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Portada Legends 15-. La Espira Invertida


28 de Junio del 2582

Naxos, Simulador Inestable

Erwin Tannin (Radio): La Legión de Ophidio ha comprometido Naxos, un simulador de la Confluencia Temporal. Los Acechadores de Keith indican que hay múltiples movimientos sísmicos.

Helen Dawson: Según el parloteo por radio, parece que la Legión es la culpable.

Erika Byron: ¿Quizá están llevando a cabo algún tipo de investigación?

Cynthia Vokam: Ah, hasta sus científicos son matones.

Erika Byron: Bueno, Comandante, tu Escuadra favorita está preparada y lista ¿Cuál es la misión?

Erwin Tannin (Radio): Necesitamos saber qué es lo que planea el imperio. Buena suerte, Borealis.

La Escuadra avanzó hacia donde estaba una confluencia activa. Helen se acercó y sacó su Cronofusible para interrumpir en la red. Brechas temporales se abrieron y, con ello, la intervención de fuerzas de los Puños de Ophidio obligó a Erika y a Cynthia dar cobertura a su compañera.

Las Unidades Prometeas se mostraban enfocadas en erradicar a los Lekgolo y Jiralhanae lo que permitió a Borealis poder atacar a ambas facciones por igual sin contratiempos. Las exóticas armas que portaban podían hacer frente sin problemas a los escudos de energía de los Centuriones y Minotauros causando un choque energético que salpicaba y dañaba al resto.

Los Prometeos invocaron una Hydra a la vez que Uroboros desplegó a un Coloso. Fue en eso que Helen logró configurar la confluencia. Una serie de plataformas rocosas se materializaron para dar forma a un camino que terminaba en un ascensor gravitatorio. El trío de mujeres saltó entre las rocas y dejaron que el impulso las arrojara lejos cruzando por encima de un mar blanquecino.

Cynthia Vokam: Ugh ¿Qué es esa cosa?

Helen Dawson: Es Radiolaria. Según los Aedos es fluido mental de los Prometeos.

Erika Byron: Eso implica que los Prometeos no son cien por ciento máquina... O están dejando de serlo.

Helen Dawson: Tiene sentido. Sin el Compositor, los Prometeos debieron estar buscando alguna otra manera de seguir produciendo más unidades. Aunque es interesante que escogieran un estado líquido.

Una plataforma apareció justo al frente de las mujeres para frenar su caída. Ahora se encontraban en el interior de unos pilares donde el sonido de las postas disparadas hacía eco. Las tres avanzaron a los disparos girando varias curvas hasta encontrarse con el dichoso enfrentamiento. Cynthia fue la primera en salir y despachar a los Kig-Yar Velite.

Erika Byron: Hay una barrera de energía adelante. Intentan detener el avance de la Legión de Ophidio.

Helen Dawson: Me parece que los Prometeos presentes son los que la mantienen.

Cynthia Vokam: O podrían...

Erika Byron: Disparar también funciona.

Bajo órdenes de Erika, Cynthia se puso al frente para combatir a los Centuriones mientras Helen se quedó arriba para cubrirlas con su Rifle de Precisión. Erika rodeó por las estructuras laterales y tomó por sorpresa a los Prometeos al fulminar a un Minotauro con su ametralladora para después destruir los núcleos mentales de los Soldiers con su Cañón de Mano.

Una vez que la cripta se encontró limpia de enemigos, el equipo se reagrupó frente a la barrera recién desactivada y avanzaron por un camino estrecho hasta encontrar la salida. El verdeazulado cielo de la Simulación Inestable se encontraba ennegrecida ante la presencia de múltiples naves de Uroboros. Pero lo que llamaba la atención eran los pilares de acero enterrados en el panorama.

Cynthia Vokam: Ja. Ni los Prometeos pueden detener una invasión de Uroboros.

Erika Byron: Comandante, la Legión de Ophidio ha traído excavadoras.

Erwin Tannin (Radio): ¿Excavadoras? Primero el Acorazado, Ceres y Luminalia... Ahora Naxos ¿Qué pueden estar buscando?

Helen Dawson: Según sus comunicaciones, ellos quieren construir más armas.

Cynthia Vokam: Ah, ¿quién lo hubiera imaginado?

Erika Byron: El Comandante tiene razón... Hay un patrón extraño aquí. Fueron por el Teka-her para atacar la Academia del Oeste... Sin duda para sacrificar la nave y evaluar la resistencia del Ejército de Luminalia... Consiguieron la Caja de Pandora y ahora están en Naxos... ¿Algo que agregar?

Helen Dawson: Lo único que relaciona a los Iluminados con los Prometeos y la Caja de Pandora son los NOVA pero hace varios años que no se sabe nada de ellos.

Erika Byron: ¿Y los NOVA se fueron así como así?

Helen Dawson: Se dice que una Mente de la Confluencia Temporal apareció en medio del Undécimo Choque y luego "pum".

Cynthia Vokam: ¿Pum?

Helen Dawson: No más NOVA.

Cynthia Vokam: Ajá.

Erika Byron: Bueno, de cualquier modo, no estamos aquí para averiguar eso.

Las mujeres salieron de los cúmulos de rocas bajando por otras de arquitectura Forerunner y cayeron frente a una barricada de Uroboros. Kig-Yar y Jiralhanae se levantaron de su descanso sólo para ser incinerados, electrocutados y obliterados por las exóticas armas de Borealis. La Escuadra aprovechó los vehículos que se encontraban ahí y aceleraron hacia la excavadora más cercana donde al poco tiempo fueron recibidas por más disparos.

Cynthia Vokam: Y, por supuesto, las excavadoras tienen soldados armados.

Helen Dawson: Es un batallón entero.

Erwin Tannin (Radio): ¿Un batallón entero? No es nada que mi Escuadra favorita no pueda resolver.

Erika Byron: Serán 100 Créditos por cabeza, Comandante.

Erwin Tannin (Radio): (Suspiro).

Como las tres iban en Ghost se separaron. Frente a ellas se encontraba la excavadora pero para alcanzarla debían hacer funcionar unos impulsores gravitatorios los cuales sólo funcionaban con los códigos que tenían un par de Centuriones que se encontraban combatiendo la resistencia de la Confluencia Temporal.

Un Cosechador entró en escena para desplegar una última oleada defensiva encabezada por un Coloso y un par de Mgalekgolo. Las formaciones de Lekgolos hicieron retroceder a las máquinas que se vieron forzadas a invocar a un Minotauro para lo mismo. Gracias a que ambas facciones enemigas estaban ocupadas, el trabajo de Borealis por asesinar a los Oficiales de Excavación no pudo haber sido más sencillo.

Mientras el Coloso y los Mgalekgolo destruían las articulaciones del Minotauro, Borealis había ido a la consola del ascensor gravitatorio para colocar los códigos. La máquina comenzó a funcionar y las mujeres utilizaron la máquina para alcanzar la excavadora.

Cynthia Vokam: Saben, fueron muchos años en los que los Titanes lucharon contra la Confluencia Temporal ¿Cómo es que a Uroboros no les cuenta tanto?

Erika Byron: Comparas una milicia contra un imperio. Incluso los Quemadores Celestes pusieron a la Prohibición de Virgo en aprietos.

Helen Dawson: Hablando de ellos, los Lekgolo han detectado la señal de una estructura masiva de la Confluencia Temporal.

Cynthia Vokam: ¿Y el único camino para alcanzarlo es a través de estos taladros gigantes? Bien.

Al llegar a la cima de una excavadora, Borealis se infiltró a su sala de control donde se mostraba el holograma entero de la región a explorar. Helen buscó la consola y la utilizó para reconfigurar la posición de los ascensores gravitatorios a fin de alcanzar la perforadora cercana a la señal Prometea.

Cynthia Vokam: Creo que quieren que les devolvamos su taladro.

Erika Byron: Helen, has lo que tengas que hacer rápido.

La Iluminada se dio prisa en traducir y colocar los caracteres correspondientes para que el sistema de transporte funcionara. Erika y Cynthia se prepararon para enfrentar a los recién llegados enemigos teniendo que lidiar contra Sangheili Duplicarius y Jiralhane Gladiadores.

Los veteranos y nobles guerreros Sangheili se desplazaban de un lado para otro mientras rociaban la sala de control con sus Escopetas de Plasma reduciendo el espacio de maniobra para dejarles a los Jiralhanae la oportunidad de rebanar con sus afiladas Cuchillas a sus enemigas. Sin embargo, la situación se agravó cuando varias descargas eléctricas impactaron el taladro dejando aperturas de brecha temporales con los que los Prometeos usaron para repeler la invasión. Mientras tanto, Helen ya había colocado el ascensor gravitatorio en su lugar.

Helen Dawson: Está listo. Espero que nos lance en la dirección correcta. De lo contrario, será un viaje corto...

Las mujeres de Borealis se reunieron y juntas cruzaron el ascensor. El impulso las arrojó cerca de donde se encontraba el taladro excavando la tierra donde otro grupo de la Legión de Ophidio se mantenía firme contra los Prometeos. Las tres cruzaron los cúmulos de roca hasta encontrarse a los pies de la excavadora teniendo cuidado de que sus brazos no las pulverizaran.

Los Mgalekgolo rociaban de combustible el terreno para evitar que las máquinas siguieran apareciendo. Kig-Yar Velite se encontraban sobre la máquina utilizando Rifles de Haz para destruir a los Soldier tan rápido como aparecieran mientras los Sangheili Duplicarius destrozaban a los Knight con sus Espadas de Energía. En todo el caos de la batalla, Borealis cruzó a duras penas hasta encontrar la apertura entre la roca de la cual venía la señal.

Cynthia Vokam: El Comandante nos va a deber una grande por esto.

Al revisar que estuvieran enteras y con sus cargadores al tope, las tres avanzaron por la Excavación de la Legión hasta llegar a la Espira Invertida. Borealis se dejó caer al pozo donde un trío de Arpías se encontraba monitorizando las estructuras de la cámara para ser destruidas allí mismo.

Helen Dawson: He visto este patrón antes. Todo esto está hecho de Estigmas.

Cynthia Vokam: ¿Estigmas?

Helen Dawson: Los que usan las Pandoras para manifestar su Arma Voltaica.

Erika Byron: Así que los Prometeos siempre usaron los NOVA para algo pero... ¿Para qué exactamente?

El muro al frente comenzó a fragmentarse a medida que las Estigmas se acumulaban en un punto. Descargas eléctricas y Radiolaria dieron vida a una nueva forma de Minotauro Prometeo luciendo un chasis blanco.

Erika Byron: Comandante, lo encontramos. Un Prometeo grande con armas más grandes.

Erwin Tannin (Radio): Debe ser lo que Uroboros ha estado buscando.

Tykhe, la Mente Modular, cambió la luminiscencia de sus extremidades de blanca a un purpura oscuro. El Minotauro usó esa fuente de energía para cargar su Cañón de Incineración liberando cargas continuas que dispersaron a Borealis. Cynthia concentró el fuego de Voidlord, su ametralladora, causando una reacción más dañina de lo normal en la máquina haciendo que se teletransportara para abrir brechas temporales.

Unidades Arpías aparecieron en las esquinas de la cámara e inmediatamente abrieron fuego contra Cynthia disparando un nuevo mecanismo de disparo. Ahora disparaban rayos continuos de energía que quemaban los escudos de las armaduras de las miembros de Borealis. Erika se interpuso en el fuego y dejó que su Cañón de Mano callara a las máquinas más pequeñas. Tykhe siguió recibiendo daño por parte de Cynthia hasta que finalmente desapareció.

Cynthia Vokam: Oigan... ¿Qué le está pasando al suelo?

La estructura donde se encontraban desapareció. Las tres cayeron hasta otra plataforma circular llena de columnas donde Tykhe reapareció ahora con una coloración rojiza.

Helen Dawson: ¡Cambio energético! ¡Cuidado!

La Mente Modular cambió su Cañón de Incineración por un Supresor. Los daños del Voidlord de Cynthia no produjeron mucho daño y en cambio hicieron que Tykhe golpeara el suelo con la energía rojiza provocando que la plataforma se inundara en llamas.

Las mujeres subieron a las columnas donde varios Knight y Soldier las esperaban. Erika logró colarse debajo de uno de los Prometeos para arrebatarle su Espada de Luz Sólida y así atravesarlo con la misma. Luego, Erika tomó Firelord, su ametralladora, y disparó hacia la cabeza de la Mente Modular ocasionándole un daño equivalente al que hacía Cynthia en la plataforma superior. El daño acumulado hizo que Tykhe volviera a desaparecer.

Helen Dawson: Oh, oh.

La plataforma circular comenzó a desvanecerse. Las mujeres de Borealis ahora cayeron sobre una superficie sobresaliente de un lago de radiolaria. Varios Soldier se encontraban allí en modo reposo y Cynthia se encargó de que no volvieran a despertar. En el lago surgió Tykhe ahora con energía azul recorriendo su metálico cuerpo.

Helen Dawson: Creo que le estamos haciendo daño.

Erika Byron: ¿Notaste el patrón? Es tu turno de atacar.

La Mente Modular estaba a punto de disparar su Cañón de Incineración cuando los disparos de Thunderlord, la ametralladora de Helen, le hicieron el daño suficiente que reventaron su cabeza a los pocos segundos.

Cynthia Vokam: ¡Toma! ¡En tu cara!

Erika Byron: Buen disparo.

No hubo tiempo de celebraciones cuando la Mente Modular retornó a sus colores básicos. El lago de radiolaria desprendió más descargas energéticas para abrir brechas temporales a Fanáticos. Las Unidades contaminadas y Tykhe se movieron de forma errática con el objetivo de eliminar a Borealis de la existencia.

Erika dio la orden de juntarse en una de las columnas sobresalientes para eliminar a los Fanáticos para que estos explotaran causando una reacción en cadena que dañaría las extremidades inferiores de la Mente Modular. Antes de que aparecieran más esbirros, las mujeres concentraron el fuego de sus armas contra el núcleo de Tykhe hasta que este explotó y se desvaneció en el lago de radiolaria.

Erika Byron: Comandante, Mente Prometea destruida.

Erwin Tannin (Radio): Bien hecho, Borealis ¿Cuál es la evaluación del incidente?

Helen Dawson: Parece que Uroboros descubrió a la Mente y excavó para encontrarla. Si los Lekgolo hubieran seguido excavando es probable que la simulación colapsara sobre sí misma. Afortunadamente, no lo lograron.

Cynthia Vokam: Oye, Comandante, admítelo, hicimos un buen trabajo. El trabajo que tus Defensores no pudieron hacer.

Erwin Tannin (Radio): Ahora mismo tenemos preocupaciones mayores.

Erika Byron: Comandante, estaremos esperando nuestro dinero cuando regresemos.

Erwin Tannin (Radio): (Suspiro).


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