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Punta de Lanza

13 de Octubre del 2582

UNSC Wind and Fire, Órbita de Selene

Pasaron unas cuantas horas. Era apenas el inicio de otro largo día. Lyca, como era de esperarse, fue asignada con el Equipo Épsilon quienes estaban a la espera de los resultados de una asamblea. Lyca y Ben fueron al hangar donde se reunieron con el resto del equipo. Junto a ellas se encontraba el avatar holográfico de Cassandra dando indicaciones.

Ben Arlert: ¿Y bien?

Cassandra: La asamblea terminó. Los Nobles están en una crisis así que no es buena idea que una nave como esta aparezca de la nada en territorio real. Por otro lado, el Eco todavía no se ha estrellado y he averiguado la forma de poder "controlarlo".

Lyca: ¿De verdad?

Cassandra: Los Splicers utilizan códigos de mando. Patrones mentales pertenecientes a Hysteria. Si todos los Ecos son así entonces no debería ser difícil ir en reversa.

Natalia Kristeva: Pero eso implica llegar hasta el Eco.

Cassandra: Los Nobles podrían ayudarlos. De hecho ellos...

La conversación se detuvo cuando el Capitán Miles y una Sangheili Zealot aparecieron.

Zinnia 'Vadam: Las negociaciones se celebraron. Los escoltaremos hasta el Kaidon.

La Zealot regresó hacia su nave a lo que el Equipo Épsilon la siguió. El Capitán detuvo al equipo un momento.

Vector Miles: Cassandra les dará el código para controlar el Eco. En cuanto tomen su control iremos con ustedes... Sanghelios está en plena guerra. Convencer a los Nobles fue muy difícil si todo se desvía...

Ben Arlert: Lo entendemos, señor. Estará hecho antes del amanecer.

Vector Miles: Suerte, Spartan. Lyca.

Lyca asintió y siguió a los Spartan hasta el Lich y lo abordaron. El vehículo saltó al desliespacio atravesándolo a toda velocidad.


Afueras de Kam 'Loth, Territorio de Vadam, Sanghelios, Sistema Triestelar Urs

Sanghelios. El mundo natal de los Sangheili. Después de la Gran Guerra, la Familia de los Nobles acordó un tratado de paz con la humanidad. Algo que fue mal visto por el resto de familias reales. Todas las familias se enemistaron cayendo en la podredumbre y ahora los Splicers, con su poder acrecentado, decidieron dar la estocada final y plagar el planeta con Xytarita. Quedaba poco tiempo antes del juicio final.

El Lich salió del desliespacio y atravesó la atmósfera del planeta acercándose a gran velocidad a todo un reino donde un gran castillo se elevaba encima de una montaña. Zinnia fue informada rápidamente de un punto de descenso puesto que los Splicers habían instalado baterías antiaéreas. La Zealot ordenó a los pilotos acatar las indicaciones y desplegó al Equipo Épsilon en unas ruinas.

Zinnia 'Vadam (Radio): El Kaidon de los Nobles fue quien acabó con el imperio del Covenant desde su raíz. Descubrió las mentiras de los San 'Shyumm y cortó sus cabezas dándoles a ustedes la victoria decisiva. Tal acto nos volvió enemigos de nuestros hermanos y ahora la Tormenta quiere extinguirnos.

Sabrina Oxford: ¿La Tormenta?

Zinnia 'Vadam: La Familia Drasov ha lanzado múltiples ataques contra Vadam y ahora quieren su corona.

Ben Arlert: ¿Dónde se encuentra el Kaidon?

Zinnia 'Vadam: El Kaidon se encuentra en el Castillo de los Nobles. Avancen por las afueras. Luchen con honor.

Los Spartan y Lyca bajaron por un deslizadero que los llevó hasta una saliente donde se veía el dichoso castillo rodeado de varias naves.

Natalia Kristeva: ¿Así que la Tormenta vuelve a dar problemas?

Ben Arlert: Deben ser los últimos. No creo que hayan sido tan estúpidos como para perecer juntos en el anillo.

Lyca: Viendo lo que han hecho los Splicers no lo dudo.

Ben Arlert: Cassandra dijo que nos reuniéramos con el Kaidon. Que él conocía la forma de neutralizar cuerpos celestes. Así debemos poder llegar al Eco.

El equipo siguió adelante cruzando las ruinas y se encontraron con un campamento donde soldados del Covenant Tormenta se preparaban para formar parte del siguiente ataque. Los soldados tomaron posiciones y entonces acabaron con todos en el momento en que Ben atravesó la cabeza del líder con una bala de su Rifle de Precisión.

Natalia Kristeva: Viene un Spirit.

Lyca: (Suspiro) Todo un comité de bienvenida.

Ben Arlert: Destrócenlos.

Tan pronto descendieron los refuerzos enemigos, los miembros de Épsilon se encargaron individualmente de ellos. Los Sangheili se mostraron impresionados más que nada de la presencia de humanos en su tierra y no dejaron de insultar a la Familia Vadam acusándolos de herejes y traidores. Sus palabras fueron silenciadas.

Sabrina Oxford: Despejado.

El equipo avanzó por un sendero que antaño debía pertenecer a otra gran edificación. Este se abrió en un claro donde había cuerpos de Sangheili alrededor de un Phantom derribado. Todos tenían insignias doradas muy brillantes.

Natalia Kristeva: No murieron hace mucho. Parece que son de los Nobles.

Lyca: La caverna se abre aquí. Hay francotiradores en los riscos.

Ben se posicionó y abatió a los enemigos indicados. Más adelante cayeron cápsulas de descenso donde más Sangheili aparecieron para evitar que se reunieran con el Kaidon de los Nobles. Creían que habían sido llamados precisamente para eso pero incluso ellos parecían desconocer la situación respecto a los Splicers y los Ecos. Desafortunadamente no había tiempo para dar explicaciones y menos a la despreciable Tormenta.

El Equipo Épsilon pudo avanzar gracias a que Sabrina arrojó un par de Cohetes para despejar el camino. Juntos subieron por los riscos donde había más Sangheili custodiando la salida con ayuda de Unggoy esclavizados. Los peones fueron forzados por los Sangheili a activar maniobras suicidas a lo que Lyca resolvió con rapidez disparando unas cuantas ráfagas de su Transgresor para evitar que sus compañeros gastaran sus balas.

Cuando los Unggoy cayeron sin vida, las posteriores explosiones confundieron a los Sangheili y entonces Natalia se acercó a ellos impulsada con su Mochila Propulsora para taclearlos con fuerza. Ella misma gastó varias cargas de su Subfusil con los que perforó escudos, armadura y carne de sus enemigos hasta arrebatarles su último aliento.

En eso apareció un Phantom con más refuerzos enemigos que fue derribado frente a Épsilon cayendo encima de un bloqueo que les impedía el paso. Lyca y los Spartan treparon por los restos y encontraron la cima hasta una saliente donde se encontraba una plataforma flotante apenas de pie.

Ben Arlert: Veo una góndola.

Zinnia 'Vadam (Radio): Spartan, esa es la ruta que buscan. Los llevará a una encrucijada y de ahí llegarán al castillo.

Natalia salió al frente para descifrar el idioma Sangheili pero al tardarse demasiado tuvo que intervenir Lyca para ayudarle a traducir ese lenguaje. La góndola comenzó su avance que no tardó en ser visto por el Covenant Tormenta.

Banshees rodearon la góndola y rociaron cargas de combustible por la estructura gravitatoria. Eran demasiados y por cada uno que era destruido llegaban unos cuantos más a compensar su ausencia. Los Spartan buscaron cobertura en el interior de la góndola. Lyca se asomó sólo para regresar adentro en cuanto una carga de combustible le cayera justo en frente.

En eso aparecieron en los cielos refuerzos aliados que brindaron apoyo al Equipo Épsilon. Sin embargo, la góndola tenía sus momentos contados. Gracias a la coordinación entre Ben y Sabrina fue que distribuyeron de excelente forma el uso de los cohetes para repeler más enemigos.

Mientras tanto, no lejos de ahí, un Crucero desplegó un par de Scarab. Dichas unidades ultrapesadas arremetieron con su Rayo de Excavación a la vez que sus cañones antiaéreos ejercían el mismo papel que las baterías previamente destruidas.

Natalia Kristeva: Parecen convencidos de que pueden ganar esta guerra.

Lyca: Si asesinan al Kaidon lo lograrán.

La góndola llegó a la encrucijada donde Guardias de los Nobles se encontraban repeliendo a duras penas escaramuzas de la Tormenta. Los Spartan y Lyca regresaron el favor y prestaron ayuda a los Sangheili para luego proceder a la siguiente góndola.

Una explosión retumbó el conflicto. Una nube de humo brotó del castillo. De éste le siguió otro par de explosiones de la pareja de Scarab recién destruida por un escuadrón de pilotos de los Nobles.

Zinnia 'Vadam (Radio): Spartan, la Tormenta ha eliminado parte del muro perimetral y han comenzado a invadir la sección oeste del castillo. El tiempo se acaba.

Ben Arlert: ¡Vamos en camino!

Con las comunicaciones interceptadas, soldados de la Tormenta actuaron en su contra. Más grupos de cazas Banshee rodearon la góndola. Eran tantos que los proyectiles del Lanzacohetes de Sabrina no iba a ser suficiente. Entonces Lyca se puso al frente, tomó el Lanzacohetes y activó la Pila de Xytarita. Gracias a la energía del veneno, los cohetes que disparaba Lyca resultaron ser completamente devastadores ya que todos los Banshees presentes fueron alcanzados por las grandes explosiones.

Un Phantom pasó por encima de ellos para dejar varios Marcados. Los asesinos Sangheili encendieron sus Espadas de Energía con la intención de hacer valer su contrato. Natalia notó eso y la distorsión que provocaba el camuflaje activo de los Sangheili con lo que pudo enfrentarlos y eliminarlos con su Subfusil. Una vez que estos cayeron se encontraron frente a la entrada.

Varios Wraith se encontraban perforando otra de las paredes del castillo con el fuego de sus morteros. Antes de que el Equipo Épsilon pudiera hacer algo, la entrada finalmente colapsó.

Zinnia 'Vadam (Radio): Spartan, la Tormenta ha comenzado a infiltrarse en el castillo. Deprisa. Hemos perdido contacto con el Kaidon.

Ben Arlert: Recibido. Si uno de nosotros sale de ahí nos aseguraremos de que sea el Kaidon.

Natalia Kristeva: ¡Los Wraith regresan!

Los tanques enemigos se dieron la vuelta. Encargados para custodiar la invasión, no se percataron de que Lyca se había escabullido para sabotear uno de los Wraith. Lyca asesinó al piloto del Wraith que se encontraba hasta atrás por lo que cuando el resto de pilotos se enteraron de lo que pasó ya habían perecido.


Castillo de los Nobles, Territorio de Vadam, Sanghelios

Los Spartan llegaron a un claro amplio donde había Sangheili de los Nobles como de la Tormenta luchando. El Equipo Épsilon apoyó a la Familia Vadam al asesinar a los soldados enemigos cuando entonces una explosión sacudió el complejo.

Sabrina Oxford: El Kaidon. El Kaidon estaba ahí arriba.

Lyca: ¡Arriba en las escaleras!

Los Sangheili de los Nobles apuntaron a los Spartan con sus armas pero luego de recibir un rápido mensaje de Zinnia cambiaron su posición.

Hol 'Vadam: Spartan, el Mausoleo del Kaidon está arriba. La Tormenta ha conseguido llegar y apenas pudimos contenerlos aquí pero parece que un grupo de Marcados ha llegado hasta él. Abriremos la puerta.

Los Sangheili movieron unos cuantos mecanismos de una consola de control extraña y entonces la pared se abrió permitiendo a todos subir por unas escaleras repletas de cadáveres de asesinos. Otra explosión sacó un montón de rocas junto con otro par de Marcados muertos. Los choques de Espadas de Energía se escuchaban cerca. Tal vez no era demasiado tarde.

Edel 'Vadam: ¡Ven, guerrero despreciable, y observa como un Sangheili de verdad pelea!

Col 'Kuman: ¡Sería un honor!

Edel 'Vadam: Será tu honor morir.

Cuando el Equipo Épsilon y la Guardia del Kaidon llegaron vieron como el Kaidon era atacado simultáneamente por tres Marcados. Edel retrocedió para luego dar un pie el frente tomando impulso para apuñalar a uno de los Marcados con su Espada de Energía para arrojarlo lejos, mientras el otro cargaba lo cortó para luego finalizar con el último enterrando su arma en su pecho elevándolo en el aire para arrojarlo fuera de su castillo.

Hol 'Vadam: ¡Kaidon!

Edel 'Vadam: Hermano...

El Kaidon observó al Equipo Épsilon.

Edel 'Vadam: ¿Spartan? ¿Qué significa esto?

Ben Arlert: Spartan Ben Arlert. UNSC. El Capitán Vector Miles nos ha enviado. Agradece su cooperación.

Edel 'Vadam: ¿Cooperación? No entiendo...

Zinnia 'Vadam: Yo los llamé.

Edel 'Vadam: ¿Zinnia?

Zinnia 'Vadam: Las fuerzas de la Tormenta se retiran. Creo que debes agradecerle a estos humanos.

Edel 'Vadam: ¿La UNSC? Después de todo lo que ha sucedido, ¿cómo puedo confiar en ustedes ahora?

Lyca: Salvamos tu vida.

Edel 'Vadam: ¿Por cuánto tiempo? ¿Por qué razón?

Hol 'Vadam: Kaidon, el Puesto de Observación Ektar ha detectado una anomalía transdimensional.

Los cielos se tornaron de azul. Un desgarro abrió el camino a un Eco en ruta de colisión con el planeta.

Lyca: Por esa cosa. Si no hacemos algo se estrellará aquí y todo por lo que has luchado será en vano.

Ben Arlert: Zinnia nos dijo que tenías una manera de detenerlo pero necesitamos que lo debilites lo suficiente como para poder llegar a él.

Brechas desliespaciales se abrieron. Naves de los Splicers avanzaban hacia el castillo.

Edel 'Vadam: Hol. Zinnia. Reagrupen a los desperdigados y preparen a todos los grupos de combate. Esto no ha terminado. Humanos, no es la primera vez que confío en ustedes ni la segunda...

Ben Arlert: Ésta no será la última. Esto nos beneficia tanto como a ustedes.

Un Phantom aliado apareció para transportar al Kaidon y al Equipo Épsilon. Por su parte, Zinnia y Hol fueron en otros vehículos para hacer valer las palabras de su Kaidon. Al contemplar el castillo, Lyca vio que las nubes los rodeaban y luego fueron hasta la cima del complejo.


Sephirot Graal, Territorio de Vadam, Sanghelios

Hol 'Vadam (Radio): Kaidon, un grupo de Splicers ha aterrizado en el Sephirot Graal. Lo están plagando de una toxina.

Edel 'Vadam: Entonces ya lo saben... Aterrizaremos aquí.

El Phantom se desvió al esquivar un grupo de cápsulas de descenso enemigas. Tanto el Equipo Épsilon como el Kaidon y varios soldados de la Familia de los Nobles se encontraban ahora en una sección de la montaña. Su objetivo, según Edel, era llegar hasta la zona superior donde se asomaba la torre más alta.

Edel 'Vadam: ¡Los Splicers no deben adueñarse de esta nave bajo ninguna circunstancia!

Sabrina Oxford: ¡¿Nave?!

Sabrina volteó a ver a sus compañeros quienes respondieron encogiéndose en sus hombros. Lyca observó la torre al avanzar y se percató de que realmente no se trataba de una edificación ya que se encontraban encima de una nave que debió haber sido derribada hace milenios considerando su estado actual.

Natalia Kristeva: ¡Enemigos!

Varias cápsulas de descenso cayeron al frente de ellos. Soldados Splicers surgieron con la peor forma posible. Sus cuerpos ya habían sido trastornados completamente por la Xytarita y su única manera de mantener cierto nivel de conocimiento era a través de un traje especial.

Edel y sus guerreros lucharon frente a los científicos Sangheili mientras los Spartan les proporcionaban fuego de cobertura. Naves de descenso llegaron de los cielos y le correspondió a Épsilon liquidarlos para poder seguir avanzando. Al final se detuvieron en una torre donde el Kaidon les indicó entrar para estar en una plataforma en la que la guardia intentó hacer funcionar para que se desplazara hacia la torre mayor.

Lyca no soportó no echar un vistazo y se encontró ante tecnología que jamás había visto en su vida. Pensó que seguramente era tecnología Forerunner pero se veía incluso más antigua que la que ella había visto en Kerberos.

Lyca: No entiendo, ¿cómo saben los Splicers lo que vamos a hacer? ¿Qué clase de nave se supone que es esta?

La plataforma se sacudió y comenzó a desplazarse como si fuera una góndola.

Edel 'Vadam: Se dice que el Kaidon de todos los Kaidons controlaba esta nave. Era su tesoro. Una nave tan poderosa capaz de oscurecer los soles. Ahora reposa aquí. Ha estado a cargo de mi familia por generaciones y la hemos usado para evitar catástrofes que atentaron contra nuestra existencia.

Ben Arlert: Entonces, ¿durante la guerra...?

Edel 'Vadam: ...Yo mismo la usé para acabar con el imperio de los San 'Shyumm. Ustedes acabaron con la flota más poderosa del Covenant pero yo lo eliminé de raíz... ¿Quién iba a pensar que lo usaría contra nuestros hermanos?

Zinnia 'Vadam (Radio): Kaidon, ¡se acercan proyectiles desde el meteoro!

Todos observaron la posición del Eco y notaron como de éste salieron disparados proyectiles cargados de Xytarita en dirección a la torre mayor. Los residuos de los impactos chocaron con la góndola provocando que se detuviera y proliferara un horrible sonido.

Ben Arlert: ¡Salten!

Al caer y regresar a la montaña habían logrado sobrevivir al colapso de la plataforma que cayó hacia las profundidades. Luego de evitar más proyectiles y sobrevivir a una avalancha generada por los mismos impactos de Xytarita, el grupo llegó a las instalaciones de la milenaria nave.

Ya adentro había cristales de Xytarita que habían llegado gracias a los proyectiles del Eco. Los guardias de Edel buscaron los controles para sellar todos los accesos a fin de impedir que los Splicers consiguieran adentrarse. Los temblores de la batalla que se libraba en el exterior preocuparon al Kaidon y a sus guerreros pero si el plan de los humanos terminaba por beneficiarlos entonces no tenían otra opción.

Edel 'Vadam: El puente no se encuentra lejos.

Ben Arlert: Kaidon... ¿Cuál es el plan?

Edel 'Vadam: Esta nave tiene la energía suficiente como para destruir lunas. Usando la potencia correcta es posible dañar al Eco lo suficiente como para abrir un hueco. Ahí entrarán ustedes.

Sabrina Oxford: Suena... Muy arriesgado.

Natalia Kristeva: Pero es nuestra única manera ¿Quién sabe cuándo podremos predecir la llegada de otro Eco? Tal vez, cuando lo sepamos, sea tarde.

Avanzando hacia adelante, Lyca detuvo a los Spartan. Los Sangheili los imitaron y se detuvieron. Lyca se había percatado del agrietamiento de los cristales de Xytarita. Estos se rompieron y liberaron criaturas de cuerpo gelatinoso y alargado que chillaron al ver presas de las que podían alimentarse.

Ben Arlert: ¿Qué demonios?

Lyca: ¡Metroid!

Todos arremetieron contra las criaturas. Los Dusktroid, aunque vulnerables a cualquier otra cosa además del frío, eran terriblemente resistentes. Ni siquiera el plasma sobrecalentado de las Espadas de los Sangheili podía hacerles algo ya que los Dusktroid eran capaces de absorber esa energía.

Lyca volvió a abusar de la Pila de Xytarita para destruir a las criaturas. Para cuando cayó el último presente en la sala escucharon un rugido de mal augurio. Edel prosiguió alentando al resto a no perder más tiempo. Juntos subieron por escaleras y atravesaron pasillos en mal estado. Los guardias Sangheili debían reconectar las capsulas de energía para abrir las puertas importantes.

Más Dusktroid. Las criaturas aparecían en cada puerta que abrían y Lyca tenía que arriesgar su frágil salud para abrir una brecha. Cada vez que desactivaba la Pila de Xytarita sentía un mareo tremendo y como su cabeza era puesta en agua hirviendo. En cada ocasión escuchaba susurros pero no podía distinguir lo que decían.

Sabrina Oxford: ¡Cuidado!

La mujer empujó al Kaidon cuando una criatura surgió del vacío de las instalaciones. La bestia sujetó a Sabrina con sus látigos y comenzó a succionar su energía a una gran velocidad. De no haber sido por la intervención de Ben quizá no la habría contado. La criatura rugió y usó la energía para expulsar de su interior un grupo de Dusktroid de menor tamaño.

Lyca se puso al frente y se cargó con Xytarita para repeler a los Dusktroid. Eso llamó la atención de aquella bestia, una Matriz Metroid, por lo que usó sus tentáculos para aferrarse al cuerpo de Lyca quien se encontraba debilitada por el veneno. Ahora Edel intervino y con su Espada de Energía cortó los tentáculos de la Matriz Metroid dejando al resto pulverizar sus restos para que regresaran de vuelta la penumbra.

Un sistema de emergencia revitalizó a Lyca. Este hacía que su infusión con la Sivarita puesta previamente por los Scavengers disminuyera los síntomas. Tristemente, como sabía desde antes, esto sólo era un analgésico. La única forma de detener su corrupción supuestamente era eliminando la fuente de los Ecos.

La última puerta se abrió. Se encontraban en la torre más alta desde donde se podía ver como una de las naves capitales de los Splicers caía derrotada pero no era un motivo de festejo puesto que también dos naves de la Familia de los Nobles se encontraban derribadas.

Edel fue a los controles. La energía de la nave se reestableció. Una absurda cantidad de energía emanaba por todas partes. En la cima se encontraba el Eco en posición para impactar en cualquier momento. Más fragmentos salían disparados de este pero ahora no podían atravesar el escudo del Sephirot Graal.

Edel 'Vadam: Ya va siendo hora.

Natalia Kristeva: Pero, juzgando por cómo va llegando... Tenemos poco tiempo.

Edel 'Vadam: Entonces más les vale darse prisa. Zinnia, la Lanza se está preparando, ven y lleva a los Spartan al Eco cuando sea atravesado.

Lyca: Esperen... Algo ocurre.

Tentáculos gigantes abrazaron la torre. Dusktroid aparecieron y rodearon la edificación para proceder a enterrar sus colmillos para agrietar el escudo al absorberlo. La bestia resultó ser la misma Matriz Metroid que habían combatido antes.

Finalmente consiguieron romper el casco del puente. Los Dusktroid se infiltraron y se aferraron a todos los presentes. Lyca terminó siendo el objetivo primordial al tener la mayor cantidad de Xytarita presente en su cuerpo. Detrás de la Matriz Metroid apareció un Phantom y de este salió un Splicer Prime que blandió su Espada de Energía hacia el Kaidon.

Edel se encontraba ocupado exterminando a las crías Dusktroid y no evitó la estocada del Splicer Prime. Sin embargo, el Kaidon soportó el dolor y con su Espada de Energía rebanó el brazo del Splicer Prime quien retrocedió sólo para dejar que el veneno regenerara su extremidad.

Lyca era incapaz de hacer algo. Los Dukstroid absorbían su energía. Los miembros del Equipo Épsilon no estaban en las mejores condiciones. Estaban contra la pared pero entonces disparos de plasma erradicaron a la mayor parte de los Dusktroid que rodeaban la torre.

Las fuerzas la Familia de los Nobles atacaron al Splicer Prime y a los Dusktroid permitiendo a Lyca y los Spartan liberarse. La energía de la milenaria nave finalmente se disparó atravesando a la Matriz Metroid, romper los cielos y colisionar contra el Eco. Destellos de energía azulada y verde iluminaron el cielo. El Eco había sido perforado.

Edel 'Vadam: Spartans, ¡es ahora o nunca!

El Equipo Épsilon corrió hacia el Phantom aliado más cercano pero éste fue derribado. Una brecha desliespacial se abrió justo al lado de la torre. Una nave Splicer comenzó a atacar el complejo causando un caos. Todos cayeron hasta la parte inferior del puente. Fuerzas Splicers y Dusktroid invadieron el lugar y cargaron sus armas contra todos ellos.

Todo estaba pasando demasiado rápido. Los enemigos estaban por ejecutarlos. La flota de los Nobles derribada. El Eco, fragmentado pero aún firme en su objetivo ¿Hasta ahí iba a llegar? Mientras los Spartan pensaban en medidas desesperadas, Lyca solamente suspiró y se puso de pie. La energía de Xytarita comenzó a invadir su cuerpo. Soportó el dolor. El veneno transformó su interior pero se encargó de que este no corrompiera su mente puesto que era su fortaleza.

Cuando el dedo de uno de los Splicers rozó el gatillo, Lyca fue hacia él y con su fuerza enterró su puño en su corazón para extraérselo. Los demás enemigos vieron horrorizados el acto. Los Dusktroid sintieron hambre por la emanación de Xytarita así que se desplazaron hacia Lyca quien los sujetó de los tentáculos para partirlos ahí mismo sin esfuerzo. El puente fue testigo de una masacre total y ahora lo único que se interponía entre ella y el Eco era la flota de los Splicers.

Ben Arlert: Lyca, ¿qué piensas hacer?

Lyca: Terminar con esto de una maldita vez.

Ben Arlert: ¡Espera!

Lyca se arrojó al vacío. Entre la masiva destrucción que había en los cielos se aferró a un Banshee. Abrió la cabina y enterró su Cuchillo de Combate en la cabeza del enemigo. Luego de tener el control del vehículo, usó la Xytarita para potenciarlo completamente. Un acto que poco a poco comenzó a dañarla física como mentalmente. Su objetivo era llegar al Eco y nada iba a detenerla.

El veneno se hizo uno con ella. Lo dejó todo atrás y, sin embargo, sus memorias fueron todo lo que guardó. Sus amigos. Su familia. Ya no estaba luchando solo por ella misma. Iría al fin del mundo con tal de asegurarse de que todo saliera bien. En adelante y hacia el futuro puesto que esa siempre fue su causa.

Lyca atravesó los cielos y se halló en el vacío del espacio. Como temía, el Eco se estaba regenerando del impacto. Usando toda la potencia de la Pila de Xytarita avanzó a toda velocidad. A medida que se acercaba podía escuchar los susurros.


Cámara de Gazardiel, Interior del Eco de Oscuridad, Órbita de Sanghelios

¿Cuánto tiempo había pasado? Lyca se levantó tan pronto como recordó estar con vida puesto que ahora no se sentía como ella. Cada centímetro de su cuerpo se sentía diferente y lo único que quedaba eran sus memorias. Cada fragmento volvió a su mente y fue que con su Transgresor en mano avanzó a terminar con todo.

Las transmisiones del Equipo Épsilon intentaron en repetidas ocasiones contactar con ella pero la radiación del interior del Eco era tal que causaba una interferencia. Lyca sabía bien lo que tenía que hacer. Debía colocar el módulo de datos en la "consola de control".

Lyca caminaba con pie de plomo. No le hacía para nada feliz sentirse como en su casa en esa cosa ¿Acaso había perdido su humanidad? Tal vez lo había hecho desde ya hacía mucho tiempo y lo había olvidado. Había querido olvidarlo todo y comenzar de nuevo.

Una de las incontables puertas que había adentro se abrió. Dusktroid emergieron de unas incubadoras e intentaron aferrarse a Lyca para consumirla. Sin embargo, ella simplemente liberó ciertas descargas de energía con los que desintegró el cuerpo gelatinoso de las criaturas.

La senda prosiguió por un gran pasillo. Donde los Dusktroid surgían prematuros y hambrientos. Lyca con su simple presencia los evaporizaba. Ese poder que mencionaba Vorkis era ciertamente indescriptible pero a diferencia de él, su voluntad era más fuerte. A esas alturas, no estaba dispuesta a rendirse.

Al cruzar la puerta final se encontró en la cámara principal del Eco. En este se encontraba una Matriz Metroid conectada mediante sus tentáculos al Eco. La criatura se enteró de la presencia de Lyca pero no podía hacer nada más para defenderse que usar a su propia progenie como defensa.

Lyca, asombrada por el estado de la Matriz, olvidó su habilidad para contener a los Dusktroid por lo que fue sujetada fuertemente por éstos quienes además comenzaron a drenar su energía. Lyca les dio lo que ellos querían y liberó una gran cantidad de Xytarita para engordar a los Dukstroid de poder hasta reventarlos.

Una vez que se encontró libre, la mujer se desplazó velozmente hacia uno de los tentáculos de la Matriz Metroid y lo arrancó con sus manos. El dolor fue insoportable para la criatura que tenía que mantenerse en esa posición para mantener el Eco estable. Sin más opción recurrió a sus descendientes para frenar a Lyca pero ella se lo impidió.

En cada oportunidad que tenía, Lyca sujetaba los tentáculos de la criatura y los desconectaba del Eco. La Matriz Metroid rugía en cada iteración hasta que finalmente se soltó de la membrana principal poniendo en riesgo toda la misión.

El Eco había comenzado a colapsar sobre sí mismo. Desesperada, Lyca fue hacia la membrana y se aferró a él. De la piel interior del Eco brotaron látigos que la sujetaron con fuerza. Lyca activó la Pila de Xytarita proporcionando la fuente que necesitaba el Eco para mantenerse estable.

Susurros resonaron en su cabeza. Eran inentendibles pero más fuertes. Atacaban sus memorias que eran su última fortaleza. Lyca se levantó aún sujetada por los látigos y subió hasta la cima. Justo al final de otro pasillo se encontraba una consola hecha de materia orgánica. De alguna manera, quizás por su conexión con el Eco, pudo entender su funcionamiento.

Lyca colocó la matriz de datos en la masa de carne. Un calambre recorrió su columna vertebral. No, no era su cuerpo la que había tenido esa sensación. Ahora ella era el Eco y podía sentir lo que él sentía como si el mismo Eco igualmente fuera un ser vivo. Una entidad olvidada que lo había perdido todo se había sujetado a ella y era su único sustento. Pero ahora ya no había marcha atrás. Era el momento de la verdad.


Sephirot Graal, Territorio de Vadam, Sanghelios

Una brecha dimensional se abrió justo en el contorno del planeta. Un desgarro verdoso en el espacio. El Eco jamás llegó a colisionar con el planeta. A la vista de todos los habitantes, la ira de los Splicers, los suspiros de victoria de los Nobles y la tristeza del Equipo Épsilon; Lyca partió a un posible viaje sin retorno.

Edel atravesó al Splicer Prime con su Espada de Energía y lo arrojó al vacío. Los Splicers comenzaron a retirarse sólo para ser cazados por la venganza de los Nobles. Mientras tanto, los Spartan veían el desolado panorama.

Natalia Kristeva: La hemos perdido. No recibo nada de ella.

Sabrina Oxford: ¿Qué hacemos ahora?

Un proyectil de plasma sacudió el complejo. La Facción de la Tormenta había regresado una vez más. Ben tomó su Rifle de Precisión y lo preparó con un nuevo cargador.

Ben Arlert: Todavía tenemos cuentas pendientes con la Tormenta.

Sabrina Oxford: Pero, ¿qué hay de Lyca?

Ben Arlert: Confíen en ella como lo hacen conmigo y como yo confío en ustedes.

Natalia Kristeva: Ja. Ja. Ja ¿Qué dijiste?

Ben Arlert: No lo entenderían.

Sabrina Oxford: Oigan... Miren el cielo ¿Qué está pasando?

Una brecha desliespacial se abrió rompiendo los mismos cielos. La grieta más grande que jamás habían visto en sus vidas. Del vacío surgió un círculo completo. La forma del fin del mundo. Un Halo.