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El Rey Corrompido

9 de Septiembre del 2581

Órbita de Ceres

Había sido un largo día. Había sido un largo año. Un año desde que Wolf había llegado al Sistema Beyond. Así que no era de extrañar que el Cazarrecompensas tomara un momento para descansar y contemplar las estrellas iluminando el vacío del espacio. Había luchado contra máquinas atemporales, dioses oscuros y ambiciosos de poder, pero ese día el sueño le ganó.

Durandal, su compañera y, desde hace ya tiempo, su mejor amiga, pasaba todo el día con él. La única persona con la que había convivido por todo un año no hizo más que respetar la tranquilidad de su amigo. La Inteligencia Artificial estaba consciente del tiempo que habían pasado juntos.

Ella había nacido en un mundo que se estaba acabando. Donde aunque ya hubieran Titanes e Inteligencias Artificiales trabajando juntos ella se mantuvo sola. Sin embargo, hace un año algo cambió. Algo que la hizo acudir a su rescate. Ese Cazarrecompensas pudo no haber sido su primer compañero. Todas las Inteligencias Artificiales son asignados a cierto compañero en relaciones que terminaron por trascender la amistad. Al pasar el tiempo, Durandal se preguntaba se conocería a alguien así. Y, entonces... Lo hizo.


14 de Septiembre del 2581

Anillos de Hekate

Hekate. El gigante gaseoso del Sistema Beyond y, hasta donde se sabe, el último planeta. Un mundo infame conocido por la Teoría de las Brechas Anómalas que impiden que cualquier brecha que busque salir de su órbita respecto a Beyond se cierre. Un mundo abandonado en la oscuridad.

Ese día fue diferente. Al igual que hace un año aproximadamente, una brecha desliespacial se abrió dando lugar a un objeto de tamaño colosal. Como era de esperarse, el Ejército de Luminalia fue el primero en enterarse. La sorpresa fue que en vez de enviar a un equipo de reconocimiento, la Reina lanzó a toda su flota.

The Queen's Wrath, el Crucero Capital del Ejército de Luminalia, llegó a la zona donde se abrió la apertura. Toda la flota se encontró con el objeto sin identificar. Una mancha tan oscura que fulminaba las rocas de los anillos de Hekate antes de tocarlo. Un Acorazado.

Ikaros observó la nave de diseño gótico. Varias naves más pequeñas estaban a su lado. Estaban superados en número. La Reina dio la orden y la flota atacó. Los cruceros menores dispararon torpedos de plasma que sacudieron los Sarcófagos mientras que la Escuadra de Thorn se deslizó entre los disparos en Cazas Polaris obliterando las Naves Ataúd.

The Queen's Wrath arremetió una serie de torpedos contra el Acorazado pero todos ellos fueron interceptados por naves más pequeñas. No hubo de otra más que permitir que la Escuadra de Thorn despejara el camino hasta encontrarse cerca de la nave capital del Enjambre. Entonces el Príncipe dio la primera estocada. Su Caza Polaris disparó un torpedo de plasma al que siguieron varios más por parte de su Escuadra.

Los proyectiles chocaron contra el imponente blindaje explotando en luminiscencias azules que se ahogaron en materia oscura. El daño se dispersó y el Acorazado se mostró completamente intacto. La Escuadra de Thorn se retiró por orden de la Reina al ver que la táctica no había funcionado. Tanto las naves del Enjambre como del Ejército de Luminalia iban reduciéndose. Era sólo cuestión de tiempo para que uno de los dos cayera.

Ikaros observó el Acorazado. Sabía de alguna forma que la máxima autoridad de los Nigromante presenciaba la batalla al igual que ella. Desconocía las intenciones del Enjambre pero ella luchaba por asegurar un legado tanto como para los Iluminados como para la humanidad. Y ahora esa bestia se aparece proclamándose Rey. Ikaros Evergarden no se inclina ante nadie.

La Reina volteó a sus Meigas. Con la mirada entendieron y se reunieron en círculo detrás de ella. Sus Estigmas volvieron a brillar. El Arma Voltaica de Ikaros se potenció tanto que se manifestó como un grupo de pequeñas estrellas flotando sobre el The Queen's Wrath. Ikaros se desmayó justo en el momento en que los nueve colosales orbes salieron disparados contra el Acorazado.

Los Sarcófagos y Naves Ataúd se interpusieron en la línea de fuego. Las esferas de Luz atravesaron como un fantasma las naves del Enjambre dejando nada más que destrucción. En el momento en que los proyectiles impactaron el Acorazado todo se iluminó e Ikaros recuperó la conciencia.

Todo estaba en blanco. Ikaros se aproximó a ver lo que estaba sucediendo. La flota entera contempló horrorizada como su mejor arma había fallado al no hacerle ninguna clase de daño al Acorazado. Zirzechs, en su altar, solo veía hermosura en la destrucción pero ya había tenido suficiente.

El Rey Corrompido tomó su Espada y la enterró en su pedestal dejando que su Alma Suprema inundara el Acorazado hasta concentrarlo en un sólo punto. En un abrir y cerrar de ojos, un pulso necrótico fue disparado por el Acorazado abarcando un enorme diámetro. La energía oscura alcanzó al Ejército de Luminalia y su Reina no hizo más que aceptar que su papel en la historia había terminado. Esto... Era todo parte del plan.

La guerra que se avecina

15 de Septiembre del 2581

Acantilado, Base de la Flota Korus, Timor, luna de Themar

Erwin Tannin (Radio): Cazarrecompensas, aquí el Comandante Tannin. La base de Uroboros de Timor está emitiendo una señal en todos los canales. Si están dispuestos a romper el silencio, este podría ser el preludio de un asalto a gran escala.

Durandal: Estamos aterrizando en Timor.

Erwin Tannin (Radio): Estaré siguiendo tus comunicaciones, Durandal. Buena suerte a los dos.

El Cazarrecompensas salió de su nave para encontrarse justo en un acantilado. Ya con sólo estar ahí tenía un mal presentimiento. Wolf avanzó con pie de plomo y se sorprendió cuando una Cosechadora se elevó justo frente a él para luego alejarse lo más rápido posible. No muy lejos estaba otra nave de los Lekgolo derribada. El Cazarrecompensas se acercó y permitió que su compañera lo inspeccionara.

Durandal: Los Lekgolo detonaron esta nave después de que se estrellase. Es el procedimiento estándar cuando son atacados. Hmm. Creo que la última directiva que recibieron fue una orden de evacuación pero...

Wolf: ¿Pero...?

Durandal: Igual no sé mucho Lekgolo pero ellos no tienen una palabra para "evacuar". Se ordenó a las naves y al personal que dirigieran su ataque contra enemigos más allá de la órbita Themariana.

Wolf: ¿Enemigos más allá de Themar? ¿Los Iluminados?

Durandal: Hace poco que perdimos la comunicación con el Ejército de Luminalia... Entoces Uroboros está atacando a los Ilum...

Una explosión alertó a ambos. Wolf avanzó hasta encontrar una fortaleza en llamas con cerca de una decena de Cosechadoras evacuando Legionarios. En el suelo, los gusanos de un Centurión se separaron tanto de su cuerpo que finalmente perecieron.

Wolf: No están atacando... Comandante, los Lekgolo están evacuando con enormes daños. Los están masacrando.

El Cazarrecompensas se aproximó a los restos de un Falange. A simple vista pudo ver que pertenecía a una legión distinta a las que había en Themar.

Durandal: Un regimiento de los Quemadores Celestes. Muertos, obviamente. No hay ninguna Escuadra de Titanes. aquí.

Wolf: ¿Entonces quien hizo esto?

Caroline Burton (Radio): Algo nos ha traído aquí... Puedo sentirlo.

Wolf: ¿Caroline?

Erwin Tannin (Radio): He pedido a Caroline Burton que vigile el canal.

Caroline Burton (Radio): Escucho susurros en la oscuridad.


Torreón Quemador Celeste, Base de la Flota Korus, Timor, luna de Themar

Wolf entró a la base luego de remover un par de compuertas en llamas. El interior de la base estaba completamente vacía y desordenada. Si algo había atacado a Uroboros entonces esperaría encontrar cuerpos sin vida pero ni siquiera eso. El Cazarrecompensas se aproximó a un monitor que Durandal analizó.

Durandal: Antes del ataque de la base, los Lekgolo enviaron naves para investigar una amenaza más allá de Luminalia. Toda la flota de Uroboros está en el aire o destruida. Esta base no resistirá mucho.

Una amenaza más allá de Luminalia. Eso dejaba claro que Uroboros no atacó al Ejército de Luminalia pero abría una gran duda ¿Qué demonios está sucediendo? Antes de poder indagar más en su cuestionamiento, una extraña luz encandiló al Cazarrecompensas y, al voltear, vio un orbe de luz oscura revoloteando sobre el cadaver de un Legionario.

Wolf se acercó al orbe y este salió disparando ejecutando un sonido espectral que le erizó los cabellos. Una sensación tan fría y terrible sólo la había sentido en un par de ocasiones pero eso era algo muy diferente.

Erwin Tannin (Radio): ¿Qué era eso?

Caroline Burton (Radio): Pequelos golpecitos en la superficie de mi mente.

Erwin Tannin (Radio): Sí. Gracias por tu cooperación, Caroline.

El Cazarrecompensas se aproximó al cadáver del Legionario y notó que una extraña mancha oscura estaba sobre él. La materia oscura era diferente a cualquier otra cosa que hubiera visto antes. Era como ver el espacio a través de una ventana.

Durandal: Esta membrana está intentado formar un puente entre dimensiones, pero creo que necesita un anfitrión vivo.

Wolf: ¿O sea que está vivo?

Durandal: Sí... Y no. No puedo ni siquiera imaginar lo que es.

Otra explosión. Wolf cruzó los pasillos hasta ver como un elevador se atascaba. Un pobre Legionario intentó salir de la cápsula usando la puerta de emergencia de la parte superior cuando una plataforma cayó sobre él destruyéndolo al contacto. Sin forma de ascender, el Cazarrecompensas optó por usar los escalones.

A la mitad del camino, el mismo orbe con que Wolf se topó anteriormente se encontraba succionando a un Centurión. El Cazarrecompensas se aproximó sólo para terminar viendo como un desgarro se abrió en el aire absorbiendo al Lekgolo.

Caroline Burton (Radio): Los susurros son más altos. Lo soportaré.

El ambiente descendió de temperatura. Wolf se sentía incluso peor que cuando estuvo en el Echoes of the Past o cuando luchó contra el Corazón del Jardín de Tourian. Algo lo estaba sofocando y cansando. Se estaba desesperando hasta el punto de pensar en escapar de ahí. Sin embargo, algo lo hizo seguir adelante hacia una gran cámara circular.

Caroline Burton (Radio): Ellos mencionan una palabra. Un nombre.

Wolf se acercó al centro de la cámara. Una densa niebla ahogaba la base. El frío era insoportable y los nervios estaban matando al Cazarrecompensas. Susurros, gritos y risas por todas partes. La niebla cobraba formas de monstruos y demonios. Entonces la neblina se acumuló en un punto y formó un rostro.

Caroline Burton (Radio): ¡Está aquí!

Zirzechs, el Rey Corrompido: ¡Luz! ¡Tu voluntad me pertenece!

La niebla se disipó para dejar lugar a desgarros oscuros de los que brotaron Psiónicos y un Caballero Nigromante bañados en la materia oscura. Wolf pensó que algo estaba mal además de que las fuerzas de Uroboros colaboraran con las del Enjambre. De cualquier modo seguían siendo enemigos así que luego de esquivar las llamaradas regurgitadas del Caballero, Wolf contraatacó con varios Misiles dejando sólo a un Psiónico con vida.

El Psiónico se partió como si hubiera sido dividido por una espada. Ahora eran dos y luego fueron cuatro. Antes de que se siguieran multiplicando fueron erradicados por la explosión de una Bomba que el Cazarrecompensas arrojó contra ellos. Todos aquellos caídos fueron reabsorbidos por la misma brecha que los había traído sin dejar rastro de su existencia.

Caroline Burton (Radio): Has visto su rostro. Fue su mano la que transformó a los Lekgolo. Zirzechs, el Rey Corrompido.

Erwin Tannin (Radio): Misión cancelada. Cazarrecompensas, ve a tu nave y lárgate de ahí.

Durandal: Te marco la salida más cercana en tu HUD.

Un sonido hizo a Wolf reaccionar a la situación y siguió el punto hasta una puerta donde un Falange le retuvo y disparó un pulso de energía con su escudo. El Cazarrecompensas salió expulsado contra una columna y disparó el Rayo de Plasma que disolvió al Lekgolo, quien fue absorbido por un vórtice al morir.

El Cazarrecompensas mantuvo el dedo aferrado en el Cañón de Energía para sobrecargar el Rayo de Plasma y camino por los oscuros pasillos donde las fuerzas oscuras se enfrentaban a las remanentes de los Quemadores Celestes. Aquellos que se encontraban en estado normal eran masacrados por los oscuros.

Más Psiónicos aparecieron dividiéndose sin cesar hasta que el Cazarrecompensas dio fin a su existencia. Cada vez que alguna de las criaturas oscuras perecía era absorbida por un vórtice oscuro dejando escapar un horrible grito aludiendo al sufrimiento. En el camino, Wolf encontró un monitor aun en funcionamiento así que se acercó e introdujo el chip de su Inteligencia Artificial, que materializó su avatar en el holopedestal.

Wolf: ¿Puedes averiguar algo?

Durandal: Sí, espera. Hmm. Hay una notificación de hace tres días. Un tal Apophis canceló todas las operaciones mineras y de exploración en Timor mientras se investigaba una amenaza transhekatiana.

Wolf: ¿Qué más?

Durandal: Enviaron equipos a investigar fluctuaciones anómalas de energía al otro lado de la base. Ninguna de las unidades respondió... Las instalaciones mineras en Themar y Timor han sido atacadas. Pérdidas de la Legión Ciega. 35%; pérdidas de los Devoradores de Arena: 58%; Gigantes de Polvo: 39% ¿Qué es esto?

El monitor proyectó una figura con coordenadas establecidas en los Anillos de Hekate. Sin duda su diseño recordaba al del Enjambre y a sus Naves Ataúd.

Durandal: Esto coincide con una imagen que obtuve en la Tumba del Mundo. Un Acorazado. En nuestro sistema no existen. Lo marcaré para teletransportarlo al Alto Mando y espero que recibamos una señal.

Algo sacudió la base y Wolf tambaleó. El Cazarrecompensas tomó el chip de Durandal y lo devolvió a su casco. Al ponerse de pie buscó la salida más cercana.

Erwin Tannin (Radio): La base está acabada. Tenemos informes de estos "Corrompidos" por todo el sistema ¡Sal de ahí!


Aeródromo, Base de la Flota Korus, Timor, luna de Themar

Wolf destrozó las atascadas puertas y salió al exterior. Brechas oscuras aparecían en el cielo para arrojar pulsos concentrados de energía necrótica contra las torres de control. Decenas de Cosechadoras caían en llamas contra el resto de la base. La nave del Cazarrecompensas pasó justo frente a él para luego alejarse luego de esquivar los rayos necróticos de las brechas transdimensionales.

Durandal: Algo interfiere con la Red Hefesto. No podemos teletransportarnos. La nave aterrizará del otro lado del Aeródromo ¡Deprisa!

El Cazarrecompensas se dejó caer en la pista cubierta de gusanos Lekgolo. Falanges Corrompidos luchaban al lado de Psiónicos contra los últimos Legionarios que se encontraban con vida. Los proyectiles que disparaban los Lekgolo no eran nada contra los escudos necróticos de los Falanges oscuros que igualmente proporcionaban protección a los Psiónicos.

Wolf usó la Aceleración para evitar el conflicto y para saltar un destrozado puente. Una vez en el otro lado, el Cazarrecompensas se enfrentó a más Psiónicos. Wolf pensó en quedarse a combatirlos pero decidió correr cuando una brecha transdimensional liberó un rayo necrótico contra el puente donde estaba.

Escapando por muy poco. Los proyectiles de los Fusiles de Postas de los oscuros impactaron contra su espalda hasta romper sus escudos de energía más, sin embargo, consiguió llegar hasta su nave para accionar el turbo y salir de ahí.

Durandal: Comandante, conseguimos llegar a la nave. Volvemos a Ceres.

No pasó mucho tiempo después cuando las brechas transdimensionales desaparecieron. El silenció reinó por unos cuantos minutos hasta que se quebró por la imponente presencia de un emisario del Rey Corrompido, un fragmento de su alma, un Eco de Zirzechs.

Las fuerzas Corrompidas de Uroboros reconocieron a la presencia del Eco como una representación de su alma y se inclinaron ante él. El Eco observó cómo cada uno de los ejércitos de ese sistema se habían doblegado ante él. Así como había llegado, el Eco de Zirzechs desapareció en un vórtice.


Altar de Zirzechs, El Acorazado, Anillos de Hekate

El Eco de Zirzechs regresó a su dueño. El Rey Corrompido inhaló toda la energía necrótica obtenida de Timor y la extendió por su cuerpo. Contemplo la hermosa destrucción a su paso. El incomparable sonido del silencio de las almas en pena que gritaban su nombre. 

Las puertas a su Altar se abrieron. Uno de los campeones y amigos más cercanos del Rey se aproximó. El Caballero dejó que la punta de su Espada tocara el suelo para inclinarse ante Zirzechs. El Rey sólo ladeó la cabeza en la espera de noticias.

Belial, el Caballero de Guerra: Sus líderes te pertenecen. El resto será aniquilado.

Zirzechs, el Rey Corrompido: No. Reúnelos. Los corromperé a todos.


Sala del Alto Mando, Torre de los Titanes, Distrito 7, Ceres

La situación no podía ser más crítica. Cuando la humanidad creyó que la muerte de Abaddón dio final a la guerra contra el Enjambre, este había dado un último aliento hacia la noche. Y ahora la noche había respondido. Los líderes del Alto Mando estaban observando y estudiando el holograma del Acorazado que Durandal obtuvo de Timor.

Serafall Sitri: Desde Hekate me dicen que el arma se usó una vez.

Erwin Tannin: No es propio de la Reina atacar a una fuerza superior.

Serafall Sitri: ¿Cómo puede ella saberlo? ¿Cómo puede nadie? Necesitamos enviar a una Escuadra de Aedos al Acorazado.

Keith Ackerman: Aquí vamos.

Erwin Tannin: Nuestra prioridad debe ser proteger Ceres. Hemos conseguido información sobre Timor. Volvió Uroboros contra Uroboros y arrasó su base en cuestión de minutos ¿Cuánto duraremos?

Serafall Sitri: Hasta que sepamos a qué nos enfrentamos...

Un grito ahogado cruzó la estancia. Donde salía la proyección del Acorazado ahora se encontraba un tenebroso orbe verdoso. Caroline se aproximó en la penumbra con el mismo gesto sombrío de cuando fue rescatada de Arion.

Caroline Burton: Están corrompidos.

Keith Ackerman: Caroline. Quita tu piedra de mi holograma.

Caroline Burton: No ha hablado desde que cayó Abaddón. Habla ahora porque ha aparecido Zirzechs. Para cumplir con el deseo de su hijo.

Serafall Sitri: Pero... ¿Por qué contra Uroboros?

Caroline Burton: Sin luchar. Corrompiendo. Tomando sus voluntades.

La luz oscura se disipó en cuanto Keith tomó el orbe de Caroline para jugar unos momentos con él ante su disgusto.

Erwin Tannin: Acabemos con su ejército y con esos Corrompidos hasta que sólo quede él.

Caroline Burton: Zirzechs reemplazará lo que tú elimines.

Serafall Sitri: El Acorazado ¿Cómo podemos evitar esa arma?

Erwin Tannin: Sin que nos pase lo que a los Iluminados.

Keith Ackerman: ...Debo irme, eh... A ver una nave.

Keith arrojó el orbe hacia Caroline y procedió a la salida.

Erwin Tannin: Keith, nuestra reunión aún no ha acabado.

Keith Ackerman: Ya lo sé. Por eso me voy.

El Alijo de Keith

16 de Septiembre del 2581

Café Kizuna, Distrito 7, Ceres

Una nueva amenaza. Un Rey Oscuro sometiendo a ejércitos invencibles a su voluntad. Pesadillas hechas realidad. Wolf no dejaba de pensar en eso cada vez que sorbía un poco del te que acostumbraba a beber todos los días. La puerta se abrió dando paso a un cliente frecuente.

Keith Ackerman: Ah, el Cazarrecompensas que estaba buscando.

Wolf: ¿Qué es lo que necesitas?

Keith Ackerman: (Susurrando) Mira, la única forma de detener a los Corrompidos es meterte en el Acorazado.

Wolf: Te escucho.

Keith Ackerman: (Susurrando) Necesitamos un motor sigiloso. Tengo uno escondido en...

Ryuko Matoi: Keith, ¿vas a pedir algo o no? ¿Qué tanto susurras?

Keith Ackerman: Nada... (Susurrando) Me pondré en contaco contigo en el Cosmódromo.

El Cazarrecompensas terminó su bebida y salió no sin antes de indicar que Keith pagaría su cuenta.


La Explosión, Distrito 15, Ceres

Wolf se encontraba ahora sobrevolando el nostálgico Distrito 15. Territorio antiguamente dominado por la Facción de los Demonios donde la humanidad poco a poco lo estaba reclamando. Un canal encriptado se abrió y Durandal lo descifró.

Keith Ackerman (Radio): Resulta que Abaddón tenía un padre, después de todo. Se llama Zirzechs y ha venido a matarte.

Durandal: A estas alturas, ¿que no quiere matarte?

Keith Ackerman (Radio): No lo dejaremos. Este hombre controla a los Corrompidos desde un Acorazado cerca de Hekate, pero no podemos acercarnos sin un motor sigiloso. Por suerte para nosotros, escondí uno en lo alto del Transporte Ark antes de convertirme en Capitán.

Wolf: Espera, ¿cómo sabes que todavía sigue allí?

Keith Ackerman (Radio): Más vale que lo esté. Sin él no sobrevivirán al Acorazado.

Durandal: ¿No crees que es una apuesta incierta?

Keith Ackerman (Radio): Sí no está ahí ya se nos ocurrirá otra cosa ¿Apoco hoy no se sienten con suerte?

El lugar más cercano que conecta con el Transporte Ark se encontraba en la entrada de la Guarida de los Demonios. Cuando el Cazarrecompensas se encontró en tierra tuvo que buscar cobertura ante el fuego cruzado entre los Sangheili contra sus versiones oscuras.

Wolf: Keith, tenemos un problema muy serio aquí abajo.

Keith Ackerman (Radio): ¿Qué no se habían jubilado los Demonios?

Wolf: No son Covenant. Son Corrompidos.

Keith Ackerman (Radio): Pensé que tendríamos más tiempo.

El Cazarrecompensas asomó su cabeza. Sangheili Mayores Corrompidos acertaban con sus Rifles de Haz en la cabezas del resto de Sangheili sin corromper. Uno de los Ultras se encontraba luchando cuerpo a cuerpo contra su versión oscura pereciendo ante los proyectiles necróticos que le arrojaba este.

Wolf subió y avanzó por un costado del escenario. Nunca había visto a los Demonios luchar de tal manera. Era como si aquel encuentro fuera algo más personal que una lucha territorial. No había duda de que los Sangheili temían y odiaban a los Corrompidos.

Al llegar a la entrada de la Guarida de los Demonios, Wolf pasó sin ser detectado. Cerró con cuidado la entrada y avanzó por los pasillos. No tardó mucho en toparse con membranas oscuras consumiendo las paredes y el suelo hasta desarrollar esferas necróticas, las plagas.

Keith Ackerman (Radio): ¿Es grave?

Durandal: Está lleno de Corrompidos luchando contra los Demonios.

Keith Ackerman (Radio): Ceres va a parecerse a Timor si no encuentran ese motor sigiloso.


Guarida de los Demonios, Distrito 15, Ceres

Wolf abrió las grandes puertas al lugar donde destruyó al infame High Servant de los Demonios. Lo único que quedó de fuerzas de defensa eran sus cadáveres. La plaga de los Corrompidos se aferraba como manchones de sangre en una masacre.

En ese momento surgieron de sus escondites varios Sangheili Corrompidos. Los Mayores Corrompidos desplegaron cúpulas necróticas en cuanto Wolf les atacó con Misiles. Por el tejado aparecieron más enemigos que acosaron al Cazarrecompensas. No buscaban hacerlo retroceder sino que más bien buscaban atormentarlo antes de matarlo.

El Cazarrecompensas salió de su escondite y usó la Aceleración para impedir que los Mayores desplegaran más cupulas. Wolf tomaba a los Sangheili del cuello y les enterraba su Cuchillo de Combate para que estos fueran absorbidos por una brecha transdimensional.

Los Sangheili Corrompidos que quedaron retrocedieron en cuanto varios Phantom cruzaron el espacio aéreo. El Cazarrecompensas siguió el camino hacia el Transporte Ark topándose con los restos de un viejo conocido hecho trizas.

Durandal: ¿Recuerdas cuando Diablum era nuestro mayor problema?

Wolf: Sí que ha sido un largo año.

El Cazarrecompensas siguió de largo después de contemplar el chasis del High Servant y desplegó un pequeño puente. Wolf avanzó por el deteriorado sendero, cruzó una vieja reja y entró a un abandonado edificio.

Keith Ackerman (Radio): Bien. Van a llegar a la puerta de una cámara. Hay un truco para pasar. Avísenme cuando estén ahí.

Al fondo del edificio había una pesada puerta. Wolf apenas la rozó con su mano provocando que la compuerta cayera hacia atrás.

Durandal: Keith, la puerta ya está abierta. Estamos adentro.

Keith Ackerman (Radio): ¿Y las Granadas de Flujo no detonaron? Tengo que salir de esta torre.


Espira del Diablo, Distrito 15, Ceres

La plaga de los Corrompidos no había alcanzado ese lugar, sin embargo, una brecha transdimensional se abrió dejando en su lugar a un grupo de Lacayos. El Cazarrecompensas intentó contenerlos de la forma casual pero las criaturas se desplazaban a velocidades inimaginables que él tuvo que recurrir a las Bombas para deshacerse de ellos.

Al fondo de la cámara había lo que parecían ser viejos ascensores. Wolf subió a una las plataformas oxidadas haciendo que rechinara con el peso de su armadura. No había ningún panel holográfico así que el Cazarrecompensas tuvo que adivinar el significado de las letras rusas que indicaban el ascenso.

Durandal: ¿Qué probabilidad hay de que el ascensor siga funcionando?

La plataforma rechinó una vez más y el motor volvió a funcionar. El ascensor comenzó a subir.

Wolf: Estamos subiendo. Keith, ¿cuándo fue la última vez que usaste este elevador?

Keith Ackerman (Radio): Calma. Funciona bien... Pero si fuera ústedes me sujetaría a algo más firme.

La lenta máquina seguía ascendiendo. No porque el motor apenas funcionaba sino porque tenía que alcanzar una altura equivalente al Transporte Ark.

Durandal: Ugh, si que subimos. Desde esta altura detecto lecturas de energía de Corrompidos por todo el Cosmódromo. Recuerdo que fue en unos meses cuando el Distrito 15 ya estaba bajo el control del Covenant Caído. Los Corrompidos lo han conseguido en cuestión de horas... Escucha esto.

Iudo 'Bonusee: (Diálogo Sangheili).

Wolf: ¿Qué dice?

Durandal: "¡La maldición del Tornado nos ha seguido hasta aquí! ¡Liberen a nuestros hermanos caídos! ¡Liberénlos de la plaga!". Hmm. Me gusta la forma en que los Elites se expresan incluso en estas condiciones. Son tan... Poéticos.

Wolf: Es una lástima que sean muy orgullosos como para cooperar.

El ascensor finalmente se detuvo. Wolf salió y se encontró sobre una grúa y observó el panorama que se desarrollaba a su alrededor antes de que Durandal lo regañara por provocarle mareos.

Durandal: ¿Cómo encontramos el motor sigiloso?

Keith Ackerman (Radio): Hay un puente desde la grúa hasta el Ark. Tardé días en hacerlo funcionar. Es un poco inestable, así que cuidado.

Wolf: Keith, alguien ha movido el puente y destruido los controles.

Keith Ackerman (Radio): Sí, los Demonios. Probablemente, intentan quitarse de encima a los Corrompidos. Prueben a ver si pueden redirigir la energía.

Durandal: Sigue habiendo una transmisión activa que viaja por esas tuberías de encima. Debe ser suficiente para que pueda parchar el sistema

Keith Ackerman (Radio): Una vez que el puente funcione, mi alijo está en la punta de lo alto del Ark.

Serafall Sitri (Radio): Seguimos esperando que nos des más detalles de tu plan genial, Keith.

Keith Ackerman (Radio): Ja, ja, ja. Un momento, Cazarrecompensas.

Wolf subió hasta la zona superior de la grúa donde un panel de electricidad se encontraba muy deteriorado. Como Durandal era incapaz de trabajar con esa vieja maquinaria, Wolf se puso manos a la obra reestableciendo el aparato. El Cazarrecompensas no pudo evitar notar que ahí había una especie de casa improvisada en la cámara de operaciones.

Wolf: Parece que alguien vivió aquí.

Durandal: Hmm, ahora que la mencionas, aquí vivía alguien que portaba una armadura muy similar al del General Reiss. Intenté buscarla muchas veces pero cuando la encontré me dijo que la dejara en paz. Que con la anterior guerra había tenido para mil vidas.

La electricidad fue redirigida. Luego de un par de segundos el puente se desplazó hacia una de las entradas del Transporte Ark.

Keith Ackerman (Radio): Ya volví... Eh, el puente ya se mueve. Suban a lo alto del Ark, donde escondí el alijo.

Cuando el puente se alineó, la mitad de su estructura colapsó y cayó al vacío.

Keith Ackerman (Radio): ...Y mucho cuidado con el puente.

El Cazarrecompensas cruzó el puente saltando el claro sin dificultad y ahora se encontró dentro del Ark. Brechas transdimensionales se formaron frente a él. Lacayos y Sangheili Mayores Corrompidos ahora se concentraron en elminarlo.

Wolf escapó de los disparos y buscó una forma de ascender por la nave sin mucha suerte. En eso, la estructura del muro de la nave se desintegró en cuanto un Phantom apareció para desplegar fuerzas de los Demonios. Los Sangheili no tenían intenciones de dejarse vencer por los oscuros enemigos y Wolf tomó esa oportunidad para subir por la parte exterior de la nave.

Al alcanzar otra entrada, un Falange Corrompido se interpuso y lo sacó volando hacía él vacío siendo rescatado inintencionalmente por un Phantom. Desde ahí se podía ver que las fuerzas de la Facción de los Demonios se estaban reuniendo en el Ark buscando algo.

Wolf eliminó al Falange desde el Phantom para acceder a la entrada donde más Demonios intentaban por todos los medios purgar la plaga corrompida. Durandal constantemente filtraba las comunicaciones de los Sangheili para averiguar cuales eran sus intenciones. Siguiendo su camino, Wolf tuvo que caminar por una viga para alcanzar un extremo alejado del Ark.

Durandal: Ugh ¡No mires abajo! ¡No mires abajo!

Del otro lado había un Zealot liderando a sus subordinados. Se trataba del mismo Sangheili de la transmisión que Durandal tradujo mientras subían por el ascesor. El Zealot inspiraba valentía entre sus seguidores y con su fiereza acabó con el Falange Corrompido más grande.

Wolf tomó oportunidad de la situación y siguió a la Escuadra de Demonios hasta un ascensor gravitatorio improvisado. El Cazarrecompensas esperó a que los Sangheili subieran primero para después él seguirlos hasta el puente del Ark.

Al subir, Wolf chocó con el tejado y cayó frente al grupo de Demonios. El Zealot rugió de furia al reconocer al Cazarrecompensas pero su enojo fue extinguido cuando una brecha transdimensional explotó a sus espaldas matándolo en el acto. Una sombra oscura surgió de las tinieblas, tan oscura como la noche.

Eco de Zirzechs: ¡Te someteré a mi voluntad! ¡Venganza para Abaddón!

El espectro disparó proyectiles de energía contra el Cazarrecompensas que apenas pudo esquivar gracias a su Aceleración. Al tomar cierta distancia contraatacó con tiros sobrecargados de su Cañón de Energía que demostraron ser eficientes como el Eco.

El Eco de Zirzechs resintió el dolor pero cuando Wolf quiso rematarlo con un Misil, este desapareció y dejó en su lugar varios Psiónicos Corrompidos. Cada vez que el Cazarrecompensas eliminaba a uno de ellos, un par más lo reemplazaba así que tenía que ser incluso más rápido de lo que había sido antes para contenerlos.

La sombra reapareció una vez más. El Eco bombardeó a Wolf con más proyectiles hasta dejarlo sin escudos. Entonces Wolf concentró la energía del Rayo de Hielo en la zona logrando de alguna forma ralentizar los movimientos del espectro. Con eso, Wolf acertó varios de sus Misiles contra el Eco que finalmente terminó por desintegrarse dejando caer sus restos en el suelo mientras proliferaba un intenso rugido.

Durandal: Esa cosa parecía bastante molesta. Zirzechs todavía debe estar resentido contigo, ya sabes. Por matar a Abaddón.

Wolf: No es algo de lo que me arrepienta.

Keith Ackerman (Radio): Las cosas no van a resultar más fáciles en el Acorazado ¿Han encontrando mi motor sigiloso?

Durandal: ¿Seguro que sigue aquí?

Keith Ackerman (Radio): Hay que saber dónde mirar. Introduce la frecuencia 074-065, Durandal.

La Inteligencia Artificial introdujo esa señal. La red de comunicación rebotó contra una caja de suministros del Covenant rebelando lo que era en realidad. La caja contenía componentes de un motor sigiloso tal y como lo había dicho Keith.

Durandal: Ahí está.

Keith Ackerman (Radio): Los mejores escondites siempre están a la vista. Envíenmelo por teletransporte y lo prepararé.


Hangar, Torre de los Titanes, Distrito 7, Ceres

Una media hora después, Keith había solicitado a la Contramestre Taneda la instalación del motor sigiloso. Los componentes estaban su lugar y Ken Takayama se aseguraba de que las partes más pesadas cupieran y se ensamblaran perfectamente.

Ken Takayama: Taneda, ¿este es el motor sigiloso que quieres instalar en esta nave?

Akeno Taneda. Sí, ese es el último. A babor... Es una tecnología interesante pero... ¿No es esta la nave de Caroline?

Keith Ackerman: ¿Lo es?... ¿Sabes? Esto siempre fue lo tuyo. Ahora entiendo porque te quedabas dormida en mis conferencias de historia.

Akeno Taneda: Pero... El Comandante Tannin autoriza todas las salidas ¿Qué debo decirle? ¿Qué es un viaje turístico? ¿O una operación no aprobada con tecnología de sigilo para infiltrarse en un Acorazado en los Anillos de Hekate, crear una zona de teletransporte y enviar a la caballería?

Keith tapó la boca de Akeno y comprobó que nadie la hubiera escuchado.

Keith Ackerman: (Suspiro) Vuelo de prueba.

Akeno Taneda: Ok... Aquí te espera cuando estés listo.

Keith Ackerman: ¿Yo?... Mis días de pilotar terminaron hace siete años.

El Acorazado

17 de Septiembre del 2581

La Fosa, Anillos de Hekate

El silencio que rodeaba al Acorazado se vio interrumpido por el sonido del motor de la vieja nave de Caroline atravesando el espacio de los Anillos de Hekate. Llego un momento en que la gélida piedra tomó forma de restos de naves y cadáveres esparcidos.

Durandal: Sólo hizo falta un disparo del Acorazado.

Keith Ackerman (Radio): Cuando hayan terminado, no volverá a disparar. No olviden colocar los enlaces de teletransporte. No todos tienen tecnología de sigilo y... Una nave que huele a Lacayo. Suerte a los dos.

Durandal: Activando el motor sigiloso.

El vehículo se volvió invisible. El Cazarrecompensas ubicó una zona en el Acorazado para poder aterrizar. Una notificación de la pantalla se encendió.

Durandal: Detecto fluctuaciones en el conducto de energía.

Keith Ackerman (Radio): Calma. Lo modifiqué yo mismo. Son interferencias por las tormentas radioeléctricas de Hekate.

Una alarma sonó en el interior de la nave.

Wolf: Está averiado.

Keith Ackerman (Radio): ¿Han roto mi motor sigiloso?

Estando a tan sólo menos de un kilómetro del Acorazado, el camuflaje abandonó la nave de Caroline.

Durandal: ...¿Crees que pueden vernos?

La energía necrótica rodeó el perímetro del Acorazado y se acumuló en un sólo punto.

Wolf: Creo que pueden vernos.

El Cazarrecompensas quemó la propulsión de la nave para acercarse lo más rápido posible. El Acorazado disparó un pequeño pulso necrótico que arrasó con la nave de Caroline sin dejar rastro de ella.


Osamenta Exterior, El Acorazado, Anillos de Hekate

Una brecha temporal se abrió justo en una esquina del Acorazado. Wolf salió de ella agitado por el impacto.

Keith Ackerman (Radio): ¿Qué pasó? ¿Están bien?

Durandal: ¿Qué podría pasar? Sólo estamos aquí sin una nave y sin zona de teletransportación.

Keith Ackerman (Radio): Les dije que mi motor sigiloso funcionaría. Me gustaría decirles que los Titanes de Ceres los apoyan pero, mientras el Acorazado siga disparando, no podemos arriesgarnos con los refuerzos. Entren y vean si pueden descubrir qué es lo que proporciona energía a esa arma. Tengan cuidado.

Si el diseño interior de la fortaleza del Enjambre en Arion en tenebrosamente sorprendente, el del Acorazado llevaba las cosas a un nivel superior. El estilo gótico llevado a un nivel divino. Cada detalle por más siniestro que pareciera daba a entender que los Nigromantes eran mucho más que simples esqueletos vivientes.

El Cazarrecompensas, sin perder tiempo sintiéndose pequeño, avanzó hasta encontrar un hueco por el que acceder al interior. Fue entonces que encontró un orbe de luz oscura revoloteando ahí mismo. Cuando Wolf se acercó, el orbe salió disparado al interior dejando escapar un eco.

Wolf: Lo mismo que vimos en Timor.

Durandal: Podría ser una especie de sombra. Se avecinan problemas.

El Cazarrecompensas se encontró ahora en el interior del Acorzado. Se sentía como un parásito entrando al cuerpo de un ente desconocido y que era cuestión de tiempo para que los sistemas de seguridad lo identificaran para eliminarlo.

Sobre una grieta se formó un puente hecho de huesos oscuros. Magia oscura del Enjambre sin duda. El Cazarrecompensas avanzó rápido pero con cuidado temiendo de que la estructura se desvaneciera en cualquier momento puesto que dudó si podía alcanzar el otro lado de un salto.

Una vez cruzada la grieta, Wolf exploró la gran pared que había frente a él y encontró un hueco pequeño donde varios Lacayos se encontraban alimentándose de pilas de huesos pertenecientes a especies de miles de mundos. Esperando que las criaturas no se dieran cuenta de su presencia, el Cazarrecompensas siguió avanzando por un estrecho túnel hasta encontrar otro hueco a una amplia sala donde se encontraban varias torres.


Sala de las Almas, El Acorazado, Anillos de Hekate

Debajo se encontraba un abismo sin fondo. Wolf se planteó hacer un súpersalto que le permitiera alcanzar una de las torres pero en eso surgieron plataformas del aire. El Cazarrecompensas usó los trozos de roca para llegar a salvo hasta un agujero donde había corrupción del Enjambre muy desarrollado.

El túnel se abrió hasta una cámara que se encontraba iluminado por un cristal de Xenocita. En medio estaba un Cristal Ascendente similar al que contenía el Alma de Abaddón sólo que de una coloración marrón. El Cazarrecompensas se aproximó a este y notó que adentro contenía el alma de un Acólito.

Durandal: Creí que sólo los miembros ascendentes disfrutaban del honor de ser atrapados en estos cristales durante siglos, pero parece que esta es un alma menor. Debió ser un obrero muy trabajador.

Dejando de lado lo que acabó de ver, el Cazarrecompensas finalmente encontró la salida y ahora estaba en una de las torres. En medio había un orbe oscuro conectado a un mecanismo que distribuía su energía por una serie de cables por toda la nave.

Durandal: Hmm. Esa energía alimenta el arma. Keith, ¿qué hacemos?

Keith Ackerman (Radio): Un momento (Suspiro) Caroline no para de hablar sobre "interrumpir la vía necrótica".

Wolf: Probaré con dispararle.

Unos cuantos tiros del Rayo de Energía fueron suficientes como para destruir el escudo del orbe y unos pocos más para destruirlo. Una brecha transdimensional se abrió y luego se cerró. Un sonido resonó por la sala para después volver al silencio.

Durandal: Ese canal está despejado. Pero detecto un par más que proporciona energía al arma.

Nunca nada es fácil. El Cazarrecompensas cruzó un puente que lo dejó alcanzar la segunda torre. En el interior del recinto había otra máquina con un orbe en su interior. Antes poder atacarlo, una niebla apareció de la nada para acumularse en puntos en el aire que abrieron brechas transdimensionales.

Varios Lacayos y un par de Caballeros Corrompidos aparecieron para impedir que el Cazarrecompensas inhabilitara la fuente de poder del Acorazado. Uno de los Caballeros regurgitó llamaradas de su estomago que Wolf esquivó solamente para ser arañado por los Lacayos. Wolf enterró una Bomba en la cabeza del Lacayo para que su explosión acabara con el resto.

Quedando en pie solamente los Caballeros, Wolf se aproximó hacia ellos y los acribilló con tiros sobrecargados del Rayo de Plasma que fueron suficientes como para que estos fueran reabsorbidos por las brechas. Wolf entonces concentró el fuego en el orbe de la máquina para que explotara y debilitara el arma del Acorazado.

Wolf: Otro canal despejado.

Durandal: Detecto uno más adelante.

La última y mayor torre se encontraba justo al centro al fondo de una plataforma que contenía sobre él una estructura con un arco invertido en la cima. La construcción estaba independiente del resto de torres así que Wolf tuvo que dar un gran salto a la plataforma.

Una brecha dimensional se abrió en el interior del arco invertido. La temperatura descendió drásticamente al mismo tiempo que voces y susurros se escuchaban entre risas y gritos. Un par de Brujas salieron de la brecha portando osamentas distintas a cualquier otra de su tipo.

Durandal: Hay un flujo de energía transdimensional concentrado en ese campo. Su intensidad sigue aumentando...

Un chirrido se escuchó y de la brecha surgió una figura familiar. Un Caballero Nigromante portaba un esqueleto externo que recordaba al de Abaddón, de hecho, flamas esmeralda recubrían su cuerpo y se arremolinaban en una Espada de Oscuridad.

Fue en la cima donde se encontraba el último orbe que daba energía al arma del Acorazado. Wolf salió de su escondite para eliminar a las Brujas recibiendo en ese momento el golpe de la Espada del Fanático de Abaddón. El Caballero se burló queriendo reclamar la muerte de aquel que mató a su ídolo pero Wolf contraatacó con tanta violencia que la aparente sonrisa del Fanático cambió a una de desprecio.

Los proyectiles que disparaba Wolf eran tan fuertes que el más debilitado escudo necrótico del Fanático cayó. El Caballero dijo unas cuantas palabras en su idioma para luego regresar cojeando a la brecha que lo había traído a ese lugar. El Cazarrecompensas fue hacia el orbe y, luego de un par de tiros, lo destruyó. Un sonido mucho más fuerte se escuchó por todo el complejo indicando que habían completado su objetivo.

Durandal: El arma está inutilizada.

Wolf: Keith, ¿cuál es el siguiente objetivo?

Keith Ackerman (Radio): Necesitamos esa zona de teletransporte en funcionamiento. Hay una brecha enorme en el casco cerca de tu posición. Esa es tu mejor apuesta.

La Inteligencia Artificial del Cazarrecompensas marcó un nuevo camino en su Visor Frontal de Datos. El Cazarrecompensas salió de la torre y pasó por más plataformas flotantes hasta encontrarse con una entrada custodiada por unos cuantos Acólitos que no pudieron resistir.

Los esqueletos vivientes cayeron. Wolf avanzó por la senda recubierta de más corrupción del Enjambre y huesos de otras razas. Mientras corría se preguntaba la razón de porque había tan poca resistencia. Imaginaba que cualquier intruso debía ser eliminado a toda costa... A menos de que hubiera algo más captando la atención de los Nigromantes.


Brecha del Casco, El Acorazado, Anillos de Hekate

Cuando Wolf salió del túnel se encontró con la brecha que Keith mencionó antes. Había pensado que el Acorazado debía tener alguna especie de observatorio o algo así pero nada más lejos de la realidad. Aquel gigantesco hueco no había sido hecho de forma intencional. No al menos por parte del Enjambre.

Wolf avanzó y al ver la causa quedó completamente asombrado. La brecha había sido formada por una gigantesca nave del tamaño de uno de los cruceros más grandes del Covenant. Disparos, rugidos y gritos se escuchaban debajo de los tubos de escape de la nave junto con un familiar horrible sonido de alarma.

Durandal: ¡Una nave de Uroboros! Lleva los colores de la Legión de los Quemadores Celestes.

Wolf: Debe venir de Timor.

Keith Ackerman (Radio): ¿Uroboros? Luego nos ocuparemos de ellos ¡Aseguren la zona de teletransporte!

Brechas dimensionales desgarraron el aire dejando salir Naves Ataúd que se vieron abrumadas ante el poder de un Coloso. Los Legionarios mantenían a raya a los Acólitos y Lacayos mientras que los Centuriones obliteraban a los Caballeros con sus Fusiles de Postas.

Wolf atravesó el caos por un costado y salió al exterior de la grieta. De su espalda tomó la baliza que Keith le había dado anteriormente y, al configurarla con ayuda de Durandal, la enterró al suelo. La conexión con la Red Hefesto se estableció.

Durandal: Activando enlace de teletransporte. Nuestra nave viene de camino.

Keith Ackerman (Radio): Eh, Comandante, ¿quieres ver cómo es una zona de teletransporte en el Acorazado?

Erwin Tannin (Radio): ¡¿Llevaste a acabo una misión de infiltración al Acorazado sin autorización?!

Keith Ackerman (Radio): ¿Tengo autorización?

La nave de Wolf surgió de una brecha desliespacial. El vehículo esquivó los proyectiles teledirigidos de las Naves Ataúd para aproximarse a la posición de su dueño.

Erwin Tannin (Radio): Lo discutiremos más tarde. Cazarrecompensas... ¡Cuidado con ese tanque!

De la cabina de descarga del crucero de Uroboros salió un Goliath, el tanque predilecto del imperio de Uroboros. El tanque había disparado un poderoso proyectil que el vehículo de Wolf apenas esquivó. Las fuerzas del Enjambre no dudaron en jugar todo lo que tenían en ese poder así que las Brujas enviaron a sus Ogros para combatir a los gusanos.

Los tres Ogros cargaron contra el tanque para voltearlo. Como respuesta, los Centuriones emplearon poderosos látigos formados de sus propios gusanos para sujetar a las grandes criaturas para someterlas ante ellos. El Golitah entonces liberó un pulso de energía que desintegró en polvo a los Ogro para así reanudar su atención contra el Cazarrecompensas.

Wolf esquivó el proyectil disparado por el Goliath e intentó acercarse a este pero fue detenido por las torretas de postas instaladas en él. El Cazarrecompensas retrocedió pero pudo identificar los puntos débiles del tanque. Los cuatros propulsores gravitatorios que mantenían al Goliath en funcionamiento estaban expuestos a cualquier clase de ataque.

Fue así que el Cazarrecompensas concentró la energía de su Cañón de Energía para disparar Misiles mucho más poderosos que reventaron al contacto los propulsores exponiendo sus componentes internos. El Rayo de Plasma que Wolf usó posteriormente derritió los circuitos de los propulsores y el Goliath comenzó a calentarse demasiado hasta no poder más.

Antes de que el tanque explotara, los gusanos Lekgolo que lo controlaban salieron de su interior y formaron una entidad mayor que devoró al resto de Nigromantes que se encontraban lejos de ahí. La serpiente formada de gusanos se desplazó por la brecha para abrir su boca y consumir al Cazarrecompensas. Wolf ahora concentró la energía del Rayo de Hielo para que sus Misiles liberaran cargas gélidas que congelaron a su objetivo, volviéndolo un blanco fácil ante fuego concentrado. La serpiente fue destruida y los Lekgolo sobrevivientes se retiraron al interior de su nave al recibir una orden de su líder.

Erwin Tannin (Radio): Cazarrecompensas, Keith me informó de esta... Misión tan poco ortodoxa. Sea como fuere, tu victoria es una victoria para los Titanes de Ceres. Tienes nuestra simpatía.

Keith Ackerman (Radio): No es la primera vez que una de mis ideas les termina por agradar a todos cuando sale bien. Ahora, si me disculpan, tengo que mantener una incómoda conversación con Caroline acerca de su nave.

El Enemigo de mi Enemigo

Brecha del Casco, El Acorazado, Anillos de Hekate

Erwin Tannin (Radio): Zirzechs podría estar en cualquier rincón del Acorazado. Con tiempo podremos encontrarlo. Pero no tenemos tiempo. Y Uroboros ha tenido el tiempo suficiente para tener auténtica inteligencia de batalla. El destino de Zirzechs se encuentra en esa nave.

El Cazarrecompensas salió de su escondrijo cerca de la capa perforada de la brecha del casco junto a la baliza de teletransporte. Disparos, rugidos, gritos y sangre. Los Lekgolo se mantenían firmes defendiendo su nave de la plaga del Enjambre.

Durandal: Uroboros sigue aguantando. Hay múltiples supervivientes.

Erwin Tannin (Radio): La supervivencia es una condición termporal. Consigue abrirte paso hasta el interior de su nave.

Wolf bajó y se encaminó a la batalla eliminando en su paso a los subordinados de ambas facciones. Para evitar llamar la atención de los líderes, el Cazarrecompensas se cubrió tras un trozo del Acorazado que voló y cayó enterrado tras el choque. Una alarma sonó y más grupos de Legionarios y Falanges salieron a combatir a unos Ogros recién invocados.

Durandal: ¿Quién lucha tanto para proteger una nave estrellada?

Erwin Tannin (Radio): Allí no ha habido ningún accidente. Es una cabeza de playa. La única manera de abrir esas puertas es mandando refuerzos.

Wolf: Pero no salen por la puerta que necesitamos cruzar... ¿Puedes hacer algo, Durandal?

Durandal: Hmm, creo que sí. Ahora me estoy infiltrando en la red de Uroboros para solicitar refuerzos como uno de sus comandantes... Ugh, el lenguaje de los Lekgolo es más complicado que el Sangheili...

La alarma volvió a sonar. Las puertas en el interior de la nave de los Lekgolo se abrió dando paso a un equipo de defensa liderado por un gran Coloso que acabó con la vida de los Ogros presentes usando su poderoso Cañón de Postas Pesado.

Wolf: Creo que llamaste a lo mejor de lo mejor en cuanto refuerzos.

Durandal: Ups. Ese sonido significaba otra cosa.

Varias Brujas aparecieron para formar un círculo de invocación del cual surgió un Ogro Invocado. La bestia cargó contra el Coloso iniciando una lucha que terminó por costarle a Uroboros y al Enjambre.

Durandal: ¡Es nuestra oportunidad!

El Cazarrecompensas evitó los disparos y pisotones de los gigantes para entrar a la nave de los Lekgolo justo antes de que las puertas volvieran a cerrarse.


Teka-her, El Acorazado, Anillos de Hekate

Wolf: Comandante, estamos dentro.

Erwin Tannin (Radio): Por lo que sabemos, el protocolo de los Lekgolo es detonar cualquier nave que se estrelle para consumirla posteriormente. Si no lo han hecho durante todo este tiempo, tal vez es porque es una base de operaciones. Están buscando algo dentro del Acorazado. Veamos lo que saben sobre Zirzechs.

Wolf se escabulló por los amplios pasillos viendo marchar a varios Psiónicos junto a Legionarios hacia una puerta. Un Centurión se presentó y dio la orden de despliegue a todas las unidades mientras que a un cuarteto de Psiónicos les ordenó rastrear la fuente de la anomalía que activó la alarma.

Antes de que Durandal pudiera desactivar su señal, un Psiónico encontró a Wolf y lo rocío con una ráfaga de postas. El Cazarrecompensas salió y se enfrentó al grupo de vigilancia de la nave donde el Centurión retrocedió junto con un par de Falanges. Wolf arrojó Bombas contra los Psiónicos y después fue hacia el líder acabando con su escudo de energía para saltar sobre él y retirarle el casco a la fuerza para extirpar sus gusanos.

Los Falanges retrocedieron pero Wolf alcanzó a uno de ellos para arrebatarle su escudo a la fuerza. El Falange cayó de unos cuantos disparos y el Cazarrecompensas entonces usó el escudo para cubrirse de los disparos del resto de fuerzas. Cuando los Legionarios tuvieron que recargar, el Cazarrecompensas se abalanzó sobre ellos y los asesinó.

Al habe creído que había despejado la zona, Wolf fue golpeado en la espalda por el escudo del Falange sobrante cayendo hasta una especie de turbina. El Cazarrecompensas se puso en pie para disparar a una caja de explosivos que detonaron consumiendo al Falange en la posterior explosión. Luego Wolf se apoyó en la turbina que seguía operativa.

Durandal: Hmm. Esta nave dispone de energía suficiente para despegar. 

Erwin Tannin (Radio): No se irán hasta que consigan lo que están buscando. Una lección que aprendimos por las malas de Peuchen, el Coleccionista. Él no sabía que a cada uno le llega su día hasta que vio el suyo. A estos le pasará lo mismo.

Wolf se recuperó y paseó por la zona.

Durandal: Hay una terminal cerca. Debería tener la información que buscamos.

Siguiendo la indicación de su amiga, el Cazarrecompensas subió una pendiente a una holomesa donde se encontraba el plano de la nave. Wolf colocó el chip de Durandal, que materializó su avatar y comenzó a buscar información en la red.

Durandal: Hmm. Parece que los Lekgolo están bajo el mando de Apophis, ¿lo recuerdas? El que lidera a la Legión de los Quemadores Celestes... Bueno, error de traducción. Es el líder de todas las legiones establecidas en el Sistema Beyond.

Wolf: Encontramos al pez más gordo de todos.

Durandal: Creí que Uroboros estaba controlado por unos "Hermanos Escudo". Apuesto que deben estar en el Acorazado en alguna parte.

El holograma de la joven mujer revisó más documentos hasta encontrar el marcado como "Touch of Malice". Era el plano del Acorazado. La proyección reveló varios puntos de importancia registrados por los primeros grupos de exploración de los Quemadores Celestes.

Durandal: Hmm. Uroboros ha localizado a Zirzechs. Está protegido en el centro del Acorazado y sólo se puede llegar a él a través de algo que ellos llaman... Una ruptura.

Wolf: Debe ser un tipo de portal similar a las brechas que usa el Enjambre.

Erwin Tannin (Radio): ¿Han encontrado uno los Lekgolo?

Durandal: Un equipo suyo se está dirigiendo hacia allí.

Erwin Tannin (Radio): Les sugiero entonces que ustedes lleguen ahí antes.

El Cazarrecompensas retiró el chip de Durandal de la holomesa y lo devolvió a su casco. La puerta más cercana al equipo de asalto se abrió y Wolf fue en camino.


Mausoleo, El Acorazado, Anillos de Hekate

Una compuerta se abrió a la par de una incesante alarma. El exterior estaba sumergido en una densa niebla que pronosticaba la presencia de Corrompidos. Los entes oscuros masacraban a los Legionarios pero las poderosas postas de un gigantesco Coloso iluminaban la senda de sus soldados.

Durandal: Hemos encontrado al equipo de Uroboros que se dirigía a la ruptura. Están en inferioridad frente a unos Corrompidos.

Erwin Tannin (Radio): Tenemos razones más que suficientes para permitirnos olvidar lo que dicen de "el enemigo de mi enemigo"... Algo se interpone entre ustedes y la ruptura. Que no lo haga.

El General de la Legión de los Quemadores Celestes saltó al frente. Levantó a un Centurión herido mientras le daba rugidos de ánimos. El tiro de precisión de un Sangheili Mayor Corrompido acabó con la vida del último Centurión sin corromper.

Apophis, llamaban los Legionarios. Rugieron sus poesías de guerra mientras se arrojaban contra sus viejos aliados quebrando sus negruzcos gusanos antes de que fueran devueltos al inframundo del que llegaron. Las balas del Fusil de Postas Pesado de Apophis erradicaba enteros a los Caballeros y Ultras Corrompidos. Su objetivo era llegar al arco invertido frente a la luz oscura.

Brechas transdimensionales. Los Corrompidos no estaban dispuestos a ceder. Apophis espetó un reagrupamiento. Los Legionarios se desplegaron en un perímetro defensivo que si bien no les permitió seguir avanzando pudo asegurar su supervivencia por un poco más de tiempo.

El Cazarrecompensas se escabulló y se aproximó al arco invertido donde eliminó a varios Psiónicos Corrompidos. Una Bruja Corrompida apareció para detenerlo enviando sombras de sus fallecidos Lacayos que igualmente terminaron por perecer junto a su progenitora.

Wolf: Estamos frente a la ruptura.

Erwin Tannin (Radio): Caroline, ¿qué van a hacer ahora?

Caroline Burton (Radio): Kraven hablaba de estatuas que el Enjambre usaba para navegar por la ruptura.

Wolf: ¿Puedes localizarlas?

Durandal: Las he marcado en tu HUD.

Una de las estatuas estaba cerca de su posición. Wolf se acercó a la piedra oscura tallada a imagen de un Lacayo.

Durandal: Está conectada a la ruptura, pero no entiendo cómo la controla el Enjambre. Probemos con otra.

La segunda se encontraba en una posición elevada donde un Sangheili Corrompido había conseguido abatir a un par de Legionarios. Wolf lo asesinó y se acercó a la estatua.

Caroline Burton (Radio): Sí, las estaturas controlan dónde se dirige la ruptura ¡Podrían llevarnos hasta Zirzechs!

La última estatua. Los Corrompidos rugieron al haber eliminado a todos los Legionarios. Apophis disparó proyectiles teledirigidos que erradicaron a los oscuros desencadenando la aparición de más de estos. Tanto Wolf como el Coloso fueron hacia la posición de la estatua.

El General de la Legión de los Quemadores Celestes y aquel que llamaban "Legión de un sólo hombre" estaban dispuestos a matarse entre sí pero la situación hizo a un lado sus diferencias. El enemigo de mi enemigo es mi amigo. Ambos guerreros se cubrieron las espaldas para eliminar a los Corrompidos que los rodeaban. En conjunto acabaron con todos ellos, incluyendo a varios recién llegados. En eso apareció un orbe que atrapó a Apophis en oscuridad y luego lo absorbió.

Wolf: ...Zirzechs acaba de reclutar a un Coloso.

Erwin Tannin (Radio): Deja que se lleve todo lo que quiera. No va a estar aquí el tiempo suficiente como para que eso importe.

El Cazarrecompensas se aproximó a la última estatua y Durandal la escaneó.

Durandal: Está muerta. Pero está sucediendo algo en la ruptura.

Erwin Tannin (Radio): ¡La ruptura se está abriendo!

El arco invertido se llenó de materia verdioscura. Wolf se acercó cuando el chillido de una progenie completa de Lacayos salió para devorarlo. El Cazarrecompensas apenas y pudo escapar de los arañazos y retrocedió lo suficiente para contenerlos.

Caroline Burton (Radio): ¡Los Lacayos quieren consumir tu Luz! ¡No los subestimes, como lo hizo Evans!

Erwin Tannin (Radio): Olvídate de ellos ¡Atraviesa esa ruptura!

Con la Aceleración, Wolf cruzó a través de la estampida de Lacayos. Estaba a punto de atravesar la ruptura cuando un muro invisible lo expulsó contra la proa del Teka-her.

Durandal: Creo que no vamos por ahí.

Caroline Burton (Radio): Entonces, es cierto. Sólo los ascendentes pueden conseguir abrir una ruptura.

Durandal: Algo ascendente está cruzándola.

La ruptura dio lugar a una tenebrosa sombra. Un Eco de Zirzechs surgió disparando rayos de energía de las palmas de su mano.

Eco de Zirzechs: ¡Te hundirás en las profundidades!

Wolf esquivó los proyectiles y contraatacó con el Rayo de Plasma, sin embargo, el Eco se teletransportaba por todo el escenario. Los disparos del Cazarrecompensas eran incapaces de alcanzarlo. El espectro apareció en una posición elevada en la que tomó cierta posición para emplear su poder.

El Cazarrecompensas cayó sobre su rodilla. De alguna forma el Eco estaba succionando su energía vital. Una sensación terriblemente familiar. Algo era distinto. Lo que le hacía el Eco era muy diferente a lo que hacían los Dekstroid. El Eco había drenado tanto su Luz que varios de los mecanismos de disparo de su Cañón de Energía se bloquearon. Si la oscuridad era la ausencia total de luz entonces a eso se debió referir el Eco sobre hundirlo en las profundidades.

Durandal: ¡Lo conseguí!

Wolf: ¡¿Qué cosa?!

Durandal: ¡Tampoco me grites! He conseguido modificar el sistema de disparo de tu Cañón de Energía. Prúebala.

Con la poca energía que le quedaba, Wolf apuntó su arma hacia el Eco y activó la configuración de Durandal. Del cañón salieros disparados pequeños proyectiles a una gran velocidad que el espectro recibió de lleno en su cabeza antes de desaparecer.

El Eco apareció detrás de él. Wolf saltó en el aire y desde ahí siguió disparando. Aparentemente Durandal había modificado la cadencia del Rayo de Energía utilizando la Aceleración. El resultado una especie de rifle automático. Cada impacto, por más pequeño que fuera, generaba un gran daño contra el Eco que no pudo sobrevivir ante esa nueva habilidad. El espectro oscuro cayó desintegrándose en un charco oscuro que fue consumido por una brecha transdimensional.

Durandal: ¿Qué harías sin mí?

Wolf: Vamos por la ruptura.

Al girarse vio que el arco estaba vacío.

Durandal: Está cerrada.

Caroline Burton (Radio): Sólo se abrirá para ascendentes del Enjambre.

Wolf: ¿Entonces cómo llego hasta Zirzechs?

Caroline Burton (Radio): Conviértete en tu propio enemigo. Conviértete en ascendente.

Erwin Tannin (Radio): Ya veremos cómo lo harás, Cazarrecompensas. Vuelve a la Torre cuando puedas.

Perder la Luz

Sala del Alto Mando, Torre de los Titanes, Distrito 7, Ceres