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Universo-Headhunter Portada

Relatos

Una Nueva Kaidon

2 de Octubre del 2578

Puesto de Daoroth, Luminalia

Durante un tiempo, las únicas luces eran los ojos de las Meigas que atendían la celda. Los zumbidos de las máquinas de almas emitían ecos por toda la prisión. Los gases crecían y se disipaban en las sombras.

Entonces entró ella. Se apresuraron a ocupar sus respectivos puestos en torno a ella, con metódica precisión.

Crista Cox: Han jubilado al Consejero, mi Reina.

Lejos del trono y de sus espectadores, ella se movía con normalidad.

Ikaros Evergarden: ¿Alguna noticia de Venum?

Crista Cox: Hay algo entre Themar.

Durante unos instantes de silencio, ella continuó caminando entre las celdas herméticas que encerraban a los miembros de la Facción de los Cazadores, cortejada por sus Técnidas.

Kim Everis: Más cuervos de tu hermano han entrado en el Sumidero de Ishtar. A Invierno no les gusta.

Se detuvo un momento para estudiar la cara sellada de una celda. El vaho de su respiración se mezclaba con la lenta espiración del dispositivo criogénico.

Ikaros Evergarden: Expulsen a este. Así conmemoraremos nuestra victoria.

Kim Everis: ¿Sork?

Ikaros Evergarden: Sé de ellos. Sé que les fascinan las muertes honrosas. Se la daré a este con mucho gusto.

Bakuzan en el Distrito 15

9 de Septiembre del 2580

El Polillero, Distrito 15, Ceres

Ken Takayama: Ajusta esa correa.

Ryu Shimada: ¿Eh?

Ken Takayama: El guardabrazos está suelto. Podría caerse.

Ryu Shimada: Ah.

Ken Takayama: ¿Es nuevo?

Ryu Shimada: Espada de Energía. Tipo 1.

Ken Takayama: ¿Qué tal va? ¿Recuerdas que intenté usar una en la Caída? No era demasiado... ¡Vaya! ¿Qué tenemos aquí!

Ryu Shimada: ¡Una IA! ¿Qué haces aquí?

Ken Takayama: Parece que busca algo.

Ryu Shimada: ...El guardabrazos ya está bien puesto. Déjalo así. ¿Vas a usar el Cañón de Incineración?

Ken Takayama: Iba a tomar la pesada. Akihiro lleva el Cañón.

Ryu Shimada: Perfecto. Esa IA... ¿qué crees que le pasa? No para de moverse de un lado a otro ¡Oye! ¡Vuelve aquí!

Ken Takayama: No creo que llegue, adonde sea que va.

Ryu Shimada: Quiero hablar con ella..

Ken Takayama: Akihiro y Karen estarán allí ya, probablemente.

Ryu Shimada: Tenemos tiempo.

Ken Takayama: Mensaje de Akihiro: "En la Costa Olvidada. Calma absoluta."

Ryu Shimada: ¿Ves? Calma absoluta. ¿Por qué no te vienes con nosotros, IA? Estamos buscando al antiguo Estratega...

Erika y el Invierno

17 de Mayo del 2581

Las Cenizas, Sumidero de Ishtar, Althan

Ella bajó del Opossum para trepar por los espatos de roca volcánica que expulsaban entre sus grietas fumarlos de fuego azul. Debajo, las ruinas de Ishtar se iluminan con la luz de la contienda, distantes y breves como las constantes estrellas fugaces o el inquietante cráter de la cima. La chica de rojizos cabellos camina sola entre las rocas. Continúa, cabizbaja, eludiendo la sensación de que en algún momento podría caerse del mundo, ardiendo como un meteorito invertido.

Había recibido un mensaje. Inconfundible, puesto que ya todos conocían a Keith Ackerman. "Draks en las Cenizas", decía el mensaje.

Erika Byron: ¿Será verdad?

Al amanecer, se encontró con un Servant y le quitó la vida con su cuchillo. Ella tomó su posición y colocó las balas en la roca, una al lado de otra, como si contara los años que lleva esperando. El fusil es casi tan alto como ella. Se tumba al lado de las balas y comienza a destruir Strigois hasta que estas comprenden del significado de los truenos y salen de la Cenizas, enfurecidos tras ella.

Ella dejó el fusil y se dirigió hacia el enjambre, disparando desde la cadera mientas avanza entre la árida obsidiana. Cada retroceso de su arma es una nueva palabra: Draks, Draks, Kaidon del Invierno, Kaidon de los Splicers, señor de su venganza. Le duele la mandíbula. Se imaginaba que le arrancaba la garganta con dientes blindados.

Las rocas humeaban a su alrededor al ser golpeadas por el fuego mientras que la metralla levantaba mariposas de cristal la hacer saltar esquirlas de obsidiana. Disparaba hasta agotar sus cartucheras. Un grupo de Sangheili Asesinos decidió agredirla con Espadas de Energía. Ella solo levanta su mano para iluminar el campo de batalla con las flamas solares de una arma venida de la misma Luz. Con su arma dorada, mientras reía y gritaba:

Erika Byron: ¡Draks! ¡Draks! ¡Vine por ti!

Acabó con todos y siguió, dejando las Cenizas aún más abajo, hasta la siguiente cresta. El baile de luces Prometeas a lo lejos ilumina las bocas de las cuevas y las lagunas verdeazuladas. Y allí, entre la humareda y las cenizas de la contienda, se encuentra la alargada silueta de un crucero, la nave insignia de la Facción del Invierno.

Un Ultra la asalta por sorpresa. Ella le arroja un par de cuchillo contra su armadura y le clava la punta del DMR en el pecho hasta dejarlo sin aire.

Erika Byron: Night Raid... Díganle a Keith que Draks está aquí.

Sus aliadas respondieron con silencio. Nada más que un suave sonido remarcando una especie de suspiro de alivio.

Rei-3 y Elena

25 de Abril del 2582

Enfermería, Torre de los Titanes, Distrito 7, Ceres

Desde aquel día ella no dejaba de ver su reflejo. Se sentía extraña, como si ella no encajara en ese lugar. No tiene recuerdos de nada. Únicamente tenía su nombre que para ella no tenía ningún significado. Gente desconocida había ido a donde se encontraba ella y le hablaban como si fueran amigos. Las conversaciones con ellos, si bien eran algo incómodas, resultaron ser más entretenidas que las que tuvo con el hombre al que llamaban "cazarrecompensas". Unas cuantas palabras entre ambos fue las que hicieron cuestionarse su existencia.

"¿No lo recuerdas?" Esa pregunta era la misma que atormentaba su conciencia. De aquella se derivaban muchas otras. "¿Por qué? ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué aún estoy con vida? ¿Por qué razón? ¿Gracias a quién?" Su única respuesta venía de algun plano desconocido para ella. "La Tercera" era la única forma que tenía de identificarse. De ser así entonces tuvo que haber una segunda... Y entonces también debía existir una primera. Alguna de esas hizo algo que el mismo cazarrecompensas le agradeciera. Siempre que pensaba en eso, sus ojos se humedecían y podía ver como su propio reflejo cobraba vida. De alguna forma, aquel espectro azulado desaparecía en cuanto se percataba de que había sido notada.

Elena Morrison: Rei-3, pensé haberte dicho que no salieras a caminar por ahí sola. Regresa a tu sala inmediatamente.

Rei-3: ...Sí.

La mujer llevó a Rei hasta su habitación. El hedor que inundaba la sala era algo a lo que jamás iba a poder acostumbrarse. La enfermera había salido unos momentos para traer una serie de utensilios.

Elena Morrison: Bueno... Ya sabes como es esto. Mantén firme el brazo.

Rei-3: Sí...

Ella retiró la manga hasta antes del codo. La enfermera amarró un torniquete alrededor del brazo derecho de Rei y luego le pidió que cerrara el puño. Con sus dedos, dio unos golpesitos en la zona para dilatarla. La enfermera revisó unos momentos la aguja de la jeringa para introducir el líquido en el brazo de Rei. A pesar de su condición, Rei no pudo evitar formar un gesto de molestia como reacción al dolor.

Elena Morrison: ...Rei, has cambiado mucho. Desde que llegaste y hablaste con Headhunter... Cada vez más pareces una humana.

Rei-3: ¿Eso es malo?

Elena Morrison: Claro que no. Es sólo que me sorprende. Pensé que únicamente ibas a tener ojos para Wolf ¿Qué puede ser? Creía que sólo serías como una muñeca.

La enfermera retiró la jeringa y el torniquete del brazo de Rei para luego proceder a guardarlos.

Rei-3: Yo no soy una muñeca. Es cierto que actué diferente con él pero... ¿No ocurría lo mismo con usted?

Los utensilios cayeron sobre el suelo. La enfermera dirigió una fúrica mirada contra Rei. Acercó sus manos hacia el cuello de Rei para apretarlo con fuerza. La Proxy, reaccionando al peligro, sujetó los brazos de la enfermera apretando igualmente con fuerza para salvar su vida. La locura de la enferma se apaciguó en ese momento y se alejó.

Elena Morrison: Yo... ¡Lo siento! Lo siento... Estaba tan estresada... No... No olvides medir tus palabras, Rei-3. Yo soy quien mantiene tu cuerpo con vida... Recuérdalo.

Rei-3: ...Sí.

El Cazarrecompensas

...Respondiendo a tu pregunta, cuando llegó el momento de encontrar a alguien que se encargue de esta misión, solo había una elección posible.

-Se enfrentó a los Prometeos y abrió un portal hacia el Jardín de Tourian en Themar.

-Bajo el mando de Caroline Burton, se enfrentó al Enjambre en la profunda oscuridad para destronar a Abaddón, Hijo de Zirzechs.

-El Reino de Luminalia le pidió ayuda para capturar a Sork, según tengo entendido.

-Y, por supuesto, fue él quien lideró el asalto en el Acorazado del Rey Corrompido.

Todos los informes que te he entregado sobre la Guerra de los Corrompidos, la seguridad del Sistema Beyond... Todo se le debemos a él

Todos los informes que te he entregado sobre la guerra de los poseídos, la seguridad del sistema solar... Todo se lo debemos a un guardián en concreto.

Adjunto más detalles, por si quieres ver las evaluaciones del Alto Mando. Echa una ojeada a la de Keith. Es una evaluación bastante... Objetiva.