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Portada Legends 2-. Graduación de Honnouji

Katherine Dalton

10 de Febrero del 2554

Espacio Público de Ishtar, Sumidero de Ishtar, Althan, Sistema Beyond

El Colapso. El choque de Luz y Oscuridad había causado grandes estragos en el Sistema Beyond. El comienzo del final fue en Althan. El Colectivo de Ishtar se encontraba investigando las ruinas de los Prometeos hasta que la reacción los alcanzó. Los Prometeos se activaron y tomaron inmediatamente acciones ofensivas contra los científicos.

La ayuda finalmente llegó. El Equipo Enigma de los Titanes de Ceres socorrió a los civiles pero la fuerza a la que se enfrentaban estaba a un nivel superior. Las máquinas no tenían fin y avanzaban con pie firme sobre la academia. Cientos de cuerpos sin vida eran destrozados por los pesados pies de los Knight. El ejército no podía hacer nada contra la agilidad de los Soldier. Los Minotaur hacían casi imposible la evacuación.

Katherine Dalton. Una pequeña niña se encontraba en el lugar de una excavación en la que sus padres estaban involucrados. No podía entender que ellos habían intentado protegerla de la furia de las máquinas. Esperando con desesperación el rescate. El sonido de los disparos se hizo cada vez más fuerte, pero este era silenciado por el rugido de los Knight.

Finalmente las máquinas la encontraron. Los Prometeos eran tan sólo máquinas. No encontraban diferencia entre un adulto y un niño. El Soldier preparó su Supresor y apuntó a la confundida Katherine. Una serie de disparos sucedió a la tensión que se ejercía. La cabeza de la máquina explotó justo frente a una mujer que apenas y podía sostener aquella arma. Ella la conocía. Sus padres trabajaban con ella. Su nombre era Ragyo Kiryuin.

Otro grupo de máquinas apareció. No podían distinguir la diferencia entre ambos pero sabían que la mujer había sido escogida por la Mente Definitiva. En ese momento, un sujeto enorme, que portaba una armadura verdosa y pesada, cayó en el campo y eliminó a las máquinas tan pronto como llegó.

Ragyo tomó a Katherine con sus brazos. Realmente no entendía lo que estaba sucediendo pero de alguna manera se sentía a salvo. Lo último que recuerda de ese día es como una gran nave sacaba el artefacto que sus padres excavaron. Lo llamaban el Compositor. Con el paso del tiempo se dio cuenta de que había sido rescatada del inicio de un conflicto bélico entre los Prometeos y los Titanes de Ceres. Trabajó en REVOCS como asistente personal de Kiryuin, así que sabía exactamente lo que estaba haciendo. A pesar de que sus acciones atentaban contra la humanidad, todo lo hacía por lealtad a la persona que la salvó.


23 de Septiembre del 2578

Santuario de los Ladrones, Sumidero de Ishtar, Althan

Ser un humano era razón suficiente para que cualquiera que estaba ahí le cortara la cabeza. Las enormes criaturas de más de dos metros de envergadura hablaban en su idioma natal de forma que Katherine no podía entenderlos. Todos aquellos que se encontraban ahí tenían una marca en sus armaduras. Si no lo había interpretado mal, debía significar "Invierno".

Katherine utilizaba un traductor portátil. Era bastante primitivo pero era todo lo que podía hacer con lo que obtuvo de la Mansión Kiryuin. Tuvo que repetir varias oraciones muchas veces para que los Sangheili lograran entenderla. Al final uno de ellos señaló hacia una esquina. Una pequeña capsula cubierta de varios "trofeos". Ella agradeció la información con algo de temor, esperando que ninguna de sus acciones diera una mala impresión.

La capsula se abrió. Un Elite portaba una armadura bastante peculiar entre todos los que se encontraban ahí. Era notable destacar que este no tenía alguna clase de marca o identificación. Uso su traductor para saber siquiera como decir su nombre.

Katherine Dalton: ¿Kezzk? ¿Eeeturi?

El Sangheili dio media vuelta. Los componentes de su armadura y su diseño eran realmente distintos a los de los Elites que se encontraban ahí. Cruzó sus brazos y habló.

Kssc 'Ehturee: Se pronuncia Kazk ¿Eres... Katherine Dalton?

La profunda voz del mercenario no la sorprendió tanto como su perfecta pronunciación del idioma humano. Al ver su casco con detenimiento era entendible que este usaba un traductor en tiempo real. Verlo era algo de temer para Katherine ya que ni siquiera sabía si lo estaba mirando a los ojos con tal protección en la cabeza.

Katherine Dalton: Hablamos de ayudarnos mutuamente.

Ella sacó un disco. Una proyección salió de esta iluminándolos de un color rojizo. Se trataba de la Espada Tijera.

Kssc 'Ehturee: ...¿Qué es lo que quieres?

Había únicamente una sola razón por la que había contactado con el enemigo. No le importaba nada más. Su única razón de existencia había desaparecido.

Katherine Dalton: ...Venganza.

El Último Juego de Guerra

30 de Septiembre del 2578

Cuatro años después de los eventos de Espadas de Sangre

Restos del Gran Simulador de Batalla, Academia Militar Honnouji, Distrito 34, Ceres

Dos amigos. Cada uno portando una espada. No se trataba de un conflicto bélico ni de un duelo a muerte. Si no de una promesa hecha hace tiempo. Satsuki Kiryuin contra Ryu Shimada.

Akihiro Hayabusa: Todavía está empeñado en un duelo con Satsuki.

Ken Takayama: Es su manera de acabar con esto.

Karen Alamilla: Los hombres son un dolor en el trasero.

Tanto Satsuki como Ryu tenían envainadas sus armas.

Ryu Shimada: Espero que no hayas olvidado la promesa de aquella vez. Ahora somos libres para descubrir cuál de los dos es más fuerte.

Satsuki Kiryuin: ¿Me has seguido todo este tiempo y todavía sigues sin creer en mí?

Ryu Shimada: Nunca dije que fuera así.

Satsuki Kiryuin: El primer punto gana, ¿verdad? En guardia.

Ryu desenvainó su arma. Una espada de esgrima. Siguiendo la técnica seguida por su familia, atacó los puntos clave del cuerpo de su oponente. Satsuki no era ninguna novata en esto. Ella bloqueó todas las estocadas, pero ahora algo cambió y sus compañeros de la Elite 4 no tardaron en notarlo.

Ken Takayama: ¡Señorita Satsuki!

Akihiro Hayabusa: ...¿Está siendo abrumada?

Karen Alamilla: ¡No puede ser!

Ryu seguía atacando con todo lo que tenía pero pudo sentir que no estaba dando un golpe limpio.

Satsuki Kiryuin: No te contengas, Shimada.

Ryu Shimada: ¡Voy a vencerte, Satsuki Kiryuin!

Una brecha en el muro. Ryu dirigió su estocada hacia Satsuki. Una serie de golpes fue sucedida por un par de segundos de silencio. La espada de Ryu se había partido mientras que Satsuki seguía firme.

Ryu Shimada: ¡¿Cómo?!

Satsuki Kiryuin: Consigue otra espada.

Ryu Shimada: ...No, no hace falta. Yo perdí este duelo.

Satsuki Kiryuin: Bueno, fue un buen encuentro, Shimada. Tienes mi gratitud.

Ella dio una reverencia para presentarle respeto a su contrincante. Luego dio media vuelta para perderse entre la niebla. El resto de la Elite se acercó a su derrotado compañero.

Karen Alamilla: ¿Te importaría darnos una explicación, mono?

Ryu Shimada: No la vi.

Akihiro Hayabusa: ¿Quieres decir que desapareció?

Ryu Shimada: No. La determinación con la que la conocimos se ha ido. Es tan fugaz como un espejismo. No puedo golpear a una persona así.

La derrota de Ragyo Kiryuin marcó el propósito de la Academia Militar Honnouji. Luego de cuatro años finalmente será cerrada. En su última voluntad, Satsuki dejó el resto a cargo de sus aliados.

Repitamos otra vez, con más emoción

Patio Principal, Academia Militar Honnouji, Distrito 34

Ceres había salvada de la invasión de los Prometeos en aquella ocasión. A pesar de eso la lucha prosiguió en otros mundos. Con el paso del tiempo, más amenazas llegaron al Sistema Beyond. El Covenant los había encontrado y había forzado una invasión apenas contenida en el Distrito 15.

La situación actual era un caos. La población civil vivía sumida en el temor. Sin embargo, a pesar de todo, todavía se vislumbraba un nuevo amanecer. Ese día, los partícipes de la Batalla de Honnouji habían sido invitados a un evento en los cimientos de la vieja academia.

Sentada en los restos del Salón 9 se encontraba una joven mujer comiendo una lima con cáscara incluida. ¿Realmente pasaron cuatro años? Se hacía la pregunta mientras veía caras conocidas de aquellas personas a las que había derrotado anteriormente.

Akeno Taneda: ¡Ryuuuuuuko!

La carismática mujer se aferró a la espalda de su amiga. La sorpresa fue tal que casi se atraganta con el amargo sabor del cítrico. No pudo evitar esbozar una sonrisa.

Ryuko Matoi: ¡Akeno!

Akeno Taneda: ¡Han pasado cuatro años! ¡¿Cómo has estado?! ¡¿Has comido bien?! ¡Escuche que vives en el Distrito 7! ¡¿Ya conseguiste novio?!

Antes de poder contestar a la primera pregunta, Ryuko notó que su vieja amiga no venía sola. Un hombre, un poco más envejecido, se encontraba en el lugar donde solía estar un escritorio. El mismo lugar donde los tres se habían conocido.

Keith Ackerman: Hola, Ryuko.

Ryuko Matoi: ¡¿Ackerman?! ¡¿Qué haces aquí?!

Keith Ackerman: Bueno, esta es la ceremonia de graduación de la Academia Militar Honnouji. Y Kasai Atasuke, uno de los instructores, fue uno de los invitados a asistir.

Los tres juntos de nuevo. Era increíble pensar que cuatro años habían pasado. Muchas heridas sanaron pero siempre dejan cicatrices.

Keith Ackerman: ¿Todavía acostumbras usar esa ropa?

Ryuko Matoi: Sí. Espera, ¿me estabas buscando?

Keith Ackerman: Sí, bueno. Fui yo el que los reunió a ti y a Senketsu, después de todo.

Ryuko Matoi: Ya deja eso.

Keith Ackerman: Bueno, sí. No es como que los Durance dentro de tu cuerpo hayan desaparecido, ¿no?

Akeno Taneda: ¡Así es! ¡Senketsu vive dentro de Ryuko! ¡Los dos son como uno solo y están perfectamente sincronizados! ¡En su corazón, ella todavía se arregla con su mejor ropa los domingos!

Ryuko Matoi: Bien. Ahí lo tienes. Mientras este mundo siga sin tener sentido, habrá lugar en él para una persona como yo.

Keith Ackerman: Entiendo. Eso me quita un peso de encima. Todos ustedes tienen sus propios senderos, ¿eh? Takayama trabaja en GATE desarrollando vehículos. Alamilla se dedicó a la música y sus canciones son escuchadas por gran parte de los Titanes. Hayabusa quiere estudiar a los Prometeos e Imamura quiere continuar su investigación de los Durance, así que ellos irán a la universidad. Shimada va a continuar con la esgrima mientras ayuda con el negocio de su madre. Cada cadete y habitante de este distrito ha encontrado un camino adecuado para avanzar en función de sus sueños. (Suspiro) Al final, tú hermana sí que lo ha hecho bien. Por cierto, ¿cómo está ella?

Ryuko Matoi: Ella está buscando un lugar para descansar la espada que ha afilado todo este tiempo.


Restos de la Torre, Academia Militar Honnouji, Distrito 34

Al igual que hace cuatro años. Satsuki miraba su institución desde arriba.

Akira Imamura: ¿Otra taza de té?

Ella apoyó el recipiente en el plato. Dejó que el tibio líquido calentara su interior para aclarar sus ideas.

Satsuki Kiryuin: He tomado muchos tés, ¿no?

Akira Imamura: He estado haciéndolo para usted desde que tenía seis años.

Satsuki Kiryuin: ¿Ah, sí?... Desde ese día. Parece que fue ayer. Incluso este té que una vez encontré tan amargo es ahora la cosa más deliciosa en el mundo para mí.

Akira Imamura: ¡...!

Satsuki Kiryuin: ¿Qué pasa?

Akira Imamura: ¿Lo... Encontró amargo?

Satsuki Kiryuin: ¿Nunca te lo dije?

Akira Imamura: Desde la primera taza, sonrió, diciendo que estaba delicioso. Y pensar que sólo me estaba complaciendo y soportando la amargura... No sé cómo disculparme.

Satsuki Kiryuin: Es una vieja historia ahora. Casi es hora de que empiece la ceremonia. Ve sin mí.

Akira Imamura: ¿Señorita?

Satsuki Kiryuin: Tienes programado servir el té a todo el cuerpo después de la ceremonia ¿No tienes que hacer preparativos?

Akira Imamura: Como desee.

Satsuki Kiryuin: ¡Akira!

Akira Imamura: ¿Sí, señorita?

Satsuki Kiryuin: Gracias... Por todo. Fue gracias a tí que pude ser yo misma en todo este tiempo.

Akira Imamura: ...Señorita.

Satsuki Kiryuin: No te preocupes. Ve.

Su mayordomo dio una reverencia antes de salir. Satsuki volvió a tomar un sorbo de su té. Al posar una vez más la copa en el plato fue cuando todo se aclaró.

Satsuki Kiryuin: Lo sabía. Al fin apareciste.


Patio Principal, Academia Militar Honnouji, Distrito 34

Ken Takayama: ¡Esta es la ceremonia de graduación! ¡En primer lugar, unas palabras de la Directora Satsuki Kiryuin! ¡Todos pongan atención!

Todos observaron la torre en espera de la aparición de quien los había guiado a la derrota de REVOCS. Era de esperarse una especie de espectáculo de luces. Pero algo ahora era distinto. Una anormalidad. El cielo se iluminó de un color rojo oscuro y en su centro se podía ver a la misma directora portando una armadura.

Satsuki Kiryuin (Altavoz): ¿Ceremonia de Graduación? ¡¿Qué es exactamente lo que ustedes, humanos, planean al graduarse?! Mientras haya luz en los ojos de Satsuki Kiryuin, ¡no voy a soportar esta farsa!

Ryu Shimada: ¿Qué está diciendo?

Ryuko Matoi: ¿Y ahora que mosca le picó?

Karen Alamilla: Algo está mal. Ella nunca diría algo como eso.

Akihiro Hayabusa: Akio, ve la armadura...

Akio Imamura: Sí. Es... Junketsu.

Al lado de la directora apareció la Elite 4 portando igualmente COVERS.

Ryu Shimada (Altavoz): ¿Cerrar Honnouji?

Ken Takayama (Altavoz): ¡La Elite 4 jamás dejará que eso suceda!

Karen Alamilla (Altavoz): Presten atención, basuras humanas.

Akihiro Hayabusa (Altavoz): Vamos a demostrarles toda la extensión de nuestros poderes.

Las armaduras de estos se iluminaron en un patrón rojizo. Estas se activaron para ser usadas en combate. Al fusionarse con los Durance dejaron clara su verdadera naturaleza.

Ryu-β: ¡Activación de COVERS Variante Raijin!

Ken-β: ¡Activación de COVERS Variante Indomitable!

Karen-β: ¡Activación de COVERS Variante AA!

Akihiro-β: ¡Activación de COVERS Variante Scanner!

Los duplicados de la Elite 4 saltaron de la torre y usaron el poder de sus armaduras para desencadenar el caos en la academia.

Ryuko Matoi: ¡Están usando COVERS!

Ryu Shimada: ¡¿Los Durance no habían desaparecido?!

Karen Alamilla: ¡¿Y por qué nos vemos así?!

Ken Takayama: ¡¿Qué significa esto, Hayabusa?!

Akihiro Hayabusa: Tch. Por mucho que me gustaría explicar... Mi computadora acaba de ser hackeada.

Akihiro-β: Así es. Mi COVERS ha tomado el control.

Ryu-β: ¡Inclínense de miedo ante ellas!

El duplicado de Shimada no le dio la oportunidad a su contraparte original de ni siquiera levantar su espada. Lo dejó fuera de combate al arrebatársela para atacarlo con su técnica familiar.

Karen-β: ¡Déjenme escuchar sus gritos!

Sorprendentemente, el doble de la única mujer de la Elite 4, poseía la capacidad de manifestar un Arma Voltaica. Un Phaeton la envolvió para iniciar una persecución contra su versión original.

Karen Alamilla: ¿Qué pasa con esa voz chillona?

Ken-β: ¡Somos el siguiente paso de la humanidad! ¡Conozcan su lugar!

El duplicado más grande de la Elite 4 liberó explosiones energéticas que desestabilizaron el suelo.

Ryuko Matoi: ¡Ustedes! ¡Saquen a todos de aquí!

Elite 4: ¡Entendido!

Ryuko tomó del suelo varios fragmentos de roca. Con precisión logró hacer que estos cayeran en los propulsores del vehículo Forerunner.

Karen-β: Nada mal, novata.

Ryu-β: Al menos sus habilidades físicas son sobrehumanas.

Akihiro-β: Debe ser porque hay Durance dentro de su cuerpo.

Satsuki Kiryuin (Altavoz): Alto. Yo seré su oponente ¡Activación de Armis Divinus Junketsu!

La armadura se envolvió sobre ella para cambiar su aspecto. Al igual que los duplicados de la Elite 4, el aspecto de Satsuki cambió. El Junketsu que antes era de coloración blanca ahora era oscura con tintes rojos. Ella se arrojó de la torre y dio un golpe contra el suelo que lo fracturó haciendo que colapsara y saliera volando hecho pedazos.

Ryuko Matoi: De verdad no parece que hayan pasado cuatro años.

La nube de polvo se disipó cuando un Opossum apareció. Este venía junto a un convoy de varias armas y armaduras listas para ser usadas. El piloto de la motocicleta cargó sus armas mientras analizaba la situación.

Arnold Quirino: ¡¿Todos están bien?!

Keith Ackerman: ¡Justo a tiempo, Arnold!

Arnold Quirino: ¡Matoi, tómalo!

El hombre arrojó un par de artefactos. Uno se trataba de un guante modificado con una Cuchilla de Energía. La otra era una auténtica Espada de Energía.

Keith Ackerman: ¡Takayama! ¡Hayabusa! ¡Alamilla! ¡Shimada! ¡Arménse!

Los contenedores se abrieron revelando su contenido.

Akihiro Hayabusa: ¡¿Esos son?!

Keith Ackerman: ¡Armaduras de GATE! ¡Listas y perfeccionadas!

Ryu Shimada: ¡¿Tú eres nuestros "refuerzos"?! ¡¿Dónde está el ejército?!

Arnold Quirino: Nos tienen con las manos atadas en el Distrito 15. Apenas y...

El soldado, que se encontraba luchando cuerpo a cuerpo contra el duplicado de Takayama, recibió un golpe que lo estampó contra su vehículo.

Karen Alamilla: Esta era la última cosa que quería hacer.

Akihiro Hayabusa: Pero es cierto que no podemos luchar en nuestro estado actual.

Ryu Shimada: No tenemos de otra...

Ken Takayama: ¡La vida siempre está llena de decisiones difíciles!

Cada uno de ellos se levantó en armas contra su copia. Ryuko blandió aquella Espada de Energía contra lo que parecía ser también una réplica de la Espada Bakuzan.

Ryuko Matoi: ¿Qué son ustedes? ¿Dónde está Satsuki?

Satsuki-β: La estás viendo ¡Una Satsuki Kiryuin que ha perdido su espíritu no tiene por qué existir!


Subterráneo, Academia Militar Honnouji, Distrito 34

La auténtica Satsuki Kiryuin se encontraba inmovilizada en lo que parecía ser una especie de contenedor. Esta también se encontraba dentro de una oscura cámara. Al poco tiempo en el que sus ojos se adaptaron se dio cuenta de que no estaba sola.

Satsuki Kiryuin: ¿No estás cansada de esconderte en las sombras? Ya muéstrate, Katherine Dalton.

Katherine Dalton: Así que lo descubriste.

Satsuki Kiryuin: Tú eres la única que podría llevar esto adelante.

Katherine Dalton: Exactamente. Soy la única que heredó la voluntad de la presidenta Ragyo.

Satsuki Kiryuin: ...Ríndete. Es muy tarde para esto. Apuesto a que recogiste hasta la última partícula de Durance que quedaba en el Distrito R para hacer esto, pero ahora que el Compositor se ha ido, la composición de Ceres no va a suceder.

Katherine Dalton: ¿Es por eso que me dejaste ir?

El recuerdo regresó a la mente de Satsuki. Mientras que Ragyo los tenía inmovilizados con el control absoluto del Koketsu, Senketsu uso su particularidad para expulsar a Katherine del interior del Finalem Armis Divinus.

Katherine Dalton: ¿Por qué no acabaste conmigo en ese momento? ¿Pensaste que era degradante matar a gente como yo?

Satsuki Kiryuin: Nadie en este mundo merece ser asesinado. Me di cuenta de eso en el transcurso de nuestra lucha. Pensé que sería agradable si pudieras vivir tu vida libre de la maldición de Ragyo. Eso es todo.

Katherine Dalton: ¡Eso es gracioso, viniendo de quien mató a la presidenta y a Kira!

Satsuki Kiryuin: Estoy dispuesta a pagar por mis pecados con mi vida.

Katherine Dalton: ¡Tú...! ¡No me digas que por eso te dejaste capturar!

Satsuki Kiryuin: Es una manera de envainar tu espada.

Katherine Dalton: ¿De verdad crees que tu vida es un cambio justo por la gran voluntad de la presidenta Ragyo? Tienes idea de lo que está sucediendo ahí afuera. Los fuertes masacran a los débiles ¡Esa es la realidad de la humanidad!

El interior de la cámara se iluminó.

Satsuki Kiryuin: ¡Este lugar es...!


Patio Principal, Academia Militar Honnouji, Distrito 34

El edificio que rodeaba y conformaba la institución tembló. Algo se estaba elevando junto con él y causaba más destrozos de los que ya había.

Akira Imamura: ¡Akio! Eso es...

Akio Imamura: ¡Sí, es el Estoque Final! El sistema para detener al Compositor. Nunca lo usamos debido a que Ragyo tomó Honnouji ¡¿Por qué lo activarían ahora?!

El torso completo de una máquina surgió del subterráneo. Una antigua máquina abandonada hace milenios volvió a ver la luz gracias a la combinación de tecnología humana, Forerunner y, recientemente, Covenant. 

Katherine Dalton: No esperaba menos de ti. Ni creí que fueras capaz de proveerle energía a esta cosa.

Satsuki Kiryuin: Si muero, dejará de funcionar.

Katherine Dalton: Morderte la lengua no hará ningún bien. He preparado un plan de respaldo.

El núcleo desplazó el cuerpo de Satsuki para conectar la segunda fuente de energía.

Satsuki Kiryuin: ¡Taneda!

Akeno Taneda: ¡Lo siento, directora Satsuki! ¡Me atraparon mientras robaba un poco de pastel!

Katherine Dalton: No tengo idea de porque ella también tiene la capacidad de activar esta máquina ¿Te matarás y la dejarás enfrentar a todo ella sola?

Satsuki Kiryuin: ¡Maldita!

Katherine Dalton: ¿Crees que salvaste al mundo? Bueno, piénsalo de nuevo, porque ahora vas a destruirlo ¡Voy a aplastar a los débiles con tus propias manos!

La colosal máquina elevó su brazo para luego buscar azotarla contra la academia.

Ryuko Matoi: Esto es malo.

No tuvo tiempo de siquiera ver el impacto cuando el duplicado de su hermana prosiguió con su ataque. La fuerza que le confiaba Junketsu era más que suficiente para hacerla retroceder varios metros con cada golpe.

Satsuki-β: ¿Puedes ganar sin tu Armis Divinus, Ryuko Matoi?

Ryuko Matoi: ¡Vencer a una falsificación debe ser pan comido!

Satsuki-β: Ridículo.

Katherine Dalton (Altavoz): Ellos no son falsos ¡Son la personificación de su pasado!

Karen Alamilla: ¡¿Esa es Dalton?!

Katherine Dalton (Altavoz): En efecto. Nadie puede negar que alguna vez estuvieron en la cima gobernando con puño de hierro. Todas esas memorias quedan almacenadas en los Durance y las usé para darle vida a Satsuki y su Elite 4 ¡Todos ustedes serán castigados por sus propios pecados!

La máquina estiró sus brazos para intentar atrapar a sus objetivos. Algo la detuvo. Las extremidades forzosamente se elevaron en el cielo para cruzarse entre ellos. La cosa más bizarra que todos habían visto hasta el momento ocurrió cuando el coloso que imponía el terror hizo gestos propios de una sola persona.

Akeno Taneda (Altavoz): Ese es un error.

Ken Takayama: ...

Ryuko Matoi: Es Akeno ¡Akeno está ahí dentro!

Akihiro Hayabusa: Detecto dos fuertes lecturas de vida en la nuca de esa máquina.

Karen Alamilla: ¡Debe ser Satsuki! ¡Ella y la amiga de la novata son las fuentes de energía!

Akeno Taneda (Altavoz): ¡Siento entrometerme, pero me di cuenta de algo! En comparación con la Ryuko en mi mente, ¡la Ryuko en el exterior es mucho más maravillosa! ¡Y estoy segura de que los miembros de la Elite son iguales! ¡Apuesto a que son mucho mejor de lo que solían ser en el pasado!

El silencio reinó unos segundos. Todos veían como la máquina estiraba los brazos. Las palabras de Akeno fueron la motivación que todos necesitaron para seguir luchando.

Karen Alamilla: Supongo que ese tipo de persona tienen sus momentos.

De la espalda de la iluminada salieron sus estigmas. Forzó el modo NOVA y logró hacer un balance para redirigir el poder en su Phaeton, su Arma Voltaica. Enfrentó a su duplicada y triplicó el poder para contrarrestar su fuego disparando una onda certera que terminó por desintegrarla.

Ken Takayama: ¡Son la palabras más verdaderas que nunca has dicho, Taneda!

Al igual que como lo venció Ryuko en los Juegos de Guerra, Ken se sujetó de los fragmentos de la armadura de su doble y eso le permitió acercarse lo suficiente como para enterrarle su puño en su abdomen y sacar gran parte de los Durance.

Dos duplicados de la Elite 4 fueron vencidos. Akihiro-β buscó opciones alternativas sin percatarse de que su versión original se encontraba justo a sus espaldas.

Akihiro Hayabusa: Conozco mi debilidad mejor que nadie.

Con un sólo dedo desactivó a su doble. Una vez que él cayó al suelo le asestó un golpe tan fuerte que reventó su cabeza, deshaciéndolo en Durance.

Por su parte, Ryu bloqueó los ataques de su gemelo de la misma forma que había hecho Satsuki hace un par de horas.

Ryu Shimada: Conoces el estilo de familia... Pero no el mío.

Rompiendo el patrón de esgrima establecido hace siglos por su familia. Ryu desapareció de la visión del doble para elevarlo en el aire de una estocada y atacar con varios tajos en el aire para luego devolverlo al suelo.

La Elite 4 del pasado había sido derrotada. El encuentro final era el recuerdo de los hechos que los había reunido en Honnouji. Ryuko contra Satsuki. Los golpes energéticos de sus Espadas de Energía liberaban choques energéticos.

Ryuko Matoi: Es el trabajo de la hermana menor poner a la mayor en su lugar.

Abrió un hueco en el abdomen del gemelo de su hermana. Con su Espada de Energía, Ryuko perforó su corazón haciendo que desvaneciera en Durance.

El coloso volvió a someterse al control de Dalton. Con su cuerpo sacudió los cimientos de la academia.

Katherine Dalton (Altavoz): ¡Cesen su inútil resistencia! ¡Sin sus COVERS no son nada!

La máquina abrió una enorme brecha en el suelo. Ryuko apenas podía sujetarse. El destino no se encontraba de su lado ya que no pudo sujetarse con firmeza. Cayó al vacío. A un pozo sin fondo sumido en la profunda oscuridad.

Graduación de Honnouji

Patio Principal, Academia Militar Honnouji, Distrito 34

Cayendo al vacío. Rodeada por la infinita oscuridad. Los gritos de sus amigos se hacían cada vez más distantes. Habían pasado cuatro años. No podía perder ahí ¿Cómo podía superar a Senketsu siendo así? Una luz roja apareció por unos momentos, no sabía si era real o no, pero de ella escuchó una voz familiar que dijo: Ryuko, usa esto.

Akihiro Hayabusa: ¡Algo se aproxima desde la estratósfera a una increíble velocidad!

Akio Imamura: ¡Es...!

El objeto desconocido estaba envuelto en llamas. Siguió a Ryuko hasta el fin e iluminó su camino con un resplandor energético rojizo. La Espada Tijera.

Ryuko Matoi: ¡Senketsu!

Tomó la ardiente empuñadura de las hojas de energía. Las enterró en el muro e hizo lo posible para regresar a la superficie. Una energía familiar transcurría por sus venas. Era cálido. Los días en que luchó junto a Senketsu quedaron en el pasado pero eso no significaba que jamás sucedieron. Todavía tenía una última cosa que cortar. Algo que tenía que hacer algo con las personas que se aferraban al pasado. Ese era el símbolo de lo que estaban celebrando. La razón por la que todos estaban ahí. Una graduación.

Ryuko salió y esquivó cada uno de los ataques que propinaba la máquina humanoide. Su velocidad, fuerza y agilidad estaban en un nivel nunca antes visto por los presentes. Partió la Espada Tijera en dos. Las hojas se hicieron más grandes al igual que las descargas que liberaban.

Katherine Dalton (Altavoz): ¡¿Qué puedes hacer con esas cosas?!

La máquina sacó una extraña lanza de los mismos cimientos de los que había surgido y la apuntó hacia su diminuto objetivo. Ryuko, rodeada de un aura azulada, dio un salto con ambas hojas al frente. La lanza se partió en el momento en que las Espadas Tijera la tocaron. La estructura se fragmentó en trozos azulados mientras que Ryuko se acercaba hacia el corazón de la máquina.

Ryuko Matoi: ¿Puedes oírme, Dalton? ¿Puedes arrastrar el pasado para siempre? ¡Ragyo Kiryuin se ha ido! ¡Esta es nuestra graduación!

Ryuko perforó el corazón de la máquina. Esta se iluminó en una mezcla de varios colores. Todos los componentes Durance que lo componían fueron desintegrados. Así como apareció, el gigante volvió a caer en su agujero para ser olvidado una vez más. Sin los Durance dándole soporte, Satsuki y Akeno pudieron liberarse del contenedor.

Satsuki Kiryuin: ¿Estás bien, Taneda?

Akeno Taneda: Sí.

Katherine Dalton: ¡Esto no puede terminar así! ¿Una graduación? ¡Ridículo! ¡Te voy a mostrar lo que siente una persona que lo ha perdido todo!

La mujer sacó un cuchillo de combate. No tuvo dudas en correr con el arma hacia su objetivo pero al final simplemente no dio el golpe definitivo. Apenas y cortó parte del cabello de Satsuki y enterró parte del filo en su cuello.

Satsuki Kiryuin: No tengo idea del infierno que has vivido. Pero es por eso mismo que conozco el mundo que necesitas. Voy a hacer todo lo posible para luchar por un mundo, no, un universo con un lugar para todos los sin sentido. Y para eso necesitaré tu ayuda para lograrlo. Si mis métodos no son de tu agrado, puedes golpearme en cualquier momento. Con gusto pondré mi vida en tus manos.

Katherine Dalton: Eso... Es absurdo.

Satsuki Kiryuin: Eso es lo que somos.

Una oferta que había escuchado anteriormente. Sabía que Ragyo atentaba contra la humanidad pero no podía dejar de lado su gratitud por haberla salvado. ¿Podría volver a confiar? REVOCS tuvo a todo el mundo en su contra y la humanidad tiene a todo el universo contra ella. Su respuesta estaba a la par de la lógica de Satsuki. Aceptó su mano.

Satsuki no encontró la forma de envainar su espada. Los recientes eventos le dejaron claro que su batalla fue sólo una de las tantas que sucedían en el exterior. Ahora estaba dispuesta a luchar contra todo lo que se interpusiera en su camino.


Restos del Patio Central, Ruinas inestables de la Academia Militar Honnouji, Distrito 34

La graduación terminó por hacer que la estructura principal de la institución no soportara más. Decenas de naves de evacuación llegaron por los civiles y graduados de la academia militar. Los heridos recibían apoyo del personal médico de los Titanes de Ceres mientras que otros, junto con la Elite 4, dirigían la evacuación. Entre el polvo levantado, poco a poco, un grupo de siluetas se formaba hasta que se hicieron reconocibles.

Karen Alamilla: ¡Te estábamos esperando, Satsuki!... ¡¿Eh?!

Katherine las estaba acompañando.

Satsuki Kiryuin: Déjenla subir.

Keith Ackerman: La nave está lista. Rumbo al Distrito 7. Dense prisa antes de que Honnouji desaparezca.

Ryuko Matoi: Sí. Sí. Ya vamos.

Satsuki Kiryuin: Espera, Ackerman.

Keith Ackerman: ¿...?

Satsuki Kiryuin: Quiero que me lleves a la Torre. Voy a unirme a los Titanes.

Elite 4: ¡¿QUÉ?!

Ken Takayama: ¡Señorita Satsuki!

Ryu Shimada: ¡Creímos que había envainado su espada en este lugar!

Karen Alamilla: ¡Sacrificaste tu infancia y ahora lo harás con tu juventud!

Akihiro Hayabusa: ¿No estamos hablando con otro duplicado, cierto?

Satsuki Kiryuin: Sacrificamos tantas cosas pero conocerlos a ustedes hizo que valiera la pena. No puedo forzarlos a seguir luchando. Ya no soy más su directora.

Sus compañeros. Sus amigos no lo pensaron más. Los cuatro entraron al mismo transporte que ella.

Elite 4: Somos su escudo y su espada. No lo olvide.

Ryuko Matoi: ¿Estás segura?

Satsuki Kiryuin: Tú luchaste por un mundo para nosotras. Ahora es mi turno de luchar por un universo para ti. Cuídate, Ryuko.

Ryuko Matoi: Te esperaré.

Ambas hermanas se abrazaron. La elección de Satsuki marcaba un distanciamiento entre las dos. La situación actual no podía empeorar más pero hasta que el último soldado deje de luchar la guerra continuará. Los vehículos se alejaron de la colapsada academia.

Satsuki tomó uno de los fragmentos de su Espada Bakuzan y con ello se cortó el cabello.

Katherine Dalton: Satsuki...

Satsuki Kiryuin: Un regalo de despedida para una parte de mi alma que pronto desaparecerá.

Dejó que sus cabellos se los llevara el viento. En dirección a la academia. La luz del atardecer eclipsaba el momento.

Satsuki Kiryuin: ¡Paguen sus respetos finales a la Academia Militar Honnouji! ¡Todos saluden!

Sus palabras resonaron en todas las líneas de comunicación Todos los soldados y recién graduados del Ejército de Honnouji presentaron sus respetos a su institución. Mientras las naves se alejaban, el sol se posaba y, junto con él, Honnouji desapareció en ruinas.


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