripulación utilizando un extraño escudo que materializó con su mano.

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Altavoz): ¡¿Qué?!

Rei-3 (Altavoz): ¡¡No es por venganza ni por furia!! ¡¡Todos mis aliados han caído!! Pero... ¡¡En mi corazón ellos siguen viviendo!! ¡¡Incluso si voy a morir, MORIRÉ LUCHANDO!! ¡¡YO SOY EL ESCUDO DE LA HUMANIDAD!!

La Ophidio´s Sword volvió a cargar su vitrificador.

Xyl 'Vanom (Altavoz): ¡¡AL FIN!! ¡¡UN DESAFIO!!

Una ráfaga de energía atravesó la nave de la sección Sangheili y terminó explotando en pedazos.


Puente, Ophidio´s Legacy, Órbita de Ceres

La flota asignada a Sork no era suficiente pero aun así lograba poner en problemas al Juicio y a los Iluminados lo suficiente como para que no interfirieran en la batalla del Distrito 7. Al mirar al planeta no pudo ignorar una explosión que él sabía que se trataba de una nave del Covenant siendo seguramente la de Xyl.

Sork 'Lekumee: Je. Una lástima, "hermano"... Creo que ya se retrasó.

Una explosión sacudió su nave.

Varo 'Talyam: ¡Algo nos ha impactado! ¡Explosiones por toda la nave!

La puerta del puente explotó mostrando una figura inconfundible para el antiguo Kaidon de Cazadores.

Sork 'Lekumee: Nosotros también un asunto sin resolver... Demonio.

Activó su Espada de Energía al mismo tiempo que el Cazarrecompensas activó su Aceleración envolviéndose en las explosiones.


Alrededores del Distrito 7, Ceres

Kai Argento (Radio): ¡No podemos dejar que Rei haga todo! ¡Demostremos lo que puede hacer la humanidad!

Mantis, Reavers, Pelican y cientos de vehículos pesados y mejorados salieron de la Cremetis para unirse a la batalla. Sumado a la inclusión de refuerzos Iluminados y Sangheilis, lograron desbaratar la formación de los Generales de Uroboros.

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Altavoz): ¡ES INÚTIL! ¡SOLO NOSOTROS MERECEMOS LA LUZ DEL ELEGIDO!

Un proyectil impactó contra el Harvester destruyendo sus escudos.

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Altavoz): ¡¿Qué demonios?!

Un Crucero Clase Stelwart proyectó una gigantesca sombra sobre su vehículo.

Keith Ackerman (Radio): Lamento el retraso, Comandante. No es como si no estuviera acostumbrado.


Proa, Cremetis Navis Celestes

Sasha y Thox libraban un combate cuerpo a cuerpo.

Thox Ziq, Ojo de Ophidio: ¡Se acabó!

La Skirmisher la sujetó con sus garras permitiéndole sin querer a su enemiga que la sujetara con las técnicas que Ryuko le había enseñado para luego destrozarle las garras con un cuchillo siguiendo las indicaciones que le había enseñado Wolf.

Sasha Evans: Lo siento, pero este sistema es nuestro hogar y está nave… ¡Es el sitio por el que él dio su vida! ¡No puedo dejar que se lo queden! ¡NO ME VOLVERAN A ARREBATAR A NADIE MÁS!

Tomó una Magnum para vaciar su cargador contra Thox que cortó su brazo para poder regresar hasta su nave. Sasha recargó el arma para luego asustarse por un Mantis que había caído junto a ella.

Kai Argento (Radio): ¡Sasha! ¡Este es tuyo!

Thox Ziq, Ojo de Ophidio (Altavoz): ¡¿Cómo nos han dado la vuelta?!... ¡Nos han atrapado!

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Radio): ¡Thox, vamos a acabar ya con ellos!

Las naves, al ser de una fuente similar a la Forerunner, se fragmentaron para luego combinarse para crear un gran acorazado flotante.

Hakaro y Thox (Radio): ¡¡MUERAN!!

El Lekgolo y la T'Vaoan dispararon una lluvia de proyectiles contra la flota humana generando una gran explosión visible desde la órbita.

Hakaro, Voluntad de Ophidio (Altavoz): (Risa) ¿Sorprendidos, escoria humana?

Thox Ziq, Ojo de Ophidio (Altavoz): Han provocado la Furia del Emperador.

El humo de las explosiones se disipó por el mismo escudo creado por el Hiperión.

Titanes de Ceres (Altavoz): ¡¿QUIÉN DEMONIOS CREEN QUE SOMOS?!

La Sword of Liberty disparó su Cañón MAC al máximo poder para destruir el escudo del acorazado permitiendo que el fuego de la Cremetis, y de todos los Titanes, la dañaran la suficiente como para exponer una especie de punto débil que sería destruido por Rei utilizando un Rayo de Energía disparado desde el brazo de Hiperión.


Puente, Ophidio´s Legacy, Órbita de Ceres

Cazarrecompensas y Sangheili se encontraban frente a frente siendo rodeados por fuego provocado por las explosiones de la ya derribada nave.

Sork 'Lekumee: Fue una buena pelea, Demonio. Pero parece que mi destino no es acabar con tu vida.

Wolf: ...

Sork 'Lekumee: Pero, eso no significa que te facilite las cosas.

El Elite se teletransportó para dejar que su nave explotara con Wolf dentro. Sork había llegado a una especie de cápsula especial en la que accionaría un portal desliespacial con la que escaparía finalmente del infierno que suponía Beyond.


Proa, Cremetis Navis Celestes, Alrededores del Distrito 7, Ceres

Serafall Sitri (Radio): Lo conseguimos.

Un temblor comenzó a sacudir los alrededores del Distrito 7.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡¿Qué está ocurriendo?!

Kai Argento: ¡Eso es…! ¡No puede ser!

El Cryptum de Tourian volvió a elevarse en el aire para combinarse con toda la fortaleza de Uroboros creando una colosal máquina que tomaría la forma de un Mgalekgolo que dispararía un pulso de energía que sacó volando a todos sus enemigos.

La Furia del Emperador

Alrededores del Distrito 7

Keith Ackerman (Radio): Esa cosa… Es enorme…

Serafall Sitri (Radio): Hay otra señal procedente de la fortaleza. Ese patrón es como… ¡No puede ser!

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡¿Qué pasa?!

Serafall Sitri (Radio): ¡Es el mismo patrón que despide la armadura del Cazarrecompensas! ¡La misma que despide la armadura de Rei!

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡¿Cómo?!

Serafall Sitri (Radio): Significa que Ophidio posee la capacidad de usar tecnología Forerunner y adaptarla en su armadura… Utilizando la Luz del interior del Cryptum ha podido crear este ser.

Hiperión pegó un brinco para elevarse a la altura de la cabeza de la fortaleza viendo al Emperador conectado a una infinidad de Lekgolos que eran distribuidos por todo la máquina.

Rei-3 (Radio): Ophidio…

Rei disparó un Rayo de Energía que sería bloqueado por uno de los brazos de la fortaleza.

Ophidio, la Legión (Altavoz): ¿Eso es todo?

El coloso disparó un pulso de energía con la que mandó a volar a Hiperión de vuelta a tierra.

Kai Argento (Radio): ¡Rei! ¡¿Estás bien?!

Rei-3: Más o menos. Pero… No pude hacerle ningún daño.

Kai Argento (Radio): ¡¿Y el resto de la caballería?!

Keith Ackerman (Radio): Los Elites deben estar cambiando el aceite a sus naves, ¿yo que sé?

Serafall Sitri (Radio): En ese caso no nos queda más opción que golpear hasta partirlo.

Comandante Erwin Tannin (Radio): Para nuestra desgracia, no creo que eso sea posible.

De la fortaleza salieron cientos de naves pilotadas por Lekgolos formando una nube alrededor de su Emperador.

Comandante Erwin Tannin (Radio): No parece que vaya a dejar que nos acerquemos tan fácilmente ¡A todas la unidades! ¡Abriremos un hueco para el Hiperión! ¡Rei, dale a ese saco de gusanos lo que se merece!

Rei-3 (Radio): Entendido.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡Cremetis Navis Celestes! ¡Despegue!

Akeno Taneda (Radio): ¡Despegue!

Los Exo habían logrado reparar los motores a tiempo para permitir que la nave pudiera elevarse a tiempo. En el aire, fueron cubiertos por el resto de la flota del Tratado para cubrirlo del fuego enemigo.

Serafall Sitri (Radio): ¡Una abertura a las dos!

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡La tomaremos!

Combinando nuevamente el cañón MAC, la potencia de fuego de la Cremetis y el poder de Hiperión.

Ophidio, la Legión (Altavoz): … El resultado será el mismo.

El Emperador movió su brazo para atrapar la nave.

Comandante Erwin Tannin (Radio): ¡FUEGO!

A costa de sus últimas reservas de munición, lograron reventar el colosal brazo para permitir al Hiperión entrar directamente a la cabeza del coloso.


Puente, Cremetis Navis Celestes

Serafall Sitri: ¡Explosiones en el cuarto de máquinas! ¡Hay fuego en las cubiertas principales!

Akeno Taneda (Radio): ¡Así es! ¡Esto ha dado todo de sí!

Comandante Erwin Tannin: Bien… Apaguemos esto.

Rei-3 (Radio): ¿Qué fue esa explosión?

Sasha Evans (Radio): No te preocupes, termina con esta guerra.

Rei-3 (Radio): Sasha…

Sasha Evans (Radio): Rei, hemos arriesgado nuestras vidas para llevarte hasta aquí.

Rei-3 (Radio): … Bien.

Comandante Erwin Tannin: ¿Todos ya están en las capsulas de emergencia?

Serafall Sitri: Sí, señor.

Comandante Erwin Tannin: Sácanos de aquí.

Las cápsulas abandonaron la nave al igual que el puente que salió expulsado dejando los restos para que explotaran enfrente del coloso.


Sala del Emperador, Electi Maximus

Ophidio, la Legión: Parece que te las has arreglado para llegar hasta aquí... Su prueba final ha empezado.

Rei-3: ¿Prueba?

Ophidio, la Legión: (Risa) Ustedes han dependido siempre de seres superiores. Súper soldados, parásitos devoradores de Luz y exterminadoras de especies, un Forerunner, un Guardián y ahora esto… Yo he luchado y he creado un ejército para probar mi poder ante el Elegido y ahora es cuando decidiremos quién de nosotros recibirá el poder de Tourian.

El cuerpo de Ophidio disparó un proyectil que fue bloqueado por un escudo creado por Hiperión.

Ophidio, la Legión: Voy a enseñarte el verdadero poder de la Luz.

Los gusanos que controlaban a toda la fortaleza se reunieron alrededor de un Exoesqueleto que comenzó a levantarse para estar a la misma altura que la de Hiperión.

Ophidio, la Legión: No son los únicos que han encontrado estas reliquias predecesoras al comienzo.

Rei-3: Eso es… Es del mismo tipo que el Hiperión. Por eso la señal era idéntica.

La máquina utilizada por Ophidio, Iapethus, se elevó en el aire para caer sobre Hiperión que consiguió esquivarlo para recibir una patada en su torso que lo impactó contra un muro. Cuando se levantó, Ophidio cargó contra Rei que apenas conseguía bloquear sus golpes.

Ophidio, la Legión: Imagino que el Cazarrecompensas lucharía igual que tú. Es una lástima que esté perdiendo el tiempo siguiendo pistas falsas…

Rei-3: ¿De qué hablas?

Ophidio, la Legión: No servirá de nada que te lo explique. Ya no tienen por qué luchar, vas a morir.

Ambos se dispararon rayos de energía pero Ophidio consiguió acercarse lo suficiente como para darle un puñetazo a la máquina de Rei elevándola por los aires para que cayera bruscamente contra el suelo. Hiperión, con mucho esfuerzo, logró levantarse nuevamente.

Ophidio, la Legión: ¿Aún tienes fuerzas para ponerte en pie? Niña… ¡Es inútil!

Rei-3: ¡Ya lo veremos!

Iapethus e Hiperión corrieron hacia ellos para golpear sus puños haciendo que se destruyeran. Rei sujetó a Iapethus pero Ophidio la sujetó igualmente.

Ophidio, la Legión: ¿Tratas de controlar mi máquina?

Ambos brazos se destruyeron y Ophidio pateó a Hiperión.

Ophidio, la Legión: Ya veo. No has venido hasta aquí sin un plan. Pero esto se acaba aquí. Ahora que perdiste el cuerpo principal, no tienes ninguna oportunidad de ganar.

Rei-3: ¡No voy a perder! ¡Todos creen en mí! ¡Sé que los caídos harían lo mismo! ¡Sé que él haría lo mismo! ¡Y yo creo en mí! ¡NO PIENSO PERDER!

El IVANOFF salió del interior del Hiperión para luego dejar salir a Rei sobrecargando su Cañón de Energía con el poder reunido de ambas máquinas.

Ophidio, la Legión: Interesante… Si eso es lo que quieres, ¡vas a arrepentirte de haber nacido!

Los gusanos tomaron la forma de uno de los brazos restantes de Iapethus para luego formar un arma similar al de la Exo para luego dispararse un Rayo de Luz desencadenando una explosión que destruiría la cabeza de la fortaleza.

Ophidio, la Legión: Vaya, ¡¿así que este será el resultado?!

Ambas máquinas se encontraban muy dañadas y los gusanos que conformaban a la Legión, Ophidio, se reunieron en un solo cuerpo similar al de un Mgalekgolo. Con rapidez, fue hasta donde se encontraba Rei para golpearla con brutalidad.

La Exo contraatacó teniendo una fuerza relativamente similar pero cada segundo que pasaba se volvía más torpe.

Ophidio, la Legión: ¿Qué ocurre? ¿Se te acabó la Luz?

El Mgalekgolo reventó los brazos de Rei dejándola fuera de combate.

Ophidio, la Legión: Han pasado años desde la última vez que luche. Pero ahora todo está decidido, la campeona de los Titanes ha sido vencida. No te preocupes, acabaré con la Oscuridad en tu lugar.

El Emperador tomó a Rei del cuello dándole la oportunidad para que ella regenerara su brazo para enterrarle la Espada de Luz.

Rei-3: Yo no soy la campeona de la Luz. Soy una Exo que lucha por el mañana. Y no importa quien ponga un obstáculo en medio de mi camino… Yo, los Titanes, ¡nos abriremos paso sea como sea!

La Espada hizo reacción con la armadura de Ophidio explotando junto con gran parte de sus gusanos quienes volvieron a reunirse al mismo tiempo que el Sol se estaba ocultando.

Ophidio, la Legión: Vaya… No puedo creer que su Luz sea superior al mío (Risa) Ya no hay marcha atrás.

Rei-3: ¿Ophidio?

Ophidio, la Legión: Han completado la última prueba. La prueba final de la humanidad. No recae en mí decirles la verdad, pero desde ahora les daré la advertencia. La Oscuridad está más cerca de lo que creen.

Rei-3: ¡¿Qué significa eso?!

Ophidio, la Legión: Se han ganado el poder del Elegido. Espero que así ya no dependan de un solo hombre.

Los gusanos finalmente dejaron de moverse al igual que la flota de naves de Uroboros que cayeron precipitadamente a los restos del Distrito 7. La fortaleza comenzó a temblar para dar paso al Cryptum de Tourian que finalmente se había liberado mientras que Hiperión cayó al fondo para tener nuevamente aquella lanza atravesando su pecho.

Secuelas

9 de Julio del 2582

Sala del Alto Mando, Restos de la Torre de los Titanes, Distrito 7

Keith sirvió un poco de una bebida alcohólica en dos vasos para luego sentarse.

Keith Ackerman: Bueno, pues estaba en una reunión aburridísima sobre cosas, no sé, no estaba poniendo atención. Y entonces ¡BUM! Estaba en un concurso de feos donde todos ganaban por default. Había un tipo en plan ¡Rawr! Y le disparo ¡Pew! Y luego este otro ¡Pew! Le disparé un par más solo para estar seguros ¡Pew! ¡Pew! ¡Pew! Sí, para ser honesto, les di su merecido. Luego ¡Piuuuuuuj! Destruyeron mi cafetería favorita… Pero en resumen, cuando estuve en plena acción me digo “Yo puedo con esto” ¿sabes? Cuando te sientes así y dices “yo puedo” pero la verdad es que… No podía hacerlo.

Karla-2:

Keith Ackerman: … Tendrías que vivirlo.

Uno de los muros colapsó.

Keith Ackerman: (Suspiro) Hace unos días destruimos un ejército completo y ahora tenemos que hacer limpieza. Ayúdame con esto.

La reconstrucción del Distrito 7 había iniciado días después de la derrota de la Legión de Ophidio aunque eso no significó el final de Uroboros. Los Kig-Yar y Jiralhanae habían llegado al Sistema Beyond así que prácticamente el Covenant había regresado a la vida de los Titanes. O al menos eso se creyó al principio. Las fuerzas del Tratado iniciarían una nueva cacería para encerrarlos en Nessus que resultó más eficiente que una nave abandonada por los Sangheilis.

Comandante Erwin Tannin (Radio): Keith...

Keith Ackerman: ¿Qué ocurre, Comandante?

Comandante Erwin Tannin (Radio): Serafall y yo hemos recuperado varias cosas del observatorio... Necesito que vengas. Ahora.

No era la primera vez que escuchaba al Comandante tan serio pero definitivamente había algo distinto. Así que se terminó la bebida de su vaso y salió la sala.

Keith Ackerman: ¿Es que nunca dejará de llover?


Tierra de los Héroes, Distrito 7

Anton Ivanoff. 4 de Diciembre del 2556-30 de Junio del 2582. Querido amigo. Headhunter. Esas eran las palabras que se habían tallado en la lápida del único Spartan de Segunda Generación y a su lado se encontraba una que tenía el nombre de Elizabeth Vélez

A pesar del clima desfavorable, toda una multitud de Titanes se había reunido para dejar que sus lágrimas se confundieran entre la lluvia.

Rei se encontraba frente a otro par de lápidas en las que dejaría flores para luego reunirse con Kai y Sasha. Antes de poder decir algo, volteó hacia atrás para ver a dos personas acercándose. Los ojos azules del Cazarrecompensas brillaban a través de la lluvia al igual que los de la Exo.

Al verlo de nuevo, ya no supo si sus lágrimas eran de angustia, tristeza, enfado o alegría; ya no le importaba. Fue corriendo a abrazar al Cazarrecompensas, sin importarle que Ryuko estuviera allí, para luego ver su cara y notar como a través de su fría mirada salían lágrimas.

Rei-3: Tardaste mucho tiempo, idiota.


Restos de la Sala del Emperador, Electi Maximus

Todavía se encontraban los restos de los Lekgolo de Ophidio en la misma posición. Frente a él, se encontraba Reinhardt observando el Cryptum que ahora era iluminado por luz azul.

Pudo escuchar varios pasos detrás de él que luego cambiaria al sonido de pesadas armas apuntándolo.

Comandante Erwin Tannin: No te muevas, Capitán.

Reinhardt Reiss: ... Pensé que nunca llegarías.


C O N T I N U A R Á