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Portada Legends 7-. El Santuario de Zirzechs


8 de Septiembre del 2581

Boca del Infierno, Océano de las Tormentas, Arion, luna de Ceres

Durandal: Encontré esto en el Diario de Kraven, escucha: "Todos los finales salen del mismo foso, y ascienden desde el cisma para devorar la materia, la Luz y la vida. Son imparables, pero aquí podemos ralentizarlos. El Santuario de Zirzechs debe ser destruido."

Wolf: ¿Y el Santuario está en...?

Durandal: Según la Tumba del Mundo, el Santuario está en lo profundo de la fortaleza del Enjambre.

El Cazarrecompensas hizo que su nave descendiera lo suficiente como para que la red de teletransporte lo dejara en tierra. Ahora se encontraba frente a una de las entradas que rodeaban la Boca del Infierno. No había enemigos, ni vida ni muerte, sólo silencio.

La muerte de Abaddón marcó un antes y un después en las progenies invasoras. Los Sembradores que arrojaron contra Ceres fueron erradicados en su mayoría y no se ha registrado actividad de ellos desde que un mercenario Sangheili asaltó la Tumba del Mundo. Mientras Wolf se introducía en el gótico edificio, la tranquilidad, más que tranquilizarlo, sólo lo hizo estar más alerta.

Durandal: Detecto actividad del Covenant Caído. Más de lo habitual. Me mantendré a la escucha.

El sonido de las pisadas de Wolf aplastando las secas osamentas de Caballeros Nigromantes fue ensordecido por el conocido ruido que hacían las armas del Covenant. Una lucha se estaba llevando más adelante.


La Antesala, Océano de las Tormentas, Arion, luna de Ceres

Durandal: ¡La Facción del Exilio! ¡Están invadiendo la Boca del Infierno!

La misteriosa Progenie Oculta estaba lidiando con un feroz ataque de la Facción del Exilio. Sus miembros se habían beneficiado de la Rebelión de los Cazadores al robar armamento y recursos. Incluso ellos ya suponían un peligro para los Acólitos que se vieron superados y obligados a retroceder a la cámara posterior.

Cuando los del Exilio notaron la presencia del Cazarrecompensas, estos se volvieron feroces entrando en frenesí buscando tomar su cabeza. Wolf retrocedió de un salto y contraatacó disparando cargas concentradas de su Rayo de Plasma. La primera línea de ataque del Exilio se quebró y esto fue respondido por la aparición de varios Phantom invadiendo la fortaleza del Enjambre desde el Círculo de Huesos.

Durandal: Hmm. He estado estudiando el lenguaje de los Sangheili... Si no me he equivocado al traducir las comunicaciones del Exilio, están siendo liderados por un Zealot. Su señal marca que se encuentra más adelante.

Wolf cruzó los pasillos oscuros hasta encontrarse en una amplia habitación donde varios asesinos furtivos lo estaban esperando. Los del Exilio demostraron ser los Sangheili menos eficaces con los que Wolf pudo luchar antes aunque pudo notar que varios de ellos usaban un patrón de combate muy similar al de los Splicers.

Varios perdigones de plasma llovieron sobre Wolf quién buscó cobertura para identificar a su atacante. El Zealot se encontraba justo ahí portando una Escopeta de Plasma la cual usaba torpemente al querer recargar el arma. Wolf tomó oportunidad de la situación sólo para recibir el golpe de una Espada de Energía en su pecho. El Zealot buscó asesinarlo en el acto pero Wolf reaccionó a tiempo para esquivar el golpe y contraatacar con su Cuchillo de Combate, enterrándolo en la cabeza de su enemigo.

Durandal: Un Zealot menos por el que preocuparse.

Wolf: Sigamos buscando el Santuario.

Durandal: Hmm. Hay kilómetros de túneles. Es imposible explorarlos todos.

Un extraño rugido resonó por la habitación y por el sistema de cuevas.

Durandal: No sé si quiero saber lo que ocultan allí abajo.

Wolf: Rastréalo.

Durandal: (Suspiro).

La Inteligencia Artificial marcó un punto en el Visor Frontal de Datos de Wolf quien se puso en marcha. Aquel rugido era distinto al que producían los Ogros, incluso al de aquellos Invocados, así que lo que está allí abajo debía tratarse de una subespecie que él desconocía o una entidad más tenebrosa.


Salón de la Sabiduría, Océano de las Tormentas, Arion, luna de Ceres

Al salir al Círculo de Huesos, Wolf se topó con una zona controlada por el Enjambre. Los Phantom que recién habían arribado fueron destruidos por las Naves Ataúd y aquellos que sobrevivieron fueron consumidos por Lacayos hambrientos.

El Cazarrecompensas se abrió pasó entre la progenie de una Bruja menor que flotaba desesperada intentando evitar que ningún proyectil la alcanzara. Un par de Caballeros Nigromantes surgió para protegerla pero fueron nulificados completamente cuando el Cazarrecompensas liberó la energía del Rayo de Hielo en forma gaseosa. La táctica ralentizó a los del Enjambre y permitió a Wolf acceder al lugar de donde fue producido el rugido. Eso lo llevó a un nexo de cámaras donde la lucha seguía dándose contra los del Exilio.

Durandal: Estos Elites están tan locos como nosotros.

Exilio había conseguido infiltrarse hasta el nexo de cuevas. Sin un líder, los Sangheili luchaban ferozmente para abrirse paso hasta una extraña puerta de la que provenían más Nigromante. Tal situación le hizo pensar a Wolf si los Sangheili habían acudido a ese lugar al seguir aquel grito y, de ser así, entonces debían saber la auténtica naturaleza de lo que lo produjo.

La fuerza de ataque del Exilio finalmente no pudo contra el Enjambre ni con Wolf. El Cazarrecompensas repelió a los Sangheili y se aproximó a la puerta donde un par de Brujas le arrojaron nubes de veneno para intoxicarlo. El Cazarrecompensas se desplazó entre una serie de coberturas para aproximarse a las Nigromantes para eliminarlas de cerca. Cuando las osamentas cayeron, el Cazarrecompensas tuvo vía libre por la puerta que se desarrollaba hacia un gran túnel conectado por varios cables hasta que encontró el final.


Santuario de Zirzechs, Océano de las Tormentas, Arion, luna de Ceres

Durandal: Ahí está el Santuario.

El túnel culminó en un mirador hacia una cámara amplia. Wolf pudo percibir por muy poco que adentro había una especie de artefacto circular sobre una máquina. No pudo observar bien lo que era ya que unos pocos Sangheili del Exilio lo atacaron.

Wolf fue derribado y retrocedió para que los disparos de los Rifles Aguijón no se acumularan en su armadura. Unos Acólitos que se encontraban más atrás asesinaron a los Sangheili y liberaron a un Ogro para proteger la entrada al Santuario. El Cazarrecompensas se levantó en cuanto la criatura le disparó con su Rayo de Axiones y subió a una plataforma elevada para atacar con Misiles.

Si bien las explosiones consecutivas acabaron con la primera línea defensiva, las acciones de Wolf sólo captaron la atención de dos grupos de combate más liderados por un Caballero. El Cazarrecompensas bajó de la plataforma y gastó varios tiros de su Cañón de Energía terminando por caer en una trampa de una docena de Lacayos que casi tallan su armadura con sus afiladas garras.

Wolf saltó hacia la entrada del Santuario y arrojó un par de Bombas que obliteró a los Lacayos junto con el Caballero. Sin más enemigos atrás, el Cazarrecompensas cruzó un corto túnel que lo llevó hasta la máquina que había avistado anteriormente. El artefacto estaba rodeado por unos pocos Acólitos que Wolf asesinó en silencio para aproximarse a la máquina.

Wolf: ¿Esto es el Santuario?

Durandal: Ve debajo. Buscaré un punto débil.

El Cazarrecompensas avanzó hasta el lugar donde se posaba la esfera y encontró una especie de núcleo o equivalente empleado por el Enjambre. Durandal utilizó los invisibles pulsos energéticos que liberaba la armadura de Wolf para analizar la estructura y funcionamiento del Santuario, tardándose varios minutos.

Wolf: ¿Está todo bien?

Durandal: Hmm. Está unido a una Oscuridad más allá de la frontera del sistema. Si encontrara una forma de romper el enlace...

Wolf: ¿Podrás?

Durandal: Sólo espero que no nos engulla un vórtice transdimensional.

Un chirrido se escuchó. Al otro lado de la cámara había una gran puerta que se abrió de par en par. Un pulso de energía verdoso sacudió el Santuario ante la presencia de un gran Caballero Nigromante que cargaba consigo el último aliento de Abaddón, Stolas.

Stolas estaba acompañado de varios Acólitos que forzaron al Cazarrecompensas salir del Santuario para obligarlo a perecer luchando contra ellos. Wolf usó tiros sobrecargados de su Rayo de Plasma para debilitar a los Acólitos y así debilitarlos, cosa que no funcionó con Stolas que se valía de las llamas esmeraldas para sobrevivir a la táctica.

El Caballero Nigromante bombardeo con su Fusil Largo todas las zonas abiertas posibles acertando a su objetivo en repetidas ocasiones. Wolf entonces empleó varias Bombas para desorientar a Stolas para subir a una de las plataformas elevadas que adornaban el Santuario. Stolas fue acosado por múltiples explosiones provocadas por los Misiles de Wolf así que se movió a cierta zona del escenario para atacar con más comodidad.

Wolf tuvo que bajar de su plataforma para rodear la cámara y alcanzar a Stolas. El Caballero Nigromante disparó un pulso necrótico que el Cazarrecompensas pudo resistir por muy poco para aferrarse a su cuerpo. Wolf tomó su Cuchillo de Combate y trepó por el esqueleto de Stolas haciendo uso de su Aceleración hasta llegar a su cabeza. Stolas se sacudió y chocó con varias estructuras de la cámara para quitarse a Wolf que ya había roto su cráneo con el Cuchillo de Combate. Una vez que la cabeza de Stolas quedó hecho puré, Wolf enterró una Bomba que reventó el cadáver del Caballero.

Durandal: Ya lo debilité ¡Destrúyelo!

La esfera que conformaba el Santuario se iluminó. Wolf concentró todo el fuego restante de su Cañón de Energía hasta que la esfera produjo un estruendoso sonido. Mientras se iluminaba de una luz rojiza, la esfera se consumió por completo detonando en una pequeña explosión.

Durandal: Hemos cortado su conexión. El Santuario estaba en comunión con algo: su dios o su Rey... Pero ya no lo está. Sin embargo, fuera lo que fuera, sigue suelto. Acercándose.


F I N